نخستین 200 خط.
-¿Qué tal? -Bien, ¿y tú?
-¿Todo bien? -Sí.
BAÑOS PROFESORES
Dios mío.
AMANTE POR UN DÍA
A Jeanne acababa de echarla su novio.
¿Sí?
Soy yo, papá.
-¿Cómo estás? -Bien ¿y tú?
Bien, bien.
-¿Qué ocurre? -Nada, estoy bien.
-¿Algo grave? -No, no.
Ven, entra.
Te voy a hacer una tisana.
Sí, gracias.
Gracias.
Me dijo que...
...podía quedarme en su casa
hasta que encontrara un lugar.
Pero hice mi maleta y me fui.
Hiciste bien.
Pero a él le daba lo mismo.
Me miraba hacer la maleta.
Y era como si nada.
¿Cómo... cómo...?
¿Cómo pudo volverse tan indiferente de pronto?
No debe ser indiferente.
Sí, te lo juro.
Nunca más.
No quiero volver a estar con alguien para terminar así.
Si ya no te ama, no debes guardarle rencor,
vas a perder el tiempo.
Sí.
Papá.
No sé cómo voy a hacer.
Era la primera vez que amaba a alguien así.
Ten.
Ten, bebe un poco.
Estás flaca como un fideo, necesitas comer y dormir.
¿Por qué dices que soy un fideo?
-¿Hay alguien? -Sí.
¿Se va a ir?
No, se queda aquí.
Está bien.
¿Puedo quedarme igual?
Claro.
Acuéstate en el sofá, te traeré una manta.
Está bien.
Pero puedo irme, si molesto.
¿Y adónde irías?
Ten.
Vamos, intenta dormir.
Gracias. Buenas noches.
Buenas noches. Estoy aquí al lado.
Mientras intentaba dormir,
Jeanne pensó en su vida
y en su padre, que dormía al lado con esa mujer.
Luego pensó en aquel que amaba, que ya no la amaba,
y fue como si la hubieran despellejado viva.
Cuidado con las manos.
Gracias.
Ya lo vas a superar.
Siempre lo superamos.
¿Hablas por ti?
No, hablo por todas las mujeres, también por ti.
No eres tan genial.
Yo nunca...
Nunca pretendí ser genial, no sé...
Eres menos bonita que mi madre.
-¿En serio? -Sí.
Mejor así.
¿Por qué?
Porque...
Perdón.
Digo cualquier cosa, discúlpame.
No es nada.
Perdón, perdón.
Te voy a hacer lugar.
Es muy bonita tu ropa.
¿Te gusta?
Usa lo que quieras.
-¿De verdad? -No lo dudes.
Tú también puedes usar la mía.
Gracias.
Listo.
Al comienzo, yo no quería.
Pero me dijo tanto que me amaba.
¿Al final le creíste?
Sí.
Es raro, porque...
Yo lo sabía muy bien, desde el comienzo.
Me resistí mucho tiempo antes de entregarme.
Se notaba que no iba a funcionar.
Qué imbécil he sido.
No, solo estabas enamorada.
Yo estaba insoportable.
Él vino a buscarme.
Y de pronto, no hay más nada.
Ya no estamos juntos.
No...
Me dejé engañar.
No te dejaste engañar,
seguro que era importante para él.
No, no, quiero decir...
Me dejé engañar por el amor,
no por él.
Si estás tan triste, supongo
que es porque estabas bien con él, ¿no?
Sí.
Para terminar así...
¿Cuánto hace que estás con mi padre?
Tres meses.
Es muy reciente.
¿Te molesta?
¿Qué?
No sé, que tengamos la misma edad.
No. No sé.
¿Dónde lo conociste?
En una clase.
¿De verdad? ¿Eres una alumna?
Pero fui yo, ¿sabes? Lo perseguí
hasta que cedió.
Al comienzo, estaba tan incómodo.
¿Tú lo sedujiste?
Sí. Se me resistió todo un trimestre.
-¿Qué? -Imagino su cara.
Me da risa.
-¿Estás mejor? -Sí.
Al día siguiente,
Jeanne creyó reconocer en la calle
la cara de aquel que amaba.
Ya está más tranquila.
Le di algo para dormir.
¿Crees que soy cachetona?
Ven a acostarte, Narcisa.
¿Sabes que una mujer
que no quiere su cuerpo no es buena en la cama?
No, me enseñas cosas.
-No, ahora no. -¿Por qué?
Jeanne podría oírnos.
Ya lo sé.
Voy a tener cuidado, te lo prometo.
Tengo muchas ganas, creo que voy a gozar enseguida.
En la universidad,
nadie sabía que Ariane era la amante de Gilles.
Eran muy discretos.
La primera vez que me miraste, ¿te acuerdas?
No.
Dabas tu clase de filosofía
y me acuerdo tan bien. Dijiste:
"La filosofía no está separada de la vida".
¿Te acuerdas? ¿No?
Me miraste,
te detuviste justo frente a mí
y no sé, me sentí totalmente desnuda.
Y me enamoré de ti.
Como temía perderla,
Gilles le dijo a Ariane que pese a todas las infidelidades
que pudieran cometer,
seguirían juntos.
Ya vuelvo, papá.
Hasta esta noche.
Ariane pensó que tal vez un día se iría,
que no podría no hacerlo.
Vaya.
¿Qué? ¿Lo estoy haciendo mal?
Deberías cortar trozos más pequeños.
No se hace así.
Hola.
-¿Qué tal, papá? -Muy bien.
Hicimos compras.
-Hola, hija. -Hola.
Mira, hicimos de comer. ¿Viste?
-¿Y a mí no me besas? -Primero a mi hija, ¿puedo?
¿Qué le pasa? ¿Está loca?
Creo que está tocada.
¿Lo dices en serio?
Sí, lo pienso de verdad.
-¿No te diste cuenta? -Sí, pero ya era tarde.
¿Sí? ¿Por qué era tarde?
¿Porque la amas?
Sí, creo que la amo.
¿Y la amas por eso?
¿Porque está tocada?
¿Quién sabe?
Toma, es para ti.
No quiero nada.
¿Te sientes mal?
Por favor, solo déjame.
Si cambias de idea, te lo dejo en el horno.
Esa noche, Gilles salió solo con su hija.
-¿Papá? -Sí.
Para ti, ¿qué es la fidelidad?
Nadie lo supo jamás.
Es una palabra como cualquiera.
Algunos son fieles a cosas
que para otros son insignificantes.
¿Por ejemplo?
A recuerdos, a detalles.
Sí, es eso,
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