De eerste 200 regels.
NEGRO
Buenas, Cresta. Dime.
Todo guay. La gente parece maja.
¿Qué quieres comprobar?
Llegamos tarde.
Sí. Lo siento.
Yo también.
¿Ya te has instalado?
Bueno, estoy en ello.
Te han desterrado aquí, no es el fin del mundo.
Si no llamas la atención durante unos años,
se olvidarán.
No se puede castigar a un fiscal por pillar a asesinos.
Quién sabe, quizá hasta te gusta.
- Hola. - Hola.
¿Qué tal la tarde?
Genial. He explorado el pueblo.
- ¿En serio? - No.
Deberías. La historia de Trulôcz se remonta al Neolítico.
¿Qué es eso?
Tu nuevo caso.
- ¿Robo en una licorería? - El lado oscuro del pueblo.
¿Recuerdas al niño desaparecido de hace dos años?
¿Adam Poznański?
Sí.
Lo denunció la madre.
Peinamos el bosque
con helicópteros y perros.
Dos días después recordó que estaba con la familia.
¿Cómo no lo sabía?
¿Qué necesitas?
Un compi tiene un problema con las estadísticas.
No cierra el caso, le da error.
Típico. Hay que decírselo al comisario Adamczyk para que lo arregle.
Cantaba muy bien. Lo recuerdo de la iglesia.
¿Eres religioso?
Más bien supersticioso.
¿Y tú?
- Ruchanki. - Gracias.
¿Ruchanki?
No preguntes.
- ¿Cuándo viene tu hija? - Mañana.
Bien. Podrá ver el Dożynki. Habrá una gran feria.
¿Eres la escritora de novela negra que compró una casa junto al lago?
- Julia Sarman. Buenos días. - Buenos días.
- Él es mi hijo, Piotruś. - Oh.
Elżbieta Pakosz. Es un pueblo pequeño. Todos nos conocemos.
Ahí tienes a dos de tu gremio.
- ¿Escritores? - Casi. Fiscales.
Qué chaval tan mono.
Como mi Michaś.
Ya le conocerás. Es muy tímido.
- Mamá. - ¿Qué?
Estuve 24 horas de parto
porque venía de nalgas. Así se quedó.
El mío duró cuatro.
Nació con el saco. Creía que no tenía cara.
¡Fue un parto velado!
¿Quién va a pagar la cuenta?
Luego te compenso.
Es mi marido.
Comisario.
- Buenos días. - Buenos días, Leopold.
¿Recuerda el caso de un niño desaparecido hace dos años?
Sí.
Un amigo de la regional está haciendo estadísticas
y dice que no hay informe en el sistema.
Dile a tu amigo que lo vuelva a comprobar. Yo lo tengo todo en orden.
No estamos en Sopot.
Se lo diré. Gracias.
- Pero el niño apareció, ¿no? - Sí.
¿Con su familia?
¿Me estás interrogando, hijo?
Solo pregunto.
Estaba con su familia. Su madre es idiota. Literalmente.
Entiendo. Gracias.
De nada.
Vaya imbécil de Varsovia.
Los archivos de Poznański no aparecen.
Tienen que estar.
¿Y si no están?
- Deberían estar. - Pues no es el caso.
Los tendrá la poli. Pregunta a Adamczyk.
Me ha mandado a cagar.
¿En serio?
¿Sabes dónde viven los padres del crío?
¿Por qué? ¿Te aburres?
Ewelina le profesa una gran admiración. Sé que esto solo traerá problemas.
Tiene una casa bonita.
Gracias. Aún no está acabada. La construimos hace poco.
Con tres hijos, debe de ser difícil.
¿Tres hijos? Tengo cuatro que mantener.
Menos mal de la ayuda 800 plus.
Ojalá no se la carguen. Mi marido a veces gana algo, pero…
Al menos las facturas se pagan solas.
¿Se pagan solas?
Es un modo de decirlo. ¿Qué quiere?
- Vengo por su hijo, Adaś. - ¿Qué le pasa?
Hace dos años, denunció su desaparición y luego retiró la denuncia.
¿Y qué?
- Encontraron a su hijo, ¿no? - Sí.
¿Y está aquí ahora?
- No, vive con unos parientes. - ¿En Trulocz?
No, en Trulocz no.
¿Dónde, entonces?
Al otro lado de Polonia. He perdido la dirección.
¿Cómo se llaman?
No me acuerdo.
¿No recuerda cómo se llaman?
No somos cercanos. Es prima de mi madre. Quería ayudar.
Si la encuentro, le aviso.
Quizá hice el ridículo, pero me gusta mucho.
Ewelina es joven. Se lo toma todo muy en serio.
Es curioso…
¿No tiene contacto con su hijo?
Con tantos hijos, voy justa de tiempo.
¿Tiene hijos?
Sí.
Entonces sabe de qué hablo.
¿Cómo murió, mamá?
¿Mamá?
¡Mamá!
¡Mamá!
Lo has vuelto a hacer.
Perdona.
¿Julia?
¿No me reconoces? Patryk Deczer. Del instituto.
Hola.
Caray, qué fuerte. ¿Por qué no avisaste de que habías vuelto?
Los del insti se alegrarían. Podríamos hacer una barbacoa.
¿Cómo estás?
No sé si te acuerdas, pero pintaba en el instituto.
Y sigo haciéndolo.
Hace poco tuve mi propia exposición en Copenhague.
¿Es tu hijo?
Sí. Piotruś.
Hola, Piotrek.
Tu abuela estará encantada de tener un nieto.
Aún no hemos ido a verla.
Oye, podríamos quedar y organizar una quedada con amigos.
- Vale. - ¿Vale?
Tenemos prisa. Hasta luego, Patryk.
Adiós. ¡Adiós, Piotrek!
¿Por qué nunca vamos a ver a la abuela?
No quiere saber nada de mí.
¿Qué pasó?
No lo sé exactamente.
Pero algo malo.
¿En qué piensas?
En papá.
A veces no recuerdo su cara.
¡Mira, saluda!
¡Barril, barril!
¡Mira qué castillos!
¡Castillo, castillo!
- Creo que ese el más grande, ¿no? - ¡Sí!
Vale, ve.
¿El señor fiscal?
Hola. Leopold.
- Julia. - Encantado.
- ¿Es tu hija? - Monika.
- Es preciosa. - Gracias.
¿Va a empezar el cole?
El año que viene, en Varsovia. Vive allí con su madre.
- ¿Llevas mucho en Trulocz? - No, no mucho.
¿Y qué te parece?
Está bien.
A mí tampoco me gusta.
¿Y qué haces aquí?
¿Se ponen tensos cuando se enteran de que eres fiscal?
- Sí. - ¿No te molesta?
- Sí. - ¿Por qué te hiciste fiscal?
Eso me pregunto yo.
¿Por qué Trulocz?
Me estoy documentando para un libro.
Del oscuro pasado de Casubia y cosas del estilo.
- ¿Monika está de vacaciones con su padre? - Sí.
¡Mamá, la galería de tiro!
Ven a vernos si os aburrís. Tenemos una casa junto al lago.
Se lo diré. ¡Gracias!
Aguanta. Mirad.
¡Oferta especial!
Si aciertas en la diana,
tu preciosa mamá se llevará un osito de peluche.
Ya había oído que habías vuelto.
¿Qué, no me reconoces?
- ¿Es tu hijo? - Vámonos.
- Volveremos luego. - ¡Eh! ¡Chaval!
¡Mira lo que me hizo tu madre!
¡Mírame!
Os doy la bienvenida a todos. Hoy sois muchísimos aquí.
- Recuerdo… - ¿Estás bien?
…cuando empecé mi primer mandato como alcaldesa.
Recibí un consejo.
"Escucha a la gente, Fabiola".
Intento hacerlo cada día y espero que se note en mi trabajo.
Gracias.
Pero, en realidad, esta ciudad crece gracias a vosotros.
A sus ciudadanos, a sus empresarios,
gracias a nuestra cooperación.
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