نخستین 200 خط.
Te veo luego. Buenos días.
Hola, buenos días.
Me alegro que haya venido.
Últimamente me preocupa más su madre que su padre.
¿Sabe que anoche se desmayó?
¿Tiene un cigarro?
Sí. Pero aquí no se puede fumar.
Me lo voy a fumar fuera.
Desde esta mañana la veo muy triste.
Me imagino que será por el cansancio
y por los días que lleva aquí metida.
Perdone si me meto donde no me llaman,
pero su madre está mayor para quedarse de noche.
Porque quiere.
No quiere dejar solo a su padre.
- ¿Usted no puede...? - No puedo.
- ¿No puede o...? - No puedo.
¿Es usted hija única?
Somos cuatro.
¿Cuatro? ¿Y qué problema tienen los demás?
Una está en Barcelona y dos en el norte, buscándose la vida.
- Pues sí que están lejos. - Lo más lejos que han podido.
Vámonos, madre.
Muchas gracias, doctor.
No se preocupe. La operación ha ido bien.
Cuando salga de la anestesia, le haremos un reconocimiento.
Si usted quiere, para quedarse más tranquila,
llame esta noche y que le digan cómo se encuentra.
Y otra cosa,
le prohíbo que se quede una noche más.
A ver si la que cae enferma es usted.
- Venga, vámonos, por favor. - Con Dios.
Madre.
Vamos a entrar en el bar para pedir el número de teléfono.
Luego, cuando llame al hospital,
lo deja para que la localicen si pasa algo.
Entra tú sola.
¿Y usted por qué no entra?
Hay muchos hombres.
Esto no es el pueblo, madre.
Por suerte, no es el pueblo.
...probablemente mañana para proponerle...
Gordo, ponme un coñac, rápido. Luego te lo pago.
¿No es hora de cerrar la cuenta?
...en sanidad. Que las cuentas públicas
van muy bien este año.
¿Puedo pedirte un favor?
Deja la botella.
Soy partidario de hacer un ajuste
de 100 000 millones de pesetas. De esta manera...
Tengo a mi madre en casa porque mi padre está en el hospital.
¿Me dejas tu número por si pasa algo?
Claro que sí, mujer. Lo que haga falta.
Estamos para eso.
- ¿Cómo está tu padre? - Gracias.
Espera. Te invito a una copa.
Tenga.
Este es el número que tiene que dar al hospital. No lo pierda.
Aquí está el cuarto de baño.
¿Quiere café?
Me lo ha quitado el médico.
¿Cuándo?
Hace tiempo.
No se fije en cómo está todo.
Hace poco que me he mudado y no he podido arreglarlo.
Le voy a cambiar las sábanas. Usted puede dormir aquí.
¿Y tú dónde vas a dormir?
En un sofá cama que tengo en la entradita.
A mí no me importa dormir en el sofá cama.
A mí sí me importa.
Deje, deje. Yo lo hago a mi manera.
El médico no quería que me quedara en el hospital.
Dijo que me buscara casa de un familiar.
No hace falta que el médico lo diga.
Esta también es su casa.
Usted se puede quedar el tiempo que quiera.
Está esto muy cerrado, ¿no?
Huele a humedad.
Oler es poco.
Apesta.
¿Por qué no abres las ventanas?
¿Para qué?
El olor se ha impregnado en las paredes.
Hasta yo apesto a humedad.
Me la dio Isabelita para ti.
Dice que le gustaría mucho que fueras la madrina de su niña.
¿Todavía no la ha bautizado?
Están esperando unos meses.
Como la muerte de la madre está tan reciente...
Intentó dar contigo. Y hasta te envió un telegrama y todo.
Pero se lo devolvieron, porque tú ya no vivías allí.
¿Cuándo murió?
El día 18 de febrero, de madrugada.
Justo una semana después de que la Isabelita diera a luz.
Yo me mudé aquí a finales de enero.
La pobre mujer
aguantó hasta que vio a su nieta.
La Isabelita me pregunta mucho por ti
cada vez que me ve.
Le haría tanta ilusión que tú fueras la madrina de su niña...
Mañana ¿a qué hora debe estar en el hospital?
A la 13:30.
No he tenido tiempo de recogerlo.
Tenías que haberlo hecho eso antes, hija.
Cuando te duchaste.
La caliente es la de la derecha.
Voy a salir.
He quedado con un hombre para lo del trabajo de mañana.
Le he preparado una tortilla.
Y tiene un poco de sopa en la hornilla.
No tengo ni leche ni fruta.
Como casi nunca como aquí, no tengo de nada.
No creo que tarde mucho tiempo en volver.
¿Tú no vas a comer?
No. Yo comeré algo fuera.
Estás muy delgada, hija.
Un poco.
¿Va a llamar al hospital?
Luego, más tarde.
Hágalo desde el bar.
Y no esté mucho tiempo en la calle.
Ya le dije que este barrio de noche es muy peligroso.
¿Está usted bien? ¿Necesita algo?
Dime dónde están las pinzas de la ropa.
Si llaman, no conteste.
Y no le abra la puerta a nadie.
Salió desde atrás Berruet.
El lanzamiento desde atrás.
Ahora, Leoni consigue detenerle.
Bronca monumental,
porque para mí estaba en posición y gol seguido.
Y sale Javier Clemente
y sigue la bronca ahora.
Y no sabemos si Clemente o Pérez Burrull.
Bronca monumental.
Ha salido Clemente.
En el minuto 35 de juego
de la segunda parte.
Ha sido cuando se ha adelantado por primera vez
y ha salido un poquito hacia delante
y se ha vuelto a meter de inmediato en el banquillo.
Vámonos, madre.
¿Podrá volver sola?
A lo mejor dejan que entremos a ver a tu padre cinco minutos.
No voy a entrar ni cinco ni uno.
Luego, a la vuelta, no olvide coger este mismo autobús.
Está hecho un toro.
Después de las puntilladas que le dimos en el quirófano
y ahí está, tan tranquilo.
¿Usted qué tal?
Yo bien. Gracias.
Su marido preguntó por usted.
Cuando le dije que estaba en casa de su hija,
parecía que me iba a comer.
- ¿Algún problema? - No.
Cosas que pasan.
Entiendo.
La voy a dejar entrar un momentito.
A ver si me lo calma, que no es bueno estar con ese ánimo.
Ana, va a entrar un momentito a ver al marido.
Gracias.
El médico me dijo que era mejor que me fuera,
que no hacía falta.
Y como María quería que me quedara en su casa,
para descansar...
Pero si quieres, ya no me voy más, me quedo aquí.
Bah.
Vieja tonta.
¡Mierda!
¡Mierda, mierda!
Por tu culpa, coño.
Te dije que no comieras eso.
Y tienes que salir sin permiso y hacerlo aquí.
Y ahora, la mierda tengo que limpiarla yo.
¡Me cago en la leche! ¡Pero será posible...!
Disculpe usted, señora.
No, no es nada, no es nada.
- Entre un momentín y se lo seco. - No hace falta.
- Lo siento, de verdad. - Bueno, es igual.
A mí también me pasa algunas veces.
- Buenas tardes. - Buenas tardes.
Y disculpe.
Mira, mira cómo hemos puesto todo.
La próxima vez, límpialo tú.
Los vecinos van a decir que somos
dos viejos guarros, coño.
Llega muy tarde.
¿Tuvo algún problema para volver?
Me equivoqué de autobús.
¿Y para qué ha comprado usted nada?
Hija, porque pasé por el supermercado
y como hacían falta unas cuantas de cosas...
Bueno, luego se lo pago.
No, hija, por Dios. Eso no importa.
A mí sí me importa.
No quiero que digan que la tengo aquí para sacarle el dinero.
- ¿Te dieron el trabajo? - Sí. Me lo han dado.
¿Y en qué vas a trabajar?
¿En qué voy a trabajar?
En lo único que sé.
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