نخستین 200 خط.
Livia, no bajes allí.
Puja. Vamos. Respira.
Tu madre está bien.
Mami.
Livia.
Mamá, ¿qué pasa?
¡Domina!
Mami.
Livia. Querida.
-Mamá. -Vamos, Osito.
Puja. Puja.
Bien hecho. Vamos.
Vamos, puja.
-Va a estar bien. -Vamos.
-¡No! -¡Lo siento!
-Puede hacerlo. -Los perderemos a los dos.
Lo hiciste.
Lo hiciste.
Un niño.
Aquí está.
Bueno, eso fue una mierda.
Mejor suerte la próxima vez.
¿Qué?
No fue como los otros.
Otro parto te matará.
No, eso no puede... Tengo que tener un hijo.
Con Cayo, yo... tengo que tenerlo.
Lo siento, cariño.
Si esto se sabe, estaré acabada.
Debes decírselo a Cayo tan pronto como regrese de España.
No, no.
Habrá que decírselo a tu marido tarde o temprano.
Si se entera que no puedo darle hijos...
se divorciará de mí y se casará con alguien que pueda.
Así es como es.
No puedes arriesgarte a otro embarazo.
-Es una sentencia de muerte. -También lo es el divorcio.
No se divorciará de ti.
No querrá hacerlo.
Pero al final, eventualmente tendrá que hacerlo.
Ellos se asegurarán de eso.
Cayo estará muy decepcionado.
A su edad, esa podría haber sido la última oportunidad.
Eso claramente... crearía un dilema.
Aun así, Julia debe seguir casada.
¿Estás segura de que es mejor seguir con esto...
bajo estas circunstancias?
Dijimos que esperaríamos hasta que regresaran Cayo y Marcelo.
¿Por qué esperar más?
Porque podría molestar a Livia.
Tiberio nunca podrá casarse con Julia.
Cayo no lo soporta.
Incluso Livia no podría manipularlo.
Si se casa dentro de la familia, será con Marcelo.
No podemos esperar y no podemos arriesgarnos.
Bueno, podría ser mejor arreglarlo...
-mientras Livia todavía está... -Basta.
Haremos nuestra movida en cuanto Cayo vuelva.
Livia.
Cayo.
Lo siento mucho.
Lo intenté tanto. Lo siento.
Está bien.
Tendremos otros.
Muchos otros.
¿Ella va a estar bien?
Perdió mucha sangre.
Esperen un tiempo antes de volver a intentarlo.
Padre.
-Estás en casa. -Julia.
Te extrañe.
¿Como te fue? ¿Mejoraste tu griego?
Tengo que ir.
Estuve bien, gracias.
¿Como está?
Lo lamentamos mucho.
Bueno, para animarte...
te traemos los últimos estados de cuenta de la tesorería.
Hicimos nuestro mejor esfuerzo para arruinarlo...
pero parecía que todo siempre iba a salir bien.
La próxima vez puedes enviarme a mí a la guerra mientras tú te quedas aquí.
Me tiene podrido la maldita política...
y burocracia.
¿Qué pasa con los estándares perdidos de la Legión?
Los partos siguen subiendo el precio.
La diplomacia está sobrevalorada.
Dame mis legiones y recuperaré nuestros putos Estándares...
y mucho más también.
Me lo prometiste.
Dos años en Roma, mientras estabas en España,
luego podría volver a la campaña.
Ese era el trato.
No fue un trato, exactamente. Más una aspiración.
Te necesitamos aquí.
Yo te necesito aquí.
¡Cayo!
Estamos todos tan desilusionados.
Lo siento mucho.
¿Podemos verte en privado antes de que estés ocupado?
Por supuesto. Ven.
Fue un maldito trato.
Esperaba que Marcelo estuviera contigo.
Lo dejé en Ostia con Tiberio.
Regresarán en cualquier momento. ¿Qué pasa?
Bien...
mientras estabas fuera, nuestra hija se convirtió en mujer.
Y claro, por supuesto, es hora...
de empezar a pensar en su matrimonio.
Siempre esperamos en secreto...
que cuando llegara el momento...
unirías a nuestras familias...
dando a Julia en...
en matrimonio con mi hijo, Marcelo.
Obviamente, hay muchos factores a considerar...
y muchos candidatos adecuados,
pero nadie podría oponerse a la familia de tu padre...
incluso si no es tan grandiosa como la de Livia.
Agripa está casada con mi Marcela,
y Tiberio está comprometido con Vipsania,
entonces Marcelo sería la elección obvia,
si... tuvieras que casarte dentro de la familia.
Craso ya sugirió una alianza a través de Julia.
Y no es el único.
Pero al final,
no hay nada más importante que la familia.
Siempre la quise a ella para Marcelo.
¿Entonces podemos considerarlos prometidos?
Pero esto es muy delicado, políticamente.
Se necesitará manejarlo antes de hacerlo público, y necesitaré tiempo.
Entonces, por ahora esto queda entre nosotros.
¿No puedo decírselo a Julia? Ella estará encantada.
-¿O Marcelo? -Nadie. Hasta que yo lo diga.
Bien.
¿Julo?
Gracias, Primas.
Mi padre regresó.
Los escuché hablar.
Me casaré con Marcelo.
Bueno, siempre supimos que sería alguien.
Y nunca yo.
Tu padre mató al mío.
Y a mi hermano.
No lo diré.
¡Tiberio!
No te preocupes cariño. Ella va a estar bien.
Solo está molesto.
Octavia y Escribonia llamaron a primera hora.
Algo importante.
Vienen por mí.
Y el germano acaba de dar la señal.
Te dije.
Yo me ocuparé de eso. Deja de preocuparte.
-Entonces, ¿por qué sigues aquí? -Vuelve a dormir.
Ella va a estar bien.
Si.
Madre siempre está bien, Druso.
¿Quieres ir por una puta?
-Marcelo. -Madre, que bueno verte.
¡Te extrañé mucho!
Mira al pequeño maldito.
-Cuéntanos todo. -Las tribus españolas están locas.
Al parecer, los belgas están mucho peor.
Cualquiera pensaría que es un soldado.
Quizás ahora haya madurado.
¿Menos mariquita?
Hagamos un esfuerzo, querido.
¡Bienvenido de regreso, Marcelo!
¿Cómo estuvo España?
Más difícil de lo que pensamos, escuché.
Aprendiste a pelear al menos.
Marcelo fue el mejor con la espada de la Quinta.
Todo el mundo lo dijo.
¿Está bien?
Bueno, tendrás que darme una lección o dos alguna vez.
Estás un poco oxidado, Agripa. No sería justo.
¡Oye!
Todavía puedo blandir una espada.
Si. Casi.
No me des la espalda, muchacho.
No me llames "muchacho".
Agripa.
Lecciones.
-¡Pero, Marcelo está aquí! -¡Ahora, chicas, lecciones!
Marcelo, llévalas a sus lecciones.
¿Marcelo?
Vamos, Julo.
Bienvenido de regreso, Tiberio.
Hilarica, dime, ¿cómo está la pobre Livia?
Todos hemos estado muy preocupados.
Agripa acaba de comenzar a discutir con Marcelo en el atrio.
Ya te lo dije antes,
los celos de Agripa por el niño necesitan manejarse cuidadosamente.
Ya no es un niño.
¿Ya viste a Octavia?
Tu envía sus cariños.
Eso es bueno.
Descansa un poco.
Tú no me olvidarás.
Nunca.
Querido, que lindo eres.
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