200 baris pertama.
QUÉ INAPROPIADO LLAMAR TIERRA A ESTE PLANETA,
CUANDO ES EVIDENTE QUE DEBERÍA LLAMARSE OCÉANO.
MUELLE DE PESCA PÚBLICO 21
Mira que llevan días sin picar, pero…
Tan chiquitín no.
Uy, la que va a caer.
Tiene mala pinta.
Y que lo digas.
Yo me vuelvo antes de que arrecie.
- Hasta mañana. - Hasta luego.
Todo el mundo recuerda dónde estaba
el día que llegó la lluvia.
Fue un domingo,
poco antes del invierno.
Se suponía que iba a hacer sol.
Parece que la borrasca ha virado y avanza deprisa hacia tierra firme.
Se esperan lluvias intensas
en toda la ciudad, con vientos de hasta 50 km/h
y riesgo de inundaciones costeras y fuerte oleaje.
Queda un mes para las fiestas
y esperamos que este cambio repentino de tiempo…
La gente seguía con su rutina matutina.
- ¿Listo? ¿Coges la bici? - Sí, vamos.
Vivíamos rodeados de gente…
- Voy a por el casco. - Vale, chao.
…pero era fácil sentirse solo.
Venga, anda, que va a llover.
Vamos dentro, chicas.
El día que llegó la lluvia,
descubrimos que no estábamos solos.
El diciembre pasado fue el más cálido en toda la región,
así que estén atentos a las novedades…
Vamos.
Y descubrimos lo que cierta gente está dispuesta a hacer
para proteger su hogar.
LA ÚLTIMA CASA
INTRODUZCA EL CÓDIGO
AGENCIA TRIBUTARIA ATENCIÓN INMEDIATA
¡Pero bueno! ¿Dónde está todo el mundo?
¿Dónde se han metido?
Ay, mi perrete.
Buenos días.
Por una vez no me han despertado.
Con razón no oía a nadie.
- ¿Nos has pescado algo? - Ya te digo.
Mira cuántos han picado.
- El mejor pescador del mundo. - Ya.
Gracias.
- Buenos días. - Sí.
- ¡Arriba! - ¡Dónuts!
- ¿Hacemos beicon? - ¡Hala!
- Tranquilidad. Venga. - ¡Beicon!
- Pero dejadnos algo. - Buitres.
¡Tal cual!
¡Ponlo! A ver si funciona.
Le he dado la medicación a Cassidy. No le deis beicon.
Te lo mereces más que ellos.
SE HA PERDIDO LA CONEXIÓN
Papá, el streaming se ha cortado.
Yo qué sé.
- La casa se cae a cachos. - Cuando quieras, nos mudamos.
Pues nada, a ver si nos toca la lotería.
Oye.
Sabes que lo digo de broma, ¿no?
Esto es cosa de los dos.
Ah, mañana viene el de la chimenea a revisar las grietas.
Esto es nuevo. Según él, los cimientos se hunden.
Lo que mantiene la casa en pie es la chimenea.
Sería una faena que la casa se nos derrumbara encima.
¿Aún quieres ir a por el árbol?
- Está lloviendo. - Anda.
Venga ya. Lo prometiste. Porfa.
- Yo no. Fuiste tú. - ¡Papá!
- No, tú. - ¡Papá!
- ¿Quién os lo prometió? - ¡Tú!
- Pues habrá que ir. - Anda.
A por ese árbol.
- ¡Vamos! - ¡Yo lo elijo!
- Ayúdame con las botas. - Te las pones tú solita.
Eh, el patinete, fuera.
¡Mamá, vámonos de una vez!
- Siempre tarda la vida. - Entonces, ¿de qué te sorprendes?
Ayúdala con las botas. Esperad en el coche.
¡Ann, venga!
- No me metas prisa. - Qué va.
Me escondo de los niños.
- ¿Cuándo dejaremos de hacer lo del árbol? - Es Navidad. No me seas aguafiestas.
A ver, ¿qué has hecho?
Abre primero, tontaina.
- ¡Tontaina tú! - ¡Cállate!
¡Ya vale! Los dos sois unos tontainas.
Graham se ha cargado la puerta.
- Yo no he tocado la puerta. - Algo habrás hecho.
¡Que no! Siempre me echas la culpa.
Es culpa tuya.
Por eso soy la favorita. Tú solo la lías.
- Cállate. Eres un bebé. - No soy un bebé.
Tengo ocho años.
¿Qué habéis hecho?
- ¡Nada! - ¡Nada!
Calla, Cass.
Ya, Cass, a callar.
- A ver, ¿qué hacéis aquí parados? - No se abre.
- No podemos salir. - Pero por ninguna puerta.
- Chicos. - A ver si se abren las ventanas.
Parece mentira.
¿Cómo no se van a abrir?
Es una broma de mal gusto.
Unos niñatos habrán pegado las ventanas y las puertas, o algo así.
- ¿No? - No lo parece.
- ¡Calla, Cass! - Pero no tengo cobertura.
Nada. No hay wifi.
¿Has probado a reiniciar el router?
- ¿La factura la pagaste? - Sí.
¡Cass, cállate!
¿Ahora tienes señal?
- No, nada. - Mamá, papá.
He probado las ventanas de mi cuarto. Están como pegadas.
Nada, no se mueven.
- ¡Cass, cállate! - ¿Y si salimos por…? ¡Graham, cállate!
- ¡Papá! ¿Estás bien? - ¿Estás bien?
- ¿Estás bien? - Sí.
No ha sido nada.
Estoy bien.
Vale.
¿Qué está…? ¡Papá!
- No lo entiendo. - Atrás.
- ¿Por qué? ¿Qué vas a hacer? - ¡Papá!
- ¡No! - Atrás. Dejadme a mí.
¡Jason, no!
- ¡Para! - ¡Mamá!
- ¡Para! - ¡Papá!
Mamá.
Papá.
Niños.
¡Papá, mira!
- No fastidies. - No somos los únicos.
- No podemos salir. - Viene alguien.
Sí.
- Es la vecina de enfrente. - La mujer de Greg.
Como se llame.
- Hazle una señal. - ¡Susan!
¡Susan, pide ayuda!
¡Estamos atrapados! ¡Pide ayuda!
- Él tampoco puede salir. - Ahora vuelvo.
Vale, bien. Va a pedir ayuda.
- Va a pedir ayuda. - Sí.
Genial. Todo bien.
- No pasa nada. - Vale. ¡Ya te digo!
No hay quien…
Ya está.
Sí, menos mal.
Tengo una idea.
A ver qué hacen los vecinos.
- ¿Los conocéis a todos? - Más o menos.
Los Richardson viven enfrente. Tienen tres nietos.
- Creo que Max es dentista. - Sí.
¿Sabes quién es ese? El de la bici.
- ¿El de la bici? - Siempre se pone la malla esa ridícula.
Es Greg. Su mujer ha ido a pedir ayuda.
¿Por qué no ha vuelto?
Tranquilo. No tardará en volver con la policía.
Luego está el cotilla ese.
- ¿Cómo se llama? - Ya te vale.
- ¿Te sabes el nombre de algún vecino? - Sí, esa es la petarda del perro.
¿Quién más?
Ah, sí. Me dejaba el panoli del barco.
¿Cómo se llamaba?
¿«Eres la caña»?
Hay que ser panoli.
Muy bien.
Ann.
«Solo quería echar un polvo. Ja, ja».
¡Ostras!
- ¿Qué es eso? - Cuando un adulto se queda a dormir.
¿Qué diferencia hay entre que se quede un adulto o un niño?
Pues cuando se queda un adulto…
Te hinchas a comer chuches.
- Pues qué díver. - Supongo.
Qué sabré yo.
«¿El Gobierno?».
¡Eh!
Me ha costado un buen rato.
Exagerada.
«Puede ser.
Pero ¿por qué?».
«¿Por nuestra seguridad?».
¡Anda! El panoli del barco tiene otro cartel.
¿«Aliens» se escribe así?
Qué va, cariño. Ni caso.
- ¿Por qué nos encerrarían en casa? - Por ninguna razón.
¿SOLO A NOSOTROS? ¿A TODA LA CIUDAD?
«¿A todo el mundo?».
A ver, atención todos.
Estamos a salvo.
Estamos en casa, tenemos de todo
y, lo que es más importante, estamos juntos.
- ¿Me puedo comer un dónut? - No, acábate la cena.
Es que tengo estrés.
¿De dónde te sacas eso, Ruth?
No comments yet. Be the first to leave one.