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En la primera semana de abril de 1940 había pocos hombres en el mundo
que hubieran podido creer que, en menos de tres meses, Dinamarca, Noruega,
Bélgica, Holanda y Francia caerían en manos de los invasores Alemanes.
Pero había algunos hombres, hombres comunes y corrientes, no profetas,
que sabían que esta gran tragedia estaba en camino.
Lo habían combatido desde el principio y lo entendían.
Estamos profundamente en deuda con ellos.
Esta es la historia de uno de estos hombres.
Bien, el momento ha llegado.
Es un momento de suma importancia.
Por favor no hablen. Por favor no se muestren nerviosos.
SERVICIO DE INMIGRACIÓN DE LOS ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA
Papá te dijo que es de buena educación hablar en el idioma del país que se visita.
Por tanto, habla en inglés.
Les dije, que cuando cruzásemos la frontera...
...colocaría un pie en cada país.
Creí que daría buena suerte.
- Y les recomiendo... - Sí.
Eres una de las muchas personas que están tan contentas con lo que dicen...
...que la décima vez que lo dicen es como si lo dijeran por primera vez.
Discúlpanos.
- No puedo creerlo querido. - Te ordeno que lo creas.
Y ahora estás en tu propia tierra, Sara.
Y eso es bueno.
Tu cara está más feliz, Sara...
...y más bonita.
¿Estás cómoda?
¡Oh sí mamá! Esto es muy lujoso.
Estoy sorprendido. Estados Unidos de América...
...tiene el sol radiante, un país polvoriento con vegetación de poca altura y...
¿Estás listo para escribir un libro sobre eso?
Aquí es así, Bodo.
Esta parte del país también es extraña para mi.
Tal vez todo será extraño para mi.
Han pasado 17 años.
Próxima parada Carterville. Carterville.
Creo que hay otras personas que no son americanas.
¿Tú no sabes que personas de todo el mundo...
...han encontrado refugio en los Estados Unidos de América?
Lo sabemos.
No me imaginé que las casas en América...
...fueran como las que he visto desde este tren.
¿Creés que la casa de la abuela sea así?
No lo sé.
¿Es que estás acostumbrado a los palacios?
No me quejo. Sólo pregunto. Viviré donde nos lleven papá y mamá.
Pero es natural que sienta curiosidad por nuestros familiares.
Joseph.
- Buenos días. - Buenos días señora.
- ¿Ha bajado todo el mundo? - No. Nadie ha bajado. Le traeré un té.
El desayuno es a las 9:00 en esta casa, y será así hasta el día que me muera.
- Toca la campana. - Pero Sra. Fanny, son las 8:30.
Bien, pon las 9 en los relojes y toca la campana.
El Sr. David me dijo que no toque más la campana.
Dijo que es demasiado ruidosa. Molesta a la gente.
Para eso es, me gusta molestar a la gente.
Sí señora.
No he podido dormir.
Estuve pensando en el regreso de Sara a casa.
Pero tú dormiste bien Anise. Lo hacías mientras yo pensaba.
Me levanté varias veces durante la noche.
¿Ah, si? Pues luego no dejaste de roncar todo el tiempo.
Ahora que Sara y su familia vengan, tenemos que cambiarte de habitación.
La hija de Jenny todavía sale con ese actor.
Un actor. Un pecador de moda.
En mi época eran hombres ingleses.
Oh, mi correo es aburrido. ¿Hay algo en el correo de los demás?
La publicidad habitual para el Sr. David.
Para el Conde y la Condesa de Brancovis...
...nada pero parece que están invitados a tomar el té en una embajada menor.
Y otras cartas reclamando el pago de algunas facturas.
Así es diario. Durante la visita de Marthe y su marido...
...se acumularon muchas facturas.
Sí, te lo dije.
¿Por qué crees que alguien daría crédito a la nobleza rumana?
Tal vez porque son los invitados de Madame Joshua Farrelly.
Tal vez.
¿Cómo va el flirteo de David con Marthe? ¿Ha ocurrido algo?
¿Ocurrido? No sé que quieres decir.
Sabes muy bien a lo que me refiero.
¡Oh eso! Oh no. Creo que no.
Debería...
- Joseph. - Sí señora.
Pajaritos. No los culpo.
¡Joseph deja eso!
No soy yo Sr. David. Tampoco me gusta. La Sra. Fanny me lo ordenó.
- Ella no te lo ha dicho para colgarte. - Yo no estoy colgado.
- Buenos días David. - Buenos días Marthe.
Voy a mantener un gallinero arreglado como cuarto de juegos para mi madre.
Voy a decorarlo con campanas y así ella podrá tener una 2da. infancia.
Sólo nos hace ir a desayunar.
David. Ven a desayunar.
¿Bajamos juntos?
¿Podrías preguntarle a tu admirador si es posible...
...desayunar un poco más tarde de las 9:00?
Eso no me importa tanto como el tener que desayunar en la terraza.
Puede que nieve en alguna mañana.
Cualquier cosa que hiciera el difunto marido de Madame Fanny...
...ella cree que Dios pretende que lo haga todo el mundo.
Es lamentable que los primeros liberales americanos fueran gente tan rígida.
El desayuno temprano a las nueve al aire libre. La cena temprano a las ocho.
No vendré a cenar esta noche. ¿Te alegra eso?
- Podrías cenar con David. - Podría.
¿Con quién vas a cenar?
Oh, no tendrás que preocuparte por mí. Estaré en la embajada alemana.
Teck, te pedí...
Dormiste bien. No parece importarte que...
...tu hermana a la que no has visto vuelva a casa.
Pero no llega hoy mamá.
He estado despierta casi toda la noche pensando en Sara y en tu padre.
Preguntándome que habría pensado...
...al volver ella a casa con su marido y sus hijos.
Tres nietos. Le habría gustado.
- Espero que me gusten. - Te gustarán.
¿Algo en mi correo Anise?
- Sólo publicidad. - Gracias.
Tú y mamá me ahorran mucho tiempo de lectura.
No puedo hablar por Madame Fanny, pero yo no he abierto una carta en mi vida.
No tienes que hacerlo. El viento lo hace por ti.
Es verdad. Eres una fisgona Anise.
Eso muestra un interés en la vida.
- Bonjour, Mademoiselle Anise. - Bonjour, madame.
Oh, ahí estás. ¿No se levanta la gente en Rumanía de la cama?
- Buenos días. - No, si pueden evitarlo. Mis disculpas.
Aquí estoy Srta. Fanny.
¿Tiene la ciencia un nombre para las mujeres a las que les gusta el ruido?
Fanny está emocionada.
Tú también lo estás.
Unos días más y tu Sara estará en casa.
Estoy emocionado y asustado también.
- ¿Por qué? - No lo sé. Han pasado muchos años.
- Asustado de que quizás ella no me guste. - Oh, pero te gustará.
Por supuesto.
Recuerdo a Sara.
Mamá me trajo un día cuando tu padre estaba destinado en París.
Tenía unos 6 años y Sara 15 y tú estabas...
Eras una niña preciosa.
¿De verdad te acuerdas de mi? Nunca me lo habías dicho.
- Quería que me recordaras pero... - Bueno.
Monsieur Chabeuf el tapicero dice, que ni aunque lo intentara...
...podría tener listo un sillón en dos días.
En el caso de cuatro sillas, un diván, y dos...
Oh tonterías. Tu Monsieur Chabeuf está loco.
¿Está al teléfono?
- Todo el mundo está loco. Menos yo. - Efectivamente.
Madame Fanny tiene energía. Me parece muy atractiva.
Tal vez porque no es de tu familia.
¿Qué clase de hombre es el marido de tu hermana?
Nunca lo he visto. Mi madre lo vio una vez en Munich.
El día que Sara lo conoció me parece.
Recuerdo cuando me lo contó mamá. Fue un escándalo, ¿verdad?
La hija de los Farrelly casada con un alemán pobre y desconocido.
Oh, a mamá eso no le importaba.
Si hubieran venido a casa y la dejaran organizar sus vidas.
Pero Sara no quiso y eso hizo que mamá se enfadara.
Pero todo se arregló hace tiempo. Y ahora vuelven a casa...
Tienen suerte de haber salido de Alemania.
Llevan fuera de Alemania desde el inicio de los años 30.
¿Oh?
- ¿Dónde han estado viviendo? - Se han estado moviendo.
Las cartas de Sara venían desde muchos sitios...
...Suiza, Checoslovaquia, Dinamarca, Francia.
Kurt es ingeniero. Pero no estoy seguro...
Bueno, pronto tendrán la casa llena de refugiados. Nosotros y...
¿Ustedes son refugiados?
No estoy seguro de donde vienen.
De Europa.
¿Qué parte de Europa?
Sólo Europa.
Este es uno de los días en los que mamá grita.
Me voy a la oficina antes de que me encargue más recados.
Tengo que preguntar a Penfield sobre la mejor escuela para niñas de 12 años.
Preguntarle a Walton por una escuela para niños.
Comprar libros para los niños, y para las niñas, comprar bicicletas...
...tres cachorros...
¿Qué parte de Europa?
No estoy segura de que seamos refugiados.
¿No lo estás?
Parece que mucha gente equivocada te ha dado muchas facturas sin pagar.
Será agradable pagar las facturas otra vez.
No actúes como si me negara a pagarlas.
Anoche no dormí bien. Estaba preocupado.
Tenemos 85 dólares en cheques de American Express.
- Eso es todo lo que tenemos Marthe. - Tal vez algo cambie.
¿David?
- ¿El dinero no te preocupa? - Me preocupa mucho.
Pero tengo esperanza. Me alegro de estar aquí.
Hemos llegado al final del camino. Ha sido verdad durante mucho tiempo...
...las cosas tendrán que seguir un camino y otro.
Tal vez sea bueno un cambio.
Yo no he llegado al final de ningún camino.
¿No? Te admiro.
¿Tal vez piensas que el camino te llevará a Europa otra vez?
No puedes tener ese sueño, ¿verdad Teck?
¿Quieres volver a eso otra vez?
¿Te van a dejar volver y jugar? Deberías mantenerte lejos de ellos.
- ¿Tienes ideas políticas? - No sé que es lo que tengo.
Pero nunca me gustaron los nazis y deberías estar harto de ellos.
Ellos parecen haber tenido suficiente de ti.
Ellos son más inteligentes que tú y es el momento de que los dejes.
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