La unuaj 200 linioj.
Es tan fácil amar
Sonreírle a la vida
Dejarse fascinar
Cuando es nuestro anhelo
Dejar que nuestro corazón
Entreabra la ventana
Al sol que penetra
Y nos hace ser mejores
Y las cosas que vemos
Muchos viejos las han visto
Nuestras penas y alegrías
Muchos viejos las han visto
El pasado forjó
Nuestro amor por las cosas
Los amores eclosionan
Es tan fácil amar
Es hermoso, ¿no, Pipo?
DOS DÍAS CON MI PADRE
¿Michel?
¿Qué haces aquí?
Para empezar, ¿dónde estamos?
Míreme, señor Sermier.
Le aseguro que estoy bien, doctora.
Eso parece. Ya no los hacen como a usted.
¿Entonces puedo irme?
Tenemos que averiguar por qué se cayó.
Le haremos otro examen mañana.
-Nos vemos después. -Con gusto.
Hasta luego.
Bueno...
También debo irme.
¿Michel?
¿Tu mamá...
...sabe que estoy aquí?
Venga, descansa.
Hola, vecino.
¿Vecino?
Vecino, soy yo. ¿Cómo estás?
Venga, entre.
Acuéstese y quédese tranquilo.
Vamos.
¿Cree que es muy fácil salir de un coma?
Si vuelvo a verlo de pie, lo amarro.
¿Vecino?
Joder.
¿Va a estar bien?
Buenas noches, buenas noches
Buenas noches
La luna sale
Y la noche recuerda
Vamos a dormir
Sin ruido
Buenas noches, buenas noches
Buenas noches
Y dormiremos
Y soñaremos
Con bellos días y bellos...
Chitón.
¿Pipo?
¿Eres tú?
¿Dónde estabas?
Ven, ven, chitón.
Escóndete aquí.
Ven, escóndete.
¿Sí?
¿Qué? ¿Qué?
No, no está muerto.
¿Y dónde está?
Lo habrán cambiado de cuarto.
Quizás.
-Descansa. -Vale.
Bueno... Vamos, señor Sermier.
¿Y si vamos a pie?
En la escuela, conocí a gente severa como tú:
siempre seria, con el ceño fruncido.
¿Sabes lo que hacía? Las ponía a cantar.
Cuando cantas con alguien, ya no puedes enfadarte con él.
-¿No quieres cantar conmigo? -No, señor Sermier.
Abre tu puerta hospitalaria
Fiel amigo, ha llegado la noche
Cerca de la chimenea de tu cabaña
Con alegría he venido a sentarme
Pasaremos nuestra velada
Sr. Sermier, no haga tanto ruido.
Charlando en paz Cantando alegremente
Mientras que allá abajo, en el valle
Todo duerme tranquilamente...
Sr. Sermier, estamos en un área...
-No se puede hacer ruido. -Que nuestra dulce y fiel amistad
Una siempre nuestros corazones
Y si hay que sufrir crueles pesares
Nuestra amistad Aliviará nuestro dolor
Adiós, me marcho, el tiempo corre
Que Dios te dé dulces sueños
Caminemos, amigo...
Y a él,
¿se lo ha dicho?
Escucha...
Sí, buena jugada.
Todavía puede recuperarse.
¿Qué decías?
Escucha...
Oh, no, no.
Increíble.
Increíble esta eliminación de Roger Federer
en cuatro sets.
Dicen que está en decadencia, pero no es verdad.
Es solo una derrota.
Roger es un príncipe. Da el mejor derechazo.
Ya verás en el campeonato de EE. UU.
¿Entiendes lo que te digo?
Todo.
Lo he entendido todo.
Me harán un huequito en la cabeza para ver si todo está bien.
Si eso los convence de dejarme salir...
Te engañé.
Michel, no te enfades conmigo.
-¿Enfadado por qué? -Bueno, justamente...
No lo sé.
Bueno, hasta mañana.
Y nada de tonterías.
El doctor te tiene en la mira.
Yo lo tengo en la mira.
¿Y qué he dicho ahora?
No sabía que eras bromista.
Había olvidado que eres amable.
Los lindos días que nos amamos
Son la más pura felicidad
Tan fugaces, tan fugaces
Tan fugaces que ni los ves
Tan...
Michel...
Madre mía, cuando se entere...
No te preocupes, Roger.
Aquí estoy.
Sí, muy bien, descansa.
Mañana estarás mejor.
No te desanimes para el Wimbledon, Roger.
Lo ganarás de nuevo.
Los que digan lo contrario son unos aguafiestas.
Siempre es así, Roger.
Lo fundamental es no rendirse nunca.
Nunca renunciar.
Ese es el secreto.
¿Qué debo hacer para que lo entienda?
No soy Federer.
Claro.
No nos engañas. Vemos todos tus partidos, ¿verdad, Pipo?
¿Listo, Sr. Sermier?
¿Qué tiene?
Nada, son solo los tranquilizantes.
Despertará pronto.
¿Cómo se siente?
Ay, Roger.
No deberías estar aquí.
¿Y tus entrenamientos, los partidos?
Sí, no se preocupe.
Buenas noches.
¿Qué opinas?
Tienes razón.
¿Qué hace?
Lo he vuelto a soñar.
¿Y bien?
Pero ¿dónde los habrán metido?
Está totalmente loco.
No te preocupes. Encontraré otro par.
No me refiero a sus zapatos.
Mi esposa me veía así de feo.
¿Y qué hay de su hijo? ¿Lo toma en cuenta?
Pues...
Para cuando regrese,
ni siquiera notará que me fui.
No sea injusto, vino anoche.
Ah, ¿sí?
Estaba dormido, y no quería despertarlo.
Si se lo digo, nunca me dejará ir.
Se preocupa mucho, como su madre.
Venga, Roger, un gusto conocerte.
Y no te olvides. Wimbledon...
Wimbledon, sí. No lo olvidaré.
Cuídate, amigo.
¿No vigiláis la entrada?
Pasó por el balcón.
Lo lamento mucho.
¿Lo habéis llamado a su casa?
Nadie contestó.
¿Y la biopsia?
Mañana llegan los resultados.
Tiene agallas, el viejo.
¿Por qué no lo dejas en paz?
Porque está enfermo.
¿Crees que no lo sabe?
¿Te ha dicho algo?
¿Qué te ha dicho?
Joder.
Pareciera que lo quieres.
¿Y bien?
Me habló de un lugar...
Iba allí de niño con su abuelo
a recoger piedras.
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