نخستین 199 خط.
Todos los equipos preparados.
(AGENTE 2 AL MEGÁFONO DANDO INSTRUCCIONES)
-Vamos, vamos, cubrid el flanco derecho.
-Vamos, vamos, vamos. -"Prevenidos, Científica".
Parece que hay muchas pruebas.
"Registrando el piso superior".
"La habitación oeste parece ser un aula".
"Taburetes, pizarra...".
"No hay presencia humana".
"Inspectora,"
hemos encontrado algo más.
Que no entre nadie en el aula que no sea de la Científica.
-Cuenta con ello. -Inspectora.
-La cocina y el baño están llenos de restos.
Acompáñame.
¿Qué es eso? -Parecen boquerones.
Anchoas.
-"Inspectora, los registros de compra
que robaron en la farmacia de Palomeque".
Están en un cajón. -(SUSPIRA) Joder.
La persona que les ayuda desde fuera ha estado aquí
y hace menos de 30 horas.
Poned vigilancia en las carreteras colindantes.
-"Atención, corten las carreteras en 10 km a la redonda".
"El sospechoso puede estar cerca, repito, puede estar cerca".
-"Recibido. En marcha las unidades. Informamos a la DGT".
"La inspectora comenzó a segregar adrenalina y cortisol".
"Su ritmo y presión sanguínea aumentaron,
al igual que una leona segundos antes de cazar a su gacela".
"Estaba excitada y sentía el aliento de su presa muy cerca".
Tenemos hasta ocho tipos de huellas diferentes.
Una de ellas ya ha sido cotejada.
Pertenece a Silene Oliveira, alias Tokio.
"Raquel no podía parar de hacerse preguntas".
"¿Eran realmente aquellas pruebas un hilo del que tirar
o de nuevo una vía muerta en la que atascarse?".
Esto no tiene ningún sentido.
"Y Raquel estaba en lo cierto,
porque el Profesor había planeado minuciosamente
llevar hasta Toledo a la Policía,
por lo que habían dejado una fantástica escena del crimen
digna de un Óscar y llena de ADN de gente
que nada tenía que ver con el atraco".
"Con lo que no contaba el Profesor era con volver
y dejar las huellas de aquellos que la Policía ya tenía identificados,
Berlín, Río
y yo".
"Y ya de paso, desconcertarlos con unos boquerones
y los papeles de la farmacia".
"Lo único que pretendía era llevar a Murillo a una vía muerta
en la que perdería, al menos, tres días".
"Tres días muy productivos para nosotros,
porque dan para mucho cuando se imprimen billetes
a ocho millones por hora".
"Sobre todo, con la ayuda inestimable de los rehenes".
Venga, chicas, esto lo necesito contado en media hora.
¿A ti qué te pasa? Espabila, niña.
Mira con qué sonrisa trabaja la gente.
A trabajar, a trabajar, que el trabajo dignifica, joder.
"Convertidos en cómplices y con la ilusión de recibir algún día
por correo postal un millón de euros".
Tú conmigo. ¡Oh!
¡Uf! (JADEA)
"Algo no encajaba".
"Entre esas paredes no había nada que no supieran ya".
"Lo que el Profesor había calculado que le llevaría tres días,
a la inspectora le llevó 50 minutos".
Suárez, llama a Alberto, que venga en cuanto pueda.
¿Alberto, tu exmarido?
-¿No es el mejor de la Científica? Pues que venga.
-Atención, comunicación con Central. Servicio operativo 315,
"finca de Toledo".
"La inspectora Murillo solicita
la presencia al inspector Vicuña, de la Científica.
"Raquel, soy Julia, la profesora de Paula".
"Solo quería avisarte de que ha venido el padre de Paula
y se la ha llevado a comer fuera".
"Ha dicho que era un evento familiar".
"Me gustaría reunirme contigo".
"No, no es por Paula, Paula va bien,
pero su padre quiere invitarme a un café después de clase y...".
"Y no sé muy bien cómo abordarlo".
No puedes pasar. Perdón, conozco a la inspectora.
¿Raquel? Raquel.
Salva.
Discúlpeme, es que solo quería despedirme.
Perdona todo este lío. No, no. Estás trabajando.
No te preocupes de nada. No pasa nada.
Yo cogeré ese camino, llegaré al pueblo
y algún autobús encontraré para Madrid.
Espera. Suárez, ¿hay algún coche que vaya a Madrid ahora?
-En media hora sale la primera remesa de pruebas para Canillas.
No quiero molestar, de verdad. Cojo un autobús y no pasa nada.
-Tirando por el camino y luego todo a la derecha
se llega a la carretera. Me pareció ver una parada.
Sí. -Salva, no hay problema.
Te lleva un compañero, ¿hum?
Ya es la hora.
-Todavía falta un minuto para las 18:00.
Pues, dadas la circunstancias,
ya sabes por dónde me voy a pasar tu puñetera puntualidad británica.
Tercera llamada sin respuesta.
Eso son 18 horas sin noticias del Profesor.
Y ya sabemos lo que significa eso.
Haremos una llamada de control cada seis horas.
¿Qué pasa si no nos llamas?
O si no nos coges el teléfono.
Si por cualquier cosa surge algún imprevisto,
tendréis que esperar a la siguiente llamada
y así hasta completar un ciclo de cuatro llamadas, 24 horas.
¿Y si en 24 horas hemos perdido el contacto contigo?
Entonces, con casi total seguridad,
me habrán detenido y me estarán interrogando.
Tampoco sabemos nada de la Policía.
Seguro que está pasando algo fuera. ¿Qué hacemos?
Hum... ¡Oh! Bueno,
todavía queda una llamada para completar el ciclo,
a las 00:00. ¿Qué ciclo?
¿El ciclo de la puta ratonera? -Denver, tranquilo.
El Profesor estará atando algún cabo suelto.
No hay nada de qué preocuparse aún.
De momento seguimos vigilando a los rehenes
e imprimiendo dinero con tranquilidad.
Yo voy a descansar un poco. ¿Estás de coña?
¿Con el marrón que tenemos encima te vas a ir ahora a follar?
Ay, Tokio, por favor. ¿Qué?
No hay necesidad de que te pongas en plan ordinario.
No te hace falta. No te sienta bien. Eso lo primero.
Y segundo, si yo tuviese que buscar algún aliado aquí,
en esta banda, en términos hedonistas,
esa serías tú. ¿Qué ha pasado con el "carpe diem"?
Ha pasado... que el plan se ha caído a putos pedazos
y que a lo mejor a ti te da igual porque estás desahuciado,
pero a mí no.
Me voy. -Hijo de la gran puta.
(SUSPIRA) Otra.
-¿De verdad te estás follando a una rehén?
¿A quién, a la pobre esa que tienes de acá para allá
como si fuese una puta secretaria?
-Pobre no, se llama Ariadna, Nairobi.
Y, sí, hemos congeniado.
El día que entramos aquí
Ariadna temblaba de una... forma que yo reconozco.
Esa fragilidad, esa delicadeza despertó algo en mí.
-Vaya discurso de mierda, porque no hay nada más rastrero
en esta vida que follarse a una rehén.
Ah...
-Tampoco es tan malo estar con una rehén, ¿no?
¿Qué pasa?
A mí se me puede acusar de follar bien o de follar mal,
pero no de follar a punta de pistola.
Denver... No.
-¿Qué pasa? Pues sí, pues sí, yo también tengo una relación.
Con Mónica Gaztambide.
¿Qué estás diciendo, hijo?
-Joder, que le salvé la vida y que ella me abrazó y me besó.
Yo no la obligué a nada. Había amor.
-Ay... -Pero ¿qué amor, pedazo de capullo?
¿Eh? ¿Tú no sabes lo que es el síndrome de Estocolmo?
-Pues no, Nairobi, no sé lo que es el síndrome ese.
Pero si tiene un síndrome o una puta enfermedad,
ya lo superaremos juntos. -No lo vais a superar juntos
porque tú se lo estás provocando. El síndrome de Estocolmo
es cuando la rehén acaba teniendo sentimientos por el secuestrador.
Esta chica lo que está es acojonada,
pero tú eres un puto analfabeto y te crees que es amor.
¿Qué coño os pasa? -(MOSCÚ) Vale ya.
Vale ya.
Aquí ninguno somos un premio Nobel,
pero tenemos que dejar de echarnos mierda encima.
Estamos en una situación crítica. -No.
En una situación crítica estaremos
si el Profesor no llama dentro de seis horas.
Y entonces activaríamos el plan Chernóbil.
El Profesor no dijo nada de eso.
¿Qué es plan Chernóbil?
-Si todo sale bien, nunca llegaréis a saberlo.
Así que, por favor, tengamos un poco de paciencia.
¿De acuerdo?
Ahora, si me disculpáis, yo voy a vaciar mi mente.
-Salva, ¿tú crees que debería dejar el caso?
No sé, decir que no estoy bien, coger una baja,
abandonar.
Bueno, es una pregunta muy íntima. Por eso te la hago.
Nos hemos acostado..., no sé, ya conoces a mi madre y todo.
No, quiero decir que es una pregunta a la que solo tú puedes responder.
Solamente tú sabes cómo te sientes.
Pues... siento que todo esto me va grande.
Si hubiesen puesto a otra persona en mi lugar...
No, eso no, Raquel, no. Si tú estás al mando
de una crisis así es porque nadie mejor que tú
sabe cómo gestionarla. No sé.
Todavía en la carpa, hablando con ese tipo,
el Profesor, con el que negocio, ahí me siento útil.
Y mira que me enfrento a preguntas del estilo:
"¿qué lleva puesto?". "¿Qué lleva puesto?".
Sí.
Pero, no sé, aquí, a campo descubierto,
siento que... es más fuerte que yo. No puedo con él.
No comments yet. Be the first to leave one.