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STOCK DE COQUE
¿Le ha gustado la película?
Más o menos.
El actor principal es bueno.
Se parece a nuestro amigo Alcázar.
El final es inverosímil.
Imagine que bastase con pensar en alguien para que apareciese.
Así... ¡Bum!
¡Especie de proyectil teledirigido! ¿No tiene ojos?
¡General Alcázar!
Es extraordinario, estábamos hablando de usted.
Ah, ¿de mí?
¿Qué es de su vida?
Yo... yo viajo... Discúlpenme...
Tengo prisa, voy a llegar tarde.
Tengo una cita.
- ¿Dónde se le puede localizar? - Hotel Bristol.
No es muy hablador su amigo Alcázar.
Extraño.
¿Qué es esto? ¡Caracoles, la cartera del general!
Se le ha caído.
No debe de estar lejos.
Su general ha desaparecido.
Es un hombre bastante corpulento, con bigote.
- Mire. - Lo siento, señor.
No conozco a esa persona.
Qué raro.
La puerta está abierta.
¿Milú?
¿Quién te ha hecho eso?
¿Qué es esta historia?
- ¡Mil demonios! - Capitán, ¿está bien?
¿Quién es el calabacín que me ha hecho esto?
¡Néstor!
Nes...
¡Abdallah!
¿Abdallah?
¡Mil demonios!
¡Mil demonios, mil demonios!
¡Mil demonios, otra vez, otra vez!
Mala semilla, ¿qué haces aquí?
Espera.
Tengo algo para ti.
¿Un regalo para mí?
¡Qué bueno es el niño!
Toma esto. Para ti.
Gracias pero no era necesario.
Un reloj de cuco.
Magnífico.
SÍ, es magnífico.
Se le da cuerda así.
Oh, mil demonios...
Si crees que tú...
¡Alto!
Tú no tocar hijo de Emir.
Yo, Hassim, servidor de su alteza.
Yo traer carta de mi Emir.
"Querido amigo, te confío a mi hijo bien amado, Abdallah.
Sus venturosos días están en peligro.
La situación es grave aquí.
Si la fatalidad se cerniera sobre mí, como el halcón sobre la gacela,
sé que encontraría en ti el afecto, el asilo y el reposo.
Paz para ti y todos los de tu casa.
Firmado, emir Ben Kalish Ezab...
¡Pequeño, mala peste, te voy a corregir!
Señor, es espantoso...
¡Más tarde, Néstor!
Esos extranjeros se han instalado en el salón.
Tome un café, le sentará bien.
No, tengo que estar tranquilo. El monstruo despertará pronto.
¡Mil demonios, Abdallah!
¿Silvestre?
¡Mil demonios!
¿Esas son maneras de venir a desayunar? ¡En patines!
Muy bien, confiese que le intriga.
Sí, capitán, no lo niegue.
Vamos a desayunar.
¡Especie de fenómeno!
¡Deje de hacer bobadas!
Néstor, abre la puerta.
Disculpe, señor.
Pero el joven Abdallah se divierte haciendo sonar el timbre sin cesar,
y cuando abro la puerta, se esconde.
Esta vez es demasiado.
Ve a buscar la manguera, Néstor.
Abre, Néstor.
Buenos días...
Lo siento.
¿Qué desean?
Iremos directo al grano.
¿Qué sabe usted sobre el general?
¿El general Alcázar?
Ha sido presidente de San Theodoros.
Y derrocado por el general Tapioca.
Se convirtió en lanzador de puñales en un circo.
Y eso es todo.
¿Es realmente todo?
¿Qué le dijo ayer?
Sí, en la tarde cuando se encontraron.
¿Ayer?
Eso le extraña, ¿eh?
Le vi ayer pero, ¿qué nos dijo?
Que viaja, que está hospedado...
En el hotel Excelsior.
Eso lo sabemos.
Excelsior, ¿eh?
No se les puede ocultar nada.
¿Qué se le reprocha exactamente?
¿Abrocha? Perdón, reprocha.
No pretenda que le revelemos que se trata de tráfico de aviones.
Ni espere que le revelemos que el general está aquí
para negociar la compra de viejos bombarderos.
Se equivoca.
En boca cerrada no entran moscas.
- En moscas cerradas no entran bocas. - Así es.
Adiós, Tintín.
Gracias por su visita.
¿El general Alcázar?
Le encontrará en el vestíbulo.
¿ES este?
Está en plena conversación.
¡Si es Dawson! Le he conocido en Shanghai.
Y allá detrás del periódico, Hernández y Fernández.
Devuélvale su cartera.
Voy a seguir a Dawson de cerca.
¡Taxi!
Siga ese Jaguar negro.
Espéreme aquí, por favor.
Patrón, ¿ha leído el periódico?
Muy bien.
Los aviones de Mull Pacha marchan bien.
Pronto se desembarazará del emir.
Y ahora que Alcázar tiene sus aviones, Tapioca está perdido.
¿Qué es...?
¡Otra vez Abdallah!
¿Pero qué se cree este...?
Un muchacho y un perro blanco.
¿Qué?
¡Tintín!
El golpe de estado en Khemed se precisa.
Las tropas de Mull Pacha controlan Wadesdah.
Ben Kalish Ezab está en prisión.
Esas informaciones hay que verificarlas.
¡El padre de Abdallah!
¡Abdallah!
El pobre no se da cuenta del drama.
¡Mil millares de demonios!
Ese bribón, ese forajido, se acabó.
Se lo devuelvo a su padre.
Demasiado tarde, capitán, el emir ha sido derrocado.
¡Lo que faltaba!
¡Tengo que hacerme cargo de Abdallah!
Nada le impide partir.
Buena idea, pero ¿adónde ir?
- Al Khemed. - Eso, muy bien.
¿Qué? ¿En plena revolución?
No, prefiero quedarme aquí.
Le acompañaré.
Mull Pacha, aquí Dawson.
Tintín viene al Khemed.
Coloca esta maleta entre el equipaje.
¡Pasaportes, señores!
Lo siento, no pueden entrar en el Khemed.
¿Cómo?
Regresarán a Beirut en el mismo avión.
¡Rayos, venir desde tan lejos, para que nos despidan así!
Misión cumplida, Mull Pacha.
Excelente.
Buen viaje, Tintín.
Detesto que me zarandeen así.
Ah, qué divertido este traqueteo.
¿Qué otra desgracia nos caerá encima?
¡Mil rayos!
¿Por qué a mí?
¿Se ha hecho daño?
¡Mil millares de demonios!
¡Bravo por la comodidad de los aviones!
Cuanto más lo pienso, más evidente me parece.
Han anunciado nuestra llegada...
¿Qué pasa?
¿Qué quieres?
¡Fuego, fuego!
¡Es un motor!
¡KH-OZD a torre de control!
¡Motor derecho en llamas, intentaremos regresar a Wadesdah!
¡Motor izquierdo averiado, perdemos altura!
No es el momento de jugar.
¡Quiero un paracaídas!
¡Regrese a su sitio!
¡He pagado, exijo un paracaídas!
Veamos...
¡Díganles que se sujeten!
¡Vamos a aterrizar!
Ya está apagado.
Vamos a la sombra a esperar el equipo de socorro.
Wadesdah está sólo a 50km.
La ayuda no debe tardar.
¿Lo ha oído?
Si nos quedamos aquí, nos expulsarán.
Vamos, Wadesdah está cerca.
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