200 baris pertama.
FRONTERA CON MÉXICO
EL PASO LÍMITE DE LA CIUDAD
¿Estás despierto?
No.
¿Qué hora es?
Las dos.
Casi las dos.
¿De la mañana o de la tarde?
No hablas en serio.
No completamente.
De la tarde.
Lo sé.
-¿A qué hora es tu vuelo? -A las 19:40, a Ámsterdam.
¿Hace dos semanas que no te veo y me dejas otra vez esta noche?
Lo sé. Me iré solo unos días.
Cielos, eres una mujer muy sexy.
¿Qué haces?
No estoy haciendo nada.
Me van a sacar de aquí en una camilla.
Dime algo sensual.
Quiero que metas la mano bajo mi vestido.
No tienes puesto un vestido.
¿Y eso qué importa?
Es algo que te gustaría que dijera.
Lo sé, pero tiene que ser real, ¿no?
¿Por qué no me dices qué quieres que te haga?
Quiero que me toques.
Quieres que te toque, ¿dónde?
Quiero que me toques allá abajo.
¿Sí?
Sí, eso quiero.
Dilo más sensual.
Quiero que me toques.
Cielos, estás empapada.
Lo sé.
¿Qué te puso así?
Pensar en ti.
¿Pensar qué cosa de mí?
Pensar en tu hermoso rostro entre mis piernas.
Espera, espera, espera.
Debería ir a asearme.
No quiero que lo hagas.
Despacio, despacio, despacio.
¿Cómo aprendiste a hacer eso?
Saliendo con chicas muy malas.
Ya no puedo ser de nadie más, ¿sabes?
Eso espero.
¡Dios mío!
EL ABOGADO DEL CRIMEN
MANEJO DE FOSAS SÉPTICAS
¿Te gusta porque te recuerda a otro lugar?
No es por eso.
Me gusta por sí mismo.
No tiene que parecerse a nada.
No.
¿Yo te recuerdo a alguien más?
Sí, así es.
¿A alguien a quien extrañas?
A alguien que murió.
Creo que no extraño nada.
Creo que extrañar algo es tener la esperanza de que regrese.
Pero no va a regresar.
Siempre lo he sabido, desde que era niña.
¿No te parece un poco frío?
Creo que la verdad no tiene temperatura.
Allá va.
Sígame, por favor.
Buenos días.
Quiero darle algo que no le incomode usar.
No quiero darle un diamante tan grande que tema usarlo.
Probablemente sea más valiente de lo que imagina.
¿Es corte cojín?
No, es Asscher.
Mire las esquinas.
Vamos a ponerlo en la charola.
El cojín tiene un ligero arco hacia los lados.
Es la versión moderna del corte vieja mina.
Veamos el color.
-Colóquelo con la tabla hacia abajo. -¿Para mirar a través del pabellón?
Sí, hay más facetas que ver.
Parece ser amarillo.
El nitrógeno le da el tono amarillo.
La escala de color comienza en la D. Una piedra D no tiene color.
¿Y qué estoy viendo?
Un H.
-¿Es un buen color? -Muy bueno.
La verdad es que un diamante se clasifica según sus defectos.
El diamante perfecto estaría compuesto solo de luz.
¿Ve la inclusión?
No.
Es pequeña, lo que llamaríamos "pluma".
Recuerde, no busca sus méritos.
Es un negocio cínico. Solo buscamos las imperfecciones.
Sí.
Creo que la veo.
-¿Qué grado de pureza tiene? -VS1.
Algunos le darían un grado más alto.
Usted podría hacerlo.
¿Le gusta esta piedra?
Me gusta esta piedra.
-¿De cuántos quilates es? -3.9.
Es costoso.
Los diamantes tienen su propia visión de las cosas.
Permítame mostrarle.
Esta es una piedra de caución.
Aunque supongo que todos los diamantes lo son.
Un diamante de caución.
Claro, ¿por qué no?
No es poca cosa que desear...
...por inalcanzable que sea aspirar al destino eterno de la piedra.
¿No es ese el significado del adorno?
Realzar la belleza de la amada...
...es reconocer tanto su fragilidad...
...como la nobleza de dicha fragilidad.
Le anunciamos a la oscuridad que no nos menguará...
...la brevedad de nuestras vidas.
Que no seremos nada menos.
Ya lo verá.
Buenas tardes, señor. Gracias.
-Luces bien, Abogado. -Chris.
-¿Cómo te va? -Bien.
¿Dónde está Reiner?
Allá adentro.
-Olvida eso. -Pero ¿quién lo pagó?
Yo presenté la tarjeta de crédito. Yo lo pagué.
-¿Tú lo pagaste? No me interesa. -Pero ¿te gusta?
Sí me gusta.
No he ido a Barbados. ¿Todas las chicas son tan sensuales?
Es un paraíso de desinhibición sexual.
No te creo.
Bueno, solía serlo. Me fui.
Adelante.
Buenos días, Abogado.
Buenos días. Malkina.
Hola.
-¿Cómo está Laura? -Fenomenal.
Estoy de acuerdo.
Gran chica, gran chica.
Supongo que no está al tanto de tu más reciente negocio.
No. ¿Y tu novia?
Sí.
Sí, ¿qué?
No sé qué sabe. No quiero saberlo.
-¿No confías en ella? -Por favor, Abogado. Es mujer.
No quiero sonar tan frío.
Cuando se trata de cosas de hombres, ellas tienen sus propias expectativas.
Me gustan las mujeres listas. Pero son un pasatiempo costoso.
Sí.
¿Sabes qué es todo eso?
Casi todo, sí.
Lo que no sé, se lo pregunto a ella. Lo cual me preocupa más.
No me contaste qué pasó con la adorable Clarissa.
La señorita Clarissa del cuerpo extraordinario.
Creo que a fin de cuentas, los celos acabaron con nosotros.
¿Celos?
Sí, ella se acostaba con más mujeres que yo.
¿En serio?
Eso creo. Probablemente, sí.
¿Este lugar es seguro?
No tengo idea.
Nunca digo nada que pueda usarse en mi contra.
El teléfono emite interferencias...
...pero hay mucha gente lista allá afuera.
Claro que aquel que se cree el más listo...
...está en camino a la cárcel.
-¿Ese soy yo? -No, no.
Aunque siempre creí que un título en Leyes era un permiso para robar...
...y que tú jamás le habías sacado provecho.
No eres el tipo recto que la gente cree, ¿verdad?
Supongo que no.
No me refiero al negocio, sino a ti. Le agradas a las mujeres.
-Sí. -¿Sabes qué les gusta de ti?
¿Que soy bueno en la cama?
¡Exacto!
No, ellas detectan el dilema moral.
La paradoja.
"Dilema moral".
Sí, eso las atrae. No sé por qué.
Quizá porque, al carecer de sentido moral...
...les fascina en los hombres.
A los hombres también les atraen las mujeres imperfectas...
...pero su ilusión es corregirlas.
Las mujeres no desean corregir nada, solo que se les divierta.
A las mujeres puedes hacerles lo que sea excepto aburrirlas.
Pues...
...no hay nada de Laura que yo quiera corregir.
Tal vez no.
¿Crees que sepa cosas sobre mí que yo no sé?
Cielos, ni siquiera sé qué clase de pregunta es esa.
Sí.
Bien.
Si sigues por el camino que has elegido...
...te llevará a decisiones morales que te tomarán por sorpresa.
Te tomarán completamente desprevenido.
No pienso hacerlo mi actividad principal.
Solo una vez, ¿no?
Has oído eso mil veces.
No, pero algunas sí.
Lo que suele suceder es que tras un par de trabajos...
...ellos saben más que tú y montan su propio negocio.
No comments yet. Be the first to leave one.