La unuaj 200 linioj.
Me llamo Charles Bailly. Lo que le voy a contar,
lo he vivido yo mismo. Ha ocurrido de verdad.
No es una historia inventada.
Bien podría hacerse una película. Al parecer.
Subtítulos por: Pierre Janssen para frenchmoviesubs, 2022.
Mirad, chicos, eso no puede fallar. Ahí tenéis la Royal Air Force.
- Son Gloster Meteors. - Según yo, son Messerschmitts.
Declos, son ingleses. Escucha.
Made in Inglaterra.
- ¿Lo oyes? - ¿Tienen acento inglés?
Sí, entiendo de motores. Fui taxista.
- Eso es otra cosa. - Qué va, un motor es un motor.
¿Qué piensas tú, Pommier? ¿Son ingleses o no?
Me importa un bledo. Dame mejor un buen culo.
Eso tampoco es todo.
Tú hablas fácil. Aquí lo tienes bien.
Siempre piensas en una sola cosa. Si eso se puede llamar pensar.
Hace 2 años que no he tocado a una mujer.
¿Tenías tiempo para las damas con esa tienda?
Venían hasta 500 mujeres al día a mi tienda. Artículos de hogar, ¿qué quieres?
¿Hay algo más a su servicio?
- Vamos, la comida está lista. - Ya vamos.
Y sin embargo es la Luftwaffe.
- Vaya, Bailly, ¿no podías esperar? - Me gusta la sopa caliente.
- Hemos visto a la RAF. - Churchill también estaba allí.
- ¿Lo viste por su puro, Bussière? - Cabrón.
¿Qué significa ese "cabron"?
No le hagas caso. Es bastante torpe.
- Son ingleses. - No has visto nada.
Eso tampoco hace falta, lo siento.
Escucha, están jugando al golf.
¿Oyes eso, idiota? Tú con tu Luftwaffe.
Mejor así. Errar es humano.
¿Un trozo de langosta, señor conde?
Me encantan los caracoles, sobre todo en gelatina de grosella. Qué ganas tengo de caracoles.
Delicioso.
No está mal. Esos planean algo.
- Ojalá soltaran un regimiento de chicas. - No puedes con tantas.
¿Ah, no? En la época de Múnich, en el 38, tuve 4 a la vez.
- Eso ya lo sabemos. - Y una quinta para variar.
¿No lo creéis? Preguntad en la tienda.
- Esa canción ya la conocemos. - Don Juan en los grandes almacenes.
- Dilo otra vez si te atreves. - No montes pelea.
Esta es la última noche que cenamos juntos.
Mañana por la noche me habré ido. Entonces podéis pelearos a placer.
Vaya, ya son las 8. La BBC ya ha empezado.
Con cuidado, no tan alto.
El país de Jeanne d'Arc y de Napoleón volverá a mostrar su verdadero rostro.
Los traidores serán castigados.
No queríamos esta guerra, pero la ganaremos.
Los ejércitos de la libertad saben lo que está en juego.
Así, ese entra.
La Inglaterra de Churchill desaparecerá del mapa.
Y ese cobarde general De Gaulle, que vende su país...
- Tendrá su castigo. - Maldita sea, es Radio París.
En cuanto la justicia y la libertad triunfen...
Francia volverá a mostrar su verdadero rostro.
Han escuchado La voz de los franceses libres.
- Ya llegábamos tarde de todos modos. - Ha pasado poco.
- Es agradable oír esas voces. - Exactamente.
En 1932 tuve una novia. No, en 1931.
Siempre tenía que llamarla, incluso cuando no tenía nada que decir.
Simplemente le gustaba oír mi voz. De ahí sacaba fuerzas.
- Entonces estaba loca. - No, era una mujer magnífica...
- con unos pechos de los que se dice algo. - Ya basta, lo hemos entendido.
Entonces, ¿tu decisión es firme?
- ¿Te vas mañana? - Sí, al amanecer.
- ¿Estás seguro? - Claro.
No me parece una buena idea.
No tengo razones privadas para quedarme aquí, como tú.
Estés aquí o en París, los alemanes están por todas partes.
Pero aquí al menos están en casa. Aquí todavía se aguantan.
No me siento aquí en casa.
Si sabes cuánto tiempo va a durar todavía, se soporta.
Entonces puedes contar los días. Pero no sabemos nada. 1940, 1941, 1942.
Y nadie nos dice cuánto tiempo más. No quiero quedarme aquí toda mi vida.
En casa no tengo cien mujeres. Solo tengo una, y con ella quiero envejecer.
Muy tranquilo y sereno. Quiero tenerla cerca de mí cada día.
Y sabes qué más es?
- Alemania me tiene hasta el cuello. - Lo entiendo.
- No debes pensar tanto. - Solo tengo buena memoria.
Cuando me capturaron, pensé que duraría 3 semanas.
Como mucho un mes. De lo contrario nunca me habrían cogido.
- Entonces aún estaba huyendo. - ¿Y si te cogen?
- ¿Si me cogen? - Sí.
Estamos bien aquí. La mayoría está mucho peor. Tenemos suerte.
Si te cogen, acabas en uno de esos campos de trabajo donde te machacan.
Toma mi sabio consejo: quédate donde estás y no te muevas.
Dilo sinceramente, ya no tienes ganas de irte.
- Estás reculando. - ¿Yo?
Ya no te atreves a preguntárselo a Marlène.
¿De dónde sacas eso? ¿Acaso no tengo nada que perder?
Dentro de una hora sabrás más.
- ¿Crees que le gusta? - Con las mujeres nunca se sabe.
- ¿Verdad, Marlène? - No me llamo Marlène, sino Josepha.
- Para mí eres Marlène, mi vampirita. - Vampira de cama.
- Suerte con eso. - Buenas noches.
Buenas noches, tortolitos.
Si no te tuviera, yo también haría las maletas.
Eres una mujer hermosa, mi más hermosa.
Debes hacerme un gran favor.
Tú deberías ayudarme.
Para mis compañeros.
¿Qué pensáis, le parecería bien a Marlène?
Marlène es campesina, piensa en el dinero.
Todos los campesinos son, al fin y al cabo, ahorradores.
- Le devuelvo la vaca. - Que lo crea si quiere.
Tiene a Bussière como prenda.
Maldición. Me empieza a pudrirse una muela. Justo la mejor mía.
- ¿De qué os reís? - El plan de Bailly.
Escapar atravesando toda Alemania con una vaca.
- Genial. - La pareja ideal.
No solo. También es una amiga, una camarada.
La vaca da leche cuando tengo sed, y yo le cuento cuentecitos.
- Por fin alguien con quien hablar, ¿eh? - Es otra especie animal más.
- Gracias, hombre. - Solo bromeo.
¿Qué tal ese harén entre tus orejas?
Mi amada estaba desnuda. Y como sabía lo que yo deseaba...
llevaba solo sus joyas, que tintineaban alrededor de su cuello.
Cállate.
Son terribles las noches... sin tu bendito cuerpo junto a mí.
- Sin tu boca, tus besos. - Dije: cállate.
Qué bárbaro. Intento sublimar las bajas pasiones de este sinvergüenza.
Pero lo único que estos versos le inspiran es "cállate".
- No lleva ninguna vaca consigo. - Cállate.
¿Y? ¿Ha rechazado?
Contesta ya. ¿No lo quería?
Si ha dicho que no, puedes decirlo, ¿no?
Ya lo sé. No va a ser. No va a ser, ¿eh?
- Sí, tonto. Vas a tener tu vaca. - Acosador.
No dudó ni un momento. Una chica para besar. Lo que hice enseguida.
Sí que me has asustado.
- Es verdad, ¿eh? - Si no, no lo diría.
Se lo paga en la cama.
Es un comentario de mierda, Pommier. Es una chica estupenda.
No necesita dar nada a cambio.
- ¿Lo tienes todo? - Espero no haber olvidado nada.
Chocolate. Galletas.
Gracias.
Mis cosas de afeitar. Cepillo de dientes.
Azúcar.
Mi brújula.
Esto es para vosotros.
3 camisas y un chaleco. Inglés sin esfuerzo.
Italiano sin esfuerzo. Alemán sin dolor.
Si hubiera querido, me habría convertido en un verdadero políglota.
Pero por ese estúpido klaverjas no tuve ni siquiera tiempo de abrir esos libros.
Aprendes alemán sin esfuerzo, e incluso con mucho gusto.
Alemán en la práctica.
- ¿Has estudiado el mapa? - Durante 3 meses.
Esta es la ruta. También está en mi cabeza. 250 km.
Diez al día. Cinco por la mañana, cinco por la tarde. Después de 25
días andando llego a la estación de Stuttgart. Y
el día 26 estoy en Francia. Si todo va bien.
Oye, si de todos modos vas a París...
- Pásate por aquí un momento. - Ningún problema.
Es mi madre. Vive en "la Rue Pascal".
- Cuéntale cómo van las cosas aquí. - Lo haré.
¿Tengo que pasar también por otra persona?
Es por los Gobelins.
- ¿No te molesta? - No, en absoluto.
Que he pasado 2 años aquí.
- ¿Elegimos una vaca? - Lo haré yo.
- ¿También vendías vacas en tu tienda? - Confía en mí.
Déjalo, si es lo que quiere hacer.
- Elijo una buena vaca lechera. - No, una vaca andadora.
Vamos a ver.
- ¿Por qué no? - Miro la mirada.
¿La mirada?
- Así que no debe mirar como una oveja, ¿eh? - No.
Una mirada suave significa un carácter tranquilo y amable.
- Humano, entonces. - Exacto.
- Entiendes de eso. - Sí, déjamelo a mí.
Una nariz húmeda.
Una respiración regular.
Un bonito pelaje. Sobre todo una cuestión de mucosas.
La piel también. Vamos a ver.
Vamos a ver. Esta la tienes que coger. Seguro.
- Yo respondo por ella. Esta es tu vaca. - No, esa no es buena. Mala.
Tú sí que entendías de eso, ¿no?
¿Cómo puedo darte las gracias? Nunca he recibido una vaca.
Adiós. Y mucha suerte.
- Qué persona. ¿Qué debo decir? - Simplemente, gracias.
Gracias por todo.
Muchas gracias.
Muchas gracias, señora.
Intenta llegar lo más lejos posible rápidamente.
Marlène comunicará tu ausencia solo dentro de 48 horas.
- Entonces ya estaré lejos, si ella quiere caminar. - Esa sí que camina.
Su antepasada nadó por mares, atravesó los Balcanes hasta Egipto...
donde dio a luz a un hijo. Se llamaba Lo, y era la amada de Zeus.
Pues adiós entonces.
Ya sabes, ¿eh? Como diría Marlène.
Adiós, mi querido.
- Vas a "la Rue Pascal", ¿eh? - Ya lo creo.
Y no le des muchas vueltas, ¿eh? Casanova.
- ¿Qué debo decir? - De nada. Vete ya.
- ¿No os importa que me vaya? - Anda ya, hombre.
- Buen día, Bailly. ¿De paseo? - Sí, con Margueritte.
Adiós, Bockmann. Así se llamaba, nuestro vecino.
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