نخستین 200 خط.
Tenemos diez coches buscándola, madre McKeegan.
Va de blanco y ensangrentada. ¿Tan difícil es?
No se mueva, madre.
-Dese brío. -Quedará una cicatriz si me apuro.
¿Sabemos algo de Emily Dodson?
Hubo mucho caos en el cementerio.
-¿Y del presbítero Seidel? -No.
Por el amor de Dios, tráeme el bebé.
Ven aquí.
Ven aquí. Vamos.
Ven aquí.
Encuentren a la hermana. E informen a Emily Dodson.
Tranquilo.
Toda madre necesita a su hijo.
La Srta. Pitlick ha dado el visto bueno.
Bien. Pasaré la noche con Hazel.
Tú puedes dormir en mi habitación.
Te aliviará la hinchazón.
-Me da igual mi ojo. -Lo sé.
Piensa en la imagen que darás en la sala.
¿En la sala? Claro, una loca no puede parecerlo.
Creo que tengo maquillaje cubriente para ese ojo morado.
¿Dónde está mi hijo, Srta. Street?
¿Qué ha pasado con su cuerpo?
No lo sé.
Seguramente...
Seguramente alguien lo haya movido.
Mucho antes de Pascua. Mucho antes de...
Tal vez sea un alivio cuando me envíen a prisión.
El juicio no ha terminado.
Sé lo que el jurado ve, Della.
Lo que piensan de mí.
Yo seguramente pensara lo mismo.
Pero quería recuperar a mi hijo.
Quería recuperarlo...
más que nada en este mundo.
Lo sé.
Ojalá me hubieras conocido antes de todo esto.
Creo que hubieras dicho...
que era una madre maravillosa.
¿Jura por Dios decir la verdad,
toda la verdad y nada más que la verdad?
Sí, lo juro.
Inspector Ennis.
-¿Ha matado? -Protesto.
-Irrelevante. Acoso. -Aprobada.
Tranquilos, Sr. Barnes, Señoría.
Sí. Maté a tres hombres sirviendo a mi país en la guerra.
¿Fue soldado del ejército?
Igual que usted, Sr. Mason.
¿Y luego comenzó como policía en Los Ángeles?
-Creo en el servicio público. -Soldado, policía e inspector.
Su primera víctima, ¿fue con un rifle o con las manos?
-Sr. Mason. -Lo retiro.
Fue el primer inspector en llegar la noche que Gannon, Sarecki y Nowak
devolvieron muerto a Charlie, ¿cierto?
¡Charlie!
Así fue.
Estaba en mi logia, casualmente en el edificio al lado
de donde su clienta... ¿Cómo dijo?
"Esperaba".
Oyó el revuelo desde su logia
y bajó corriendo para ayudar. Tal y como hizo.
Soy policía. Las 24 horas.
-¿Los pilló en el acto? -Los raptores eran astutos.
-Zona concurrida... -Aparecieron muertos un día después.
La ubicación era astuta.
Su clienta pondría su granito para entregarla.
Es una plañidera de cuidado.
Señoría, solicito considerar a Ennis testigo hostil.
Protesto, Su Señoría. Aquí solo hay un hombre hostil.
La jurisprudencia es clara sobre esto, Sr. Barnes.
-Que conste, el testigo es hostil. -Gracias, Su Señoría.
Inspector Ennis, cuando los raptores quedaron para repartirse el dinero,
por curiosidad, ¿por qué piensa que George Gannon,
un hombre temeroso de Dios, un contable armado,
traicionó y mató a dos matones profesionales?
Los pillaría descuidados.
¿Cómo recorrió la ciudad con un tiro en el hombro y una cadera rota?
-¡Protesto, Señoría! -Culpa mía.
Lo siento, he mezclado las autopsias.
-Otra más, Sr. Mason, y... -Dos Pistolas Gannon
vuelve a su bungaló y se arrepiente de todo.
Quema el dinero en la chimenea,
escribe a máquina una nota de suicidio,
la coloca junto a él y se vuela la cabeza con una escopeta
porque... ¿Por qué?
¿El arma usada con Sarecki y Nowak no era digna?
No estaba en su cabeza. Solo vi el desastre que dejó.
Al ver algo como aquello, ¿recuerda los seis hombres que mató?
¡Dije tres, no seis!
Quite eso del acta, por favor.
Denver, agosto de 1914. Trabajaba como esquirol
-para Metalurgia Colorado. -Saltas de un tema a otro.
Colaboró en la Masacre de Ludlow.
Protegía a los estadounidenses de los comunistas.
La lista con los gerentes de Metalurgia Colorado.
¿Puede leer este nombre en voz alta?
-¿Qué nombre? -Este de aquí.
-Eric Q. Seidel. -Eric Q. Seidel.
Vicepresidente de Metalurgia Colorado
y presbítero a cargo de las finanzas de la Asamblea Radiante de Dios
y jefe de George Gannon.
Tengo dos testigos que también ubican a Sarecki y Nowak en Denver.
Los cuatro en el mismo sitio y en el mismo momento.
Dígame, inspector Ennis,
¿cómo fue el reencuentro en Los Ángeles?
-¡Protesto! Beligerante. -Aprobada.
Hay dos testigos que lo vieron en un burdel de Chinatown
cogiendo a una prostituta llamada Tang Yin
y llevándola a un motel en Newhall
con el único propósito de amamantar a Charlie Dodson.
La desgracia fue que esta joven iba tan colocada de heroína
que Charlie se asfixió con su leche envenenada.
Eso es absurdo.
La declaración jurada del detective privado Strickland.
Le coloca en el mismo burdel
la misma noche que Tang Yin sufrió una repentina sobredosis.
Y más tarde, su viejo amigo, Eric Q. Seidel, también desaparece,
justo cuando se solicita que testifique
sobre las irregularidades financieras de la Asamblea Radiante de Dios.
Sarecki, Nowak, Gannon,
Eric Seidel, Tang Yin, Charlie Dodson.
Y el único que las vincula a todas es el inspector Joseph Ennis.
No funcionará, Mason.
-Secuestró a Charlie. -No confesará.
Lo viste y dijiste: "¡Cosámosle los ojos y cojamos la pasta!".
-¡El niño ya estaba muerto! -¡No confesará!
-¡No he terminado aún! -Nadie confiesa en el estrado.
¡Barnes no lo citó por algo!
Nadie confiesa en el estrado.
¡Santo Dios! Está bien.
No muchas, pero tengo pruebas indiciarias.
¿Cuántas de esas pruebas que pregonas son legítimas?
-¿Della? -Fabricó una y maquilló dos.
El juez Wright no convertirá a Ennis en testigo hostil
ni se creerá la mitad del teatro que acabas de hacer.
Quizá no deberías hablar de la segunda autopsia.
-¿Pensaste en confesar? ¿No? -No.
Estabas ahogándote. Te tiré un flotador.
Concluye el caso.
¿Qué?
El jurado ya sabe que la iglesia necesitaba los 100 000 dólares.
Usa el registro con los casi 100 000 dólares en "donaciones"
alrededor de cuando se pidió el rescate.
-No llames a nadie más. -Eso es cobarde.
Es una duda razonable.
Santo Dios. Está bien.
Todos hemos tenido un Domingo de Pascua de mierda
y casi nos matan en una revuelta.
Mañana iremos al tribunal.
¡Es un inspector que ha matado a los testigos
que pueden señalarlo por el crimen que él mismo está investigando!
¡Tenemos que ir tras él!
¡Vamos!
Supongo que puedes usar las declaraciones juradas de Denver
y la de la hermana Alice desmintiendo a la enfermera.
Pero tendrás que conseguir que Barnes las admita.
No lo hará y tendrás que citar a la hermana Alice.
Podrías llamar a Emily.
Claro, hagamos eso.
Llamemos a la mujer que cedió el cadáver de su hijo
a la Hermana de la Bata Blanca
para ponérsela en bandeja a Barnes y que la devore.
Por supuesto, hagámoslo.
Con el debido respeto, Della, llamaría a Ennis antes que a Emily.
Y eso es lo que haré.
Y como no queda aire que respirar con su ego en esta habitación,
os deseo una buena noche.
Tiene razón.
Si lo subes a la cruz, clávalo. Pero te faltan clavos.
TERROR EN EL ANGEL'S FLIGHT
LA POLICÍA SIGUE A LA CAZA DEL ASESINO DEL BEBÉ
Llevas una eternidad aquí fuera.
Intento aclararme las ideas.
-¿Funciona? -No mientras me hablas.
Creo que debes subir a Emily al estrado.
-Merece una oportunidad para... -Merece ser libre.
Con suerte, en un buen psiquiátrico.
Está lo más lúcida que la he visto nunca.
Algo magullada por la revuelta, pero quiere hablar.
El arrogante de Burger tiene razón. Concluiré el caso.
-Dios santo. -No tenemos a Ennis.
Lo negará todo. Pareceré desesperado.
Me plantaré delante de Barnes y de ese fósil de juez y les diré:
"Me rindo. Colguémosla y vámonos a cenar".
He estado preparándola.
¿Que has hecho qué? ¿La has preparado?
Hemos hablado. Está lista.
Está lista para subir al estrado.
¿Ha sido idea de Hazel y tuya? ¿Qué sois, un aquelarre de sabiduría?
He presenciado un desfile de hombres que la han menospreciado.
-Haz las preguntas correctas... -De eso se trata.
Es tu cruzada. ¿Y quién es Emily, tu delegada?
No se trata de eso, Perry.
Ves a una mujer "menospreciada" y te lo tomas como algo personal.
¿Pero sabes qué? No lo es. Y siento ser el que te diga esto,
pero ir a hurtadillas por tu pensión con tu novia modelo de manos
no es estar incriminada en la muerte de tu hijo.
¿Creías que no sabía lo de Hazel?
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