Driving Madeleine

Driving Madeleine (Une belle course)

Muat Turun Sari Kata Spanish

Maklumat siaran

Une Belle Course 2022 Paraduración:01:30:10:042
Ulasan oleh GOEDHEER_JOS
ES (ES). Para duración: 01:30:10:042

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Diterbitkan pada: 2023-05-04
Muat Turun: 86
Masalah Pendengaran: No

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200 baris pertama.

¡Joder!

Qué cabrón.

Mm... Sí, una cuarta parte de los empleados de la empresa ha sido despedida.

Sí, y habrá más.

Sí, claro que se lo hemos dicho.

Sí. No pase por los muelles,

será demasiado complicado.

Bueno, hemos fijado el final del trimestre como fecha límite.

Más allá de eso, paramos todo. Ah sí, al menos por nuestra parte pero...

¡Lo hace a propósito!

Acabo de decirle que no pasara por aquí.

Sé lo que estoy haciendo. Cada uno su oficio.

Disculpa. Llegaré al banco en 10 minutos.

Bueno, si todo va bien porque...

Grégoire, soy Charles.

- Sí, Charles. - ¿Sigues conduciendo?

Sí.

Sí, me quedan dos.

Sí, lo sé, lo sé.

¿Dime?

¡Pero qué gilipollas!

Daniel, soy yo, Charles.

Es urgente y...

Además, puedes imaginar que si te llamo...

Llámame, por favor.

Gracias.

Sí, Yolande. Te escucho.

Bry-sur-Marne no está al lado.

Bry-sur-Marne. Vale, me la quedo.

Sí. ¿Cual es la dirección?

Keller, quai de la Marne, 123. Anotado. Gracias, Yolanda.

Pero, ¿por qué pita de esa manera?

Le oye todo el vecindario.

Para empezar, no estoy sorda.

Y además, estoy lista.

¿Puede ocuparse de la maleta?

Buenos días.

Buenos días.

Ya voy.

A la avenue de Chavannes, en Courbevoie, por favor.

Hay que cruzar todo París, ¿lo sabe?

Sí lo sé.

Si estuviera cerca, no le habría llamado.

¡Buenos estamos!

No es muy parlanchín.

Todo eso porque me caí por las escaleras hace seis meses.

¡Se rompe un hueso y toda la máquina se destartala!

Desde entonces, los médicos no quieren que viva sola.

Piensan que es mejor que esté en una residencia médica

o especializada, como quiera.

No me hace ninguna gracia...

porque éso no me gusta. No es lo que quería.

Vamos, que no me dejan otra opción.

Dígame, ¿cuántos años me echa?

Espere, me voy a quitar las gafas.

Pues... no sé yo... ¿80?

¡Menudo seductor!

O a lo mejor tiene que comprarse unas gafas.

¡Tengo 92 años!

- ¿De verdad? - Sí!

No está nada mal, ¿verdad?

La verdad es que no los aparenta.

Nací un poco antes de la guerra.

De éso ya hace mucho.

Hace tanto tiempo.

¿Conoce Vincennes?

Es allí donde nací y me crié.

Si, claro.

¿Le importaría si pasamos por allí?

¿Por Vincennes? Pero... no está de camino.

¡Sí lo sé, lo sé!

¿Qué nos llevará? ¿10 minutos?

¿Qué son 10 minutos en la vida? ¡No es nada!

Me gustaría volver a ver mi antiguo barrio.

Si ha cambiado.

De acuerdo.

¡Si si! Creo que es por ahí. ¡Sí!

Bien.

¿Vale? ¿Podemos seguir?

¡Oh! ¡Es horrible, no reconozco nada!

Todo ha cambiado. ¡Venga, vámonos!

De acuerdo.

¿Le he dicho que me había caído?

Si, si. Me lo ha dicho. Por eso hemos venido a Courbevoie.

Oh no, no... ¡no me caí ahí! No.

Me caí en las escaleras cuando era pequeña.

Tendría unos 10 u 11 años.

Fue André quien me empujó. Pero lo perdoné enseguida.

Porque estaba colada por él.

Pero él no es el primer chico que he besado.

No. El primer hombre al que besé fue Matt.

Fue en septiembre de 1944...

Yo tenía 17 años. ¡Qué va, 16!

Matt era un militar estadounidense. ¡Un soldado de infantería!

¡Había bailes por todas partes, por todas partes!

¡Qué fiesta!

Matt y yo bailamos toda la noche.

Setenta y seis años después,

todavía saboreo sus besos en mis labios.

A miel y a naranja...

Matt...

Maravilloso.

¿Y usted?

¿Recuerda a la primera chica que besó?

¿Disculpe?

Su primer beso... El que cuenta.

No solo en la boca. ¿Entiende lo que quiero decir?

No, no me acuerdo.

¡Vaya! Lo siento por usted.

¿Qué edad tiene?

Yo le he dicho la mía, puede decirme la suya.

46.

La mitad de la mía. ¡Podría ser mi nieto!

¿Sabe lo que siempre me decía mi padre?

"Cada ira te desgracia con su vejez,

cada sonrisa te agracia con su juventud".

Así que, si quiere mantenerse joven ya sabe lo que tiene que hacer.

Sabe, la ira está en todas partes hoy.

Sí lo sé. Yo también la conozco.

La conozco demasiado bien.

Sí.

Eh... Charles...

¿Ese es su nombre si no me equivoco?

Sí, éso es.

Charles,

¿Puedo pedirle un último favor?

Sí.

Cuando me enteré de la muerte de mi padre, me enfadé con el mundo entero.

Afortunadamente, los estadounidenses llegaron unos días después

para liberarnos.

Y entre los estadounidenses estaba Matt.

Su primer beso. Miel y naranja.

¡Ya veo que me escucha!

Es todo un detalle.

¡Dieciséis años, Dios mío, Dios mío! ¡El amor loco!

Loco, pero demasiado corto. ¡Demasiado breve! Tres meses cortos.

El volvió a América y yo me quedé allí.

Pero este período fue el más...

creo, lo más maravilloso de mi vida.

Libertad, caricias, promesas...

Las promesas...

Nunca volví a ver a Matt, nunca más.

Sin embargo, nunca pude olvidarlo.

Nunca.

Todavía pienso en ello.

Él nunca lo supo, pero antes de irse, me dejó un magnífico regalo.

¿Que tipo de regalo?

El tipo...

3,5 kilos, 50 centímetros...

Mathieu.

Mi hijo.

Bueno, nuestro hijo.

Courbevoie... ¿Vamos para allá?

Hay que ir.

¡Oh, pues claro!

¿Pero qué está haciendo?

Hay un accidente en "Porte des lilas". Será mejor salir. El tráfico será más fluido.

Por mí no se preocupe y tómese su tiempo,

No tengo prisa. Ya lo sabe.

¡Oye! ¡Espera!

¡Joder!

¡Ah! Buena idea, el tráfico circula mejor por aquí.

¡Sí, pero es por ese idiota!

¿Toma algo, como analgésicos, de vez en cuando?

Porque a este ritmo le va a dar un infarto.

Tanto mejor, así estaré de baja por enfermedad.

Sabe, me paso la vida en este taxi.

Te vuelve loco después de un tiempo.

¡12 horas al día, 6 días a la semana!

¿Todo esto para qué?

Una vez que he pagado el alquiler del coche,

las tasas y todo lo demás...

Cambie de profesión.

Sí, ya lo había pensado...

¡Afortunadamente, hay algunas ventajas!

No tengo jefes, nadie me da órdenes,

y cuando no tengo ganas de hablar, no hablo.

Se diría que hoy es mi día de suerte.

El problema es que la angustia de deber alimentar a su familia se apodera de nosotros,

A la que finalmente nunca vemos.

Y luego, conducir a clientes ebrios,

agresivos, violentos y tacaños...

Una vez cojo a un cliente que dejo en su casa

le digo el importe de la carrera, 55 €.

El tipo me da una palmadita en el hombro y dice muy serio:

"Solo tengo 50 €, ¿le importaría dar marcha atrás?"

- Eso es... - ¿Eso le hace reír?

¿Y qué hizo?

Di marcha atrás.

Dí marcha atrás.

¡Ay, la avenida Parmentier!

Tiene gracia que estemos aquí.

La de veces que habré ido y venido por esta avenida.

¿Quiere que pasemos? De todos modos hay atascos por todas partes.

No gracias, no vale la pena.

Mi madre era vestuarista en un teatro ahí,

que por cierto ya no existe.

El teatro se llamaba el... el Espléndido... ¡el Esplendor!

Sí.

¿Le gusta el teatro?

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Komen

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