As primeras 200 linias.
- Hola, Sam. - Hola, Marty.
Gracias.
LOMO DE CERDO 59 centavos
¿Así que tu hermano menor se casó el domingo?
Sí, Sra. Fusari. Estuvo muy bien.
- ¿Es el joven de bigotes? - Ese es mi otro hermano, Freddie.
Se casó hace cuatro años y ahora vive en Webb Avenue.
El que se casó el domingo es Nicky.
Pensé que era uno alto y gordo. ¿No me le presentaste una vez?
Un tipo alto y gordo, que me quiso vender un seguro de vida.
No, ése era Frank, el esposo de mi hermana Margaret.
Ella se casó con el vendedor.
Y mi hermana Rose, con un contratista. Se mudaron a Detroit el año pasado.
Frances, mi otra hermana...
se casó hace dos años y medio en la iglesia St. John.
Estuvo muy bien.
Veamos. Sale 1,79$. ¿Sí, Sra. Fusari?
- Marty, estoy apurada. - Usted sigue, Srta. Canduso.
¿Cuándo vas a casarte? Debería darte vergüenza.
Tus hermanos y hermanas son todos más jóvenes...
y están casados. Tienen hijos.
Me encontré con tu madre en la frutería, y me dijo...
"¿Conoces alguna chica linda para Marty?"
¿Qué problema tienes?
Debes casarte. ¿Me escuchas?
Frank, mi hijo, se casó a los 19 años.
- Qué bien, Sra. Fusari. - Debería darte vergüenza.
Quiero una gallina linda y gorda, de más o menos 2 kilos.
¿Así que tu hermanito se casó el domingo?
Sí, estuvo muy bien.
Debería darte vergüenza.
Tus hermanos y hermanas ya están todos casados y tienen hijos.
¿Cuándo te vas a casar?
En la Liga de Béisbol, dobles en todas partes...
salvo en Milwaukee. Los Giants se enfrentan a Saint Louis.
Los Giants van a terminar últimos en la tabla.
Lou, pon el partido de los Dodgers.
Los Giants ganaron el primero por 3-2 en diez entradas.
- ¿Terminó el partido? - Los Yankees ganaron el doble por robo.
¿Hubo home run?
Leo y yo estábamos en el bar y dos chicas...
¿Llegó Angie?
- Angie, ¿quieres una cerveza? - Creo que sí.
Las miré...
- Hola, Marty. - Hola, Ralph.
- Leo y yo conocimos a dos enfermeras. - Lou, dos cervezas.
Te contaré sobre las dos enfermeras.
- ¡Madre mía! - ¿Qué estás leyendo, Joe?
No deberían vender estas revistas.
Lmagínate el efecto en los adolescentes.
Esa vale la pena.
Yo salí con una chica parecida a esa.
Richie, los Yankees ganaron el doble.
Hoy, Leo y yo tenemos una cita con las dos enfermeras.
Primero las tenemos que llevar a algún lado.
Pero justo ahora ando con poco dinero y...
ya te debo 10$, ¿verdad?
Buscaré por otro lado.
Este Ralph siempre tiene chicas pero nunca dinero.
Termínala, ¿quieres?
- Nos vemos, Ralph. - Nos vemos, Joe.
- ¿Qué tienes ganas de hacer a la noche? - No sé, Ange.
¿Y tú qué tienes ganas de hacer?
Tenemos que hacer algo. Hoy es sábado.
No quiero jugar a los bolos como el sábado pasado.
¿Por qué no llamamos a esa chica grandota que conocimos en el cine hace un mes?
¿Cuál chica?
La grandota que se sentó adelante y tenía una amiga flacucha.
Sí, ya sé.
Se llamaba Mary Feeney. Las llevamos de vuelta hasta Brooklyn.
¿Te parece que las llamemos? Yo me quedo con la flacucha.
- Quizás ya tienen otra cita. - Llamémoslas. ¿Qué podemos perder?
No me gustó. No tengo ganas de llamarla.
- ¿Qué tienes ganas de hacer a la noche? - No sé, Ange.
- ¿Y tú qué tienes ganas de hacer? - Volvimos a lo mismo, ¿eh?
Yo te pregunto qué tienes ganas de hacer y tú me dices: "No sé.
"¿Y tú qué tienes ganas de hacer?"
Y terminamos en tu casa tomando cerveza y mirando el ránking musical en la tele.
Te voy a decir qué tengo ganas de hacer. Tengo ganas de ver a Mary Feeney.
Le gustas.
- ¿Por qué dices eso? - Me di cuenta que le gustabas.
- Sí, seguro. - Llámala.
Llámala tú. Yo no quiero llamarla.
¿Por qué no vamos a la calle 72?
Después vemos qué encontramos por ahí.
Ralph dice que está lleno de chicas.
¡Te estás poniendo muy pesado!
Todos los sábados de mi vida salgo a buscar chicas.
Tengo 34 años. Estoy cansado de buscar. Me gustaría encontrar una.
Todo el mundo se la pasa diciéndome que me case. Y me quiero casar.
¡La gente me vuelve loco!
No quiero arruinarte la salida del sábado. Ve tú, yo no tengo ganas.
Mi vieja hace lo mismo.
A cada rato: "¿Cuándo te vas a casar?"
¡Mi mamá me vuelve loco!
¿Qué tienes ganas de hacer a la noche?
No sé, Ange.
- ¿Y tú qué tienes ganas de hacer? - Hola, sí. Está aquí.
- Marty, tu mamá en el teléfono. - ¿Mi mamá?
Ahí viene, Sra. Piletti.
- Marty, me voy a casa. - Ven a eso de las 7:30, Ange.
Ya se nos ocurrirá algo.
Hola, mamá. ¿Qué pasa?
Tu primo Thomas y Virginia, su esposa...
están en casa. Te están esperando.
Bueno, llegaré en dos o tres minutos.
Dile a Thomas que espere. Necesito preguntarle algo.
Bueno, ven a casa. Está bien.
- Marty ya viene. - Bueno, el problema...
de la botella de leche es que mi suegra...
empezó a mirar todo lo que yo hacía...
y me decía que yo tiraba el dinero, no sabía cocinar...
y no criaba bien a mi bebé.
Me puso tan nerviosa que derramé la leche del bebé.
Tommy, tu madre es mi hermana, pero a veces...
Y me siguió criticando por las gotas de leche que había derramado.
Me puse tan nerviosa que dije...
"¿Quiere ver cómo derramo la leche en serio?"
Y tiré la botella contra la puerta. No se la tiré a ella.
Eso lo inventó ella.
Le dice a todo el mundo que le tiré una botella.
Y ni siquiera le pasó cerca.
Enseguida me arrepentí, pero había salido corriendo.
No sé qué quieren que haga.
Si quieren, puedo hablar con ella esta noche.
- Tía Theresa, nosotros... - Yo le diré, Tommy.
Tía Theresa, necesitamos que nos hagas un gran favor.
Cómo no.
Tienes una casa grande y vives sola con Marty.
Se me ocurrió que la mamá de Tommy podría...
mudarse con ustedes.
Hablé con Joe, el hermano de Tommy. Le dije: "Me está volviendo loca."
"Llévatela un par de años." Y me dijo: "¡No!"
- Sé que parezco una mujer terrible... - Entiendo cómo te sientes.
No aguanto más.
A cada minuto me dice qué debo hacer.
No tengo ni diez minutos a solas con mi marido. No podemos ni pelear.
Todos nos sentimos mal en casa.
- Ginnie, no te alteres tanto. - Tiene razón. Tiene razón, Tommy.
Una pareja joven como ustedes debe tener su casa propia.
Catherine es mi hermana pero debo admitir que es una vieja cabezona.
Muchas veces en mi vida yo misma tuve ganas de tirarle con una botella.
Pero les digo algo.
Si Catherine quiere mudarse conmigo y con Marty...
no tengo problema.
Eres muy amable, tía Theresa.
- Primero debemos preguntarle a Marty. - Seguro.
Quédense. Voy a la cocina a bajar el fuego de la hornalla.
Eres muy amable.
- ¿Cómo anda Marty, tía Theresa? - Bien.
- ¿Conoces alguna chica para presentarle? - No te preocupes, ya se casará.
No sé. Se pasa todo el día sentado en casa.
¿Conoces algún lugar donde pueda conseguir novia?
Está el Polvo de Estrella. Es un salón de baile muy grande.
Y los sábados a la noche se llena de chicas. Es un buen lugar.
Antes la entrada costaba 0,77$. Ahora debe estar 1,50$.
Se puede ir y sacar a bailar a una chica.
Allí conocí a Virginia.
Dile a Marty que vaya al Polvo de Estrella.
Lleno de bombones.
"El salón de baile Polvo de Estrella está lleno de bombones."
Así es.
Eres tan amable. Te lo agradecemos mucho.
Ahí llegó.
- Hola, Marty. - Hola, mamá.
Están Thomas y Virginia.
Se volvieron a pelear con tu tía Catherine.
Me pidieron que Catherine se mudara con nosotros.
Les dije que no tenía problema, pero debíamos preguntarte a ti.
Marty, es una mujer grande y está sola. Nadie la quiere tener.
Todos la echan de su casa.
- Está bien, mamá. No hay problema. - ¡Qué buen corazón!
- Marty dice que está bien. - Me sacas un peso de encima.
- Tenemos mucho espacio en casa. - Va a ser un placer.
Esta noche iré a tu casa. Todo saldrá bien.
Muchas gracias. La situación ya era intolerable.
- Siéntate, Thomas. - Te agradezco lo que haces.
Las cosas que pasaban últimamente en casa...
Virginia estaba preparando la leche para el bebé, mamá entró y...
La niñera se tiene que ir a las 6:00.
Antes que te vayas, necesito un consejo.
- Bueno, ¿qué pasa? - Tú eres el contador de la familia.
- Mi jefe me quiere vender la tienda. - ¿Sí?
Sus hijos se casaron y vive solo con su esposa.
Quieren mudarse a California.
Y él me quiere vender la tienda.
Quiere 5.000$ de adelanto, pero creo que lo puedo bajar a 4.000$.
Marty, debo irme. Nos vemos mañana en misa...
y cuando salimos, hablamos.
- Parece una buena propuesta. - Quiere que le conteste antes del lunes.
Bueno.
Después arreglamos el tema de mi madre.
Quiero pagarte sus gastos.
- Después hablamos. Gracias de nuevo. - Adiós, Marty.
Adiós, Virginia. Nos vemos.
- Adiós, tía Theresa. - Adiós, Tommy. Adiós, Virginia.
Hola. ¿Habla Mary Feeney?
Quisiera hablar con la Srta. Mary Feeney.
Dígale que es un viejo amigo.
Hola. ¿Mary Feeney? Habla Marty Piletti.
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