Die ersten 200 Zeilen.
Un hombre que monta así acabará matándose
Nos evitará un trabajo
Eh, forastero, ¿quiere echarme una mano?
Con mucho gusto, amigo.
Ah. Subiré y bajaré. Usted lo dirige.
De acuerdo.
Es una buena lápida. ¿Quién es el afortunado destinatario?
No lo sé exactamente.
¿Es que no ha muerto aún?
Murió hace dos años. Si está muerto.
Sabe, tiene usted un trabajo muy interesante
No puedo quejarme.
Enterré ayer al barbero.
Bueno, ya está. Gracias.
Oh, hey.
¿Le gustaría cabalgar conmigo hasta Wagon Mound y ganarse dos dólares?
Ya tengo dos dólares. Gracias de todas formas.
Cuento con que las mujeres me esperen en el puente.
Sabe, cuando llevé la primera lápida a Wagon Mound,
crucé el puente como un idiota.
Y por poco me vuelan la cabeza.
No me diga.
Debe tratarse entonces de gente muy especial
Hijo, si usted tuviera 100.000 dólares escondidos creo que usted también sería muy especial.
- Hola, ¿qué tal? - Buenos días
Whiskey, por favor
Oiga, ¿Le molestaría que utilizara sus enseres allí?
- Sírvase, amigo, - Gracias
- ¿Va de pasó? -Hmm.
¿Hacia donde, amigo?
Wagon Mound, amigo.
Wagon... ¿Has oído eso, Claude?
El forastero va a Wagon Mound.
¿Conoce a Ma McDade?
No. No diría eso.
Le gustará. Una amable viejecita que le meterá una bala en la cabeza.
¿A qué se dedica, amigo?
- A vender - ¿Vender qué?
Cosas
Siga mi consejo, ¿me oye? No vaya a Wagon Mound.
Sólo encontrará un pueblo incendiado y cinco viudas.
Oh, quizás consiga venderles algo, si tienen con qué pagar.
Sólo cien mil dólares en oro enterrados, Eso es todo.
El oro enterrado no me interesa.
Pues por aquí ha interesado a muchos.
Esas chicas McDade los refrescan bastante rápido.
¿Ha oído hablar de los chicos McDade?
Oh, esos McDades, ¿eh?
Hicieron su último trabajo hace unos dos años
Robaron el cargamento de la mina Red Drop y se largaron a Wagon Mound.
Era una bonita y pequeña ciudad entonces
¿Se llevaron el oro?
»Mmm-hmm. Un buen puñado.
Les persiguieron.
Se metieron en un almacen y se defensieron
¿Sabe? Alguien lanzó un farol por la ventana. Iban a asarse.
Pero el farol fue a caer encima de un barril de pólvora.
Sabe, es una historia muy interesante.
- Pero hay algo que no encaja. - ¿El qué?
He oído que uno de esos McDades ha estado actuando en Dakota.
Claro. El único que escapó.
¿Quién fue?
Cualquiera lo sabe, amigo. Boone, Prince, Matt, Roy.
Tome su pico. - Encontramos tres cadáveres.
Uno consiguió salir antes de la explosión.
Bueno, no creo que se marchara abandonando todo ese oro.
Oh, el oro sigue allí. No llevaba equipaje cuando se fue.
Yo iba en la patrulla, amigo. Y ayudé a registrar el pueblo de arriba a abajo
Pero nunca encontramos nada.
Ahora ya sabe por qué esas viudas se han quedado ahí, siguen buscándolo
¿Por qué no las ayuda?
Si, no sería mala idea.
- Allí estarán. . - Esperando
Ma y las cuatro esposas se quedaron en el hotel.
Están esperando a que el McDade vivo regrese y puedan desenterrar el oro.
Y mientras tanto no quieren extraños por allí.
Sí. Bueno, gracias por la conversación.
No nos cree, ¿verdad?
¿Ve esto? Un amuleto.
Un amuleto de los McDade.
Los cuatro lo llevaban colgado al cuello.
¿Quiere intentar acertar a una moneda de 20 S de oro lanzada al aire?
Esos McDade si podían. Ma también puede hacerlo.
Y según se dice esas chicas también.
¿Dónde lo consiguió?
Lo encontré entre las cenizas.
Bueno, es un bonito recuerdo.
Bueno, ya que piensa ir a Wagon Mound,
Le invito al último trago de su vida.
Gracias, pero ese trago aún no está en ninguna botella.
Lástima, Claude, me hubiera gustado conocerle mejor.
¿Qué estais mirando?
Ha visto el letrero.
- Mi nombre es McDade ¿Cuál es el suyo'?
Kehoe. Dan Kehoe.
¿Sabe dónde está?
Ví su letrero.
Dice «Prohibido el paso», ¿verdad? ¿Por qué no hizo caso?
Un amigo me habló de este lugar.
Me dijo que si alguna vez estuviera en peligro viniera aquí
y pidiera ala señora dela casa que me ayudara.
¿Qué amigo? - No nos dimos los nombres
¿Qué aspecto tenía?
Nunca le vi bien. Aquella celda estaba muy oscura
¿Celda?
Pasamos la noche juntos en la cárcel, en el territorio de Dakota.
Le conté que tenía que hacer un trabajo por aquí y que después tendría que correr mucho.
Entonces él me habló de Wagon Mound.
¿Por qué estaba encerrado?
No lo sé. Por la mañana ya se había ido.
¿No le dio ningún recado para mí?
Procure recordar, señor.
¿No le pidió que me dijera algo?
¿Tiene la bondad de darme mi chaleco, por favor?
Gracias
¿Ha perdido alguna cosa?
Usted no se habrá quedado con nada... ¿verdad?
Conteste a lo que le pregunto.
No, señora.
No me mienta, señor.
¿Para qué iba a mentirle?
Mi camino ha sido más caliente que el Cuatro de Julio.
Probablemente ha oído los fuegos artificiales.
Los he oído.
Estoy agotado.
No podría ganarle ni a mi madre en una carrera.
Ahora es usted la única suene que me queda, buena o mala.
Oh, yo se lo que está pensando, señora.
Si la Ley me siguiera hasta aquí, tendría problemas.
La Ley no viene a Wagon Mound.
Veo que os habeis arreglado mucho, ¿eh?
Bueno, no os hagais ilusiones.
Sólo se va a quedar esta noche.
- ¿Quién es? . - Dice que se llama Kehoe.
Dan Kehoe.
¿Quieres que alguien le vigile? Yo...
¡No, no quiero! No permitirá que nadie se le acerque.
¿Es guapo?
No lo sé. Soy demasiado vieja para que me interese.
Un hombre perseguido en terreno desconocido, y justamente viene a parar a Wagon Mound.
A eso se llama tener suerte, ¿no?
No ha sido suene.
Reconozco que teneis derecho a saberlo.
- Alguien le dijo que viniera. . - ¿Qué quieres decir?
Alguien le dijo que sería bien recibido en Wagon Mound.
No es una cosa tan extraña. Pudo habérselo dicho cualquiera.
- Podría haber sido Matt - No
¿Por qué no? ¿Por qué no mi hombre?
¿O el de esa? ¿O el de esa?
Porque si hubiera sido mi hijo le hubiera dado un mensaje para mí.
O para nosotras.
Una de nosotras.
¿Cómo podemos saber que mandaría un mensaje?
Llevamos sentadas en este agujero dos años esperando su regreso.
¿Cómo sabemos si va a volver?
Volverá, Ruby. Es un hombre casado.
Y además muy rico, ahora que no tiene que repartir el oro entre cuatro.
¿Y quién sabe si existe ese oro?
¿No se tratará de un engaño para retenernos aquí hasta que nos pudramos?
Existe porque yo lo digo.
No os acerqueis a ese Kehoe, ¿oís?
Tengo un hijo en alguna parte.
No puedo ponerle nombre ni rostro pero se que existe y que necesita a su madre para protegerle.
Ahora, una de vosotras le pertenece por la Ley de Dios y de este Territorio.
Y cuando vuelva a reclamar lo que le pertenece encontrará todo tal como lo dejó.
Ya está dicho todo. Ahora ¡ros a acostar.
¿Ruby? ¿Crees que debo preparar un sitio para Mr. Kehoe?
¿Cómo quieres que lo sepa?
Has estado pensando en él toda la noche, ¿eh?
No le había visto nunca, salvo para ayudarle a ir hasta la cama.
Bueno, deja de soñar.
Él no se fijará en ti, vestida con ese saco negro
Cuando era una niña usaba juguetes para divertirme
Ahora que soy mayor juego con...?
¿Dónde está? -Bajo la mesa.
Pero aun sigue aquí, ¿no?
Oh, claro que sigue aquí.
Vaya, qué elegantes nos hemos puesto esta mañana
Bueno, es lógico que nos presentamos adecentadas
Lógico, sí. Lo de decencia es otra cosa.
Pues yo no veo tu elegancia por ninguna parte.
Oh, cómo huele
¡Es perfume francés!
Prince me lo compró cuando salió de la cárcel en Chicago.
Me matas todas.
Un hombre duerme bajo nuestro techo por primera vez en dos años,
y todas recordais que sois mujeres.
Os componais como unas gallinas asustadas.
Eso es lo que me pareceis esta mañana, sí. Un grupo de gallinas.
Señor, gracias por estos alimentos, Amen.
¿Y Mr. Kehoe ? ¿No quiere desayunar?
Ya lo ha hecho.
¿Se encuentra ya mejor, Ma?
Eso espero.
Es un hombre muy grande. Fuerte.
Bien, tomad el desayuno. ¿Qué os pasa? ¿No teneis apetito?
Mis cuñadas están hoy trastornadas.
Un hombre ha llegado a sus vidas a recordarles que son viudas.
Eso no necesitamos que nos lo recuerden. Tenemos a Ma.
Cuidado con lo que dices.
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