Las primeras 200 líneas.
UNIVERSIDAD SAINT GEORGE
LA HERMANDAD DE LA CAMPANA
BETA EPSILON LAMBDA
- ¿Sr. Patterson? - Sí.
- Soy Weber, el encargado del edificio. - Ya.
Había olvidado el frío que hace aquí por las mañanas.
Tenemos chimenea en la biblioteca. ¿Recuerda dónde está?
- Sí, lo recuerdo. - Si me disculpa.
- Andy. - Hola. Chad.
Tienes las manos frías. ¿Quieres un té?
No, no. Muchas gracias.
Es extraño lo de la iniciación al amanecer.
No tanto.
- Los primeros hermanos lo hicieron así. - SÍ que eran fuertes en el siglo XVIII.
Tú eres más fuerte de lo que crees.
Señores, ya está amaneciendo.
Sr. Patterson, Phillip Everest Dunning
Sr. Chad Harmon, el Sr. Dunning.
Sr. Dunning.
Los artículos y las cartas de hermandad.
¿Jura que, tras habérsele confiado estos artículos y cartas
hoy mismo, a medianoche. Ha sido el único en leerlos,
y que no ha comunicado su contenido a ninguna otra persona?
Lo juro.
Tras el juramento,
¿está listo para seguir adelante?
Estoy listo.
Sr. Dunning. desde hace más de 200 años.
Los miembros de la hermandad han sido iniciados ante esta campana,
y con la misma ceremonia, al amanecer.
Hace 22 años, el Sr. Patterson se situó en dirección al este.
Donde usted se encuentra ahora.
Yo me convertí en su superior.
Ahora, el Sr. Patterson será el suyo.
Algún día, él se situará en dirección al sur
e iniciará a un hermano de la Campana del que usted sea su superior.
Así expresa la hermandad su continuidad.
La campana existirá mucho después de que hayamos muerto.
Esa continuidad solo depende de una cosa.
De la obediencia.
Una obediencia ciega.
En cuanto le llame el Sr. Patterson
para que pague su factura. Usted debe complacerle.
Le pida lo que le pida.
Quizás tenga que pagarle mañana.
Dentro de veinte años. o nunca.
No se trata de dinero.
Sino de un acto de fidelidad.
De lealtad a la Hermandad de la Campana.
Si necesita cualquier cosa. Contacte con su superior
El siempre procurará conseguírselo.
¿Preparado para el juramento?
Lo juro.
El juramento, caballeros.
Yo, Phillio Dunning,
juro de todo corazón,
que no revelaré ningún secreto
de la Hermandad de la Campana,
y que respetaré a todos mis hermanos como a mí mismo.
Que actuaré siempre como ellos deseen.
Velaré por sus intereses como si fueran los míos.
Lo juro solemnemente.
Por mi honor,
mi fortuna,
y mi vida.
Andy.
- ¿Pasas el día en San Francisco? - No. Cojo el avión esta tarde.
Podríamos haber comido juntos Por cierto,
pásate por esta dirección antes de irte.
Lo siento.
Tendré que acostumbrarme.
- ¿A qué? - Ya sabes, a ser un hermano.
Tienes los teléfonos de mi casa y de mi oficina.
Me parece increíble
que pueda conseguir lo que quiera.
Todo lo que se puede conseguir con dinero.
Privilegios y los mejores contactos.
Acabo de darme cuenta de que formamos parte de la élite.
No solo parte.
Somos la élite.
Soy Patterson, creo que me están esperando.
¿Tiene una tarjeta?
¿Cómo?
- Esta dirección estaba en una tarjeta. - Sí.
Tiene una misión de la Campana.
Aquí está el material que le ayudará a cumplir su misión.
Váyase y no lo abra antes de una hora.
¡Andy!
Me alegro de que puedas despedirte.
Siéntate.
- ¿Tomará algo antes de comer? - No, gracias.
Tómate un margarita Paul los prepara muy bien.
- ¿Prefieres un whisky solo? - No, gracias.
Hoy tenemos lenguado.
- ¿Una ensalada con aceite y limón? - SÍ, por favor. Gracias.
Tranquilo, Andy. Calma.
¿Sabes qué misión me han encomendado?
No.
«Sr. Patterson. deberá encargarse de que el Dr. Konstantin Horvathy
rechace el puesto de decano de la facultad de filología
que se le ha ofrecido».
- La Campana debe necesitar ese puesto. - Eso me ha parecido.
¿A qué viene esa llamada desesperada?
Por el tono de voz, pensaba que tenías que matar a alguien.
Lo han hecho.
Me han dado una ficha con nombres, direcciones y descripción
de las personas que le ayudaron a huir hace dos años.
Si la enviase
a la embajada de su país, sería la sentencia de muerte de 30 personas.
Espero que Horvathy se dé cuenta,
así no tendrás que utilizar el dossier.
Dices que si se negara a renunciar, ¿podría enviarlo?
¿Qué crees?
Tu presencia en la iniciación esta mañana no era casual.
Era para recordarte tu juramento de obediencia.
Y Silas cosas vienen así, debes hacerlo.
¿Para qué ponerse en lo peor?
¿Conoces bien al Dr. Horvathy?
Vivian y yo fuimos sus primeros amigos en llegar al instituto.
Plantéalo desde un punto de vista personal.
Convéncele de que le conviene quedarse donde está.
El clima es bueno: el instituto, adecuado.
Se lleva bien con sus colegas.
Incide en los elementos positivos.
Pero ¿y si se empeña en saber por qué estoy tan interesado?
¿Qué le digo?
Esta conversación me está molestando.
Has infringido las reglas discutiendo la misión conmigo
pero lo pasaré por alto.
Tienes los medios para llevar a cabo una misión.
Cúmplela.
Cúmplela y agradece que no te hayan pedido nada más.
Andy, estoy en la cocina.
¿Te he hablado del nuevo trofeo de tenis?
Es precioso Hola. ¿cómo ha ido?
Papá, ha llegado Andy De acuerdo. Buenas noches.
Pareces cansado.
Voy a lavarme. Luego comeré algo.
No seas tonto. Lávate aquí y me cuentas qué tal en la facultad.
De acuerdo.
¡"Voilá"!
Buena presentación.
Sobras del sábado.
¿Qué tal nuestra vieja Saint George?
Como siempre.
Se me olvidaba.
Tengo un boceto del nuevo trofeo de tenis.
- ¿Diga? - ¿El profesor Horvathy, por favor?
Lo siento, ha salido.
- ¿Cuándo se fue? - Hace una media hora.
Ya.
- ¿Quiere dejarle algún recado? - No, no. Ninguno.
- Deme su número de teléfono. - Ya le llamaré yo. Muchas gracias.
Andy, no lo encuentro.
Esta noche tengo que ir a la sesión de información de micrográficos.
- ¿En serio? - Jerry quiere hacer una demostración.
Y como soy el miembro más antiguo del departamento...
- Me cambiaré. - No hace falta que vengas.
Sé que las mujeres de tus colegas me critican.
Voy a sorprenderlas apareciendo esta noche.
- Hola. ¿cómo estás? - Buenas noches.
- Me alegro de verte. - Igualmente.
Konstantin. - ¿Sí?
- ¿Podemos hablar? - Claro.
- No os perdáis la reunión. - Volvemos enseguida.
Vamos, chicas.
Os voy a echar de menos.
De verdad.
- ¿Por qué no te quedas? - ¿Quedarme?
Andy, eres un buen amigo, ¿sabes?
A mi edad, y siendo europeo, es casi imposible hacer nuevos amigos.
Por eso te aprecio tanto.
Pero a ti te encanta el instituto. El clima, los alrededores. y.
- Espera, Andy. - Es duro volver a empezar.
No tienes que demostrarle nada a nadie.
Tienes mucho prestigio en la lingüística.
Yo me he dicho lo mismo más de un millón de veces.
Me decía: «Horvathy, estás loco.
¿Cuántas veces has tenido que hacer las maletas
y empezar de nuevo?».
En los años 20, la depresión.
Los disturbios,
la revolución.
En los años 30, el fascismo,
los nazis.
En los 40, la guerra.
En los 50, los comunistas.
Volvamos.
Konstantin, escucha.
Te lo pido como un favor muy personal.
- Renuncia al nombramiento. - ¿Por qué?
Renuncia.
Te prometo que tendrás una oportunidad mejor.
¿Sabes lo que estás diciendo?
Si no hay nada más importante.
Por favor, renuncia.
Dime, ¿por qué te importa tanto?
¿Por qué estás suplicando?
Es que... no puedo decírtelo.
Solo te pido que confíes en mí, por favor.
No comments yet. Be the first to leave one.