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Gente de Tulsa, esta es su última advertencia.
Entreguen a sus indeseables
y dejaremos tranquila a su ciudad.
Si se resisten, destruiremos todo lo que aprecian.
Esta es su última advertencia.
Gente de Tulsa,
-esta es su última advertencia. -Quédense aquí.
Entreguen a sus indeseables
y dejaremos tranquila a su ciudad.
-A mi señal. -Si se resisten,
destruiremos todo lo que aprecian.
-¡Avancen! - Esta es su última advertencia.
Entréguense. No hay dónde esconderse.
Sus héroes no los salvarán.
Mamá, es El Rayo.
Los Freedom Fighters están aquí.
Miren arriba, gente.
Por el Reich, los refugiados están huyendo y se dirigen hacia aquí.
Debemos esperar aquí.
Debemos darles una oportunidad para que lleguen a salvo.
A volar, caballeros.
Acabemos con esa basura Nazi.
Es justo lo que estaba pensando.
¿Qué demonios pasó? No logro ver nada.
¿Puedes ver esto?
Parece que tuvieron suficiente hoy.
Buen trabajo, Dama Fantasma.
Un tanque menos.
No es propio del Reich rendirse tan pronto.
Es un desastre, quería golpear a más Nazis.
No te preocupes. Hay más de donde vinieron esos.
Eso no es bueno.
Para nada bueno.
Overgirl.
Hay buenas opciones para que los cinco le ganemos a Overgirl.
A menos que traiga a sus amigos.
Justo debías decir eso.
Parece que vino toda la pandilla.
Vamos, debemos proteger a los refugiados.
Acércame. Tengo una idea.
¡John, ahora!
Quieto.
¡Rojo! Ve con Ray.
Yo me encargo de Overgirl.
-¿Rojo? -Sistemas, subnominal.
Está bien. Te sacaré de aquí.
Negativo. Falla total inminente.
Debes asegurarte de destruir mi corteza neuronal.
Tu corteza eres tú, amigo. No puedo.
No puedo permitir que los del Reich accedan a la información.
Debes ha...
El cerebro del androide, dámelo.
De ningún modo.
Sorpresa.
Fallaste.
-Volviste a fallar. -Falla esto.
No podemos contenerlos por siempre.
-Vamos. -Qué buen momento.
Tornado Rojo ya no está. Me dio su corteza.
¡Darrel!
Danos la corteza.
Váyanse. Yo los detendré.
No, John, no lo hagas.
Váyanse.
Disfrutaré matarte a ti más que al resto.
Vete.
Ponte a salvo. No pueden tener la corteza de Tornado.
No te dejaré.
No tienes opción, amigo. Ve.
COMBATIENTES DE LA LIBERTAD: EL RAYO
VIVIENDA JUSTA DE TULSA
¿Tu nuevo arrendador te dio una razón
-para el desalojo? -No.
Una semana después de que comprara el lugar,
vimos un aviso de desalojo en nuestra puerta.
Solo a nosotros. A nadie más del edificio.
Somos los únicos musulmanes.
Aún no empaquen sus maletas.
Enviaremos a alguien a investigar.
Gracias.
No quiero sacar a mis hijos de la escuela,
y otro lugar en el barrio es muy costoso.
Mi hermano, Michael, tenía mi edad cuando murió.
Eso sucedió hace ocho años. Era un militar.
Un explosivo lo mató en Afganistán.
Dio su vida por intentar hacer del mundo
un lugar mejor y más seguro.
Su sacrificio me inspiró a entregar mi vida
a también hacer la diferencia,
asegurándome de que todos, a pesar de su raza,
religión o género, tenga un lugar seguro para vivir,
es por eso que les pido que voten para expandir
las leyes de vivienda justa para abarcar a más gente,
como a los veteranos militares, y a los de la comunidad LGBT.
¿Qué opinas?
Quizá deberías cambiar a descafeinado.
Vamos, John, hablo en serio.
Yo también. Debes calmarte.
Has repasado tu discurso como 100 veces,
ya lo sé de memoria.
Solo quiero que quede perfecto.
No sudes. Y lo digo de forma literal,
te huelo desde aquí. Huele mal.
Llegaron los importantes.
Llegó el momento.
De hecho, John dará la presentación.
Dice que la sabe de memoria.
Mentira, es una total mentira. Lo logrará. Será grandioso.
Mi hermano, Michael, tenía mi edad cuando murió.
Tengo que detenerlo, señor...
Terrill. Ray Terrill.
Me temo que tenemos malas noticias. Tras considerarlo muy bien,
decidimos cerrar su departamento.
¿Cerrarnos?
Tengo una plataforma de cortes fiscales,
y el dinero debe salir de algún lado.
No pueden cerrar todo el departamento.
Hay gente que depende de nosotros.
Seamos sinceros.
Las comunidades de las que hablan no votaron por mí.
Me concentro en las que sí lo hicieron.
Oye, tranquilo.
Bajaste eso tan rápido, debe subir igual de rápido.
¿Y qué?
No tenemos que ir al trabajo mañana.
Al menos tú y Jerry lucharon.
Yo me quedé ahí con la boca abierta, como un tonto.
No fuiste un tonto.
De todos modos, nuestras quejas no lograron nada.
Algunas batallas no se pueden ganar.
Es a lo que me refiero.
¿Llegarás a casa para cenar? ¡Hay carne!
Sinceramente, no sé qué es más patético.
Que tu mamá usara emoticonos
o que tú tengas 22 años y sigas viviendo con tus padres.
No, ya sé qué lo supera.
Que aún no le hayas dicho a tu familia que eres homosexual.
Ya lo hemos hablado.
Y nunca tiene sentido.
Sabes lo conservadores que son mis padres.
Debo tratar ese tema de la forma correcta.
Esperar a tenerlo todo solucionado
solo es una excusa para aplazarlo.
Eres un aplazador y mentiroso.
Si lo aplazas y mientes, no funciona.
Si lo aplazo, es por una buena razón.
Aún están decepcionados
porque no entré al ejército como Michael.
¿Por qué no sales de casa?
Cuando tenga un nuevo trabajo que me deje ayudar a la gente,
-que pague las cuentas, lo haré. -Múdate a Suecia.
Te daremos un cuchillo del ejército suizo,
te llevaré a casa de Albert Einstein, y todo saldrá bien.
No todos tenemos fideicomisos
de grandes abuelos que inventaron las sodas de dieta.
A diario cuento mis bendiciones, no me juzgues.
Sí, hablando de eso,
un guapo extraño te ha estado mirando por diez minutos.
No.
Vamos, habla con él. Es lindo.
Puedo no ser gay, pero tengo ojos, estoy...
Es atractivo, míralo.
-Mira esos ojos. -No.
Haré ruidos raros si no lo haces.
-¿De acuerdo? -Por favor, no otra vez.
Ruidos altos, repugnantes,
vergonzosos, como graznidos, si no lo haces.
Este es tu momento.
-Hola. -Hola.
Disculpa, olvidé estacionar mi auto.
¿Me darías un momento?
¡Amigo! ¿En serio?
No te vayas.
Todo se ve grandioso, mamá.
Gracias, cariño.
Robert, la cena está lista.
-Raymond. -Papá.
Coman mientras aún está caliente.
¿Qué tal el trabajo, hijo?
¿Qué tal esa chica tan linda con la que trabajas?
¿Jenny?
Está bien.
Es muy adorable.
Debes encontrarte una chica así.
De hecho,
ustedes deben saber algo de mí.
No planeaba decírselo esta noche.
Ha sido un día terrible y...
Y ya no tengo empleo.
¿Perdiste tu trabajo?
Cerrarán nuestro departamento.
Ray.
Quizá esta sea una bendición disfrazada.
Quizá necesites esto para conseguirte un trabajo real.
Como cuando tu hermano perdió su beca deportiva
y decidió unirse al ejército.
Bueno, eso fue un desastre.
Ni siquiera sé en qué estaba pensando.
¿Quién les dice a sus papás de su homosexualidad en la cena?
John, te llamaré luego.
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