De første 189 linjer.
Creo que está listo.
Solo hay una forma de averiguarlo.
Un poco más.
Por Dios, funciona perfectamente.
No volveré a dudar de ti, hermano.
Ni que decir
Und recordar, ni que fingir
Puedo seguir
Hasta el final
A mi
Manera
Und ahora, damas und caballeros,
su próximo pequeño Sr. Düsseldorf,
por cuarto año consecutivo,
¡Klaus Starr!
Gracias.
Gracias.
Muchas gracias.
Siempre seré feliz.
Felicitaciones, Dieter. Sr. Simpatía tres años seguidos.
Felicitaciones a todos.
Atrápenlo.
Eres la estrella, ¿no, Klaus?
Me pregunto qué clase de estrella serías sin tu belleza.
Una estrella para un Starr.
Una estrella para un Starr.
¡Mi belleza!
¡Mi ojo!
Estás bien.
- Lo siento. - No te disculpes.
Tuviste una pesadilla. Es normal durante el procedimiento.
Mis genitales...
Salvamos lo que pudimos.
O sea, nada.
Sí, claro que es un buen grifo,
pero no es consuelo para él.
Por lo menos me salvaron la vida.
¿Puedo saber cómo se llaman?
Yo soy Karl Chunt
y ellos son mis hermanos, Ernie y Cyrus.
Vamos a darte algo de comer.
Eso.
Comida casera. Para recuperar la carne de esos huesos.
- Está bueno. - Lo hizo Ernie.
Lo siento.
Hace tanto que nadie es amable conmigo.
Me han quitado tanto.
La gente es cruel.
Ustedes...
¡Me están comiendo a mí!
Todos lo hacemos.
Eres el invitado, te dimos el primer plato.
¡Idiotas! ¿Tienen idea...?
Soy el hombre más poderoso de...
¡Basta!
Ni un bocado más.
Escúchenme,
¡imbéciles monos de ceño fruncido!
Mi ubicación fue transmitida por un transpondedor subdural.
Pensaría dos veces en cómo quieren proceder.
En este preciso momento, los agentes más letales del mundo
se están reuniendo en este sitio para rescatarme y asesinarlos.
¡Cállense!
Le subió la presión, ¿no?
Sabes lo que significa, Ernie.
Es hora de tu favorito.
Es la hora del muslo.
Señor, vengo a...
Preacher: Cuarta temporada
Después de todo lo que hizo y sabiendo lo que planea hacer,
¿realmente te quedarás con Dios? ¿Como un niño?
Ya te di mi respuesta.
Sí, pues es una respuesta mala.
Supongo que volveré a ver a mi padre ser asesinado una y otra vez.
Te contaré un secreto, Fiore.
He tenido esa imagen en la cabeza desde que tenía diez años.
Tu peliculita no cambiará nada.
Yo también te contaré un secreto, Predicador.
La parte de las películas terminó.
Es un poco iracundo, ¿no?
Como en el Viejo Testamento.
¿Sí?
Vamos a averiguarlo.
- Vamos, hazlo. - No.
Mató a Jesse delante de nosotros, lo haré delante de él.
Estamos delante de él.
Es Dios, puede vernos hasta en el baño, ¿o no?
Quiero verlo viéndolo.
¡Sal y enfréntanos, basura!
Ya hará su jugada.
Nos quedaremos aquí hasta que lo haga.
TRES MESES DESPUÉS
Muy bien. Bueno...
Busquemos un lugar para nuestra pequeña familia.
¿A quién tenemos aquí? Tenemos a Papá Piña.
Lo pondremos ahí.
Tenemos a Mamá Piña.
¿Y quién es este pequeño bastardo? ¿Quién es ese?
Piña Humperdoo.
Bueno, ven aquí.
¿Baterías nuevas?
Sí. Las cambié esta mañana.
Estas también. Un par nuevo de repuesto.
Vamos, voltéate.
Ahora
vamos a la luna.
Dios está ahí. Tienes que ir a la luna.
¡A la luna!
¡A la luna!
Un segundo, dos segundos, tres segundos, cuatro segundos,
cinco segundos, seis segundos, siete segundos, ocho segundos,
nueve...
Y pum.
¡A la luna!
No, me hace morir de risa.
¿Entiendes? O sea...
Tiene algo especial, ¿cierto?
Es adorable.
Y es lo único que le importa a ese maldito Dios,
así que, cuando llegue el momento...
Sí. Tienes razón. Será a muerte.
No olvides por qué estamos aquí, ¿de acuerdo?
Estarás genial.
No se siente bien.
No puedes dejar que el miedo y la duda nublen tu juicio,
o tu voluntad para actuar.
No, es que...
Me estoy pasando de la raya.
Escúchame, Jesús.
Hablo por experiencia.
Llega un momento en la vida
donde simplemente tienes que hacer lo correcto.
Claro. Me preocupa que estemos haciendo lo incorrecto.
No podemos y no lo haremos.
- Lo sé, es lo que estoy diciendo. - Lo sé.
- ¿Qué? - No te preocupes,
estamos totalmente de acuerdo.
Mis condolencias, Santo Padre,
por la muerte del niño Cristo.
Suicidio. Qué trágico.
Y dicen que la depresión es señal de genialidad...
Basta de tonterías, Hitler. Todos sabemos que no se suicidó.
Y sabemos que era un clon del verdadero Humperdoo,
a quien aún no podemos encontrar.
En otras palabras, sabemos que hemos fallado.
Se acabó.
Sin Mesías, no hay baile.
Ni apocalipsis.
Por otro lado,
sabemos algo más.
Tenemos a Jesús de Nazaret.
El Mesías original, el irremplazable.
Hablas de clones.
¿Acaso no es este niño Cristo perdido
un clon de nuestro freund?
Él.
Si no lo hubieran atrapado con mujeres no estaríamos en este lío...
Una vez. ¿Está bien?
Fue hace 2.000 años. Y no era una prostituta.
Permítenos mostrarte algo.
No es necesario.
¡Suficiente!
No depende de mí.
Guarden sus giros del gueto
para alguien cuyo pene no necesite decapado constante.
Humperdoo es el elegido y es el que tu padre quiere.
No tú.
Nunca.
¡Hump!
¡Humperdoo!
¡Hump! Maldición. ¡Hump!
¿Cómo diablos escapó, Cass?
Tenía que mear, ¿de acuerdo?
No me gusta hacerlo enfrente de él. Cree que quiero jugar.
- Deberías haber cambiado conmigo. - Mira...
Mira. ¿Puedes creerlo?
Humperdoo.
Ven aquí.
Ven aquí.
Lo sé.
Maldición. Amigo, eso fue bíblico.
- Perro. - Sí, claro, era un perro.
Ahora vamos a tener que revisar si tienes garrapatas, señor.
En serio, viejo.
- ¿Qué? - Jugabas con venados salvajes.
Increíble, viejo.
Eso fue bíblico, viejo.
Maldita sea, te buscamos por todos lados.
Vamos a relajarnos.
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