The Magnificent Seven

The Magnificent Seven

Télécharger le sous-titre en Spanish

Informations sur la version

The Magnificent Seven 1960 2160p BluRay REMUX HEVC DTS-HD MA 5 1-FGT
Un commentaire de zork

Tags

BluRay
HEVC
TS
HD
REMUX
Publié le: 2023-02-19
Téléchargements: 128
Malentendants: No

Aperçu des sous-titres Spanish

Les 200 premières lignes.

Hilario.

Sotero. Mi buen amigo.

¿Cómo estás?

¿Tienes algo de beber?

No te imaginas la satisfacción que da ver un pueblo como éste.

Santos.

Con tanta agitación y cambio como hay en el mundo,

la gente ya no se conforma con lo que le toca en la vida.

¿La moda femenina? Escandalosa.

Un cigarro.

Mira. La religión.

Dan ganas de llorar cuando adviertes que la religión es cosa del pasado.

Hace un mes estuvimos en San Juan, una ciudad rica. Siéntate.

Rica y bendita de Dios.

Con una iglesia grande.

No como ésta, pequeña y que el cura visita dos veces al año. Una grande.

¿Crees que había candelabros de oro y un ofertorio a rebosar?

¿Sabes lo que había?

Candelabros de latón y el ofertorio casi vacío.

Pero, de todos modos, nos los llevamos.

Ya sé que nos los llevamos.

Intento explicarle lo poco religiosa que es la gente de hoy.

Eso lo veo por mí mismo.

No veas.

Si tuvieras mis responsabilidades...

Tener que alimentar, como un buen padre, las bocas de sus hombres.

Armas. Municiones.

¿Sabes cuánto dinero cuesta eso?

No.

Los días de buena caza han terminado.

Antes había caballos, ganado, oro, frutos en los árboles. Eso se acabó.

Ahora han puesto precio a mi cabeza y los rurales me pisan los talones.

Volveré.

¡Ya basta!

Nos llevaremos el resto cuando volvamos.

Me encanta este pueblo.

- Ya sé que tienen sus problemas... - Asesino. Ladrón.

¡Rafael!

Estúpido.

Estúpido.

Muy pronto tendremos otra conversación.

Siempre es un placer escuchar la opinión de mi buen amigo Sotero.

Tal vez cuando vuelva, ¿eh?

Si vuelve a robarnos la cosecha,

más nos valdría cortarnos el cuello y acabar de una vez.

Irnos de este valle. Eso deberíamos hacer.

- ¿Ir a vivir a otra parte? - ¿Y nuestras casas? ¿Y las cosechas?

Podríamos esconder algo de comida.

¿De Calvera? Nunca nos roba toda la comida.

- Siempre deja algo para sobrevivir. - Algo es algo.

Podríamos rogarle que nos dejara más.

No, no. Eso lo enojaría aún más. No creo que debamos hacer nada.

Tenemos que hacer algo.

¿Como Rafael? Seamos sensatos.

Nos deslomamos en el campo y seguimos con el estómago vacío.

- Hay que hacer algo. - Hay que hacer algo.

Pero, ¿qué?

No lo sé.

Se lo preguntaremos al anciano.

Él sabrá qué hacer.

Luchen.

Deben luchar. Luchen.

¿Con machetes y nuestras propias manos contra los revólveres?

- Compren revólveres. - ¿Comprar?

Vayan a la frontera. Allí abundan los revólveres.

Pero, ¿de dónde sacamos el dinero?

Vendan esto.

Y todo lo que puedan reunir.

Aunque tuviéramos armas,

sabemos trabajar la tierra, pero no sabemos matar.

Pues aprendan.

O mueran.

Oiga, lo estaba esperando.

Ha hecho un trabajo fenomenal.

- Lo siento, pero no habrá funeral. - ¿Qué?

La tumba está cavada y el embalsamador ha hecho lo necesario con el difunto,

- pero no habrá funeral. - ¿Es que no he pagado bastante?

No es cuestión de dinero. Por 20 dólares enterraría...

a cualquiera con una sonrisa. No es cuestión de dinero. Por 20 dólares enterraría... No es cuestión de dinero. Por 20 dólares enterraría...

a cualquiera con una sonrisa. a cualquiera con una sonrisa. No es cuestión de dinero. Por 20 dólares enterraría...

a cualquiera con una sonrisa.

Pero no habrá funeral.

Vaya, ¿qué te parece?

Yo quiero enterrarle. Y usted también.

Si él pudiera hablar, apoyaría la moción. Yo quiero enterrarle. Y usted también. Yo quiero enterrarle. Y usted también. Yo quiero enterrarle. Y usted también.

Si él pudiera hablar, apoyaría la moción. Si él pudiera hablar, apoyaría la moción. Yo quiero enterrarle. Y usted también. Si él pudiera hablar, apoyaría la moción. Yo quiero enterrarle. Y usted también. Yo quiero enterrarle. Y usted también.

Si él pudiera hablar, apoyaría la moción. Si él pudiera hablar, apoyaría la moción. Si él pudiera hablar, apoyaría la moción. Yo quiero enterrarle. Y usted también.

Si él pudiera hablar, apoyaría la moción.

- Mayor unanimidad, imposible. - Se portó como un cristiano, pero...

Mire, no busco elogios.

Soy viajante de corsés para señoras.

Voy por la calle y un hombre cae muerto delante de mí.

Durante dos horas, la gente pasa a su lado sin mover un dedo.

Hago lo que haría cualquier hombre decente.

- Vamos, Henry... - Hay que enterrar a ese hombre.

- Rápido. No huele a rosas precisamente. - Lo sé. Lo haría si pudiera, pero

- hay gente aquí que se opone. - ¿Se opone? ¿A qué?

- No se le puede enterrar ahí. - ¿Dónde? ¿En ese cementerio?

Allá sólo hay asesinos, navajeros y borrachos.

Y si un día se creyeron algo, ya es demasiado tarde.

Pero eran blancos, amigo.

Y el viejo Sam...

Bueno, el viejo Sam era indio.

Ésta sí que es buena.

Siempre pensé que bastaba con ser un cadáver para ir al cementerio.

- ¿Desde cuándo ocurre esto? - Desde que esto se civilizó.

No es mi estilo. No me gusta. No, señor.

Siempre he tratado a todos por igual: como a futuros clientes.

- En ese caso, mueva ese coche. - Mi cochero se ha largado.

- ¿Él también tiene prejuicios? - Cuando pueden volarle la cabeza.

- Pues contrate a otro. - Nadie quiere llevarlo. Tome.

Qué diablos. Si eso es lo único que retrasa el asunto, yo lo haré.

¿Quiere prestarme esa escopeta?

Por supuesto que sí.

Un momento. Este coche me costó 840 dólares. Es el único del condado.

- No dejaré que lo tiroteen. - Yo pagaré los daños.

- Quiero ver qué pasa. - Yo también.

Nunca he ido armado en el pescante de un coche fúnebre.

Adelante.

- ¿Eres nuevo en la ciudad? - Sí.

- ¿De dónde eres? - De Dodge. ¿Y tú?

De Tombstone. ¿Hay acción por allá?

- ¿Y en Tombstone? - Lo mismo. La gente se va asentando.

- Como en todas partes. - ¡Amigos de los indios!

Calma. Es sólo el viento.

- Llegaremos. - No es llegar lo que me preocupa.

Lo que no quiero es quedarme.

Alguien por detrás, a la izquierda.

No parece peligroso.

La ventana del segundo piso. Se ha movido la cortina.

No estoy en buena posición. Dejemos que asome el cuello.

- ¿Te ha dado? - No.

Pero me ha pasado cerca.

Chicos, ¿por qué no dan la vuelta y se ahorran un buen disgusto?

Enseguida.

Se está formando el comité de recepción.

Alto.

Alto ahí.

¿Ocurre algo?

Denle la vuelta a ese coche y bajen por donde han venido.

Necesito seis hombres.

Muchachos, invito a un trago.

Quiero invitarle a un trago. Y a su amigo también.

Gracias.

¿De dónde es usted?

Ah, claro. ¿Adónde se dirige?

- Gracias por el espectáculo. - No hay por qué darlas.

Ha estado fenomenal. No lo olvidaré aunque viva cien años.

- Henry, se va la diligencia. - Ya voy, ya voy.

Cuando se lo cuente a Flora. Seguro que no cree una palabra.

Henry, la diligencia. Vamos.

Quédese esto.

- ¿Adónde te diriges? - Hacia el sur, más o menos.

¿Y tú?

Voy sin rumbo.

- ¿Hay algo por aquí? - Sí.

Necesitan un dependiente en una tienda de comestibles, si eso te va.

Ya.

Bueno, hasta la vista.

Eh, ¿cómo te llamas?

Digamos que Vin.

- ¿Y tú? - Chris.

¿Sí?

Creemos que es usted un hombre de confianza.

- Muchas gracias. - Queremos que nos ayude.

- Contra un tal Calvera. - Un ladrón y un asesino.

Él y sus hombres nos roban la comida y nos dejan morir de hambre.

- Y además, nuestras mujeres... - Esperen un momento.

- ¿Por qué no van a los rurales? - Ya lo hicimos. Dos veces.

Pero no pueden dejar una guarnición en un pueblecito de forma indefinida.

Así que se fueron.

Y entonces volvió Calvera, y sigue volviendo cada año.

Lo seguirá haciendo hasta que alguien lo detenga.

Siéntense.

- Necesitamos ayuda. - Tenemos que comprar armas.

No sabemos nada de esas cosas.

¿Querría comprarlas por nosotros?

Las armas son muy caras y difíciles de conseguir.

- ¿Por qué no contratan hombres? - ¿Hombres?

Pistoleros. Hoy en día son más baratos que las armas.

- ¿Iría usted? - Sería una bendición si nos ayudara.

- Lo siento, no vivo de bendiciones. - No, no. Le ofrecemos más que eso.

- Le daríamos comida cada día. - Y tenemos esto.

¿Qué es eso?

Podemos cambiar esto por oro.

Es todo lo que tenemos.

Todo lo de valor que había en el pueblo.

Me han ofrecido mucho por mi trabajo, pero nunca todo.

¿Será suficiente?

Verá usted, si lográramos ahuyentar a los bandidos,

la vida podría ser muy buena en nuestro pueblo.

Pero, tal como está ahora... Nosotros podemos aguantar,

pero los niños lloran porque tienen hambre.

¿Comprenden lo que implica empezar una cosa así?

Nosotros también lucharemos. Todos.

Cuando llegue Calvera, doblará la campana de la iglesia.

Lucharemos con armas, si las tenemos.

Y si no, con machetes, hachas, palos, cualquier cosa.

Una vez se empieza,

hay que estar preparado para matar y volver a matar.

More Spanish subtitles for The Magnificent Seven

Commentaires

No comments yet. Be the first to leave one.

Keep it about this subtitle — sync, quality, typos.500 characters left