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DROGUERÍA REXALL TIENDA DE VÍVERES Y PANADERÍA
Párate derecha.
Guarden silencio.
¿Liam? ¿Liam?
- Hola. - ¿Qué están haciendo?
Muy bien, todos a sus posiciones.
Me falta una oveja y un ángel. ¿Han visto a...?
Allá están. Liam, Lacey, ¿quieren acompañarnos?
La verdad, no.
Los necesitamos.
¿Qué?
¿Saben que sólo venimos una vez al año?
¿Quieren venir cada domingo?
- ¡No! - ¡No!
Entonces, hagan que esta noche valga la pena.
- Enorgullézcanme. - Bien.
SEGURIDAD STRATAGEM
¡Cállense!
¡Mami!
¿Dónde dejaste tu espíritu navideño, Liam?
¡Cállense!
- Eso es mío. - ¿Chicos?
Los niños que se portan bien, reciben mejores regalos.
- ¿Acabas de decir eso? - Sí, te diste cuenta, ¿verdad?
- Lo hice porque sí funciona. - No es justo.
- No conmigo. - Siempre me funcionó contigo.
- Llegamos a casa. - ¡Sí!
- ¿Qué? - ¿Qué rayos?
¡Dios mío!
¿Mamá? ¡No lo hagas!
Dios mío, ¡no puedo creerlo!
Hola, mamá.
Déjame verte. ¿Eres tú?
¿Ese es Ben?
¡Vengan a ver!
- Es Ben. - Sí.
Suéltame. ¡Date prisa!
¡Santo Dios! No sabía... No sabía si volvería a verte.
Ben.
No me sueltes.
Mi amigo Timmy lleva dos años internado...
y es muy popular entre los rehabilitados.
Hoy me ofreció darme un aventón y yo acepté.
Pero pensé que mi supervisor no lo autorizaría.
- Pero sí lo hizo. - Porque he avanzado mucho.
Excelente, cariño.
Los padres de Timmy y su hermano menor nos recogieron,
y yo iba en medio.
Son muy cristianos.
Llevan una vida saludable. No consumen cafeína.
Fantástico.
Mamá, Ben está alimentando a Ponce.
Sí, perdón.
El pan le arruina los dientes.
Un poquito no le hará daño.
- Continúa. - De acuerdo.
Diez minutos después de que nos recogieran,
de repente sentí un olor apestoso. Lo sentía.
Y cuando estaba desapareciendo, volví a sentir el hedor.
Era de un humano. ¡Dios mío!
¿Dónde estás? ¡Date prisa!
- Fue silencioso, pero fétido. - ¡Dios! Esos son los peores.
Este es un momento increíble. Lo es.
Ponce, todos juntos en la cocina.
Tú feliz.
Ciérrame la cremallera.
Ya te pusiste uno. Bien hecho. Listo.
- No te los quites, ¿de acuerdo? - Adiós.
- Pórtense bien. - Adiós.
¿Y luego qué ocurrió?
Estábamos atrapados atrás y seguían las flatulencias.
Pensé que seguramente alguien iba a disculparse.
- Sí. - O tal vez abrir una ventanilla.
- Pero actuaban como si nada. - ¡Por Dios!
Entonces les dije que me dejaran allí.
Mamá, no es gracioso.
Sí lo es.
Así que llegué aquí caminando.
¿En serio?
Lo hicieron de nuevo.
Bueno. ¡Se van a arrepentir!
Por ellos.
El hermano mayor.
¿Mamá?
¿Viste que ganó peso? Otra vez hay brillo en sus ojos.
Luce mucho mejor.
- ¿Entonces por qué escondes todo? - Sabes por qué.
Es triste tener que hacer eso.
Haría lo mismo por ti.
Nunca te hará falta.
Cariño, esta vez presiento algo bueno.
Pues yo no.
Verás que esta vez será diferente. Ya verás.
¿Mamá?
¿Qué hace él aquí?
¿No iríamos a visitarlo mañana?
- Necesitas ir a vigilarlo. - No.
Creerá que lo espío.
No. Entonces, fílmalo con tu móvil.
¿Hablas en serio?
Sí, Ivy. Anda.
Quiero un chocolate caliente.
¡Corre!
¿Qué estás haciendo?
Un video navideño.
¡Ven aquí, cachorro!
¡No!
La estaba usando. ¡No hagas eso!
Cuando Ben tenía 10 años
Lacy era una bebé
Cuando Ben tenía 10 años
Liam era un quizá
Y ahora estamos todos aquí
Así que a volverse locos
A volverse locos
¿Quién se volverá loco?
¿Neal?
A enloquecer
- Lo tengo bajo control. - Ivy llamó y me escribió.
- ¿Por qué tú no? - A volverse locos
¡A volverse locos!
¡A volverse... Locos!
Hola, Neal.
Hola, Ben.
¿Qué tal ver 15 minutos más de televisión?
¡Sí!
¡Deprisa!
Estoy confundido.
Creí que habíamos llegado a un acuerdo.
Los psicólogos, los doctores, todos.
Incluso tú aceptaste que aún no te convenía venir a casa.
Lo sé.
Aquí hay demasiadas tentaciones para ti.
Eso era hace meses.
Y tu supervisor te lo permitió.
Deja hablar a Ben, cariño. Por favor.
De acuerdo. Sé...
Sé que arruiné la Navidad pasada.
Y también la anterior.
Es la verdad.
Sí, sé que he cometido muchos errores.
Pero...
ahora que me siento tan bien, con todo el apoyo que recibo,
y con mi supervisor...
nunca imaginé que volvería a sentirme tan bien.
¿Acaso no me creen?
Claro que sí, cariño.
Por eso ocultó las medicinas y las joyas.
Sólo evitaba las tentaciones.
Rayos, aún me tienen miedo.
Pero eso es lo último que quiero que sientan.
Deberían... Deberían llevarme de vuelta.
Mamá, llévame de vuelta.
Puerta del frente.
- Mamá. - Debía saberlo.
Cúlpame a mí, no a él.
Cuando me preguntó qué quería para Navidad, le dije: "Verte de vuelta".
¿Eso dijiste?
Quería que supiera que lo extrañaba.
Nunca imaginé que se aparecería en casa.
¿Se subió al auto?
Sí.
No vino a quedarse.
Obviamente, eso no es posible ahora. No le haría bien.
Debe regresar.
Estoy de acuerdo.
Si no fuera Navidad.
- Es lo correcto. - Sí, mamá.
Eso esperamos, pero no sabemos.
Me siento tan enojada con ustedes ahora.
- Sí. - ¿Yo qué hice?
Lo abandonaste. Ambos lo hicieron.
No lo abandonamos.
- Claro que sí. - Es no importamos.
Sí nos importa lo que es mejor para él y para ti.
- Él no te simpatiza, Neal. - No.
Lo apoyo. Pero se me acabó la paciencia. Tiene suerte,
- y somos blandos con él. - Está bien...
Si fuera negro, ya estaría en prisión.
No es el momento.
Prometimos no pasar por esto de nuevo.
¿Lo recuerdas?
Sí.
Holly.
Esta es la lista. No me importa quién lo haga. Sólo háganlo.
¿Sí?
Maldita sea.
¡Maldita sea!
Estamos listos.
Tranquila, mamá. Es lo mejor.
Cinturón, por favor.
Mamá. ¡Mamá!
¡Dios!
¿Qué?
Lo pensé.
Hace frío y no te abrigaste. Déjame terminar esto, ¿sí?
Dense prisa.
De acuerdo.
Este es el acuerdo, y no es negociable.
Tienes un día.
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