Esimesed 200 rida.
Me alegro de verte.
Hola, Chris.
Cuánto tiempo, ¿verdad?
Hola, Luc.
¿Qué tal el viaje?
Una mierda.
Tranquilo este fin de semana yo me ocupo de ti.
Te lo vas a pasar de puta madre.
Genial.
Ya no fumo.
¿Qué?
Ya verás, la pasaremos bien.
Bueno, es hora de hacer negocios.
¿Vienes, Chris?
No, te espero aquí.
Bueno. ¿Por qué no me vas a buscar cigarrillos?
¿Y por qué no vas tú, vago de mierda?
Hola.
- ¿Qué tal? - Bien. Y tú.
Bien. Me alegra verte.
Qué bien que hayas venido.
Y con dos chicos guapos, perfecto.
Ya conoces a Luc, él es Chris.
- Puedes dejar las cosas al final del pasillo. - Es inglés.
Pues, ¿tendrá ese acento tan sexy al hablar francés?
No, la verdad es que no.
Parece tan simpático cuando habla francés.
Vamos, sigan adelante.
Diviértete.
¿Lo quieres?
No es el momento ni el lugar para hablar de eso.
¿Y cuándo me lo dirás?
Supongo que es una broma.
Te fuiste de un día para otro sin ni siquiera llamar o dar explicaciones.
Estuve asustada durante semanas hasta que Luc me dijo que volvías a Inglaterra.
Te habías mudado a mi casa.
Yo quería empezar una vida contigo.
Solo que aquella noche pasó algo...
Y no fue lo que dijo.
- No tuve elección. - Mierda.
Siempre hay elección, ¿vale?
Cuando me di cuenta de que no volverías, yo elegí.
Luc se quedó.
Y tú me dejaste.
Sí, pero ahora he vuelto.
Es tarde.
Que me marchara no tuvo nada que ver contigo.
Pretendes volver a hacerme daño.
No.
Me engañaste.
No, nunca.
Aquí las cosas han cambiado mucho.
Si he ido a recogerte...
ha sido para que puedas entender que ya está en el pasado.
No para mí.
- ¿Dónde estabas? - Dame las llaves por favor.
¿Cómo? ¿De qué hablas?
Estoy cansada, ya sé lo que vas a hacer y lo que va a pasar...
así que dame las llaves por favor.
Mierda, qué exagerada.
Te veo en casa.
La pregunta del millón, ¿quién quiere relajarse?
- ¡Yo! - Una persona.
- ¡Yo! - Dos personas, tres personas.
Cuatro personas.
Oye, ¿adónde putas vas, amigo?
Al hotel.
¿Qué? Si la noche acaba de empezar.
Sí, me voy.
Vamos, a estas horas ya no hay metro.
Pues tomaré un taxi.
Bien, ¿sabes qué?
Cogeremos un taxi.
Y ¿sabes lo que haremos? Visitaremos a un amigo del barrio.
No, yo paso.
Están preparando una fiesta como las de antes.
Vamos amigo, relájate un poco.
Está bien.
Lo pasaremos bien, te lo prometo.
Fumamos un poco de hierba...
Jugamos FIFA... lo que nos gusta.
No, estoy muy cansado.
Amigo, vamos.
Puedes escoger al Manchester, al Barca o al Madrid incluso.
Te reventaré con el PSG. Lo sabes, ¿no?
¿Conoces a Zlatan?
- Sí, conozco a Zlatan. - ¿Conoces a Zlatan?
Te voy a Zlatanear.
Hey, amigo.
Vamos.
Esto sí que es champaña.
Está bien, ¿adónde vamos?
Por ahí.
Hay un basurero justo ahí.
Me da igual.
- ¿No tienes nada mejor qué hacer? - Cállate, imbécil.
He hablado con Ludivine.
Lo sé.
Y sé que todavía te gusta.
Oye, no queremos hacerte daño.
En serio.
Quería decírtelo ella misma.
La cuestión es...
que lo nuestro simplemente ocurrió cuando te fuiste.
Ella no entendía nada, me preguntó...
un montón de cosas y...
le dije que quizás volverías.
¿Le dijiste que volvería?
Y se acostaron.
Le dije "quizás".
Oye, Chris.
- ¿Nos lo llevamos? - ¿Qué?
Como en los viejos tiempos.
Déjate de tonterías. No estoy de humor.
Mierda, nos hubiera salvado la noche.
¿Cómo?
Me da igual, amigo.
Pareces un niño, ¿lo sabes?
Marica.
¡Hijo de puta!
- ¡Allí está! - ¡Taxi!
¡Taxi!
¡Señor! ¡Señor!
Buenas noches, señor. ¿Nos lleva a a la estación?
No, Luc. He cambiado de opinión.
- A Bagnolet por favor. - ¿Cómo? Espere por favor.
¿Qué? No, amigo ven conmigo.
- Estoy cansado. - Tengo las llaves del apartamento de un amigo.
Estarás mejor allí que en el hotel. Venga vamos.
Ya cambiarás de opinión.
Venga vamos.
Por favor.
Qué más da.
Gracias, señor.
Oiga, déjenos cerca de la estación. Allí nos queda bien.
No hay plazos que no se cumplan ni deudas que no se paguen...
- Hey, mira. - ¿Lo has leído?
Da miedo, ¿verdad?
No puedo dormir... Si Luc no me dijo todo ¿por qué te fuiste esa noche?
Te lo explicaré la próxima vez que nos reunamos... ¿Cuándo y dónde?
¿Puede poner algo de música?
¿Señor?
No hay música.
- ¿Qué haces? - ¿Qué?
Qué más da, joder.
¿Qué tal?
- Precioso. - ¿Sí?, bien.
Gracias, señor. Nos bajamos aquí.
¿Cuánto es?
Está bien, pagaré con tarjeta.
¿Acepta tarjetas?
¿Tienes dinero?
No, lo tienes tú.
Allí hay un cajero. Voy a sacar dinero y vuelvo en seguida, ¿vale?
¡Hasta nunca!
No lo hagas.
- ¡Chris! - Lo siento.
¡Chris! ¡Vamos! ¡Vamos!
Vamos, gracias por el viaje.
Genial, ¡gracias!
¡Quédese con el cambio!
¡Mierda!
¡Mierda!
Pensaba que no iba a abrir las puertas.
No ha dicho una palabra el tipo.
Mierda.
¿Qué?
He dejado la mochila en el taxi.
¿Qué importa?
Solo llevabas una camisa y calzoncillos.
No has cambiado, ¿verdad?
Y tú tampoco.
Debo seguir pagándotelo todo.
¿Por qué no le has pagado?
No tienes pinta de que te vaya mal.
Y ahora te crees un gangster.
Ya sé. Te refieres a este dinero.
Soy rico, imbécil.
¿Está muy lejos?
¡Oh no! Le he dicho al taxista que nos deje enfrente del piso...
para que supiera donde vivo y se pasara a tomar un té cuando quisiera.
Gilipollas.
- ¿Por qué lo has hecho? - Porque es divertido.
Lo del taxi no, cabrón.
¿Por qué mentiste a Ludivine?
¿Qué querías que le dijese? ¿La verdad?
¿Eso te habría ayudado?
Le dije lo que creía más lógico en aquel momento.
Y lo mejor que se te ocurrio es que me habia follado a otra.
Gracias, amigo.
Amigo, tú tomaste esa decisión, te fuiste tú ¿vale?
Ya han pasado dos años.
¿Creíste que te esperaría eternamente?
Se acabó.
Acéptalo.
Qué bien te quedó, ¿verdad?
Luc, me regreso a Paris.
Vamos a la fiesta, hombre. Joder.
Mierda, ¿es él?
No lo sé.
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