لومړۍ 200 کرښې.
Las gotas de lluvia en las rosas...
y bigotes en los gatitos.
SAL DE SAIGON Y ENTRA EN SELMA
... y cálidos guantes de lana.
RETIRADA DE TROPAS Y AYUDA DE VIETNAM
PAZ, NO PACIFICACION
MIEDO Y ASCO EN LAS VEGAS
EL QUE SE CONVIERTE EN UNA BESTIA
SE LIBRA DEL DOLOR DE SER UN HOMBRE
Estábamos cerca de Barstow, al borde del desierto,
cuando las drogas empezaron a subir.
Dije algo como:
Estoy un poco mareado. Será mejor que conduzcas tú.
De pronto, hubo un terrible estruendo, y el cielo se llenó
de una especie de enormes murciélagos abalanzándose encima del coche.
Y una voz gritaba: "¿ Qué son esos malditos animales?"
Malditos cerdos.
¿ Has dicho algo?
Da igual.
Te toca conducir.
No mencioné los bichos.
El pobre bastardo no tardaría en verlos.
¡ Malditos cerdos! ¡A volar!
Está bien, veamos...
Llevábamos dos bolsas de marihuana, 75 mezcalinas,
5 láminas secantes de LSD,
y mucha cocaína.
Una galaxia de estimulantes, calmantes, alucinógenos...
Y también tequila, ron, una caja de cervezas,
medio litro de éter y dos docenas de "popper".
No era todo para el viaje,
pero en cuanto te pones a reunir drogas,
la tendencia es acaparar todo lo que puedas.
Lo único que me preocupaba era el éter.
No hay nada en el mundo más irresponsable y depravado
que una persona colocada de éter.
Y sabía que llegaríamos pronto a eso.
Los informes
dicen que las drogas mataron a 160 soldados
americanos el último año, 40 de ellos en Vietnam.
Un porro, tío.
Un porro sobre la vía.
Sentado en una estación de tren.
Un porro sobre la vía.
¿ Un porro, infeliz? Verás cuando aparezcan los murciélagos.
- Vamos a Ilevar a ese tío. - ¿ Cómo? ¡ No!
¡ Espera!
No podemos parar. Es el país de los murciélagos.
Nunca había subido a un descapotable.
¿ Está bien?
Estarás preparado, ¿no?
Somos tus amigos, no somos como los demás.
Corta el rollo o te pongo las sanguijuelas.
¡Sube!
¿ Cuánto tiempo podríamos mantenernos
antes de que alguno empezara a desvariar con ese chico?
¿ Qué pensaría él?
Ese mismo desierto fue el último hogar de la familia Manson.
¿ Lo recordaría cuando mi abogado gritara
que el coche estaba lleno de murciélagos?
En ese caso, habría que cortarle la cabeza y enterrarlo.
Porque no podíamos dejarlo libre.
Daría parte a alguno de esos nazis que aplican la ley,
y nos perseguirían como a perros.
Dios, ¿ he dicho eso,
o sólo lo he pensado? ¿ Estaba hablando?
¿ Me habrán oído?
Tranquilo, sóIo está admirando la forma de tu cráneo.
No, gracias.
Quizá debería hablar con el chico.
Si le explicaba las cosas, se quedaría tranquilo.
Está bien. Hay algo que deberías entender.
¿ Me oyes?
Bien.
Quiero ponerte en antecedentes.
Estoy realizando un trabajo muy siniestro que conlleva mucho peligro.
Soy Doctor en Periodismo. ¡ Eso es importante!
¡ Estoy hablando en serio!
¿Adónde vas? Siéntate.
- ¡Quítame las manos del cuello! - Vale, vale.
Las vibraciones se estaban poniendo feas. ¿ Por qué?
¿ No había comunicación en ese coche?
¿ Nos habíamos convertido en animales?
El hombre que conduce es mi abogado.
No es ningún vagabundo callejero. Es extranjero.
Creo que debe ser samoano,
pero da igual, ¿no?
- ¿ Eres racista? - No, señor.
No creo.
Porque a pesar de su raza, es muy valioso para mí.
- Me olvidé de la cerveza. ¿ Quieres? - No.
- ¿ Y un poco de éter? - ¿ Qué?
Da igual.
Bien, vamos al grano. Hace 24 horas estábamos en el bar
del hotel Beverly Heights, en la terraza, por supuesto,
bebiendo Singapore Slings con mescal,
y escondiéndonos de la cruda realidad de este año loco de Nuestro Señor,
1971.
Los pasmas se están mosqueando...
Quizá sea la Ilamada que Ileva esperando todo este tiempo.
Puede ser. ¿ Sí?
¿ Sí? Bien.
Sí. ¿ Por qué no? Sí.
Está bien.
Era la oficina central. Quieren...
Gracias.
Quieren que vaya a Las Vegas
y contacte con un fotógrafo, Lacerda.
ÉI tiene todos los detalles.
SóIo debo registrarme en mi suite insonorizada,
y éI me buscará. ¿ Qué opinas?
Me huelo problemas.
Necesitarás consejo legal antes de que acabe.
Sí, ya.
Como abogado te aconsejo
alquilar un descapotable rápido.
Y necesitarás cocaína.
Un cassette para música especial.
Camisas de Acapulco, y dejar L.A. Durante 24 horas, por Io menos.
- Adiós al fin de semana. - ¿ Por qué?
Porque naturalmente, iré contigo.
E iremos armados de provisiones hasta los ojos.
Bueno,
¿por qué no?
Si vale la pena, habrá que hacerlo bien.
El sueño americano en acción.
¡ Esperen!
Seríamos imbéciles de no Ilevar esa historia hasta el final.
Por supuesto. Tenemos que hacerlo.
¿ De qué va el rollo?
Es la Mint 400.
La carrera de motocicletas y todo-terrenos más rica de la historia.
Un espectáculo genial en honor a un cabronazo
que es dueño del hotel Mint de Las Vegas.
Al menos eso dice la prensa.
Como abogado te aconsejo comprar una motocicleta,
para poder cubrir bien la carrera.
Bueno, tendremos que inventárnoslo nosotros.
Puro periodismo Gonzo.
¡ Dios!
Conseguir las drogas y las camisas fue fácil,
pero no lo era conseguir un coche y un cassette
a las 6'30 del viernes en Hollywood.
Suena fantástico.
No Io sueltes.
El señor tiene una tarjeta importante.
No aguantes tonterías de ese cerdo.
Estás acabado.
¿ Sabes con quién coño estás hablando?
¿ Lo sabes?
Llegaré en 30 minutos.
No olvidemos el cassette.
No saldrá bien sin crédito ilimitado.
Sí, lo haremos.
Los samoanos sois así.
No tenéis fe en la decencia
de la cultura blanca.
Aunque ya había cerrado,
el vendedor dijo que nos esperaba.
Pero nos retrasamos porque un coche atropelló a un tipo.
Tuvimos problemas con la agencia.
Todo listo, Sr. Duke. Si me firma aquí, puede irse.
Tenga mucho cuidado con este coche.
- Claro, tío. - ¡ Dios!
No, no, no.
¡Santo Dios! Acaba de bajar una acera
de hormigón de 60 cm sin frenar.
Iba a... no sé, 70 Km/h marcha atrás.
No se ha roto nada.
Siempre pruebo la transmisión marcha atrás. ¡Qué boli tan bonito!
No habrán estado bebiendo, ¿ verdad, amigos?
No, yo no. Somos personas responsables.
¡ Maldita sea! ¡Se ha Ilevado mi boli!
¡ Malditos hippies!
Pasamos el resto de la noche reuniendo los materiales.
Fuimos a nadar con mezcalina.
Ése era un viaje distinto. Iba a ser
una afirmación de todo lo bueno del carácter nacional,
un saludo físico a las posibilidades de vida en este país.
Pero era sólo para valientes.
Y nosotros los somos, y mucho.
Sí, señor.
Mi abogado Io entiende a pesar de su handicap racial.
¿ Y tú?
Dijo que lo entendía, pero noté en sus ojos que no.
Me estaba mintiendo.
Medicina.
- ¿ Qué? - Medicina.
¿ Medicina? Sí, claro. Está aquí.
Tranquilo. Este hombre tiene una angina de pecho muy grave.
Pero tenemos el remedio. Aquí tienes.
Eso es, una buena esnifada. Una buena esnifada, hijo.
Ya está. Mucho mejor.
Ahora para el doctor.
¿ Qué coño... qué coño hacemos aquí en medio del desierto?
¡ Policía! Necesitamos ayuda.
Necesitamos ayuda. Necesitamos ayuda.
La verdad.
¿ La verdad?
Vamos a Las Vegas
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