Le prime 199 righe.
Una amiga me dijo que toda mujer necesita tres hombres:
Uno para la aventura y la diversión, otro para la conversación estimulante…
…y otro para el buen sexo.
Johan era los tres a la vez.
Por supuesto, era demasiado bueno para ser verdad.
La necesidad aventurera de Johan le empujó al Ártico.
Iba a estar fuera tres meses.
Al segundo mes dejé de recibir sus cartas.
De eso hace ya cinco años.
Cansada de llorar por Johan, había aprendido la lección.
Iba a dominar mis emociones, no era una víctima del amor.
A partir de ahora todo iba a ser diversión.
A partir de ahora viviría la vida a tope.
Capítulo I TODO SOBRE LA DIVERSIÓN
Y funcionaba.
Extraños sin ataduras.
Sin compromisos, ni víctimas.
Aunque uno de ellos se quedó: Frank.
Era dulce y seguro… y se preocupaba por mí.
Hola mamá, soy yo, Frank. Estoy con una buena amiga.
Tiene mucho dolor de cabeza. ¿Qué debería hacer?
Ya sabes, algún remedio.
¿Qué? ¿Aspirina? De acuerdo.
El sexo y la conversación eran buenos y, gracias a Dios…
…Frank no tenía el gusanillo de la aventura en el cuerpo.
Bajé la guardia, y cuando conseguí un piso nuevo…
…estuve a punto de permitir que se mudara conmigo.
Hola, querida…
Espera un momento, solo tengo que terminar la parte superior.
No me convence…
Creo que pega más el blanco… ¿me lo pasas?
Anna, estaba pensando en… Y si… ya sabes.
Venga, Frank…
Esto parece diarrea…
Y ahora también tú.
¡Mierda!
Joder…
El primero que llama a mi piso… ¿Quién podrá ser?
Soy Frank. Hola mamá.
Sí, claro.
Perfecto… adiós.
¡Habíamos dicho a las doce!
Johan había vuelto…
Bueno cariño, nos vemos, tengo que irme.
La explosión del pasado…
¿Qué haces aquí? Pensé que nunca volvería a verte.
Digamos que completé mi cupo de aventuras.
¿Vas a ayudar o qué?
- ¿Dónde quieres esto? - No lo sé…
No os esperaba tan pronto…
Pues parece que llego años tarde…
- ¿Era ese el afortunado? - Frank, es... no es...
Basta de ligar con clientas… vamos tarde.
Me lo perdí…
Se fue tan rápido como vino… un espejismo de mi vida amorosa.
Había pensado que nunca volvería a verle.
Intenté mantenerme a flote con Frank, pero tenía esa sensación…
Le dije que no podía mudarse, para protegernos a ambos.
¿Era cierto?
Poner aquel anuncio fue el principio del fin.
Hola, Anna… ¿qué haces?
Pensaba que querías estar sola.
Llamaron 50 personas, pero escogí a una mujer soltera…
…que compartía mis opiniones sobre el amor y el compromiso: Camilla.
¡Hola querida! Sé que todavía no tenía que mudarme…
…pero, ¡bienvenida a nuestra fiesta de inauguración! ¡Sorpresa!
Perdona por sacarte de tu fiesta…
No hay problema, empezaba a estar harta.
Mira, sé que suena un poco cursi pero...
…supongo que esto te pertenece, ¿verdad?
Lo encontré en la parte de atrás de la furgo.
Vale… veamos si encaja.
Entonces…
¿Te apetece una cerveza?
Te pierdes la fiesta…
¿Quién era ese?
Sé que esto es… técnicamente un allanamiento, pero…
…lamento cómo nos despedimos anoche.
Anna…
- ¿Preparas café? - ¡Sí!
- ¡No, me iba a dar una ducha! - ¿Por qué no vienes, primero?
¡Joder!
¿Has visto eso?
Él no sabía qué era eso… lo hizo sin mala intención.
Pero me sirvió como excusa para romper con él.
Creí que cortar por lo sano era lo mejor para ambos.
¿Está ahí Johan, por favor?
Claro que sí, me trajo las cosas hace dos días…
¿Puedo dejarle un mensaje?
¿Me puede dar su número?
Pero… soy una vieja amiga.
Escúchame… te voy a invitar a una noche de solteras por la ciudad.
Este es mi vestido, el que Carlos me compró en Roma.
El tipo del que te hablé, el del… micropene.
Ya no me entran las tetas… las tengo demasiado grandes.
¡Pero te sirve a ti!
- Gracias, pero no estoy de humor. - ¡Es muy caro, te quedará bien!
Es un imán para los tíos…
¿Sabes cuántas veces he follado con este vestido?
Siempre que salgo… cae alguno.
- ¿Champán? - ¡Tengo que organizarme! ¿Vale?
Como quieras… yo me largo.
¿Qué pasa con la limpieza? Esto no es un hotel, ¿sabes?
¡Ten cuidado, empiezas a parecerte a mi madre!
Podría haber buscado mejor a Johan, aunque él tenía mi número…
…y también sabía dónde vivía.
Obviamente, esa fue solo otra aventura para él…
…y yo no me iba a poner a llorar otra vez.
Capítulo II TODO SOBRE EL TRABAJO
Si pudiera ser un poco más…
Un buen trabajo puede hacerte olvidar todo.
Diseñaba el vestuario para una obra de gran éxito.
Una noche apareció aquel francés que visitaba el teatro.
…Y al final del segundo acto caí por las escaleras, mientras se reían…
- Él es Pierre Gaultier, el actor francés. - Primera figura del Palais Royale…
Y ella es la Srta. Olsen, la primera esposa del capitán…
- ¡Claro, me acuerdo! Un honor… - Es un honor para mí.
- ¿Y quién es esta criatura? - Es Anna, nuestra diseñadora de vestuario.
- “Enchante”… - Un placer, también.
El Sr. Gaultier es el director artístico en el Palais Royale.
- ¿En París? - “Oui, ma fleur”, la única.
Su trabajo es “magnifique”, la quiero en nuestra próxima obra…
- ¿Yo, en París? - ¡Sí! ¿Puede hacer pájaros grandes?
¡Quiero plumas y alas… y picos!
Eso depende… hacer grandes diseños solo para un espectáculo…
…no me tienta, realmente.
La ropa debe ser una extensión del personaje…
…mostrando al público el auténtico personaje interior.
Es lo que me inspira.
Tal vez si me contara más sobre la obra…
“Mademoiselle”, mi tarjeta, y la veré mañana para los detalles.
Le llamaré, pues.
Y por supuesto, al día siguiente tuvimos excelentes críticas…
…y pude encontrar patrocinadores por toda Francia.
La oferta de Pierre no era una mudanza, sino una oportunidad para hacer…
…lo que era lo mejor para mí, una opción para dejar atrás los rollos…
…los viejos amantes que aparecían solo cuando querían follar.
¿Por qué no iba a aceptar?
- Entonces, ¿quieres el trabajo? - Sí, por favor, amo a los pájaros.
Albert… ¿quieres chupar?
- ¡Por favor! - "Por favor”…
Mi estirada y ocupada amiga no quiere ser molestada…
Quizás quiera unirse…
¡Está trabajando! ¡Albert! Venga…
¿Te los quitas?
Cómemelo…
Lámeme y cómeme…
¿Te excito?
Ahora estoy sexi…
- Tenemos 2 minutos… ¿Me follas? - Por supuesto.
- ¿Prometes que me follarás? - Claro que sí.
- ¿Te dormirás? - No.
Un momento…
¿No hay condones?
Albert, despierta, ayúdame…
¡Albert! Quiero esa torre de Pisa…
La quiero grande… bien grande.
Demasiado ruido…
Albert, la primera vez…
…que estás…
Quiero que me folles.
Buen pollón…
Albert… te quiero.
Eso estaría bien… puedes recogerme en el Charles de Gaulle…
¡Anna! He conocido a un tío…
Yo también me alegro… ¡No! Ya hable con ellos.
Gracias. Vale, adiós. “Au revoir”.
- Conocí un tío guapo en el gimnasio. - Entonces, ¿Albert ya es historia?
¡No, pero necesita un sitio para estar, y le he dicho que mi compañera se va!
Por mí vale, siempre que te ocupes de todo.
¡Gracias, Dios!
¡Ese tío me hace la boca agua!
Dile al “boca-agua” que puede pagar mi habitación mientras yo no estoy.
Puede recoger las llaves el sábado.
¡Anna… te quiero!
Si hubiera conocido la identidad del “señor boca-agua”…
…jamás hubiera dicho que sí.
- Me sé un truco… - ¿Y qué lo detiene?
- ¿Y si no lo encuentra? - Relájate…
Es inteligente y guapo, y se puede contar con él.
Que tengas un buen viaje…
Disfruta mucho la primavera, pero no menos los parisinos.
Vale, lo intentaré.
¡Suerte!
¡Abierto!
- Estoy a punto de salir hacia París. - Lo sé…
Camilla me lo ha dicho.
- He venido a por las llaves… - ¿Las llaves?
Claro… ¡Estoy algo confusa!
- Será mejor que te lo enseñe… - Vale.
- No me fijé mucho en la última visita. - Ya, lo sé muy bien…
Ese estante es de Camilla, y este es el tuyo.
Podéis organizaros como queráis tú y Camilla…
Joder, Johan… ¿qué estás haciendo aquí?
Nunca me llamaste…
No he dejado de pensar en ti.
Perdí tu número. Intenté recuperarlo, pero…
No sé qué me jode más, que aparezca de la nada otra vez…
…o que comparta mi piso con Camilla.
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