لومړۍ 200 کرښې.
Lo que pidas al soñar
Lo hará su luz
Bonita melodía, ¿no? ¿Cómo están?
Pepito es mi nombre. Pepito Grillo, para ser exacto.
Y estoy aquí para contarles una historia increíble.
Es una historia que sucedió hace mucho tiempo.
Es una historia que empieza como todas, con "Había una vez, hace mucho tiempo".
Exacto, mucho mejor. Mucho más preciso.
Nunca entendí qué quiere decir "Había una vez".
Oye, ¿quién contará esta historia? ¿Tú o yo?
¿Y tú quién eres?
Soy tú. Sólo que más viejo y más sabio.
¿En serio? ¿Cómo lo sabes?
Porque soy el narrador que contará una historia que ya pasó.
Sé exactamente lo que te pasará en esta aventura.
¿En serio? Déjame preguntarte algo. ¿Volveré a sentir calor alguna vez?
Sólo sigue caminando. Ya lo descubrirás.
¿Qué tipo de narrador eres?
¿Me dejas continuar?
Adelante. Narra lo que te haga feliz.
Gracias.
Había una vez, hace mucho tiempo,
en uno de mis viajes, llegué a un pintoresco pueblito.
"Maestro Geppetto. Carpintero, fabricante de relojes, juguetes, curiosidades".
¿Curiosidades? Es el lugar justo para mí.
"Un poco por aquí
"Y un poco en el sombrero
"No es un niño Sólo un juguete para un carpintero
"Cuando pienso en el pasado Vuelvo a echarlo de menos
"Por su tierno corazón Y las canciones que no cantaremos
"Todo lo que podría haber pasado
"En mis sueños Tan ideal quedó plasmado
"Si tan sólo pudiera Ser real este sueño
"Será mi enigma eterno
"Estas imágenes y su recuerdo
"Conservan intactos ese sentimiento mío
"De tenerlo aquí conmigo"
Nos reíamos tanto
Que nadie veía
Que la felicidad eterna se terminaría
Si más que un recuerdo pudiera ser
Y no en el recuerdo permanecer
Sino como los ojos De este anciano ven
Que la vida tenía sentido
Por tenerlo
Aquí conmigo
Sí.
No está nada mal.
Disculpe, señora.
Bien...
Fígaro, está terminado. ¿Qué te parece?
¿En serio?
Bueno, yo creo que se parece mucho a él.
Mucho.
No, Fígaro, es el signore Rizzi de nuevo.
No, signore Rizzi, dicúlpeme. Está cerrado desde las 6:04.
- Justo al atardecer. - Geppetto, disculpe la molestia.
Vi su luz encendida y pensé en pedírselo una vez más.
Por favor, véndame el reloj de cuco
que tiene el lindo patito y el pequeño caimán.
Ese reloj no está a la venta, como le dije muchas veces.
Le daré 20 liras. Le daré 30 liras.
Dígame un precio, Geppetto, y lo pagaré.
No tienen precio, signore.
Discúlpeme, no puedo venderle mis relojes de cuco.
Si no puede vender sus relojes, ¿por qué tiene una tienda?
Es complicado. ¿Qué le parece una cajita musical?
Buenas noches, Geppetto. Me voy decepcionado.
No lo entienden, ¿cierto, Cleo? Mis relojes significan todo para mí.
Mis relojes son mis creaciones más especiales.
Los hice para mi amada Constanza,
y ella amaba a cada uno de ellos.
A cada uno de ellos.
Pero nunca tanto como te amaba a ti, mi querido niño.
Mi querido niño.
Basta de pensar cosas tristes. Es hora de un poco de felicidad.
Es por eso que te puse una sonrisa. Para que siempre seas feliz.
¿Cómo te llamas?
Creo que debes tener un nombre. Sí, ¿cuál podría ser?
¿Cuál podría ser?
Te tallé en madera.
Te hice con madera de pino.
Eres un niño hecho de pino.
Pino... Pinocho.
Pinocho. ¡Sí!
¿Apruebas el nombre de "Pinocho"?
Sí.
¿Ves, Fígaro? ¿Te gusta el nombre Pinocho? Sí.
Oye. No.
Bailemos.
¿A esto le llaman música?
No tengas miedo, Fígaro. No.
No. ¿Por qué? Porque le agradas.
Fígaro, no.
Hasta Cleo piensa que es muy guapo.
Fígaro, ven. ¡No seas un gato tan asustadizo!
Fígaro.
¿Qué?
Sí. Ya casi es la hora...
Espera un momento.
Sí.
Ahora, es hora de ir a la cama.
Sí.
Buenas noches, Cleo, mi bebita acuática.
Buenas noches.
Buenas noches, mi hermoso cumpleañero.
Qué noche hermosa y despejada. Hermosa.
Fígaro, mira a Pinocho debajo de la luz de la luna.
Casi parece un niño de verdad.
Mira, Fígaro. ¡Mira! ¡La estrella azul!
Hacía mucho que no veía...
Deberíamos pedir un deseo. ¿Sí?
Estrellita, la primera que esta noche divisé,
haz que se haga...
Haz que se haga...
¿Cómo se decía?
Haz que se haga...
Haz que se haga...
Fígaro, ¿sabes qué pedí? Pedí...
No. Si te contara, creerías que estoy...
El problema de ese reloj es su cucú.
¿Entendiste? "Cucú". El "cucú" sale demasiado.
Bueno, no importa. Ya es tarde.
Aún así,
si mi deseo se hiciera realidad, Fígaro, sería maravilloso.
Maravilloso.
¡Cielo santo! ¡Está vivo!
¡Oye! ¿Qué es todo esto?
- ¡Rayos! Puedes caminar. - "¡Rayos! Puedes caminar".
¡Asombroso! Puedes hablar.
"¡Asombroso! Puedes hablar".
- No, tú puedes hablar. - "No, tú puedes hablar".
- Sé que puedo hablar. Y tú también. - "Sé que puedo hablar. Y tú también".
Muy bien. Está bien.
Todos calmados, ya llegué. ¿Qué problema...?
Sí, ya veo cuál es el problema.
¡No lo puedo creer! ¡Un hada!
No eres de verdad, ¿o sí?
¡Claro que es real! Está vivo, ¿o no?
- ¿Y tú quién eres? - Pepito Grillo.
Un exitoso insecto aristócrata callejero. ¿Y tú quién eres?
El buen Geppetto pidió un deseo con todo el corazón, y por eso vine.
- Soy el Hada Azul. - "Soy el Hada Azul".
- No, yo soy el Hada Azul. - "No, yo soy el Hada Azul".
Ya veo cuál es el problema.
- Intentémoslo de nuevo. Soy el Hada Azul. - ¡Hola, Hada Azul!
Así está mejor. Sí, soy el Hada Azul.
- ¿Cómo te llamas? - No sé.
Escuché a Geppetto llamarlo Pinocho.
Me llamo Pinocho.
Parece que tu cabeza está hecha de pino blanco, por eso te llamas Pinocho.
Es perfecto para un niño de madera.
- ¿Soy un niño? - Bueno, un niño de madera.
¿Geppetto, el que ronca como un serrucho, es el carpintero?
Sí, creo que se puede decir que es el papá de Pinocho.
- ¿"Papá"? - Sí, papá, papi, padre.
Es decir, si Pinocho fuera un niño de verdad.
Si quisiera un niño de verdad, ¿por qué haría una marioneta?
Claro que hay otros modos de hacer niños,
pero no creo que Geppetto salga demasiado.
Debe ser lo mejor que pudo hacer con lo que tiene.
Pero yo soy un grillo que habla,
no soy el indicado para juzgar qué es de verdad o no.
- Señorita Hada Azul, ¿soy de verdad? - Sí, Pinocho, eres de verdad. Claro.
Una marioneta viva, de verdad, pintada para verse como un niño de verdad.
Casi lo que tu papá deseó.
¿Y cuándo me convertiré en un niño de verdad?
Porque me parece que eso haría muy feliz a mi papá.
"Marioneta de madera Geppetto quiso que de verdad fueras
"Sus sentimientos se mezclaron Y entreverados quedaron
"La estrella a la marioneta dio vida Trayendo felicidad y alegría
"Pero para un niño de verdad ser Muchos periplos deberás recorrer"
Geppetto ya hizo su parte, y yo hice la mía.
Ser de verdad depende de ti.
Debes probar que eres bueno, sincero y generoso.
¿Y cómo hago eso?
Bueno, aprendiendo a decidir entre lo bueno y lo malo.
- Bueno, ¿pero cómo se hace? - Tu conciencia te lo dictará.
¿Conciencia? ¿Eso qué es?
"Conciencia" es un sustantivo abstracto en singular.
La conciencia es una vocecita que mucha gente se niega a escuchar.
Y ese es el gran problema del mundo actual.
¿Tú eres mi conciencia?
¿Yo? No, no soy la conciencia.
Soy un grillo. Más bicho que dicho.
¿Te gustaría ser su conciencia?
¿Yo? No, gracias. Ya tengo bastante conmigo mismo.
¿En serio? Yo veo un alma perdida, un bichito sin rumbo.
Un vagabundo errante saltando de chimenea en chimenea
sin dirección, sin trabajo, sin proyectos y sin propósito en la vida.
Espera un momento.
Sólo porque me meto en las casas para calentarme la parte trasera
y sí, me han echado de algunos lugares...
- Bueno, tienes razón. - Oye esto.
¿Conoces la diferencia entre el bien y el mal?
¡Por supuesto que sí!
Soy un insecto de altos principios morales,
sin importar lo que hayas oído.
Entonces, no hay nada más que decir. Arrodíllate, señor Grillo.
En este acto te nombro la conciencia de Pinocho.
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