لومړۍ 200 کرښې.
Shimon, coma todo lo que quiera.
¡Uh! (GRUÑE)
¿Estas albóndigas son frescas?
Necesito ese maíz también.
Con palo, sin palo. No importa.
No juegan en este restaurante, ¿eh?
¿Qué demonios es esto de aquí?
¿Ya no dan esos baberos de langostas?
Lo siento, no. - (RÍE) Oh, no puede ser.
¿Otro plato? ¿Perdiste la razón? ¿Eh?
Dice: "Coma todo lo que quiera". Así que comeré.
Sí, pero aun así es demasiado.
Por favor, estás exagerando.
Mmm. ¡Uh!
Dime una cosa. ¿Alguna vez has considerado
cuánto tiempo perdiste en la vida orinando?
- Cientos de horas. - Tienes razón.
Bueno, podrías aprender algo
- durante ese tiempo, ¿o no? - Mmm.
¿Sabes quién va a ser millonario?
El hijo de puta que invente un auto
que funcione con orina.
- Sí. ¿Sabes qué? - No más tiempo perdido.
Ese tonto cerebro al fin... al fin ha hecho...
Cruzarías el país en auto.
Al fin salió algo bueno. Sí.
Tomas agua, Gatorade
- y malditos cafés todo el maldito viaje. - Sí.
Te paras, te sacas el pito,
lo metes en el hoyito donde va el combustible,
llenas esa porquería
y sigues tu camino. El Pipíus.
Así se llamaría. El Pipíus.
- Una fantástica idea. -¿Quieres otra buena idea?
¿Mmm?
Me voy a parar e iré por más comida.
Por Dios. No, no, no.
- (CHASQUEA LABIOS) Uf. - Leon, por favor, amigo.
- Cuando me desabroche el pantalón... ¿En serio?
- ...y el cinturón... Te vas a enfermar.
Mira el humo.
¿Uh? ¿Qué pasa contigo?
Voy a ir, Larry.
Ay, ¿en serio? ¡Uh!
Ay, sí.
Las patas de cangrejo.
-¿Son frescas? Sí, señor.
Creo que ya es suficiente. Siéntate y come.
¡Uh! ¡Wi! (QUEJIDO)
- No, no, no, no. - Oye.
Es el último plato de hoy.
Comiste cuatro platos. Demasiada comida.
Se terminó. Eso es todo. Adiós.
El letrero afuera dice: "Coma todo lo que quiera".
¿Me estás diciendo que no puedo comer
todo lo que quiera?
Todo lo que puedas comer si eres razonable.
Pero comiste de más, amigo. Estuve contando.
Costillas, dos kilos. Camarones, cuatro kilos.
-¿Quién eres, por cierto? - Soy Shimon.
¿Eres Shimon? - Soy Shimon.
Entonces eres el Wendy de este restaurante.
Soy la maldita Wendy. ¿Quieres ponerme una peluca roja y pecas?
- Sí, sí. -¿Qué te parece esto?
-¿Qué te parece eso? - Lo voy a hacer
después de que te largues.
Estás vetado de por vida. De por vida.
- De por vida. Eso es muy grosero.
- Muy grosero. - Ah, tú, amigo.
Aún puedes venir cuando quieras
porque comes como una persona razonable.
Sí, sí, comí un plato. ¿Sabes por qué?
- Porque la comida apesta. - No, tú apestas.
- No, tú apestas. - Tú apestas.
- Apestas. Tú apestas.
- Y tú también. - Tú apestas más.
- Tú apestas, Shimon. - SHIMON. Fuera.
Ambos, fuera. Ambos afuera.
Tú por siempre.
Y tú puede que puedas regresar.
- Púdrete, Wendy. - De por vida.
Solo hay otro más vetado que tú, Gary Busey.
Si este fuera un burdel, estaría furioso.
De por vida. Ya vete.
- (EN VOZ BAJA) ¿Puedo volver? Tú puedes volver.
Eso es jugar sucio. Eso es jugar puto sucio.
- Sí, en verdad que sí. - Qué poca. Necesito un postre.
¿Qué, estás loco? Te serviste cuatro veces.
-¿Quieres algo o no? - No.
¿No? Okey, pero no me dejes.
Date prisa.
Hola.
Mira esto. ¿Ah? Guau.
¿Sabes una cosa? Esto... esto es perfecto.
Tengo que pedirte un favor.
- Voy a... - Vaya, qué horrible manera
- de empezar una oración. No, no.
Estoy en una obra. Se llama La casa dividida.
-¿Y? - Sí. Voy a ser Lincoln.
-¿Tú vas a ser Lincoln? - (RÍE) Sí.
Qué divertido.
Y Lori Loughlin va a ser mi esposa, Mary Todd.
-¿Lori Loughlin? - Sí, Lori Loughlin.
- Oh. - Y lo... lo que pasa
es que le encanta jugar golf y esperaba
que pudieras patrocinarla en el club.
-¿No puede hacerlo alguien más? - No.
Por lo del escándalo
de las admisiones universitarias,
ningún club la acepta.
- Eso no es justo. - No. Ella es encantadora.
- Sí, seguramente. - Y por eso te pido...
-¿La discriminan en los clubes? - Sí, sí.
Terrible. Sí, la patrocinaré.
Ah. Larry, gracias.
- Lo aprecio mucho. - Sí. Es un placer.
Soy el campeón de los que nadie quiere.
- Lo sabes. - Claro, claro.
Un momento. Trabajaste con ella, ¿o no?
Sí, sí, en Seinfeld.
No, no, fue los últimos dos años.
No estuve ahí en ese episodio.
Ah, pero sí en el final, ¿no?
- Sí, Ted, estuve en el final. - Eso me imaginé.
Como sea, gracias. Le diré a Lori.
Muchísimas gracias, amigo. Debo irme.
Voilà.
Guau. Sí. (RÍE)
- Mira eso. "Atrapa un caftán".
Mi negocio. Solo mío.
Bueno, me gusta como pusiste tu cara
en todo el bulevar de Santa Mónica...
Ah, es cosa de ventas.
...como la reina Nefertiti.
Hay que gastar dinero para ganar más.
Es una inversión.
Creo que el negocio va a tener éxito.
¿Ahora entiendes por qué quería que vinieras?
Bueno, lo siento, tengo que irme.
- Ah, tengo una gran cita en la noche. - Oye, Irma se fue, ¿cierto?
Sí. Es la primera.
-¿Alguien que conozca? - Ah, sí.
-¿Quién? - No puedo ni decirte.
- Ay, por favor, soy yo. - No, no.
Te vas a burlar mucho de mí.
No me burlo. Ya dime.
- Sienna Miller. - (RÍE)
-¿Va a salir contigo? ¡Sí!
-¿Esa hermosa mujer? - Sí, voy a ver
su nueva película en la noche.
- Ay, no te creo. - Sí.
- Creo que le gusto. - De acuerdo.
-¿Sabes por qué? - Pues, ¿sabes qué?
- Sí, lo sé. Sé lo que es. - Sí. Atlanta.
Oye, cuando salgas con Sienna,
deberías mencionar los caftanes. Se ven fantásticos.
Es alta, delgada.
- Se le vería hermoso a ella. -¿Crees...? (RÍE)
¿Crees que usaría esa porquería?
- Sí. - Sé seria.
"Atrapa un caftán".
Uf, me encanta.
(PUERTA DE AUTO SE ABRE, CIERRA)
"Hace 87 años...
- (ORINANDO) - ...nuestros padres
hicieron hacer en este continente
una nueva nación
- concebida en libertad... - (SIGUE ORINANDO)
...y consagrada al principio
de que todas las personas son creadas iguales".
- (DEJA DE ORINAR) - (SUBE CIERRE)
"Hace 87 años..."
Muestra especial. Edgewater Park.
Por cierto,
si crees que te daré de mis palomitas,
- estás muy equivocada. - (RÍE)
Muy equivocada.
Si crees que puedes tener una cita
sin compartir la palomitas, estás muy equivocado.
- Oh, ¿esto es una cita? - Mucho.
¿Es una cita?
No sé, Larry. Dime tú.
Si compartes las palomitas, sí.
De acuerdo, sí... (SUSPIRA)
- Gracias. - Si no hay de otra.
Me pongo un poco nerviosa.
¿Nerviosa? Son amigos y familia.
No tienes de qué preocuparte.
Es lo más sencillo que vas a hacer.
¿Y no... no estás filmando otra?
- Mm. Ahora mismo. - Estás muy ocupada.
- Muy ocupada. - Sí.
Soy como Raquel y los vendedores de tapetes.
¿Quién?
Raquel y los vendedores de tapetes.
-¿Qué es eso? - Una parábola famosa
del Antiguo Testamento judío.
-¿Raquel y los vendedores de tapetes? -¿Nunca la habías escuchado?
- Nunca la había escuchado. -¿Y te dices judío?
¿De qué habla?
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