처음 200줄입니다.
- Esto es muy bueno, muy excelente. - ¿Y aun así, está seguro?
El bálsamo de tigre, sirve para todo.
- ¿Y con esto, señora Martín? - Me pondrá 2 cajas y...
- Ah, sí, del producto para las cucarachas. - Perdón, disculpe.
Lo siento, pero ya no puedo atenderle.
- Solo una bombona de gas. - Lo siento, pero el crédito ha muerto.
- Pagaré la semana que viene. - Aún me debe 12 cajas
de velas. Pague y luego veremos.
Disculpe, estoy con la señora. ¡Suéltame!
Disculpe, señora Martín. Usted me había pedido...?
- Producto para las cucarachas. - Lo necesito, se lo juro.
Yo le habría adelantado con gusto, pero apenas tengo.
¡Ya le dije que no!
- Me han cortado el gas y la electricidad. - ¡No es usted una buena clienta!
- Le pago la semana que viene. - Bájese de ese taburete.
¿Perdón?
De acuerdo.
Lo siento, pero ya no me queda. Voy a mirar en el almacén.
Ahora mismo, señora Martín.
Arrastrar el pie izquierdo trae suerte en la vida.
Los lagartos bajo los armarios, se los dejo a cuenta.
Armarse de saludos con la esperanza de una sopa popular.
Me muerdo el freno, ¡joder! Qué duro es echar un polvo.
Me agarro al tiovivo que gira infernal.
¡Hasta esta noche, Legris!
¡Banda de pequeños cabrones!
¡Devuélvanme mi kepí!
¡Inmediatamente!
Ultraje al uniforme.
- Les va a costar... - El puto bolsillo - ... un ojo de la cara.
¡Primera advertencia!
¡Eh, usted ahí, el árbitro!
¡El kepí, aquí!
¡Mierda!
¡Zorra! ¡Tienes suerte!
Toma, cariño.
Toma, zorra.
¡Zorra!
¡No es verdad, te lo juro!
Estás loco, André.
¿Me tomas por idiota? ¿Quién te la folló?
- ¿Esta vez es el Chino? - ¡Pero no!
Yo estaba ahí comprando bálsamo de tigre.
¡Puta!
No tengas miedo, yo te ayudo. ¡Idiota!
¡Te vas a enterar del bálsamo de tigre!
¡Espera a que te atrape!
- ¡André! - ¡Te voy a reventar la cara!
¡Socorro!
¡Socorro!
¡Te voy a reventar la cara!
¡Zorra!
- ¡Mátala, así podremos dormir! - ¡La mataría si quisiera, maldito cabrón!
¡La puta! ¡Primera advertencia!
Rose-Marie, segunda advertencia.
¡Maldita escalera!
¡Abran!
¡Abran, se lo suplico!
La dueña está en el piso de arriba.
Rose-Marie, no te vas a salir con la tuya.
Estás atrapada.
Sal de ahí.
Rose-Marie, cuento hasta 2.
Uno.
¡He dicho uno!
¡Ah, la puta!
Rose-Marie, ¡sé que estás ahí!
¡La gran puta!
¿Dónde está mi mujer?
¡Voy a disparar a todo el mundo!
Tercera y última advertencia.
¿Qué te pasa, eh, zorra?
Salgan de ahí.
- Me iba a matar. - Llévenselo y lárguense.
¿André?
¿Psst?
Por favor, señora.
Está muerto.
No, no está muerto. Nadie muere esta noche.
Pues sí, está muerto.
¡Encima con un cuchillo mío! ¡Qué desfachatez!
No pensé que entraría tan fácilmente.
¿No podían hacer eso en su casa, tranquilamente, sin molestar a nadie?
Téngame esto.
Tenía que pasar. Ya no podía más.
Por favor, suénese. Es asqueroso andar sorbiéndose los mocos.
Tenga.
Es terrible. Ni siquiera tengo remordimientos.
- Quizá venga después. - Ahora, se lo llevan.
- ¿No podemos dejarlo aquí? - ¿Perdón?
Para usted es menos grave. Iba a suicidarse.
¿Un tapón en la cara, qué te parece?
No se enfade, yo me lo llevo.
Así podrá terminar tranquilamente de...
Me ha quitado las ganas. Hace falta ciertas condiciones, un estado de ánimo.
Háblale a mi culo, mi cabeza está enferma.
- Pero le estoy escuchando. - ¡Pues denme una mano!
- ¡Pesa una tonelada, encima! - Es la cerveza, eso.
¡Qué haces, Legris! ¡Date prisa, por Dios!
- ¡Todavía no he terminado, mierda! - Terminarás al regresar.
- ¡Siempre es lo mismo! - ¿André?
- ¡Espérame! - ¡Sígueme, Legris!
Eh Dédé, hemos traído municiones.
¿Ya la policía?
¡Caray, lo había olvidado! ¡La invitación a Legris!
Sin mí.
Espérenme.
¡André!
No está aquí. ¿Qué diablos hace? Teníamos una cita con él.
Reponte, Legris.
Oh Dédé, ¿qué haces aquí?
¡Ha empezado sin nosotros, caray!
- Se emborrachó solo. - ¡Vaya, maldito!
¡Dios mío!
¡Alerta! ¡Han matado a Dédé! ¡Rápido!
- ¿Qué dices? - Han matado a Dédé.
¿Qué?
- Buenos días, Sra. Martin. - Buenas noches, brigadier.
- ¿Qué decías? - ¡Han apuñalado a Dédé, Dios mío!
¡Suéltame o te doy un puñetazo!
No oigo nada, subo.
¿A dónde creen que van siguiéndome? ¡No voy a ninguna parte!
Prefiero no ir a ninguna parte que quedarme aquí.
¿Su billete? ¿Está sordo?
¡Los voy a echar a patadas!
Señor, yo pago por ella.
« No hago donación de mi cuerpo a la ciencia ».
Usted también lo habrá pasado mal, ¿verdad?
Un día me escapé. Estábamos en Nevers en aquella época.
Fui a un refugio para mujeres maltratadas, esas cosas que se ven en la tele.
¡Vaya paliza me dieron al volver!
Si usted...
¡Espere!
¡Quiero estar sola!
¿Y su hijo?
¿No le importa su hijo?
¿Cómo puede uno suicidarse cuando tiene un hijo?
Hace 5 años que está muerto.
Perdón, no lo sabía.
- No pasa nada. ¿Le he hecho daño? - No, estoy bien, soy dura.
Vamos, no nos quedemos aquí.
Lo siento, creía... No quería.
- Pero estoy bien. - Ah, vale.
- Creía que yo... - Se lo aseguro, estoy bien.
Soy Anita. ¿Cómo se llama usted?
Rose-Marie.
- ¿Le he hecho daño? - En absoluto, se lo aseguro.
¿Quiere ayuda?
¿Voy a joderte en tu cama? ¡Capullo!
Despiértense.
He dormido bien.
¿Qué hora es? Ah, las 7.
¿Puede sujetármelo, por favor?
Por favor, quiero hacer pis. ¿Puede sujetármelo?
¡Váyase a la mierda!
¡Solo 2 minutos, por favor!
Gracias, es usted amable.
¡Mierda!
¿Cuánto es?
- ¿Perdón? - ¿Por una mamada rápida y bien hecha?
¿Pero qué te pasa? ¡Asqueroso!
- ¿Lo han oído? - No.
¡Está enfermo este tío! ¡Asqueroso!
¡No enseñes el culo a la gente, zorra!
Eh, esperen.
Yo me apunto.
No sé cómo pueden hacer eso.
Por casi nada, encima.
Por una bombona de gas aún se entendía... pero esto!
Yo no podría.
Vamos a robar.
Ya lo he hecho. Nunca me pillaron.
Vamos a una panadería. Ustedes cogen media baguette,
y yo me llevo brioches.
O cruasanes, son muy nutritivos.
¿Me va a dar la lata mucho con sus brioches?
¿Voy a matar a mi marido en casa de los vecinos yo?
¡No podéis discutir después, joder!
- Toma. - ¿Ya está?
- Sí. - ¿Qué voy a hacer con 20 francos?
20 francos es lo que vale. He descontado el tiempo de palabra. ¡Lárgate!
Estás equivocado, asqueroso.
Vale mucho más que eso.
Podríais haberlo hecho antes.
Nunca estás contenta.
¿Qué has hecho? Hace una hora.
¿Qué es todo esto?
André está vivo.
¡No puede ser!
¡Eso no me lo habría creído!
Toma, es para ti.
- No hacía falta. - Sí, me ha hecho ilusión.
Gracias, es amable.
Entonces, ¿a dónde van? ¡Ya hay 60 F. En el contador!
Primero tienen el dinero para pagarles. Luego van a la estación de Austerlitz.
- ¿Ah, sí? - Yo voy de todas formas.
- Toma, pásame dinero para el tren. - No lo he comprobado.
Creo que no queda suficiente dinero para tu tren.
Teníamos 900 francos. ¡Dime que no eres tan idiota!
¡Entiendo a tu hombre, que te pegaba!
No comments yet. Be the first to leave one.