De eerste 200 regels.
ÁMAME TIERNAMENTE
10 de abril, 1865
¡Escuchad esto! ¡Escuchad esto, amigos!
Grant echó a los rebeldes de Richmond hace cuatro días.
Y se rumorea que Lee ya se ha rendido.
¡La guerra ha terminado!
- La documentación del capitán. - Llévate a los Yanquis.
Vosotros dos, sacad este cadáver de aquí.
Pardee, llévate a estos hombres.
Venga, vamos.
Deprisa, Mike. Deprisa.
- ¿Capitán Cagle? - Sí.
- Soy el mayor Harris. - Lo estábamos esperando.
Aquí tiene el recibo de la nómina.
Trae muy poca escolta para tanto dinero.
- No hay Rebeldes en 80 kilómetros - ¿Y Ia banda de Randall?
Los expulsamos de Luisiana...
...con el rabo entre las piernas.
Bueno...
De acuerdo, bajadlo.
¿Y el jefe de estación?
Se ha puesto enfermo. Lo han llevado al campamento.
¿Adónde va?
- Regreso al tren. - Adelante.
Permanezca a su lado en silencio y suba cuando arranque.
Le vigilaré desde esta ventana.
Firme el recibo. Lleven enseguida el dinero al campamento.
¡Deténgalos! ¡Han matado al ferroviario!
¡Vayan tras ellos! ¡Les han robado la paga!
- ¿Estás bien? - Sí. Salgamos de aquí.
¡Disparadles, son rebeldes!
Teniente, ¿abrir las sacas no es un delito federal?
¿Acaso no es una bonita visión?
Te sientes como un gatito con un cuenco de leche.
- Lástima que no nos pertenezca. - ¿Cuánto dirías que hay?
Doce mil doscientos cincuenta dólares.
Teniente, ¿que me dices si redondeamos la cifra?
Lo dejamos en 10000 y nos dividimos Ia diferencia.
Eso es robar. EI Ejército nos fusilaría.
¿Quién iba a decírselo?
- Yo no, desde luego. - Yo tampoco.
Míranos. Somos unos muertos de hambre, vencidos y sin blanca.
Esta guerra nos ha pelado el culo y las agallas.
EI argumento es tentador. Pero dudo que sea legal.
No es legal, Vance. Ni moral.
La Confederación necesita este dinero.
Tienes razón. Mañana se lo llevaremos al general Randall.
AI menos lo hemos intentado. volvamos a la pitanza.
Los regimientos se han trasladado.
¿Adónde?
No Io sé. EI general debía esperamos aquí.
Ocho días fuera. Quizá les han atacado.
O se han ido de repente.
Más vale ir a Claysville y averiguarlo.
¿Vuestro regimiento?
EI 5° de Fusileros de Luisiana, o lo que queda de él.
¿Y la unidad de Randall?
Hace dos o tres días soltamos a los caballos.
Los ahuyentamos para no entregarlos.
Deberíais hacerlo mismo antes que los Yanquis los requisen.
Un momento. ¿De qué hablas? ¿Qué ha pasado?
¿Que qué ha pasado? ¿No lo sabéis?
Lee se rindió ante Grant hace cuatro o cinco días.
En el tribunal de Appomattox, Virgina.
- ¿Rendirse? Tú estás loco. - No, es cierto, teniente.
EI lunes entregamos las armas en Shreveport.
Se acabó la guerra. Todos a casa.
Si es que te queda alguna.
Si se han dispersado, ¿cómo encontraremos al general?
- Ahí está. No podemos. - Intentémoslo, Vance.
- ¿Para qué? - ¿Para qué?
Para entregarle el dinero.
Nosém La rendición lo cambia todo.
Tenemos que discutirlo.
No podemos quedarnos el dinero. No nos pertenece.
Pues dinos a quién pertenece.
AI Gobierno Confederado, supongo.
EI Gobierno Confederado ya no existe.
- Se acabó. - Eso es cierto.
Colgarán a Jeff Davis y encarcelarán a los otros.
Quizá aún sea propiedad federal.
¿Quieres decir que debemos devolvérselo?
La bala en mi pierna bien Io vale.
Tu hermano casi muere de gangrena en una prisión Yanqui.
- ¿No te importa? - Escucha.
No hemos robado este dinero. Lo ganamos en la batalla.
Se llama "botín de guerra", como lo de los caballos.
No sabíamos que la guerra había acabado.
Así que aún es un botín.
Es nuestro. No cojas tu parte, si eso te hace sentir mal.
¿TÚ qué opinas, Ray?
Vance tiene razón.
Si tenemos derecho, no vamos a desaprovecharlo.
Decidido. Ya lo he calculado.
Nos toca a 1750 dólares por cabeza.
Ya me veo en Georgia con esto.
Compraré un cerdo, un perro y una mecedora.
Y los tres nos rascaremos Ia barriga.
Nos compraremos la mejor granja de Texas.
Desde luego. Pero yo antes...
...me casaré.
Cathy lleva cuatro años esperándome. Aunque a mí me parecen 40.
Y ahora, en vez de volver con las manos vacías, traigo dinero.
¡Yanquis!
Miradles. Qué bravucones, ahora que nos han derrotado.
A nosotros, no. Quizá han derrotado al Sur...
...pero no a nosotros.
Creo que deberíamos separarnos aquí.
- Adiós, Mike. - Adiós, Vance.
Si vas a Texas, ya sabes dónde encontrarme.
No pienso levantarme de mi mecedora.
- Adiós, Brett. Te deseo suerte. - Gracias.
- Adiós. - Sargento...
Tú eres nuevo. ¿Qué hay de McComb?
Se alistó. Yo llevo la tienda hasta que regrese. Si regresa.
¿A mamá le gustará este sombrero?
Es bonito. Busca uno elegante...
...con lazos rosas para Cathy.
Es el último que me queda. Además, ¿quién es feliz hoy en día?
¡Él! ¡Regresa a casa para casarse!
Pero debe lavarse para que su novia Ie reconozca.
Tranquilo, Cathy me reconocería desde un kilómetro y medio.
Quisiera hacerle un buen regalo, como un anillo de oro o una pulsera.
Lo siento. Es lo único que queda para mujer.
Excepto este corsé, que he estado usando como ratonera.
- Nos lo llevamos también. - Oye, Vance...
...este traje es perfecto para un novio.
- Es tu talla. - Parece de paño fino.
Lo es. Probablemente sea el último del estado.
¿Cuánto vale?
Con el pantalón, 14 dólares.
Y le regalo un par de tirantes.
- Me Io llevo. - Dinero de verdad.
Nada de confederado.
¿Esto le parece verdadero?
¡Veinte dólares federales! ¡No había visto uno desde el 63!
- ¿Hay bastante con eso? - Desde luego. Lo envolveré.
¡Jethro! ¡Que me aspen si no es el viejo Jethro!
- ¡Qué gusto verte! - Viejo granuja.
¿Cómo has sobrevivido estos años?
¿Qué ocurre? No hemos cambiado tanto.
Pareces sorprendido de vernos.
- Te dábamos por muerto, señor Vance. - Le ha faltado poco.
Esa bala no me dio de lleno.
¿Quieres decir que mi familia no sabe que estoy vivo?
No, señor. Nadie lo sabe.
Iremos a decírselo a Cathy.
Ya no vive allí. Mataron a su familia a la vez que a vuestro padre.
- ¿Dónde está? - En vuestra casa, con vuestra madre.
Es curioso cómo acaban las cosas.
Nos fuimos a luchar durante cuatro años. Y a él, vinieron a matarle a casa.
- Todo parece ruinoso. - Está decrépito, como nosotros.
Acerquémonos gritando como solíamos hacer.
¿Mamá?
¡Hijo mío!
Me dijeron que habías muerto.
Casi aciertan.
Pero esto es lo que queda de mí.
¡Date cuenta! ¡Los tres juntos!
¡Brett!
R33'-
¡Todos mis hijos! ¡Otra vez en casa!
¡Clint!
¡Clint!
¡Clint!
¡CIint, ven enseguida!
¡Cathy! ¡Cathy!
Vance.
Cathy.
Deja que te vea bien, cariño.
Sí, exactamente así te he visto día y noche durante cuatro años...
...excepto los pantalones.
¡Clint! ¡Clint!
¡Vance!
¡No!
¡Este no puede ser el mocoso! ¡Mirad cómo ha crecido!
Casi es un hombre, ¿verdad, Cathy?
- Dijeron que habías muerto. - Sí.
Sí, lo sé. Lo sé. Venga, explicadme cosas de vosotros.
Tenemos mucho que hacer.
Lo primero, que Cathy cambie el pantalón por un vestido.
Lo intento, pero trabaja como una mula ayudándonos a mamá y a mí.
Se acabó. Ahora somos tres más.
Vamos, tengo un montón de cosas que contarte.
¿Vance? Supongo que no te has enterado, pero...
...Cathy y yo nos casamos hará unos tres meses.
¿Casados?
Vaya, esto es...
Es un día lleno de sorpresas.
No sé qué hubiéramos hecho sin Cathy.
O ella sin nosotros, tras morir todos.
Hemos sufrido escasez mientras esperábamos...
...el fin de Ia guerra.
Debe de haber sido duro.
Bueno...
...enhorabuena, Clint.
Siempre quisimos tener a Cathy en Ia familia, ¿verdad, mamá?
Sí, hijo.
Siempre.
Cathy...
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