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FLOR… PERFUMES…
CRIATURAS… ESTACIÓN… VINOS… JUVENTUD
APRESURÉMONOS PARA DISFRUTAR DE LAS CRIATURAS Y LA JUVENTUD.
LLENÉMONOS DE LOS MEJORES VINOS Y PERFUMES.
NUNCA DEJEMOS PASAR LA FLOR DE LA ESTACIÓN.
¡Brigitte!
¡Brigitte!
- ¡Madame Janine! - ¡Brigitte!
Sujeta la rama.
¡Toma la rama, tonta!
¿Vas a sujetarla o no? ¡Eres un dolor de cabeza!
El profesor va a enojarse.
La pequeña Brigitte está mejorando. Duplica su dosis.
- ¿Cuánto le estás dando? - Tres tabletas al día.
- Creo, tendré que revisar. - Sí, revisa.
Apaga ese cigarrillo.
¿Diga? Sí, el profesor se encuentra. Se lo paso.
No, no se ahogó. Tranquilícese…
Claro que entiendo.
No, no está fingiendo, concuerdo.
Suba la dosis y ya. No más de cuatro al día.
Llámeme si no deja de llorar.
¿Mi esposa? ¿Qué con ella?
No hay necesidad de ir al pabellón, aquí está.
Sí, ya sabe. Irá lo antes posible.
¡Ay, qué frío!
Qué frío.
Por las mañanas estoy bien. En la primera parte del día.
Orino, bebo mi café. Con eso no hay problema.
Lo que viene después es lo difícil.
En la noche sólo quiero una cosa:
caer sobre la alfombra y hacerme bola.
Para que todos sientan lástima por ti.
Inhala.
Damas y caballeros, vengan.
Dense prisa.
Ya vamos a comenzar, rápido.
¡Vengan a ver!
Terminamos.
Todavía no te levantes.
¿Qué nos tienen reservado estas chicas?
¿Qué irán a hacer?
Nos llevarán a un viaje especial.
Así es, caballeros. Todo se revelará.
¡Vengan! ¡Muévanse!
¡De prisa!
El espectáculo está por comenzar.
¡Cisca de Polonia!
¡Wagon la pelirroja!
¡Toot Toot!
¡Y Chipper de Estados Unidos!
Chipper de California.
Están a punto de ver
el espectáculo más candente en todo Charente-Maritime.
Son candentes, son hermosas,
¡están que arden! Suban a bordo, señores.
¡Y prueben la especialidad local!
Vamos.
¡Revisen bien sus bolsillos
y saquen el dinero! ¡Saquen el dinero!
¡Ahí vienen!
¡El dinero, caballeros!
¡Pasen!
¡El espectáculo está por comenzar! Y a mis chicas les gusta
enseñar todo.
¡Diez francos! Avance.
Así es: todo.
ESPECTÁCULO SEXY
Vengan a jugar.
¿Y bien?
Bien.
- ¿Ahí se ve la coronaria? - Mmh.
No se ve bien.
Y el encogimiento de aquí.
Debes descansar, viejo.
¿Quieres que me retire? ¡Quieres quedarte con mi puesto!
Informaré a la junta directiva de que quieres quedarte mi puesto.
Será un escándalo.
- ¡Les dará gusto! - Reposo completo.
Dieta ligera. Preferentemente pescado.
Reduce comida grasa. Levántate temprano.
Deja de fumar.
Y camina. Tres vueltas al parque diario.
Y déjame adivinar, ¿nada en la cama?
¿O sí puedo masturbarme?
¡Prepárense, ahí vamos!
¿Buscas trabajo?
No.
- ¿Quieres trabajar? - No.
- ¿Ya tienes trabajo? - Sí.
- ¿A qué te dedicas? - Soy atleta.
- ¿De qué deporte? - Tenis.
¿Eres profesional?
Iré al campeonato municipal y concursaré en un certamen de belleza.
Pero lo consideraste, ¿verdad?
- ¿Qué? - Mi espectáculo, mi atracción.
¿Bromea?
¿Quieres trabajar para mí?
¡Ay, Dios!
No es broma.
¿Por qué lo haría?
Sólo tú sabrás. Será tu secreto.
Necesitas un secreto si vas a desnudarte.
Los clientes no van si las chicas no tienen secretos.
¿Cómo te llamas?
Odile.
Yo soy Jean, pero todos me dicen Jean-Jean porque soy muy amable.
Tan amable que lo repiten.
Nos quedaremos hasta el fin de semana.
Piénsalo y regresa a verme.
Me encuentras fácilmente.
Jean el MC, Jean el profesional.
Todos me conocen.
Hasta luego.
- Adiós. - Hasta luego.
¡Decimos "hasta luego"!
Así es cuando realmente quieren verse luego.
Si sigues jugando, Pierre-François, no durarás ni dos meses.
¿Cuánto?
Dos semanas, dos días, dos minutos.
No es lo mismo dos días que dos minutos.
Depende de ti.
No se preocupe, doctora, ya dejé mis mejores días atrás.
Ni siquiera mantengo una erección.
Ni siquiera puedo sonreír.
Ni sé hacer mi trabajo.
Tengo suerte si puedo terminar una consulta.
Tras pocos minutos
me comienzan a doler las piernas.
Un dolor fastidioso.
Y se convierte en calambre.
Se me sube a los brazos.
Al brazo izquierdo.
Dolores punzantes.
Sólo pienso en eso.
No me importa lo que esté diciendo el paciente.
Solía gustarme la luz del baño.
Formaba bonitos patrones.
No puedo quedarme sentado.
Necesito levantarme.
Y termino todo ya de pie.
Dígame, profesor.
Brigitte, me restriegas los pezones en la cara,
¿y esperas que te explique tu psique?
Claro. ¿No se dedica a eso?
Cambiemos de tema.
De acuerdo.
- No fui muy sensata en la mañana. - Continúa.
Fui a nadar al estanque.
Lo desobedecí. Usted me dijo que si
lo hacía de nuevo, nos casaríamos.
¿En serio? ¿Dije eso?
Volví a hacerlo.
Mado ya preparó la habitación. Las sábanas están limpias. Frescas.
Podemos casarnos cuando sea.
Hoy no me apetece, Brigitte. Discúlpame.
¿Sí estás tomando tu Prozac?
Día y noche.
Pienso en usted día y noche.
Tomo todo lo que usted me diga.
Antes apreciaba a mis pacientes.
Solía tomar ideas nuevas de ellos,
problemas por resolver.
Ahora son un fastidio.
Siempre tengo sed.
Sigo sus instrucciones.
Y finalizo temprano las sesiones.
Adiós, Brigitte.
Estoy viejo. Se acabó.
Me avergüenzo.
Arregla las habitaciones y vacía ésas.
- Sí, señor. Adiós. - Adiós, Estelle.
¡Buenas noches!
Buenas noches, cariño, recuerda tomar…
Sí, no fastidies.
¿Hola, Chantal? Soy Pierre-François.
¿Yo? ¡De maravilla!
¿Cómo está tu esposo?
¿En serio?
Ah… bueno, ya sabes.
A veces hay que aceptar los hechos. Después de todo es un gilipollas.
No, no te hablé para hablar de Charles.
Te llamé por cierto dibujo.
Una joven durmiendo, ¿recuerdas?
Exacto. Ése que nos metió en problemas.
Bueno, pues ya me cansé de él.
Te lo devuelvo, si quieres.
Eso espero.
Sí, me imaginé que te alegraría.
Yo también.
Domingo, perfecto. Ronce-les-Bains.
Sí, ya no sé…
Hace tanto que no te veo
y no he visto el mar en tanto tiempo.
¿Está ocupado, señorita?
¿Podría avisarme cuando lleguemos a Ronce-les-Bains?
Yo también voy para allá.
Gracias.
No hay de qué.
Me complace mucho.
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