Las primeras 200 líneas.
Esta llamada es de parte de un prisionero que se encuentra en una prisión federal.
Esta llamada está siendo grabada y monitoreada.
Para aceptarla presione cinco.
Honor significa respetar el juego.
Si te enlistas en el ejército para matar y lo haces,
regresas a casa y recibes una medalla.
Pero si matas en otro juego, te envían a prisión.
Es honorable cuando sucede en la guerra, pero no cuando se trata de la calle.
Igual que con los soplones. Ser un Policía soplón es honorable.
Pero si eres un criminal soplón, vas en contra de los principios.
Intentas hacer que alguien más vaya a prisión.
No hay honor en eso.
El honor está antes que el dinero, las mujeres o los autos,
Honor significa respetar el juego.
Tome en cuenta que los peatones tienen prohibido circular por calles o avenidas.
Queda prohibido obstruir las banquetas.
Los peatones que utilicen la banqueta
deberán asegurarse de dejar suficiente espacio para otros peatones.
Puede ser puesto bajo arresto y acusado por alteración del orden público,
una violación de la ley penal del estado de Nueva York.
Este es el Departamento de Policía de Nueva York.
Tome en cuenta que los peatones tienen prohibido circular por calles...
Provengo de una calle de Harlem.
Donde tus opciones son jugar baloncesto o entrar al juego de las drogas.
Donde la mentalidad era morir antes que ser deshonrado.
Gobernaban nuestras propias leyes.
Teníamos moral y principios.
Y tu mundo lo era todo.
Y la consecuencia de la violación de cualquier regla del juego
podía ser la muerte.
Y quienes sabían jugarlo,
eran considerados los tipos buenos.
Pero en este juego, los buenos
tienen que hacer cosas malas.
Yo no era de la manzana.
Provenía del lado este, del barrio Spanish Harlem.
Mi amigo de la escuela, Black, me trajo aquí.
Y a los tipos mayores les gustó mi estilo.
Oye, Kite, ¿te digo algo?
Este tipo me cae bien. Su estilo es impecable.
Les caía bien porque era joven pero tenía juguetes para chicos mayores.
Y me comportaba como todo un jefe.
Los mayores gobernaban la manzana.
Eran distintos.
Se enorgullecían de ser hombres.
Y el tipo a quien más respetaba
y quien me dio trabajo, era Primo.
Primo era un gánster.
Solía ser un ladrón, pero ahora tenía conexión con los italianos.
Tenía todas las drogas.
Siempre tenía todas las joyas.
Siempre realizaba los trabajos sucios él mismo.
La ciudad entera le temía a su pandilla.
Y por ser su amigo, era más sencillo hacer negocios en Harlem.
No tienes por qué preocuparte por esas cosas, hombre.
Tenemos todo asegurado.
Ese tipo no va a meterse con nosotros.
Toda esta mierda es nuestra.
Kite era la mano derecha de Primo.
Eran como hermanos.
Era un tipo gracioso.
Le gustaba poner a prueba a la gente.
¿Vas a sacar tu arma y disparar?
No. Sólo les mostraré mis rines BBS.
Eso es genial.
No le prestaba atención.
Pero Black no lo toleraba.
No es así, hombre.
Chicos jóvenes y buenos. ¿Entiendes?
No en un domingo por la noche.
Toda esa mierda de ser un chico rudo me importaba una mierda.
Pensaba que era innecesario.
Me gustaban las personas justas.
Sólo quería dinero y pasarla bien.
Sólo quiero saber, ¿cuál auto debo comprar?
Necesito saberlo. ¿cuál comprarás?
Estoy pensando en un 850, hombre.
Este tipo conduce un auto familiar. No sé por qué mierda lo hace.
Conduzco autos valiosos, B.
Eso es lo que él cree.
Incluso tiene asiento para niños.
- ¿Entienden? - El auto del jugador más valioso.
- Le puso rines BBS a una camioneta. - Eso quisieras...
De hecho, Kite tenía un auto compacto familiar.
Y tuvo el descaro de ponerle rines.
Pero cuanto ese auto se detenía,
todos corrían a esconderse.
Nunca sabías cuándo empezarían los disparos.
Estos tipos eran leyendas en las calles.
Y ellos me enseñaron a jugar.
Si no quieres que te atrapen, se discreto.
Consigue dinero.
Primo era mi jefe.
Me enseñó el juego.
Era un asesino a sueldo.
Pero siempre me enseñó a alejarme de la violencia.
Pero debes mantener los asesinatos y esa mierda al mínimo.
¿Al mínimo?
No harás dinero con cadáveres de por medio, ¿entiendes?
¿Ningún cadáver?
Primo y yo no hablábamos tonterías.
Siempre me enseñaba.
Me enseñaba a ser un mejor hombre.
A mantenerme enfocado y siempre listo.
- Odiaba que fumara. - Deja la hierba, hombre. ¿Entiendes?
No más cigarrillos por un tiempo.
- Vuelve al gimnasio. - Primo era mi enlace.
Él me daba trabajo,
y yo a mis amigos jóvenes.
Pero eran demasiado salvajes y Primo no confiaba en ellos.
Esos tipos son jóvenes. No sé si sean honorables.
Tú ya sabes cómo son todos en nuestro equipo.
Somos honorables, B.
Tú sabes, vamos a caer, vamos a levantarnos.
No puedo decir lo mismo de tus amigos, ¿entiendes?
Obtengo dinero y autos.
Los jóvenes ganaban dinero.
Pero tenían problemas relacionados con las armas.
Y eso era algo que yo no hacía.
No sabía qué decirle.
Dispararán sus armas pero no sé qué harán después.
Son lobos. ¿Entiendes?
Quieren algo propio. No mentiré.
Ponlos en cintura, hombre.
Eso no es lo que digo.
Harían cualquier cosa por mí, ¿sabes?
- Sólo digo... - Necesitan estructura, hombre.
Muchos chicos están desorganizados.
De hecho, si tienen problemas, ven a verme, B.
Tú sabes. Deja que hagan lo suyo.
Tú continúa con lo tuyo. Consigue dinero, ¿de acuerdo?
Haz que se alineen, hombre.
Después de todo,
me enseñó que no debes ser temido para ser respetado.
Sólo hay que jugar con honor y ser minucioso.
Nada de tonterías.
Pero si alguien te faltaba al respeto, fuera quien fuera,
debías estar preparado para usar tu arma.
No había nada mejor que las chicas de Harlem.
Eran conocidas como las "monedas importantes".
Los hombres gastaban dinero en ellas.
Pagaban por su compañía.
Si lograbas que alguna te aceptara, ibas por buen camino.
Era como un trofeo.
Estas mujeres respetaban el juego igual que los hombres. Incluso más.
Sabían cómo conseguir dinero. Mantenían el estilo.
Les atraían los jefes porque pensaban como tales.
Ganaban miles de dólares al día con tan sólo caminar un par de calles.
Todos los tipos les lanzaban dólares
e intentaban conquistarlas.
He estado pensando en ti, así que...
Te ves muy bien esta noche.
Esa chaqueta te queda genial.
- ¿De acuerdo? - No juegues conmigo.
Primo solía hablar con Erika.
Era muy guapa.
No podías acercarte a ella a menos que tuvieras dinero.
Quiero estar contigo, pero necesito saber si eres una chica honorable.
¿Tú qué crees?
¿Te quedarás conmigo?
¿Sostendrás mi arma
- Cuando sea necesario? - No me preguntes eso.
Es algo que debo preguntar. Necesito saber si estás lista.
Puedes preguntarme, pero sólo te contestaré una vez.
- Muy bien. - La respuesta es sí.
Lo dijiste como toda una mafiosa. Eso me gusta.
Cuando llegue el momento, ¿pondrás el honor ante todo?
¿Honor? ¿El honor ante todo?
Si eres una persona honorable debes decir "el honor ante todo".
El honor ante todo.
Muy bien. Me gusta. Eres una chica buena.
Eso me gusta.
Cuidado con las manos.
Lo siento...
Yo salía con Spanish Rocky. Le gustaba porque era engreído.
Siempre me gustaron las chicas latinas.
Sé que viniste porque querías verme.
¿Quién lo dice?
Pensaba que era por el auto, pero sé que es por mí.
¿Sabes? Sé que piensas que soy lindo.
No me gustaba pagar por compañía.
Pero cuando la conocí, supe que le compraría un par de autos.
Sería mi esposa para toda la vida.
No pretendo nada, pero siento que debo comprarte un par de autos.
No mentiré.
Puedes comenzar con este.
Yo vendía droga.
Y mis clientes eran adictos a la cocaína.
Crackhead. Una persona que fuma crack regularmente.
Cuando estoy drogado siento cómo late mi corazón.
Pongo la cocaína en la pipa, comienzo a fumarla
y diez minutos más tarde estoy en el espacio.
Comienzas a mirar a tu alrededor y sientes una descarga de adrenalina.
Y empiezas a moverte hacia un lado, luego hacia el otro.
Después te mueves por todos lados.
Comienzas a pensar si la gente te ve y te pones paranoico.
El efecto pasa y piensas en qué momento
querrás volver a correr como un loco.
Corres y te escondes en un pasillo o vas a tu apartamento.
O buscas una azotea donde no haya nadie.
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