Les 200 premières lignes.
Recuerdo que, cuando era niño,
garabateaba los autos del taller de mi papá,
para demostrar que pintaba ranflas, como él y su Club,
los Coasters.
Mi papá siempre me decía:
Que significa: "Eres como perro, orinándose en los muros”.
Creo que no ha cambiado mucho.
Sigo orinándome en los muros.
Todo lo que le interesa a mi papá, además de conducir por el Boulevard,
es ganar en la exposición del Parque Elysian.
En el Elysian, cientos de Clubes de automovilismo, como los Coasters,
vienen de toda Los Ángeles para ser los mejores.
Si uno gana, se vuelve el rey del mundo de las ranflas.
Lo respetan mucho.
Pero si no, bueno...
Es como si uno ni siquiera existiera.
Si fuera por mi papá,
yo estaría en su taller, reparando autos.
Yo sólo quiero que vean mi nombre.
Mostrarles a todos que estoy aquí.
Hay cientos de Clubes en Los Ángeles, pero hay miles de carteles...
que tengo que hacer.
Hago mi arte sin cobrar.
¿Y él tira su dinero en partes para autos?
Para mí, no tiene sentido.
Yo crecí en Boyle Heights.
Pero para los chicos como yo,
el puente de la Seis no divide a Los Ángeles.
Toda la ciudad es mi lienzo.
Por fin, galán. Te tardaste mucho.
Maldita sea, Danny. Has estado trabajando demasiado.
¿Qué pasó, Chuy?
¿Le arruiné el maquillaje a alguien?
¿A quién tratas de impresionar?
A nadie en este auto.
¿Sí? Pues aquí te faltó un lugar.
¿Vamos a ir o no? Vamos.
Vamos, pero no te dejarán entrar con esa tonta chaqueta.
No, está bien. La saqué del armario de tu mamá.
Así que está que arde.
Maldita sea.
Ya vámonos. ¿Qué esperan?
No te invitaré ningún trago.
- Hola. - Hola.
Para ti, cuatro cervezas o dos chupitos.
Mis amigos y yo nunca hemos ido a México.
Y no hablamos español a la perfección.
Pero pueden hallarnos con los modernillos en el Parque Echo,
descansando en el Parque de Venice,
o cantando en el karaoke de Koreatown.
A veces cerramos la noche en el Taco Zone.
Si, comemos tacos.
¿Y qué?
Los adoro, muchachos.
- Para el auto. - ¿Qué pasó?
Tengo que hacer pipí.
- Vamos, debo ir. Te lo ruego. - Danny.
- Te prometo que volveré rápido. - Apresúrate.
Rápido.
- Siempre se tarda mucho. - ¿Por qué se llevó su mochila?
¡Dios mío!
¿Qué estás haciendo?
Danny, me voy. ¿Sí? No iré a prisión por ti.
¿Qué estás haciendo? ¿Quieres que nos atrapen?
Calma, Claudia. Sólo me quiero divertir.
Sí, pero si nos sorprenden, adiós a mi beca, Danny.
Cállate. No sorprenderán a nadie.
No. Tienes que apresurarte.
- ¿Ya acabaste? - Ya acabé.
¿En serio?
¡Dios mío!
Oye. No.
Alto. ¿A dónde vas?
No va a echarme a perder lo de Columbia.
- No. Ya entendí. - Alto.
Está bien. Sí, me estoy deteniendo. Está muy bien.
Está muy bien. Pero no nos puedes abandonar.
¡Lárgate!
¡Maldita sea!
¡Danny!
Maldita sea.
Hijo de...
La chota.
Vámonos.
Chuy. Por aquí.
- Chuy, corre. - Estoy corriendo.
- Chuy, acá arriba. Aquí. - ¿Qué?
No puedo hacerlo.
Vamos, Chuy. Salta. Rápido.
¿Por qué crees que puedo?
Maldita sea.
Rápido, Chuy. De prisa.
Alto. Las manos arriba.
- Manos arriba. - Suban las manos.
- ¿Daniel Álvarez? - ¿Tan pronto?
¿Chuy Herrera?
Uds. dos. Váyanse.
Chuy...
¿Llamaste a mi papá?
- Te dije que llamaras a Claudia. - Se enfadó contigo.
Sabes que yo no tengo a nadie que venga por mí.
Si les gustan las autos viejos, lentos y restaurados,
la competencia anual de ranflas...
será en el Parque Elysian, en tres semanas.
Buena suerte, cuídense y bajen el chasis.
Sólo quiero decir, para que conste, Sr. Álvarez.
Señor Álvarez. Señor. Lo siento.
Le voy a pagar.
Hasta el último centavo.
Pero en este momento no tengo empleo,
tal vez tenga que esperarme.
O, si quiere, podría trabajar en su taller.
Él no te necesita allá, Chuy.
Para eso me tiene a mí.
Para que trabaje de su criado.
Tal vez necesita otro criado, ¿sí?
El mundo no gira a tu alrededor, Danny.
Perdóname, Chuy. Es que tu peinado me distrae.
Pareces el Eazy-E mexicano.
Mi cabello es una belleza.
¿Tienes idea de lo que le costó esto a tu familia?
¿Escribir tu nombre en propiedad ajena?
¿Hacer garabatos como bebé?
Tú siempre dices que mamá me animaba a hacer garabatos.
¿No te da vergüenza?
Un verdadero artista. No un delincuente, como tu hermano.
¿Sabes qué él quería verme?
Está bien. Dejaré que te comportes como adulto.
Tal vez deje de hacer garabatos en los muros.
Me encanta esta canción.
Déjenme decirles una cosa.
Construir un auto bonito es como hacerle el amor a una bella mujer.
Con sólo ver el auto de alguien, saben mucho de él.
Los blancos quieren autos veloces.
Los asiáticos quieren autos pequeños, todavía más rápidos.
Pero a los mexicanos...
nos gustan bajos...
y lentos.
Te vas a romper la cadera. Cálmate.
Está bien.
Siento no haber asistido a la reunión.
Pero esto es un negocio, ¿sí? Volvemos a trabajar.
Oye, Daniel.
Quiero que empieces a limpiar el cementerio.
¿Desde cuándo te importa?
Desde que te arrestaron.
Ésa es mi cuenta de ahorros.
Todo lo que hay ahí es valioso. ¿Entendido?
Así me pagarás por sacarte de prisión.
Hola, jefe. ¿Estás bien?
Nunca has faltado a una reunión de los Coasters.
No.
Las cosas no van bien.
En unas semanas iremos al Parque Elysian.
Debí quedarme aquí.
Trabajando en el Veneno Verde.
No pagando la fianza de mi hijo.
No sé de quién lo habrá heredado.
Salíamos en las ranflas y siempre nos arrestaban.
¿Escapando de los Policías?
Apenas deslizaba una moneda entre la defensa y el pavimento.
¿Cómo se llamaba la chica obesa? El tanque.
- ¿Sabes de quién estoy hablando? - ¿Lydia?
Lydia. Ella misma. Tenía la sombra del bigote.
¿Sabes una cosa? Ella se moría por subirse a tu auto.
La dejabas, porque lo hacía bajar ocho centímetros.
No lo sé, jefe. Te presionas demasiado.
Veneno Verde es famoso.
Es posible que gane el premio del Elysian.
Lo necesito.
Solamente así conseguiremos negocios.
Tendré que quitarle media vuelta a la bobina.
Quedará ocho centímetros más bajo.
O podríamos llamar a Lydia.
Sabes las reglas. Nada de llamadas hasta terminar la tarea.
- Ya terminé. - Qué bien, entonces puedes ayudarme.
- Hola, corazón. - Hola.
- ¿Y el trabajo? - Muy bien.
¿Le quitaste media vuelta a la bobina?
Estamos trabajando en eso.
- Quedará ocho centímetros más bajo. - Ya lo sé.
Hola, Danny. ¿Estás bien?
Estoy bien.
Excelente. Ya vamos a cenar.
- Hola. - Hola, Danny.
Isabel. Cómete también el pollo, no nada más el arroz.
Y no olvides que mañana iremos...
con la Sra. Aguilar por tu vestido.
Mamá, ¿la Sra. Aguilar?
Ya te dije que encontré mi vestido en Forever 21.
No usarás un vestido de tienda.
- ¿Forever21? No tienes 21 años. - Por eso.
Si fuera por ella, me vestiría de primera comunión.
¿Ya tienes novio?
Oye. Nada de novios. Estás muy chica.
¿Has sabido de Francisco?
¿Ghost?
Esta semana salió. Quería ver si sabes de él.
¿Se va a quedar aquí?
Si quiere, es más que bienvenido.
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