أول 200 سطر.
LLAMAN A LA PUERTA
Tranquila.
Relájate.
No voy a lastimarte.
Sólo voy a aprender de ti unos días.
¿Está bien?
Te llamaré Keroline, como mi amiga de la escuela.
Ella es muy linda.
Pero a veces se pedorrea en clase y finge que no lo hizo.
Así que por favor no lo hagas, porque hay otros en el frasco
y no va a gustarles como huele.
Hola.
No soy de por aquí, pero quisiera hacer amigos.
¿Podemos conversar un rato?
No hablo con desconocidos.
Claro que no. No debes. Eres muy lista.
Pero quiero ser tu amigo.
Con suerte, pronto no seremos desconocidos.
¿Cómo te llamas?
Wenling.
Pero todos me dicen Wen.
Mucho gusto, Wen.
Me llamo Leonard.
Veo que cazas saltamontes.
¿Puedo ayudarte?
Creo que sí.
Me encantaba cazar saltamontes a tu edad.
¡Vaya, eres muy bueno!
Gracias, Wen. ¿Me das el frasco, por favor?
Espera.
Deja que los demás se calmen. Para que no se asusten.
Eso es.
¿Ya sabías, o alguien te enseñó a cazarlos?
Me enseñó papi Eric.
Para que los estudie.
Cuando sea grande voy a cuidar animales.
¿Llamas a tu papá por su nombre?
Es para que sepan a quién le hablo.
A papi Eric, o a papi Andrew.
Los otros niños de la escuela sólo tienen un papá.
Y en Disney Channel también hay un solo papá.
¿Y eso te molesta?
No.
Excepto cuando mi orientadora repite
que es lo máximo que tenga dos papás.
Me hace pensar que está diciendo lo contrario.
¿Qué pasa?
Nada. No pasa nada.
¿Qué edad tienes?
Cumplo ocho en seis días.
Pues feliz casi cumpleaños.
De hecho, resulta que...
tengo algo para ti.
La vi y me pareció bonita, así que decidí quedármela.
Es un regalo de cumpleaños adelantado.
Y si no te gusta, juguemos a algo con ella.
¿Jugar a qué?
Le iremos quitando pétalos y haciendo preguntas...
y al final, nos conoceremos mejor.
Seremos más amigos.
Está bien.
¿Tu película favorita?
Kiki: Entregas a domicilio.
No la he visto. La buscaré.
Bueno, ahora tú.
¿A qué viniste?
¿Leonard?
¿A qué vine?
Supongo que a hacerme amigo tuyo...
y de tus papás.
Tal vez a cazar saltamontes.
¿Cómo te hiciste esa cicatriz?
Discúlpame, Wen.
No debí preguntártelo.
Es muy personal, hasta para este juego.
Está bien. Nací con el labio partido en dos.
Dicen mis papás que entre muchos doctores lo arreglaron.
Yo no tengo una cicatriz,
pero si me vieras por dentro,
verías mi corazón roto.
¿Por qué está roto?
Por lo que tengo que hacer hoy.
¿Qué tienes que hacer?
¿Son tus amigos?
Tú eres mi amiga, Wen.
Pase lo que pase, no lo olvides.
Ellos más bien son...
compañeros de trabajo.
Tenemos que hacer un trabajo muy importante.
De hecho...
podría ser el más importante de la historia del mundo.
No es en tu contra.
Ni de tus papás.
¿De acuerdo?
No has hecho nada malo...
pero los tres deberán tomar decisiones difíciles.
Decisiones horribles.
Mi corazón roto desearía que no fuera así.
¡Wen!
Tus papás no nos dejarán entrar.
Diles que nos dejen entrar.
O tendremos que buscar otra forma de entrar. ¿Entiendes?
Wen, dime que me entiendes.
BIENVENIDOS ¡DISFRUTEN SU ESTANCIA!
- No está mal. - El queso está bueno.
¿Ves? Demostrado. Aquí está. Y no tuviste que cuidarla.
¡Entren ya a la casa!
Vienen unos extraños, y ¡dan miedo!
- Oye, cálmate. - ¡Apúrense!
- Ya voy. Cálmate. - Vamos adentro.
- ¡Rápido! - ¿Qué pasa?
- Calma. Todo está bien. - Dime qué es tan...
¿Qué pasa?
Wen, está bien. Mi amor, dinos, ¿qué pasó?
¿Qué te asustó?
Había cuatro de ellos.
El grandote se llama Leonard.
Dice que tenemos que ayudarles.
Que tienen el trabajo más importante de la historia del mundo.
¿Testigos de Jehová?
Lo que faltaba.
¡Tienen armas extrañas!
Hola a todos.
Me llamo Leonard, y vengo con unos compañeros.
¿Pueden abrirnos, por favor?
El tipo es gigantesco.
¿Qué hacemos?
No sé.
¿Pedir gentilmente que se vayan?
Hola. ¿Qué tal, Leonard?
- Te... - ¿Es papá Andrew o papá Eric?
Conocí a su linda hija, Wen.
Es muy buena y atenta. Estarán orgullosos.
Te habla Eric.
¿Podemos ayudarte en algo?
Sí que pueden.
¿Nos abren? Será más fácil hablar frente a frente.
Diles que se vayan. ¡Por favor, haz que se vayan!
Wen. Cálmate.
No esperábamos visitas.
No quiero sonar grosero, pero queremos estar solos.
Lo entiendo.
Lamento importunar sus vacaciones.
Sobre todo en un lugar tan hermoso como éste.
¡Hagan que se vayan!
Wen.
Sepan que tampoco es fácil para nosotros.
Ninguno había venido a este lago.
Y jamás pensamos que estaríamos hablando con ustedes.
¿Quién más viene contigo?
Vengo con Sabrina, Adriane y Redmond.
Y los cuatro estamos aquí para tratar de salvar a mucha gente.
Pero para eso precisamos su ayuda.
No podemos hacer nada sin ustedes.
Hablar así,
hace casi imposible una conversación ya difícil.
¿Qué?
¡Una mujer trae una especie de pico
con una cadena y un mazo colgando!
Llamaré a la policía.
Qué raro. No hay línea.
¿Qué?
Lo revisé al llegar. ¿Se quedó sin batería?
No es la batería. No hay línea.
Como dije, tenemos que hablar.
No tenemos alternativa.
¡Nosotros tampoco! ¡Llamaremos a la policía!
Sabemos que no pueden llamarla.
Nuestros celulares tampoco tienen señal.
Y perdón, cortamos la línea telefónica.
Wen. Wen. Wen. Wen, dame el teléfono.
No queremos apresurarlos, pero no tenemos mucho tiempo.
Por favor abran para conversar seriamente.
- Si quieren hablar... - ¡Wen!
¿para qué son esas armas horribles?
No son armas, Wen.
Son herramientas.
¡Abran la maldita puerta! Igual vamos a entrar.
¡Claro que no! ¡Estoy armado!
- ¿La tienes? - Sí y no.
Está en la caja fuerte, en la camioneta.
Miente.
¡Muéstranos lo que traes, papi Andrew! Queremos verla.
¡La verás cuando te apunte a la cabeza, imbécil!
¿Qué te pasa? Eso no nos ayuda.
- Lo alteras. - ¿Qué?
Disculpen.
Redmond está tan tenso y apasionado como nosotros.
Tienen una última oportunidad para abrir.
¡Van a entrar!
¡Andrew, agárralo!
Bien, Wen. ¡Sigue!
Empújalo.
Ya está.
¡Papi Andrew!
Aquí estoy, mi amor.
Están en el sótano.
Uno está atrás, y otro abajo.
Corramos a la camioneta.
Tengo las llaves.
No comments yet. Be the first to leave one.