لومړۍ 200 کرښې.
Hola, Decker.
Estoy en el club nocturno Chateau en la 17...
con algunas de mis amigas.
¿Vendrás esta noche?
No veo la hora de verte.
Mándame un mensaje cuando salgas, adiós.
Decker, sólo quiero saber si recibiste mi mensaje sobre esta noche.
Me encantaría que pudieras mandarme un mensaje de texto.
Ese soy yo: Michael Decker.
Expatriado y ex muchas cosas,
pero ninguna por las razones que podrían creer.
En mi vida, nunca nada pasa por las razones que podrían creer.
Oye.
Oye, ¿qué está pasando aquí?
- ¿Por qué fue eso? - ¡Era dinero para ti!
¿Para mí? ¡Era mi dinero, así que devuélvemelo, joder!
¡No compres alhajas con mi dinero, nena!
- Oye. - ¿Qué?
Déjala en paz. Quítale las manos de encima.
Todo está bien, hombre. Todo está en orden.
Sólo estamos teniendo un pequeño... Mierda.
¿Cómo se dice? Un pequeño desacuerdo.
- Ven conmigo. - No, no, no.
Ya te dije, hombre.
Todo está bien, ¿sí?
No hay ningún puto problema.
No necesitamos que te metas, joder.
Esta puta estúpida.
La señorita viene conmigo.
Entonces, eres estadounidense. ¿Es por...?
Ven conmigo, te llevaré a casa.
Con una mierda. Vuelve aquí.
Hijo de pu...
Esto se acabó.
¡Trae una pistola!
CON UNA PISTOLA ENFRENTE
¿Qué demonios le pasó a mi auto?
¡Ese es mi auto!
Espere. Nos encargaremos de todo.
El que disparó está allá.
Dice que sólo hablará con usted. Dice que lo conoce.
La chica de allá es testigo, confirma su historia.
Mira quién se apareció. Michael.
- ¿Cómo estás? - Bien.
Pero he estado mejor.
¿Cómo está Delphine?
Pues, tú sabes.
Estamos envejeciendo.
Pero se mantiene en forma, no puedo quejarme.
Creo que habrá quienes quieran echarle un vistazo a esto.
La cosa no salió muy bien que digamos...
¿Es la única arma que traes?
Sí, sólo esa.
Por cierto, él tenía un arma
y estaba disparándome, y de no haber traído esa, estaría muerto ahora.
Obviamente, puedo portar mi arma donde se ondee la bandera americana,
pero también aquí tengo un arreglo especial de vez en cuando.
No respondiste mi pregunta, Michael.
¿Cuál es tu pregunta?
¿Portas alguna otra arma?
No.
Bien. Deja que hagan la investigación.
Por favor, no olvides que, como dije de no haber estado armado,
estaría muerto ahora. Y actuar en defensa propia no tiene
nada de malo, ni en Francia.
Michael... Sí.
Aun así, créeme
que el equipo a cargo de tiroteos va a investigarte larga
y detenidamente debido a tu pasado.
Pero me exoneraron.
Eso no implica que hayas mandado a la escoria a una bolsa. ¿O sí?
Pues, no.
Bueno, ven, vamos a tomar un café en la jefatura
mientras hago el papeleo.
Debo hacerte algunas preguntas sobre anoche.
Mademoiselle, por favor.
Haz una nota y pon tus iniciales en cualquier corrección, y fírmalo.
¿Por qué estás poniéndote tan formal conmigo, joder?
Soy un puto fantasma aquí, hombre.
No existo.
Michael, no sabía que estuvieras trabajando encubierto aquí.
Pues, no tendría sentido estar encubierto
si vas a decirle a la gente que estás encubierto.
Da igual, sólo firma la maldita declaración.
Está amaneciendo y estoy cansado.
¿Qué dijo la chica?
No puedo discutirlo contigo.
Sólo quiero saber si confirma lo que dije.
Si está dando la misma versión de lo que realmente ocurrió.
¿Tu versión?
Oye, no hay dos personas que recuerden hechos de la misma forma.
No puedo decirte lo que dijo la otra testigo.
Mira, hombre, maté al tipo ese esta noche.
Lo único que quiero averiguar es quién es.
Porque estoy metido aquí y no puedo contactar a mi gente para indagar nada.
Michael, escúchame.
¿Hace cuánto somos amigos?
Desde la época en que eras joven, idiota, nadabas en semen,
tenías cabello todavía y pesabas unos 23 kilos menos.
Qué gracioso. Lo suficiente para saber que la agencia te acusó injustamente.
Lo entiendo, lo entiendo. Muy a la americana, a la mierda la policía.
Y, ¿sabes? Yo me habría sentido igual.
Los tipos de la vieja escuela como tú y yo
son los únicos que siguen teniéndose respeto.
Así que, léela y fírmala.
Y vámonos ya.
¿Por qué iba yo a dispararle a un imbécil
cocainómano en el puto estacionamiento
para arruinar mi identidad secreta y meterme en todo tipo de tonterías?
Tú llenaste la mierda esa, fírmala tú.
Y por cierto, la que te di es mi pistola favorita.
Es evidencia.
¿Desde cuándo te importa una mierda la evidencia?
Fue un asesinato justificado.
Es el procedimiento, Michael. Lo siento.
Te di mi pistola favorita.
Ronnie Martin, Ronnie Martin.
Treinta y dos años nacido en Houston, Texas.
Ya le saqué esa mierda a un reportero.
Ya no te necesito.
Es dueño de un club nocturno.
Mejor dicho, debería decir que era dueño.
Sí, así es.
Ahí vienen problemas.
En mi vida, los problemas siempre llegan
usando un corto vestido negro y piernas largas. Siempre.
- Fue una noche larga, ¿no? - Sí.
Pero, con todo, es un nuevo día.
Lamento lo de tu novio.
Pareces devastada por eso.
Pues, estuvimos juntos por poco tiempo.
Ya veo.
Nos conocimos en el club donde yo bailaba.
Me obligó a dejar de bailar y acabó comprando el club.
Oye, ¿podemos fumar aquí afuera?
Es Francia.
Puedes fumar hasta en el Louvre.
Aquí puedes fumar en todos lados.
Gracias.
Bueno, y Ronnie tenía dinero.
Mucho dinero.
Mucho dinero, mucho dinero.
¿De dónde crees que sacó tanto dinero?
El teniente dijo que tú fuiste policía en los EE.UU.
Algo así.
Entonces, no tengo que explicártelo en detalle.
Sí, pero hay muchas formas de hacer tanto dinero:
Pueden hacerlo como proxenetas,
pueden hacerlo asesinando. O pueden hacerlo...
Él vendía metanfetamina.
O al menos trabajaba para gente la vendía.
Y durante su apretada agenda de venta de drogas,
también te golpeaba, ¿no?
Sólo cuando me portaba mal.
¿Por qué te quedaste con él?
Él impedía que me portara mal.
¿Y qué crees que vayas a hacer ahora?
Quiero llevarme su auto y volver a casa, pero la policía no me lo entrega.
Y por eso viniste, porque necesitas a un pariente
como una esposa o algo así, ¿no?
¿Podrías conseguírmelo?
¿Conseguirte, qué?
Su auto.
Tengo otro juego de llaves.
¿Y si te doy algo?
Yo creo que voy a pasar por ahora.
Ronnie tenía mucho dinero oculto.
¿Cuánto es?
Dos millones.
Te daré el diez por ciento.
Técnicamente, no es robo.
Diez por ciento de los dos millones que están en su auto.
No es robo.
- En cierta medida, sí lo es. - Pero es gente mala
y no merecen recuperarlo.
¿Qué crees que va a pasar si nosotros no lo robamos?
Yo creo que volverá a manos de los pelagatos de Ronnie
y pondrán a circular la droga en las calles,
es decir que es mejor que nosotros lo robemos
porque así al menos saldrá herida menos gente.
Precisamente.
Déjame preguntarte algo.
¿Segura que el dinero está ahí?
A él le gustaba alardear. Creí que eso me excitaba.
Y así es.
¿Tienes idea de qué hizo con el dinero?
Una vez al mes, llevaba una buena cantidad al banco.
- ¿Sabes a cuál banco? - No sé.
Yo me iba de compras mientras él lo hacía.
¿Sabes de quién era el dinero?
¿Qué más da? De un vaquero que vive en Houston, Texas.
Lo llaman Sr. Vargas.
SR. VARGAS
Son malas personas.
No merecen recuperarlo.
Si lo tomamos, le estaríamos haciendo un favor a la sociedad
y tú estarías haciendo tu trabajo.
Sí, jefe.
No está diciendo nada.
Estoy con él todo el día.
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