لومړۍ 200 کرښې.
Hola. Soy Tom Tykwer. El director de Run, Lola, Run, que van a ver ahora.
Yo soy Franka Potente. La pelirroja que verán correr en la película.
Esto que ven aquí es el logotipo de la productora alemana.
Se llama X Filme.
La fundaron tres directores y un productor,
es una compañía orientada hacia la dirección.
Éstas son citas de uno de mis poetas preferidos
y uno de los entrenadores de fútbol más famosos de Alemania, Sepp Herberger.
Fue quien llevó a Alemania a ganar la Copa del Mundo en 1954.
Por eso cuando los alemanes leen la segunda cita, suelen reírse.
Sí.
Haremos que Sepp Herberger sea conocido en Estados Unidos, ¿te das cuenta?
Vale. Yo quería darte a conocer a ti.
Éste es el comienzo de la película como siempre quise que fuera,
ya que al principio parece una película de terror,
puesto que aún no he hecho ninguna.
Siempre pongo algunas secuencias que me recuerdan eso,
que debería volver a esto.
Al final no resulta ser una película de terror.
En realidad, siempre creo que el reloj parece mucho mayor de lo que es.
Bueno, el de verdad es...
- Es bastante grande. - ¿Cómo un metro?
No, unos 75 centímetros.
Estaba hecho de... ¿Styropor?
Sí, algún tipo de espuma.
Ésta es la secuencia inicial, que rodamos en un gran aeropuerto vacío
que ya no se usa.
El guion decía que había cantidad de gente, como...
Por supuesto, yo soñaba con millones de extras.
De hecho, no pudimos permitírnoslo.
Al final resultó que podíamos pagar a 300.
Y con aquellos 300 intentamos darla impresión de una multitud
en la que destacaban y nos miraban algunos personajes
que veríamos luego en la película.
Me preguntaba si también metiste miembros del equipo en esa multitud.
- No. - Para que pareciera...
No, no. Todos estaban ocupados con sus trabajos.
El balón es redondo.
Ése es Armin Rohde. Es muy famoso en Alemania.
Es el gracioso. Es muy gracioso.
Ésa es una de mis tomas preferidas de la película.
Para que sepan cómo funcionaba esto, solo contábamos con 300 personas,
así que decidimos que hicieran cada letra por separado.
La cámara estaba a 60 metros de altura
sobre las 300 personas
que formaban la «L» y luego la la la «A» y así sucesivamente.
Luego lo juntamos todo con la mesa de montaje Domino,
lo que nos llevó mucho tiempo.
Ésta es la primera animación que aparece en esta película.
La creó
un animador alemán de gran talento.
En realidad es israelí alemán.
Se llama Gil Alkabetz. Tiene mucho, mucho talento.
Y todo el equipo del Studio Film Bilder de Stuttgart
realizó esta secuencia de animación.
Me encanta. Siempre estoy deseando ver esta pequeña secuencia.
Sí. Yo aún disfruto con ella.
Esto también se hace con la mesa de montaje Domino.
Con ella se crean todos estos elementos.
Se tarda muchísimo tiempo en hacer esto.
Al final me parecía que la imagen estaba demasiado clara,
así que pusimos una película sucia por encima.
¿Ves todas esas rayas? Está muy sucia. Lo hicimos a propósito.
Esto se hizo desde un helicóptero.
No todo, por supuesto, como pueden imaginar, pero la mayor parte.
En esto tardamos... Cada uno de nosotros estuvo un día rodando esta escena.
Sí. Bueno, era una de las actuaciones más importantes de la película,
porque en muy poco tiempo presentamos a dos personajes.
No tienen mucho tiempo
para mostrar detalles de su personaje.
Pero era importante que se identificaran con ellos cuanto antes,
porque quería que a la gente
le importaran inmediatamente Lola, Manni y sus destinos.
Así que me alegré mucho de tener a dos actores que no sufrieran mucho
por estar solo...
Por ejemplo, Lola estaba junto al teléfono en un cuarto...
En realidad, lo estaba pasando mal.
Sí. Lo sé. ¿Dónde dices que lo pasaste mal?
Bueno, es que cuando vemos a Manni en la película,
filmamos un día entero a Manni, a Moritz, en la cabina.
Recuerdo que me metiste un día entero en aquella tienda insonorizada.
Así que estuve sola,
al teléfono con Moritz y con un walkie-talkie al lado...
Ah, sí.
...por el que me dabas instrucciones.
- No creo. - Fue bastante aburrido.
Sólo tenía mi Diet Coke, mi walkie-talkie
y algo para comer.
Pero creo que Moritz lo pasó mucho peor,
porque tuvo que pasarse 14 horas al día en esa cabina
y crear una sensación de desesperación para la película.
Sí, es cierto.
Y también lo hizo para mí.
Cuando me filmaban a mí, fue tan amable que también se pasó en día en la tienda,
para interpretar su parte en el teléfono.
Sí. Y para las voces tomaron un día del rodaje
en el que no se filmó nada.
Ya sabes que los actores odiamos eso.
Es muy difícil mantener el ritmo en este comienzo
y decir aquí todo lo que se me pasa por la cabeza.
Ese tío de ahí es Joachim Król, un actor bastante famoso en Alemania.
Pero nadie le reconoció.
Nadie le reconoció porque hace de vagabundo
y creo que tenía un aspecto muy, muy realista.
Siempre pensé que tenía aspecto de oler mal.
Y dijo... Con solo un día de rodaje, me dijo que lo odiaba,
porque una vez que estaba vestido y maquillado
no querían quitarle la barba ni nada.
Y la gente en la calle, e incluso los del equipo,
no querían hablar con él por su horrible aspecto.
Así es como se sentía.
Y aquí es donde ocurre,
donde todo empieza a convertirse en un gran problema.
Aquí es donde la película presenta el gran conflicto,
que en realidad es pequeño,
porque quisimos que la película tuviera una estructura muy sencilla
que condujera a todas estas dificultades y variaciones.
¡Soy un aficionado, joder! ¡Un gilipollas!
¡Esto solo podría pasarme a mí! Si hubieras venido a buscarme, no habría ocurrido.
Aquí se ve todo el material junto,
todo mezclado, filmado en vídeo.
Luego se filmaron partes en blanco y negro. Todo es más o menos retrospectivo.
Éstas son tarjetas postales de verdad.
Y aquí estamos de nuevo en blanco y negro.
La idea era tener
un nivel estético diferente para cada nivel de la película.
Eso significa que las escenas retrospectivas siempre son en blanco y negro.
Las escenas que acción en las que no están presentes Manni y Lola,
o sea, todo el mundo que les rodea, del que siempre estuvieron...
Cambiaban de algún modo, así que nos parecían artificiales
y las rodamos en vídeo.
Y esto, por supuesto, es cuando están presentes,
todo el mundo en el que están presentes, y que rodamos en 35 mm.
¡Oh, mierda!
¿Lo ves? Sabía que no se te ocurriría ninguna idea.
Siempre dije que algún día no sabrías qué hacer.
¡No cuando te mueras, sino antes!
Dijiste: «El amor lo puede todo».
- Encuentra 100.000 marcos en 20 minutos. - ¿En 20 minutos?
En 20 minutos.
Recuerdo cómo ensayamos eso.
Fue buena idea ensayarla
porque es importante que tenga ritmo.
Estoy de acuerdo. Se nos da mucha energía
y mucha información en muy poco tiempo.
¿Para qué? Tú tampoco puedes conseguirlos.
Muy pronto,
Lola tiene que darle la primera prueba de su energía.
Ahí.
Sí. ¿Fue mi primer grito en la película
o rodamos primero el otro?
No, creo que ese fue el primero.
En primer lugar, recuerdo muy bien a Franka diciéndome:
«¿Cómo crees que debería ser el grito?».
Y yo pensé: «Bueno, como un grito. Tú grita».
Hicimos algunos ensayos y...
Sólo recuerdo que te diste cuenta de que no habías gritado así,
o sea, con tanta fuerza...
En los 24 años de mi vida. No. ¿Y tú?
Me di cuenta...
Recordarás que me pediste que gritara
y no me salía ningún sonido. No podía.
Y tuve que hacerlo yo antes.
- Tuve que enseñarle a hacerlo. - Sí, gracias.
Bueno, es que, no sé, es...
Me asustaba mucho hacerlo.
Ya sabes cómo temblaba y cuánto me sorprendí cuando lo hice.
Sí.
Ahora es algo que recomiendo,
porque es muy refrescante y te aclara la cabeza.
Conseguiré el dinero de algún modo.
Entraré a las 12:00 si no estás aquí.
De nuevo mostrábamos el reloj.
Lo enseñábamos a menudo para que quedara claro
qué hora era en la película, por lo que pasará.
De hecho, ahora empieza la primera carrera. Y de nuevo, un reloj.
¿Dónde encontrasteis ese plano de las fichas de dominó?
En un récord mundial japonés
en un recinto deportivo muy, muy grande.
Creo que había unos dos millones de fichas. Las colocaron todas y...
Me encanta incluso el comentario en japonés.
Lo hace un tipo muy histérico.
Y este es el crupier,
que al final de la película reaparece como una persona de verdad.
Le pedimos a Gil Alkabetz que lo dibujara.
Y, bueno, sobre estas personas,
lo que tenía que hacer Lola era pedirles 100.000 marcos,
que en moneda americana serían unos 60.000 dólares.
Ésos que ven ahí son los miembros del equipo de la película.
Por lo menos, la mitad.
Desde segundos ayudantes de dirección a diseñadores de vestuario. Casi todos.
De hecho, esta toma se hizo con una cámara Steadicam.
Es el único modo de hacer este tipo de tomas.
Y esta es la única toma de la película, como se verá luego,
que es exactamente igual en todas estas repeticiones.
El gran problema, claro, era sincronizarlo todo
y preparar la animación adecuada para la televisión,
porque, claro, cuando rodamos esta escena con la madre,
ya debía estar la animación.
Los detalles de la animación debían decidirse
No comments yet. Be the first to leave one.