Las primeras 200 líneas.
UN DOCUMENTAL ORIGINAL DE NETFLIX
No sé quién soy.
No solo mi historia, sino quién soy en realidad.
El verdadero yo.
He estado en silencio por 20 años.
¡Veinte años!
Escondiéndome.
Debí apoyarlo, debí haberlo ayudado.
Debimos haber hecho todo juntos, como gemelos.
Somos gemelos idénticos. Unidos.
Y esta cosa fue tan fuerte que nos separó.
Nos separó.
Las respuestas que necesito están en la mente de Marcus.
Muy en lo profundo de su mente.
Casi parecería...
...imprudente
en cuanto a lo que encontremos cuando abramos la caja.
Es la caja de Pandora. O la abres o no.
Pero...
¿Me ayudará? Es una oportunidad.
Una chance que estoy dispuesto a tomar.
ACTO UNO // ALEX
Me desperté.
Recuerdo que abrí los ojos
y miré por la habitación
tratando de descifrar dónde estaba.
Luego dirigí mi atención a mi hermano gemelo,
a quien reconocí al instante.
¡Alex, soy yo!
Estaba sentado en la cama junto a mí...
Tranquilo.
...y yo solo le dije:
"Hola, Marcus".
Supongo que lo más importante de ser gemelo es que nunca estás solo.
Y es algo inmenso tener eso,
que pase lo que pase en tu vida,
siempre tienes tu otra mitad ahí.
Incluso cuando
no estaba seguro de lo que pasaba a mi alrededor,
sabía que él era mi hermano y que podía confiar en él.
Luego me fijé en una dama
mucho más cerca de la cama que los demás...
...y se estaba poniendo histérica
por el hecho de que me había despertado.
"Hola, hola, Ali, estás despierto. ¿Cómo estás? Soy yo, soy yo".
Y yo pensaba: "No sé cómo estoy y no sé quién eres".
"Me recuerdas. ¿No te acuerdas de mí?
Debes recordarme". Y lo repetía una y otra vez.
Le dije a Marcus: "¿Quién es ella?".
Y solo dijo:
"Es nuestra madre".
Y Marcus me dijo: "¿De verdad no sabes que ella es nuestra madre?".
Y le dije: "No".
Y luego me dijo: "¿Sabes quién eres?".
¿Y cómo te llamas?
Y empecé a darme cuenta de que realmente no sabía nada.
No sabía dónde estaba.
¿Dónde vivo?
No sabía qué me había pasado.
Ni siquiera sabía mi nombre.
Todo se había ido.
Imagina un espacio vacío.
Perdiste todo en tu vida
y empiezas desde un lienzo en blanco.
Imagina lo aterrador que sería.
El doctor explicó que llevaba puesto un casco que se desprendió
y, por lo tanto, cuando cayó,
golpeó el suelo con la cabeza y no con el casco.
Y eso lo indujo a entrar en coma,
y no estaban seguros
de qué tipo de daño cerebral tendría.
Mi madre vino a buscarme.
Dijo, probablemente tres o cuatro veces antes de subir al auto:
"Recuerdas quién soy, ¿no?". Y yo decía: "No".
Dije: "¿Adónde vamos?". Ella dijo: "Vamos a casa.
Te llevaré de vuelta a casa".
Así que estoy sentado en un auto con una extraña,
conduciendo a algún lugar que no tengo idea de dónde es
y me dicen que esta es mi casa, aquí es donde vivo.
Tiene un camino de grava. Es un camino de grava bastante grande.
Es una casa bastante grande,
lo que me pareció muy intimidante.
Él estaba confundido, no sabía dónde estaba.
Él no sabía nada.
Aunque tenía 18 años,
tenía la edad mental de un niño de nueve años.
Recuerdo caminar por la cocina explicándole que eso era la cocina,
y luego el baño, y luego llevarlo...
...a su habitación.
Esta es tu cama a la izquierda y mi cama a la derecha.
Me acababan de decir
que esa era mi casa,
que esa era mi madre.
Eso no lo sé.
Tenía la cabeza en blanco.
Es decir, todos los demás recordarán estar de vacaciones,
recordarán cuando cayeron de su bici por primera vez,
su primer beso, su primer amor.
Esas son las cosas que realmente te hacen ser quien eres.
Y en realidad necesitas esos recuerdos.
Yo estaba llegando ahí sin nada.
Era evidente
que mis padres no sabían cómo lidiar conmigo.
Mi padre, yo no... Él estaba tan distante.
No me abrazó ni nada de eso.
Solo me dio la mano y dijo que era mi padre.
Nunca fue al hospital.
No.
Él nunca fue.
Mi madre no quería creer
que perdí la memoria.
Para ella, era impensable...
...que un hijo no supiera quién era su madre.
Y no quería creerlo.
¿Te imaginas...
...que tu hijo se despierte y no tenga idea de quién eres?
Cualquier madre estaría perturbada.
Le dolió muchísimo.
Estoy totalmente por mi cuenta en esa casa, sin apoyo,
aparte de mi hermano.
Él entiende. Entiende.
No tengo que explicarle nada.
No lo hace más difícil para mí. Me da todo lo que necesito.
Si no hubiera sabido quién era yo, y no conociera a su gemelo,
entonces habría estado solo en el mundo por el resto de su vida.
Pero no estaba solo, me tenía a mí.
Había mucho que aprender,
así que rápidamente me dio la información básica,
lo cotidiano... esto es cocina, esto es televisión, esto es una mesa.
Tenía que mostrarle dónde estaba toda su ropa,
cómo ponerse los zapatos, atarse los cordones, hacer tostadas.
Me seguía dando cosas
y yo solo seguí la corriente.
Cuando él decía que no conocía algo,
yo le decía qué era.
Luego empezamos con cosas más difíciles,
¿qué es esa cosa?
Los primeros minutos fueron un poco extraños,
y luego me di cuenta de que sí podía hacer eso.
Podía andar en bicicleta.
Era algo en lo que él era muy bueno,
pero no sabía adónde iba, claro,
así que salíamos de casa y él quedaba en blanco.
El mundo parecía aterrador.
Pero con él
todo fue un poco más fácil.
La televisión me abrió los ojos.
Todos los shows eran nuevos, incluso el de Tom y Jerry.
TOM Y JERRY
En un modo, intento aprender la mayor cantidad de cosas posibles,
y en segundo plano estoy tratando de entender a mi familia
y la dinámica de lo que está sucediendo.
Habría un almuerzo perfecto el domingo con todos sentados alrededor de la mesa
en un comercial de Oxo Cube y se veía bien
y me imaginé
que así debían ser todas las familias porque lo vi en la tele.
POLLO OXO
Pronto me di cuenta de que mamá era el centro de mi nuevo mundo.
Era una mujer bastante alta.
Medía más de metro ochenta y tenía manos y pies muy grandes.
Pies demasiado grandes.
Era muy divertida.
Solía bailar por la cocina,
entraba a un cuarto y decía:
"Aquí estamos todos. Estoy aquí, todos, estoy aquí".
Ella hacía... Se reía así.
Realmente muy fuerte.
Mamá heredó un grupo de chihuahuas
y solía vestirlos.
Tenían su propia ropa, sombreritos,
abrigos y ese era su mundo.
Antes del accidente, ambos odiábamos a esos perros.
Solíamos llamarlos ratas con patas,
pero Alex, cuando regresó a casa, tenía un gusto por los chihuahuas.
Me gustaban mucho
porque pensé que eran muy dulces, nunca había visto uno,
mientras que nadie más tenía interés en los perros.
Aún no los soporto. Cosas horribles.
Así que crecí increíblemente rápido en un mes,
de ser como un niño de seis años a ser un joven adolescente,
más o menos ya tenía 14 o 15, tan rápido
que ahora tenía que pasar a otro nivel
y ahí es cuando empiezo a hacerle más preguntas personales a Marcus.
¿Quién soy realmente?
Comencé a preguntarle a Marcus sobre nuestra infancia.
Él decía: "¿Dónde fueron nuestras vacaciones familiares?".
Yo le decía: "Íbamos a Francia de vacaciones en la playa".
"¿Era lindo?". "Sí, era genial".
"Solíamos ir a la playa, comíamos helado,
te gustaba tener chocolate en tu helado".
"Cierto. Eso es genial".
Marcus me mostró una foto de los dos en vacaciones
y se veía bien y éramos, ya sabes,
típicos niños construyendo castillos de arena en una playa
así que supuse que era lo que hacíamos todos los años.
Me mostró fotografías...
...y uní los puntos.
Me daba una foto
y yo construía un recuerdo en torno a ella
de dos niños felices en la playa.
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