Informace o verzi

Lilies Les Feluettes Aka Lilies 1996 720p BluRay FLAC2 0 x264-PTer
Komentář od bisounours
24.00 fps Resync

Tagy

bluray
24.00_fps
full_subtitles
resynced
Zveřejněno: 2024-08-20
Stažení: 153
Pro sluchově postižené: No
FPS: 24

Náhled titulků v jazyce Spanish

Prvních 200 řádků.

La confesión se llevará a cabo en la capilla.

Está muy enfermo. El doctor no alberga muchas esperanzas.

Pensaba que se trataba de un encuentro privado.

Piense en las palabras del profeta (?):

"Será Él quien abra las puertas de la casa de los prisioneros"

Por favor, no les niegue su bendición, su Excelencia.

¿Dónde está?

¿Cuándo fue tu última confesión?

Tu capellán me dijo que tenías una confesión importante que hacer.

Habló de paz y de perdón.

Los días son bastante largos aquí y he tenido tiempo para aprender lo que valen las palabras.

¿Podemos empezar?

Has cambiado. mucho.

Actuamos juntos alguna vez en la escuela.

Ésos son recuerdos olvidados ya hace tiempo.

Eso fue antes del juicio y de todas las mentiras.

- Antes de que me condenaran por asesinato. - Dispongo de muy poco tiempo.

Padre, estoy a punto de cometer el pecado de la venganza.

- ¿Qué ha sido eso? - Se va a cometer un sacrilegio.

Vamos a revivir un montón de recuerdos ya olvidados,... y remordimiento.

No veo cómo puedo yo arreglar los errores del sistema judicial.

Soy un obispo. Deberías hablar con un juez.

- ¡Capellán! La puerta está atascada! - No, no lo está.

- ¡Guardias! - Sobornados.

He venido pare oírte en confesión.

- Tu capellán habló de perdón. - Ha sido muy valiente al venir aquí hoy.

En 1912 estábamos ensayando la vida y muerte de San Sebastián.

¿Se acuerda? Me eligieron para interpretar al santo.

El conde Vallier de Tilly interpretaba al amigo del santo.

¿Se acuerda del día que llegó tarde al ensayo?

¡Disfrute del espectáculo, Obispo Bilodeau!

El César dijo: "Llevadlo al bosque de Apolo,

Atadlo al tronco más hermoso de un laurel, entonces dejad que vuestras flechas atraviesen

su cuerpo desnudo, hasta que vuestras aljabas estén vacías."

Sí, mi querido amigo. Sí, mi arquero, ése es mi deseo.

Será hermoso. Será hermoso.

Entonces el cesar dijo: "Cortadle esos bellos rizos,

Para que pueda llorar sobre ellos."

¿Dónde está tu amor por mí? Me amas y sin embargo no te regocijas de mi Misterio

Te anuncio que renaceré.

¡Mi señor, estaremos acabando con nuestro amor! Si realmente me amas...

Si realmente me amas...

¿No debería atarme ahora alguien? Los arqueros.

¿Dónde están? Llegan tarde.

¿Son ellos también los que deberían disparar la flechas?

Sí, pero aún no he decidido cómo vamos a solucionar lo de las flechas. No tiene importancia.

Vallier, por favor, ata a Simon.

¿Lanzarle 22 flechas a alguien desde una distancia de 3 metros no tiene importancia?

¡Dijo lo mismo el año pasado sobre la

exoneración de San Alfonso!

El pobre mártir acabó en la enfermería porque las puertas del cielo se negaban a abrirse.

!continuen¡

- ¿Y qué pasa con las flechas? - !continuen!

Cada hombre debe acabar con su amor para que pueda renacer

siete veces más apasionado.

Oh, mis arqueros. Mis arqueros.

Si realmente me amáis, dejad que vea vuestro amor en el dolor que infligen vuestras flechas.

Ahora es cuando su amigo se lanza sobre el cuerpo de su señor.

¿Cómo?

- Lánguidamente - ¿A qué se refiere?

Como María Magdalena sobre Jesús. Como Lázaro sobre nuestro Señor.

Me refería a Lázaro después de su resurrección.

!Te has echado sobre él como si fueras un cadáver¡

¿Realmente cree que a la gente de aquí le va a gustar esto? ¿Chicos acariciándose y besuqueándose sobre el escenario?

Ha habido un renacimiento del romanticismo en todo el mundo.

¿Por qué no representarlo en Roberval?

Quiero que el mundo vea que el anhelo del hombre no tiene límites.

Quiero que vean que un hombre puede rechazar las normas establecidas

y ejercer su derecho a la subjetividad.

¡Sobre el escenario un hombre puede estar enamorado, celoso,

loco, tiránico, poseído!

¿Un hombre puede matar y no sentir remordimiento alguno!

- Bueno, creo que hemos terminado por hoy. - ¿Ya?

Me esperan en el despacho del Hermano superior. Tengo una entrevista con algunos de los padres.

Ensayaremos esta escena otra vez mañana.

¿Qué haces? !Desátame!

Y de este modo me abalanzó sobre ti y, como conducido por una pasión salvaje que desconozco ,

aprieto tu cuerpo contra el mío.

- ¡Quítate de encima! - ¡Dime que me quieres!

- Me siento bien cuando estoy contigo. - ¡Dime que me quieres!

- Odio cuando actúas como una chica. Ya te lo he dicho, me siento bien cuando estoy contigo.

Siento como tiemblan las puntas más recónditas

de las raíces del árbol de mi alma.

Mi amigo.

¿Tienes tu arco? Ponlo sobre mis labios antes de que lo dispares.

Que acaricie mis labios y mi alma.

¡Ya es suficiente!

¡Excelencia!

- Si me dejas salir de aquí no mencionaré que estás involucrado en todo esto.

¡No puede traicionar la confesión de un hombre!

¡¿Confesión?! Esto es una farsa. ¡Permíteme que te recuerde tus votos!

- ¡Yo hice voto de honestidad! - ¡Ya es suficiente!

- ¡Ya es suficiente! - ¿Qué ocurre Bilodeau?

Mi madre no quiere que actúe en la obra.

-Un día trágico para el mundo del teatro. - ¡Cuanto más actúas más enfermas!

¡Quién está enfermo?

Dios hizo llover fuego y azufre sobre Sodoma y Gomorra.

Dijo: "No quiero ver a ningún hombre...

...hacer "eso" porque el mismo castigo caerá sobre él."

Gracias a ustedes y a la obra del padre Sain Michel

esta ciudad podría convertirse en otra Sodoma y Gomorra.

¡Lárgate y déjanos en paz!

se están bulando de mi

- Esta "azucena blanca" ha corrompido tu alma. - ¡Me llamo Vallier!

Su Ilustrísima "azucena blanca" aparece aquí sin un centavo,

hace que los curas paguen su educación y nos roba a nuestros amigos.

- ¡Vete a jugar a otro sitio! - Solía admirarte Simon.

Estaba dispuesto a ir al seminario contigo.

Mí madre dice que eres tan hermoso, como sólo un santo puede serlo, pero nadie sospecha

¿sopechar qué?

De ustedes dos, de sus ensayos en el ático con las puertas cerradas,

de los baños a medianoche, o las escapadas al bosque.

- Simon, ¡estás enamorado de Vallier! - ¡Retira eso!

- ¡Estás enamorado de la "azucena blanca"! - ¡No!

¡Agárralo!

¡Me estáis asustando!

¡No quiero estar enfermo como vosotros dos!

- ¡Voy a hacer que pruebes el infierno! - ¡No!

¡Será hermoso!

¡No, no quiero!

¡Desde las profundidades, desde la más oscuras profundidades apelo a tu terrible amor!

¡Apelo de nuevo a tu terrible amor!

- Oh niños, Vamos a tener un estreno como jamás se ha visto en Roberval.

¡Estas representaciones son tan atrevidas! !Un forma divina de acabar con la monotonía!

¿No va a saludarme señor Bilodeau?

Creo que todavía está metido en su papel.

¿Significa eso que los arqueros podrían ser mártires también?

¡oh, El padre Saint Michel es tan ingenioso! No le preocupa romper todos los principios del teatro.

¡Qué jovencito tan extraño!

- ¡Buenos días madre! - ¡Buenos días, hijo!

-¡Es una pena estar aquí dentro en un día como este con un Mediterráneo tan gloriosamente azul afuera!

Querrás decir el lago.

Dicen que una parisina está a punto llegar en globo.

¿Una parisina? ¿En globo?

Una parisina de verdad

- ¿La clase de parisinas que uno ve en sus sueños? No, Vallier, la clase de parisinas que se ven en París.

Roberval ya ha sobrevivido a la visita inesperada de Thomas Edison, de los hijos de la reina Victoria,

y del zar ruso. ¿Por qué no la de una mujer en globo?

Dicen que es descendiente de Pilatre de Rozier,

el inventor del globo.

Al parecer el hotel le ha pedido que venga por motivos publicitarios.

Soy el único que puede salvarle. Sé que va a sufrir.

Por favor, Dios, no seas demasiado duro con él.

¡Vamos!

-¿Recuerdas a Edison? ¿Y al zar? - No.

- ¿Y el globo de Lydie Anne de Rozier? - No.

- ¡Tienes que acordarte del Hotel Roberval! ¡Trabajaste allí!

¡Caballeros, refresquemos su memoria!

Me llamo Jean Bilodeau y nací en 1894

en Roberval, a la orilla de Lac Saint Jean, famoso por sus aguas doradas.

Roberval era un típico pueblo franco- canadiense.

Orgulloso de su parroquia, de su monasterio y de su pequeño puerto.

De su escuela para chicos, en la que Simon y yo

éramos muy buenos amigos.

Era muy joven cuando decidí hacerme cura.

Los días transcurrían sin incidentes, sin tragedias.

Hasta el día en que esos aristócratas franceses de otra época se asentaron en nuestra ciudad.

Entonces se inauguró el hotel con sus ricos e inmorales invitados.

Jamás olvidaré la llegada de aquella mujer en el globo. Nunca.

¿Qué ocurre aquí?

Buenos días, señor Doucet.

- ¡Buenos días condesa! - Dicen que es de París.

- Perdone, ¿podría pedirles que se aparten? -Ahora mismo, señor.

Éste sirve para la pesca del salmón (?) ¿verdad? ¡Un experto!

-¡Es precioso! - Gracias, ¿Están hospedados en el hotel?

No, nos mudamos aquí hace dos años.

Soy la baronesa Sylvia de Hue, mi marido el barón Geoffroy de Hue.

- Soy el conde Vallier de Tilly. - Y un gran actor de tragedia.

Ella es la condesa Marie Laure de Tilly. El barón y la barones de Hue.

¡Encantado!

¿Llegan ahora de París? Hemos estado viajando durante dos semanas.

- Estoy ansiosa por oír sus noticias sobre mi marido. - ¡Madre!

- ¿Lo conozco? - Todo el mundo en París lo conoce.

Señor Doucet, ¿que han dicho?

Tenemos que esperar hasta que aterrice el globo.

El hijo de su chofer también es un actor con mucho talento, baronesa.

Los he visto ensayando la obra de la escuela y parece tan osada

tan moderna. Vallier cantaba al amor...

y Simon - su hijo, señor Doucet,

besaba apasionadamente al joven Bilodeau.

Oh, quizás malinterpreté el guión.

Estaba de pie muy cerca de él, hablándole,

pero el pobre santo, debido al clamor de las voces celestiales, apenas podía oírle.

Por lo que el arquero tuvo que inclinarse sobre el santo para que éste pudiera oírle.

¡Está claro que no estamos hablando de la misma escena!

O simplemente quieres restarle importancia a la intensidad de la obra elegida por el padre Saint Michel

Simon estaba besando a Bilodeau tan apasionadamente que haría que

todas las mujeres de Roberval se ruborizaran de envidia.

¿Dónde está Simon?

- Los padres han insistido y he cancelado la obra. Es mi última palabra.

El rechazo a lo racional

La intoxicación de lo divino.

La revolución de lo sagrado liberado de la represión de Las Escrituras

No lo entienden.

Nunca conduje a tu padre hasta el ático.

Entonces, ¿dónde estabas?

- En el guardarropa. - Entonces admites que estabas en la escuela ese día.

En el juicio dijiste que estabas en casa enfermo.

- Disculpe señor, me han dicho que es UD. doctor. -Así es.

- Me gustaría verle para hacerle una consulta. - ¿Qué clase de consulta?

Lilies (Lilies - Les feluettes) subtitles in other languages

Komentáře

No comments yet. Be the first to leave one.

Keep it about this subtitle — sync, quality, typos.500 characters left