162 baris pertama.
Yamatagi Madara odiaba a las sacerdotisas.
Que el alma de la hermana menor se fusionara con ella
en principio era algo imposible.
Pero la hermana mayor se equivocó.
Quiso evitar que quedara más rencor.
Y para saciar su propio rencor, detuvo la profanación de los aldeanos…
¿Debería retirarme por ahora?
…y acabó ella misma con la vida de su hermana.
Que la traicionara esa hermana fuerte y hermosa en quien confiaba
la sumió en una desesperación tan profunda que corrompió su alma
y la volvió un espíritu vengativo.
Ofreció su propia alma como alimento para ganar un breve instante…
Este es un cuerpo prestado.
En términos actuales, le duraría unas dos horas.
Ese fue el tiempo que obtuvo a cambio de su alma.
Moleré tus brazos y me los tragaré.
Retorceré tus piernas y las devoraré.
Fue muy doloroso.
Detente…
Sus piernas fueron una ofrenda para la serpiente…
Fue un sufrimiento atroz.
Y le arrebataron los brazos para realizar un conjuro.
Dolió muchísimo.
Fue muy triste.
Poco a poco, redujo a su hermana mayor exactamente al mismo estado.
Despedirnos tan pronto… Qué solitario me resulta.
Nunca se acerquen a ella.
"Si la ves, enfermarás. Si la profanas, te maldecirá".
Desde tiempos inmemoriales la llaman Yamatagi Madara.
Yama
Yamatagi
Yamatagi Ma
Yamatagi Madara
Dara-san of the Reiwa Era
Dara-san of the Reiwa Era
Dara-san of the Reiwa Era
Dara-san of the Reiwa Era
Dara-san of the Reiwa Era
Dara-san of the Reiwa Era
Dara-san of the Reiwa Era
Dara-san of the Reiwa Era
¡Ha!
¡Rayo Valsey!
Año Nuevo, feriados o vacaciones…
¡sus fuerzas atacan sin descanso!
¡Toma la mano de tus aliados y álzate contra ellos!
Que resida en ti el alma de la ira,
que rujan los colmillos de tu inquebrantable voluntad.
¡Allá voy, a luchar! ¡Yo mismo los haré pedazos!
¡Gun, Gun, Gun, Gun, Gun Valsey!
Hoy trajiste un montón de cosas.
Las sacaste a escondidas de tu casa, ¿verdad?
Te escucharé, así que llévatelas de vuelta.
¿Qué ocurre? ¿A qué vienes?
Oye, Dara…
¿Puedes disparar rayos?
Mejor dicho, quiero disparar uno.
Le
Parece que la palabra "rayo" engloba bastantes cosas…
Le está
Le está explicando…
Pero a ver…
Vaya, vaya…
¿Un legendario dios de la calamidad no puede disparar ni un rayito?
¿A qué viene esa cara?
Pásame el cuaderno y el estuche.
Aquí tienes.
A ver, si usamos talismanes, sería algo así…
Si invocamos varios a la vez…
y los comprimimos al máximo usando sellos específicos…
la forma del emblema debería ser esta…
Y si desvío el poder espiritual de aquí hacia acá…
No le entiendo nada, pero ¿así trabajarán los programadores?
Dame tu mano.
Tienes que superponer los emblemas durante al menos cuatro segundos.
¿Cuatro segundos?
Para evitar disparos accidentales.
Luego, abre las manos así en un ángulo de unos cuarenta grados.
No emite calor ni tiene fuerza, es pura apariencia.
Pero sigues usando tu propia energía espiritual para dispararlo,
así que no lo uses mucho o te agotarás y podrías desmayarte. Ten cuidado.
Supongo que se aburrirá para cuando los emblemas comiencen a borrarse…
¡Hinata! ¡Hinata!
Se desmayó.
¡Gun Valsey!
Gun Valsey
¡Rebelde enfurecido!
Gun Valsey
Jurota se despertó a altas horas de la noche por el sonido de un rayo.
Subió a la torre de vigilancia para observar los alrededores,
y divisó una pequeña luz en la montaña del este…
cerca de la cabaña y el santuario de la sacerdotisa menor.
Dudo que el fuego se expanda con esta lluvia,
pero conociéndola, tal vez vaya a la montaña a investigar.
Con esa preocupación en mente, Jurota corrió hacia la montaña del este,
directo hacia la sacerdotisa menor.
¡Tsubaki!
Pobrecita. Estás hecha un desastre.
Seguro que tuviste muchas dificultades.
Pero me alegra ver que pudiste deshacerte de ella sin problemas.
Pasa a cambiarte y acércate al fuego para entrar en calor.
¿Acaso… eres tú?
Ah, así que ya lo sabían…
Lamento mucho que quien haya regresado sea yo.
¡No! ¡Tsubaki nos dijo…!
Ella nos dijo que tú…
Pierdan cuidado.
Yo misma apaciguaré a la serpiente.
No importa cuánto tiempo me tome.
Pero, para lograrlo, necesito que me presten su fuerza.
Mis queridos padre y madre,
¿no harían lo mismo que mi hermana y me darían una mano?
Lo que Jurota vio bajo la lluvia…
fue el torso podrido de la serpiente,
los cuerpos de hombres que reconoció, y…
unas extremidades con cicatrices grabadas por los conjuros…
que eran, inconfundiblemente, las de la sacerdotisa menor.
El rencor, la frustración, la ira… El miasma que emitía…
Jurota intentó tomar el brazo de la sacerdotisa menor
fingiendo no sentir nada de eso.
Pero en ese momento…
algo lo empujó.
Definitivamente, algo lo empujó.
Al volver en sí,
se sorprendió al ver que las demás extremidades habían desaparecido.
Pero la exposición a ese terrible miasma
apenas le dejó fuerzas para ponerse de pie.
Al lograr volver a duras penas a la cabaña de la sacerdotisa menor,
finalmente comprendió…
que ella había muerto.
Y perdió el conocimiento, cayendo en un profundo sueño.
¿En serio no puedes venir con nosotros?
Es que me consagraron como la deidad de esta tierra.
No me es tan sencillo abandonarla para ir de viaje.
No hubo suerte, ¿eh?
¿Con quién hablabas?
¡Con una amiga!
Le avisaba que nos iremos de viaje el finde largo.
Ya veo, ya veo.
El padre de los hermanos Misogiya, William,
es un oftalmólogo de padres australianos.
Entonces asegurémonos de comprarle un recuerdo a tu amiga antes de volver.
Como el fin de semana largo coincidió con una conferencia académica,
se alojarán en la casa de unos primos lejanos que viven en la zona.
Debes estar cansado del viaje, William.
¡Me alegra que hayan venido!
Muchas gracias, Shinji, Shizue.
¡Hinata! ¡Kaoru! ¡Cuánto tiempo!
¡Hola!
¿Tú también pudiste venir, Fuyuko?
¡Escuché que los niños también vendrían en esta ocasión!
Al día siguiente, su padre fue a la ciudad a trabajar
y los hermanos fueron a la playa en el auto de su primo lejano.
Para alguien de una zona montañosa, este olor a mar pega muy fuerte.
¡Huele a playa! ¡Huele a playa!
En este tipo de playas suele haber buenas zonas de rocas.
Yo me quedaré vigilando a Kaoru.
De acuerdo.
Vi un par de tiendas de camino desde el estacionamiento.
Seguro que me dejan usar el baño.
¡Es real!
¡Watagame es real! ¡Mi bisabuela me lo dijo!
No comments yet. Be the first to leave one.