Pierwsze 200 wierszy.
UNA SERIE ORIGINAL DE NETFLIX
"LA HISTORIA ES UN CONJUNTO DE MENTIRAS CONSENSUADAS".
Dicen que la historia la escriben los vencedores.
Olvidan decir que se reescribe con el tiempo.
Se transforma.
La reinventan quienes no la vivieron.
NI REY NI AMO
FRANCIA, 1789
Pensarán que lo que les contaré es falso.
Que es la pesadilla de una niña en medio del caos.
Pensarán que nunca hubo una enfermedad.
Y que los muertos no vuelven a la vida.
Me llamo Madeleine de Montargis.
Y este es mi testamento.
Les contaré lo que vi.
Y cómo la oscuridad se convirtió en la iluminación.
EPISODIO 1 LOS ORÍGENES
MONTARGIS DOS AÑOS ANTES
Todo comenzó a fines del año 1787.
El hambre y la pobreza abundaban en el territorio francés.
Pero nadie podría haber imaginado lo que iba a pasar.
Según lo que recuerdo, su asesinato fue el origen de todo.
Se llamaba Rebecca y acababa de cumplir 16 años.
Era del pueblo y soñaba con un mundo más justo,
donde todos fueran iguales.
Un mundo sin tiranos, ni esclavos.
Los libros de historia no mencionan a Rebecca.
Sin embargo,
así como una piedra cambia el curso de un río,
su martirio cambió todo.
Condesa.
Barón.
No es propio de usted retirarse así.
Dicen: "Quien se acuesta con perros amanece con pulgas".
Me sorprende no haber visto a su tío.
La vida social no es de su agrado.
A diferencia de su padre.
Por cierto, ¿cómo está?
Dicen que está muy bien.
¿En serio?
Se rumorea que dejó Versalles hace más de un mes.
Son rumores falsos.
Me escribe a menudo.
Qué raro.
Mis fuentes no dudaban.
¿Madeleine?
¿Madeleine?
Cálmate.
Madeleine.
El condado necesita pan y una autoridad legítima.
Si a su padre le pasa algo, su tío podría reclamar el título.
No imagino una peor amenaza.
Debe venir, señora.
¡Ahora!
- ¿Qué pasa? - ¡Su hermana está mal!
¡Madeleine!
Estoy aquí, ángel. ¡Cálmate!
Ophélie.
Busca al médico.
¿Recuerdas tu sueño?
Estaba oscuro…
No sé dónde estaba.
Vi unas luces.
Me acerqué…
Había una puerta.
Una puerta con una cruz.
Madeleine…
No tengas miedo, estoy aquí.
No quería entrar.
Pero fue como si me arrastraran hacia adentro.
Estaba oscuro,
muy oscuro.
Y ahí fue que lo vi.
¿Qué vio en esa habitación?
No se acuerda.
Está empeorando.
- Dijo que solo era una pesadilla. - Sí.
Madeleine está inadaptada. Debe ir a una institución.
¿Habla de un asilo?
Escuche, en ausencia de su padre, su tío puede internarla.
Es su derecho…
Por favor, váyase.
- Condesa… - ¡Váyase!
- ¡No puede hacer eso! - Está enferma.
Hay que tomar la decisión correcta.
¿Como con su esposa?
- Y ahora su hijo. - Cuidado, Élise.
Nunca quiso aquí a Madeleine.
Así es. No es parte de esta familia.
Eso no lo decide usted.
¡ La Gaceta !
¡Campesina asesinada!
¡ La Gaceta !
¡Arrestaron a un caníbal! ¡Lleven La Gaceta !
¡Arrestaron a un caníbal! ¡Lleven La Gaceta !
¡Devoraron a una campesina! ¡ La Gaceta !
¡Lleven La Gaceta !
Señora.
La está esperando.
Élise.
Gracias por venir.
- Ophélie. - Hola, padre.
¿Qué hacemos aquí?
Vinimos por ella.
- ¿Quién es? - Se llamaba Rebecca.
Su padre vino a pedirme ayuda.
Igual que el suyo.
La reconozco.
Su foto estaba en La Gaceta .
¿Estaba en nuestras tierras?
Mejor no haga eso.
Por Dios.
Los guardias culpan a un vagabundo.
Un extranjero.
¿Lo conocía?
¿Al que arrestaron?
Le di refugio cuando llegó.
Si sospechara de los que buscan asilo, mi iglesia estaría vacía.
¿Qué quiere de mí?
Conoce el decreto impuesto por su tío.
La marca de los rebeldes.
Quien sea parte de la Fraternidad…
No será enterrado.
Sin su aprobación, no recibirá ningún rito.
¿Y debería aprobarlo?
- Los de esa marca la quieren muerta. - Solo tienen hambre.
No la quieren muerta, condesa.
Quieren techo, comida para sus hijos.
Me pide algo imposible.
- Le han declarado la guerra a mi familia. - Son su gente.
Élise, se lo ruego.
Hágalo por compasión.
No incido en las decisiones de mi tío.
Adiós, padre.
Hay ira en las calles.
Si la queman, habrá resentimiento.
Si la entierran, habrá paz.
Es lo correcto.
Denle un entierro digno.
Estás callada.
Cometió un error.
No se lo desearías ni a tus enemigos.
No la habrían salvado.
Tú me habrías cuidado.
Confía demasiado.
Y tú, no lo suficiente.
Porque los conozco.
Tranquilo, ya casi termino.
¿Estás bien?
Abre mi bolso. Es para ustedes.
¿Es cierto?
¿Eres huérfano como nosotros?
Es cierto.
La próxima vez, no le robes a alguien más veloz.
Gracias.
Linda, ¿quieres ver al lobo?
¡Cállense! ¡Muévanse, malditos!
¡Cállense!
¡Basuras! ¡Vamos!
¡Cállense! ¡Muévanse!
Está abierto.
Déjelo por ahí, gracias.
LA GACETA
Nunca había visto unas así.
Las mandé a hacer.
¿Y esta?
¿Para qué es?
Para la hemostasia.
- Es… - Para detener el sangrado.
- Reemplaza a Martin, ¿no? - Sí, es mi segundo día.
No quiero entrometerme, pero…
Una mujer como usted en un lugar así…
Toda mujer sabe que hay depredadores en todas partes.
Al menos aquí están encerrados.
¿Es cierto?
¿Qué?
Que se inyectó viruela a usted mismo.
Antes que a los prisioneros.
¿Sabe de la vacuna?
- ¿La viruela de las vacas? - Exacto.
Bueno…
No es fatal en humanos.
Si el cuerpo ya fue infectado con viruela,
- sabe cómo reaccionar. - ¿Y lo protege?
De la viruela peligrosa.
Entiendo.
¿Ya la ha probado?
No.
¿Necesita algo más?
Me llamo Joseph.
Katell.
¡Ese es el caníbal! ¡Lo atraparon!
¡Asesino!
¡Asesino!
¡Cuélguenlo!
¡Cuélguenlo!
¡Vamos!
¡Cállense!
¡Ven aquí!
¡Vamos!
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