أول 200 سطر.
Bienvenidos a los episodios especiales de Love is Blind: Suecia.
Tenemos a seis invitados especiales que verán la temporada entera.
- ¿Cómo funcionará? - Historia de la tele.
¡Menuda temporada!
¡Sí!
Siento gran curiosidad por sus reacciones. Empecemos.
SUECIA
- ¿Hola? - Qué alegría volver a escucharte.
Lo mismo digo. Me siento como en casa.
Estoy traumatizado.
Así es como las mujeres nos sentimos con tus amiguitos.
Nada de amiguitos. Este es mi despertar feminista.
Desde ahora, vamos a verlo todo con buenos ojos.
- Brindo por ello, Carolina. - Brindemos.
Van a volver al mundo real. Estarán con familia y amigos.
Espero que sus seres queridos les hagan…
- Entrar en razón. - Exacto.
- Todo puede pasar. - Sí.
¡Qué emocionante!
- ¿Estás bien? - Sí.
No noto el sabor a gambas. No sabe a gambas.
¡Venga ya! ¿Así va a empezar la cosa?
¿Lo va a confrontar?
Antes hemos estado hablando. Y, evidentemente, estoy preocupada.
Estamos en esto juntos. No deberías querer abandonar.
Es como te he dicho. No paro de darle vueltas a las cosas.
Me preocupa que quiera besarte y que solo te preocupe tu pintalabios.
No es agradable.
Eso lo entiendo.
Ahí es cuando pienso que quizá te estés echando atrás.
¿Así que prefieres abandonar?
Siento que es lo que había pedido.
Sí.
La comunicación ha mejorado.
Sigue así, Daniel.
- Es como un adolescente. - Lucho por defender a Daniel.
¡Estoy dando mi vida, Daniel!
Sigamos y a ver qué pasa.
¿Sabes qué me ilusiona? Tu felicidad cuando estás con otros.
Quiero volver a verlo.
Tengo ganas de no pasar tiempo juntos.
Te hará feliz no estar conmigo.
- Es muy triste. - Sí. ¿No puede ser vulnerable?
Te molestó que dijera que si íbamos a Estocolmo
y en una semana no sentía algo fuerte, no querría continuar.
No me parece raro.
Suena un poco duro.
No, para ya. Eres una "pick me".
- No… - Deja de defenderlos.
No se puede fijar un límite de tiempo a los sentimientos.
Ni siquiera siente nada.
Nuestro silencio más largo.
No pasa nada por estar en silencio.
Me gustas.
Ha levantado las cejas.
Creo que Lars-Erik no entiende a las mujeres.
Por supuesto que no.
Creo que esto es lo que quiere Ronja. Lo que todas las mujeres quieren.
Creo que así Ronja le querrá.
Van a volver a quedar con el resto.
Debe dejarla a su aire.
Eso es.
Cuando vuelvan a casa,
pueden tener sexo… Bueno, eso no va a pasar.
- Joder. - Nos adoro.
¿Solemos opinar distinto?
No mucho, pero…
Pero quizá sí tenemos distintas dinámicas.
- ¿Crees que soy demasiado directa? - Un poco. Sí.
A veces lo tomas como una crítica.
- Sí, sin duda. - Pero no lo es.
Ibbe es cirujano.
En el hospital es un rey. Nadie le dice nada.
Así que a la mínima cree que le está criticando.
Eres muy rara.
Está claro que ella es muy crítica.
Es su personalidad. No es una ilusión.
Han sido sinceros y comunicativos.
¿Crees que ha cambiado algo con respecto a las cabinas?
Tengo la sensación de que en las cabinas
me veías y me escuchabas más.
Es una locura que se sintiera más visto en la cabina.
A veces me pregunto si sabes quién soy.
Es cosa suya hacer que ella le conozca.
Sí y o sea…
Yo llevo siete años con mi pareja y a veces no sé quién narices es.
Pero debemos seguir mirando siempre hacia el futuro.
No tenemos pasado.
Un espejo retrovisor.
¿Qué?
Ignorar el retrovisor es lo mío.
Yo miro hacia adelante.
No es una metáfora. No miro por el retrovisor.
Es importante mirar por el retrovisor.
¿Pero por qué si es más pequeño?
Vale…
Es una desgracia para Suecia.
Me entiendes, ¿no?
- No, creo que no. - Se cree un genio.
Cree que nos ha dado una lección.
Ha tenido su gracia.
No para de parlotear, pero sigo sin saber nada de él.
- ¿Toca fiesta o qué? - Eso creo.
La valido físicamente en cuanto tengo la oportunidad.
¿Conoces su lenguaje del amor?
¡No sabe nada de ella, Ibbe!
Si no la ha escuchado.
No se lo he preguntado, pero…
Quizá sea tu próxima pregunta.
¡No me digas! Cualquiera sabe eso.
¿Dónde está Ludde?
- Ludde y Camilla no han llegado. - ¡No!
- ¿Y Ludde y Camilla? - ¿Dónde está Ludde?
¿Han abandonado?
¿Dónde está nuestro pequeño rey?
Esto me pone nerviosa.
Ludde no se perdería una fiesta.
- Estoy segura. - Y tanto.
Solo han llegado tarde.
Es maravillosa en muchísimos sentidos, pero…
Necesito a alguien que demuestre amor de forma física.
Esa necesidad en los hombres es una auténtica locura.
Que le den un chupete.
Terminé mi relación con Camilla el otro día.
- ¡Oh! - Ostras.
- ¿Qué? - Oh.
Que lo deje todo solo por eso me duele.
O sea, solo había pasado día y medio.
¿Lo has oído, Kaeli? Un día y medio.
Qué locura.
Oh, ya lo pillo.
Ella le rechazó en el cuarto.
Él se aleja, se lame las heridas y rompe con ella.
Sé qué necesito y qué tipo de chica quiero.
Olvida el retrovisor. Mira hacia adelante.
Daniel y yo tampoco hemos intimado.
Esto no es un abrepiernas. Es un anillo de compromiso.
Hala, qué bien ha estado eso…
- Me gusta. - Menuda frase.
- No es un abrepiernas. - Es un anillo de compromiso.
Me da mucha pena.
A partir de ahora, van a surgir problemas.
Pero lo importante es hablar y trabajar en ello.
- Eso ha estado bien. - Mucho.
Daniel tiene otra oportunidad.
Sí, sin duda.
Quizá lleve a algunos hombres a fingir lágrimas y parecer tristes
para conseguir sexo.
Sin comentarios.
Se ha atrevido a mostrarse vulnerable.
Ella se ha acercado a él y se ha mostrado cariñosa.
Exacto.
- Tengo esperanza. - Yo también.
Ánimo, Sídney y Daniel.
- ¿Puedo robarte a Ludde? - Claro que sí.
¿Me muevo o…?
¡Mira qué contento!
Sentémonos aquí.
Con suerte, la cosa cambiará.
Creo en estos dos.
Entiendo que la parte física es importante.
Pero la decisión ha sido precipitada.
Yo no quiero rendirme. Quiero continuar.
Quiero que él le ponga una mano en el muslo y diga:
"Vamos a ir a tu ritmo".
Especialmente tras hablar con Johanna.
Sé que no han avanzado tanto.
Vale, pero no me lo creo.
¿En serio?
¡Ella lo tenía claro!
¡Pasa de él!
¡Déjale! ¡Corta toda relación con él!
Sé que esto te resulta duro.
- Dices que me resulta duro, pero no. - ¿Qué?
No ha habido tiempo.
¿Quieres que te explique otra vez por qué siento lo que siento?
¡No! ¿Qué parte no entiendes?
¿Qué cojones, Ludde?
No se da cuenta. Ella ha hecho lo que él quería.
Los malentendidos son muy comunes en el amor.
- Qué pena. - No la escucha.
Ni por asomo.
Se acabó.
- ¡Madre mía! - ¡Oh, oh, oh!
Estoy orgulloso de ella por irse.
- No es tu rey. - No, no lo es.
¡Menuda temporada!
Y ahora van a ir a casa.
Llega la hora de la verdad.
- Esta es la parte que da miedo. - Ahora vemos cómo son en realidad.
No te comas todo el pepino.
La vida cotidiana.
¿Lo has lavado?
¡Oh!
- ¿Sí o no? - Siempre tiene algo que decir.
Calla y a lo tuyo.
¿Sabes qué creo? Le está poniendo a prueba.
Como una niña curiosa para ver cómo reacciona.
¿Dónde está el límite?
¿Tú no te calmas nunca o qué?
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