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En la leyenda vudú, la serpiente simboliza la tierra.
El arco iris simboliza el cielo.
Entre los dos, todos los seres deben vivir y morir.
El hombre al tener alma puede quedar atrapado en un lugar terrible
donde la muerte es el principio.
Lo que sigue se inspira en una historia verídica.
LA SERPIENTE Y EL ARCO IRIS
Christophe.
Christophe.
Christophe.
Christophe.
CUENCA DEL AMAZONAS, 1985
Notas del Dr. Dennis Alan, Expedición Botánica de Río Negro,
15 de agosto de 1985.
Llegada al claro del chamán An Hango,
considerado como el espíritu más poderoso del Amazonas.
Hay algo extraño en el aire hoy. Hasta mi piloto está nervioso.
Si fuera supersticioso diría que algo me acecha hoy.
El chamán lo intuye también. Decide de manera poco convencional
mostrarme de qué se trata.
Dile que lo aprecio mucho. Harvard se lo agradece.
Sus pócimas serán una buena medicina que ayudará a mucha gente.
Quiere que lo bebas. Dice que tiene algo que quiere que veas.
¿Sabes qué verás si bebes eso? Las estrellas, amigo.
Vámonos de aquí.
De despedida.
Es buena. Es muy buena.
Gracias.
No.
Basta.
¿Hola?
Julio.
Creí que te habías ido sin mí.
Estoy en deuda contigo, amigo.
Algo mucho más terrible y poderoso que el chamán o sus hombres
ha matado a mi piloto.
Lo sé así como siento la oscuridad y el frío que me acechan.
A la semana de regresar recibo un llamado de mi viejo profesor y amigo,
Earl Schoonbacher.
Es asesor de una compañía farmacéutica
y dice tener una oferta de trabajo interesante.
Dennis, te presento al Dr. Cassedy, jefe de la Boston Biocorp.
- ¿Cómo está, señor? - ¿Cómo está usted?
Es un placer.
Me ha impresionado. ¿300 km a través del Amazonas a pie y solo?
Solo no. Le mostraron su espíritu animal, su tótem.
El jaguar lo guió de regreso, sano y salvo.
Bueno, aquí en Boston Biocorp,
nos ocupamos de la ciencia y medicina, no de magia.
Si volvió en Jaguar o Mercedes Benz, no importa.
Lo que interesa es que ha vuelto con plantas y medicinas del lugar
que nadie ha podido recoger antes.
¿Qué sabe sobre la zombificación?
- ¿Cómo dijo? - Zombificación.
Hacer zombis. Los muertos vivientes.
Sólo lo que se ve en la tele.
Éste es el certificado de defunción de Christophe Durand,
y el informe del médico.
El Sr. Durand no tenía pulso, ni le latía el corazón, no respiraba,
no se le dilataban las pupilas, ni reaccionaba ante el dolor y fue enterrado.
Fue colocado en un ataúd y enterrado.
La fecha del certificado es de hace siete años.
Esta foto fue tomada hace una semana en una clínica de Port-au-Prince en Haití.
Es Christophe Durand. Él mismo y está muy vivo.
Quizás Durand tuviera un mellizo.
No.
Un error del hospital. Confundieron el cadáver.
No.
No, lo verificó la Dra. Duchamp quien nos envió las fotos.
Si no le gusta "zombi", elija otra palabra.
El hecho es que alguien lo trajo de vuelta de la tumba.
Y yo quiero saber cómo lo hizo.
- ¿De veras lo cree? - Los haitianos lo creen.
Una droga.
Tiene que ser una droga, ¿verdad?
Anestesia. Es lo que yo pensaba.
Una nueva anestesia que revolucionará la medicina.
¿Y si se descubriera la droga de los zombis?
40 a 50.000 vidas por año se pierden en operaciones,
y no es debido a la cirugía sino a la anestesia.
40 a 50.000 vidas por año podrían salvarse en EE. UU. Solamente, doctor.
Y más aún si se distribuyera correctamente en el mundo.
Podría ser algo más complejo que una droga.
Podría ser la prueba, quizás, del alma.
Vamos, Schoonie, ¿Dónde se encuentra el alma?
¿Bajo el capot? ¿Al lado de la batería?
No, el alma empieza y termina con el cerebro.
Esta droga es algo totalmente nuevo.
No existe nada que pueda matar y traer de vuelta de la muerte.
Y lo que debemos hacer es ir a buscarla.
Éste es uno de los países más pobres del mundo.
Está por estallar la revolución. Tiene un dictador sin escrúpulos en el palacio.
De modo que esperaba una cierta opresión.
Pero no me esperaba que la presencia oscura del Amazonas
me engolfara aquí,
tan real como una mano fría sobre mi hombro.
Y tampoco me esperaba que la Dra. Duchamp tuviera el aspecto
que tenía la Dra. Duchamp.
¿Dra. Duchamp?
- Bonjour, je m'appelle... - Dennis Alan, lo sé.
Sí, es fácil reconocerme aquí entre esta gente.
Lo hubiera reconocido aun si...
- ¿Cómo dijo? - Será mejor que hablemos adentro.
Eran los Tontons Macoutes. Saben que está aquí, naturalmente.
¿Cree que las esposas son buena idea?
500 pacientes, tres médicos, 15 enfermeras.
La provisión de Thorazine de una semana.
Las esposas son lo único que Duvalier se ocupa de que no falte en Haití.
Ésta es Margrite.
- Me esperaba... - Luego de estar enferma tres días
murió y fue enterrada con una ceremonia pública.
No hay certificado de defunción, pero hay testigos.
Fue hace 15 años.
En agosto, fue hallada deambulando por el mercado.
Su hermano reconoció su marca de nacimiento.
Un zombi típico.
Ella no puede decirnos nada.
Creo que Christophe Durand, cuyo certificado de defunción he visto,
- puede hablar, ¿verdad? - Sí.
Y habla inglés. Christophe es único. Tiene la memoria intacta.
Quisiera verlo ahora mismo.
Una advertencia, eso es lo que vi en sus ojos.
No sé por qué, pero me heló hasta la médula.
Marielle me llevó a ver a un hombre muy poderoso en política y en vudú.
Es un sacerdote vudú, pero además tiene un club nocturno para turistas.
De hecho, Lucien Celine hace de todo excepto dar información.
Llega en una buena noche, monsieur.
Hoy los espíritus son felices.
Preguntamos por Christophe Durand.
Lucien, ¿por qué eres tan difícil? Tienes gente en toda la isla.
Alguien debe haber visto a Christophe.
Quizás. Pero lo que la gente ve y lo que dice son cosas muy distintas.
Haití está llena de contradicciones, Dr. Alan.
Estos bailarines, por ejemplo. No sangran y no se queman.
Esta noche invocamos a Erzulie, la diosa del amor.
- ¿Bailarás esta noche? - No, Lucien, no bailaré.
- Bailarás. - No.
- ¿Estás bien? - Ustedes tienen que hablar.
Si no colabora, iremos al pueblo de Christophe mañana.
Estará bien.
Sí, es a él a quien hay que vigilar.
El capitán Peytraud. Se hace pasar por un bokor, un hechicero negro.
Es despreciable.
Es el jefe de los Tontons Macoutes, la policía secreta de Duvalier.
¿Lo has visto antes?
- Sí, en alguna parte. - Ten cuidado, mi amigo.
En Haití hay secretos que ocultamos hasta de nosotros mismos.
- Marielle. - Sí, la favorita de Erzulie.
Para Marielle, la posesión es tan natural como respirar.
Cuidado.
¿Te encuentras bien?
Marielle nunca mencionó lo que sucedió la noche antes.
Pero por lo que sé sobre posesión, es probable que no lo recordara.
Mejor así.
Preguntamos en el pueblo de Christophe, pero ni la sacerdotisa vudú nos ayudó.
Ya les dije que ha muerto.
¿Qué debo saber sobre los muertos?
El paradero de Christophe era un misterio hasta que vimos a su hermana.
Le cimetière.
Vamos.
Su hermana tiene razón. A Christophe lo obsesiona la muerte.
Lo encontraremos.
Eso dijiste en los últimos tres cementerios.
¿Christophe?
Christophe.
Christophe.
Christophe.
Esto es ridículo. Vámonos de aquí. Una cabra...
Mierda.
¿Estás bien?
- Eran profanadores de tumbas. - ¿Profanadores de tumbas?
- Eso me hace sentir mejor. - Deberías haberte visto la cara.
¿Crees que es divertido?
Basta de perder tiempo.
No hallaremos a Christophe esta noche, si es que aún vive.
¿Qué quiere decir "si"? Viste las fotos.
Quizás las tomaron antes de que muriera.
¿Qué quieres decir?
Bueno, eres mi único contacto aquí en Haití, ¿verdad?
Primero dejas que desaparezca la prueba y luego pasamos el tiempo sin lograr nada.
¿Crees que lo hago por mi salud? Pienso que es una estafa.
No te culpo a ti. He visto la clínica. Sé que necesitas fondos.
¿Pero crees que Cassedy te va a dar dinero a cambio de nada?
- ¿Crees que es cuestión de dinero? - Sí.
Schoonbacher habló de ti como si supieras caminar sobre las aguas.
Ahora sé por qué. La mierda flota.
Sí, entonces, ¿por qué te involucras?
- ¿Hablarás conmigo? - Christophe.
Christophe, soy yo. La Dra. Duchamp.
Me recuerdas, ¿verdad?
Me acuerdo.
Éste es el Dr. Alan.
Quiere hacerte algunas preguntas.
Christophe.
Necesito que recuerdes qué sucedió antes de tu muerte.
Me hablaste de ello una vez.
Lo recuerdo todo.
El ataúd, el entierro.
Lo vi todo.
¿Estabas enfermo?
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