لومړۍ 200 کرښې.
-Ponedle el suero. -Dos unidades de sangre.
-No puede estar aquí. -Soy policía.
Necesito saber cómo está la paciente.
Estamos intentando salvarla.
-¿Cómo está? -Heridas por arma blanca,
ritmo cardiaco 35, y cayendo...
¡Fuera!
-Cuéntame. -Está en coma inducido.
Ha perdido mucha sangre, pero sus órganos están intactos.
Sobrevivirá.
Iba de camino a Alemania para ver a su madre.
Cuando vio que la seguían, volvió a su casa.
¿Sí?
En las cámaras de seguridad se le ve esperándola.
La chica sube al tren en Locknitz, y él sube con ella.
Dejó su coche en el aparcamiento.
Un Golf negro, debe de ser el que conocemos, todo cuadra.
Estamos intentando
conseguir su descripción, pero no es fácil,
va siempre con capucha. No es un aficionado.
Mierda.
Vale, gracias.
Es el tío que me ha estado siguiendo. Solo una persona le ha visto la cara.
Hania.
Solo serían cinco minutos con un psicólogo de la policía.
Pero es tu decisión.
EL DESHIELO
Vas a hablar con una amiga de mamá, ¿vale?
Me ha dicho que tiene galletas de chocolate.
¿Ahora esa es tu prioridad?
¿Por qué está enfadado el abuelo?
No está enfadado contigo.
-Buenos días. -Hola, Hania.
Soy Julia, encantada.
Esta es la amiga que te dije. Quítate el chaquetón.
-¿Qué es eso? -Un caballo.
Qué bonito. Oye, ¿y si vamos a una habitación especial?
¿Qué animales te gustan?
Mis favoritos son los delfines, los erizos y los hámsteres.
Sé por qué estoy aquí. Quieres que te hable de ese hombre.
Es verdad. Eres muy lista, ¿sabes?
Sí.
¿Crees que podrías decirme cómo era?
-¿Y si te ayudo? -No sé.
Voy a enseñarte unas fotos. Dime si es alguno. ¿Este?
¿Y este?
-¿Estás segura? -Sí.
Míralo bien.
-No es él. -¿Y este?
-¿No es ninguno? -No.
-Mierda. -¿Te dijo algo?
Tenía un caramelo y me dijo que me lo daría
si rezaba por papi.
Le dije que siempre rezo por papi.
-Muy bien dicho. -Esto parece una telaraña.
-Es verdad. -Tenía una así.
Es suficiente.
-Nos ha confirmado el tatuaje. -Seguimos sin saber su identidad.
-Ahora te mando toda la información. -Hasta luego.
No puedo llevarla a comisaría. ¿No lo entiendes?
Sí, pero estoy liado.
Janek, ¿no puedes retrasar la reunión?
Tengo que colgar. Adiós.
Joder, vaya mierda.
Tranquila, mami. Puedo ir al trabajo contigo.
¿Quieres ir a ver a la abuela Gosia mejor?
No me jodas, no tengo tiempo.
-Tranquilícese. -¡Date prisa, hostias!
¡Esa boca!
-Quiero una chuche. -Tengo prisa.
Una chuche.
-Esta. -¿La azul?
-Sí. -Vale.
-Déjame a mí. -Vale, hazlo tú.
Listo. Ahora sube, anda.
¿En qué trabajas, mamá?
Resuelvo todo tipo de misterios.
¿Quién es esa gente?
¿Los conoces?
No, es gente que estoy buscando o...
Con la que tengo que hablar o que necesita ayuda. Siéntate.
No salgas de esta habitación, ¿vale?
Vale.
Voy un momento a una reunión.
Basándonos en los tatuajes que ha confirmado la hija de Zawieja,
el sospechoso es Tomasz Wrobel.
Sabemos que fue paciente de la víctima
y que llevaba meses acosándola.
Ese cabrón seguía a Kosinska, y ahora te está siguiendo a ti.
En el cementerio le dijo a tu hija que rezara por Wojtek.
No puedo arriesgarme. Hania tendrá protección 24/7.
-Pondré vigilancia frente a tu casa. -Gracias.
Bueno, al tajo. Vamos a atar cabos
y a pillar a ese cabrón.
-Zawieja, siento lo de anoche. -¿En serio?
Sí.
¿Diga?
Somos Hania y la abuela.
Mami, ven.
¡Somos Hania y la abuela! ¡Mami, ven!
-¡Somos Hania y la abuela! -Es la radio de la policía...
-¿Qué te ha pasado? -Nada, un arañazo.
No. Fue un accidente de coche.
-¿Cómo que un accidente? -Un golpecito.
-Pero... -No ha sido nada.
Hola, veo que tu hermana pequeña ha venido de visita.
-Qué zalamero. Pero gracias. -Ya... Bueno, Zawieja.
Tenemos la posible ubicación de Wrobel. ¿Vienes?
-Claro. -Te espero abajo.
-Hasta luego, adiós. -Adiós.
Mamá, tengo que irme.
-Vale. -Llamaré a un taxi para que te lleve.
Os veo esta noche, ¿vale?
Gracias por venir.
Ojalá me hubieras llamado antes. Os he echado de menos.
El tiempo no da tregua.
Y eso no ayuda a la búsqueda del sospechoso Tomasz Wrobel,
al que se relaciona con el asesinato de la hija del fiscal Strzelecki.
Según fuentes no oficiales,
podría tener al bebé de Magda Kosinska.
La policía ha colgado la foto del sospechoso.
Si saben algo, llamen, por favor. Y ahora, para animarles...
No es un recién nacido, es un bebé de tres meses.
Despejado.
-¡Te voy a matar! -¡Policía!
-¡Suelte el puto cuchillo! -¡Dejad a mi hijo!
-¡Largo de aquí! -¡Cálmese!
¡Policía! El niño estará bien.
-¿De quién es este niño? -Mío.
-¿Seguro? -¡Que es mío!
Voy a soltarla y a enseñarle una foto así que no intente nada raro. ¿Vale?
Vale.
Tomasz Wrobel. ¿Es el padre?
-No. -¿Está segura?
-¡Solo me alquila una habitación! -¿Dónde está?
Hace una semana que no veo a ese psicópata.
-¡Tiene un garaje fuera! -¿En el patio?
-Junto al río. -Deja que coja al niño.
¿Es esa habitación?
-¿Es la que tiene alquilada? -Sí.
Sí. Tranquilo, cielo.
¿Qué puede contarnos de Wrobel?
Está loco. Nunca debí haberle alquilado la habitación.
Se pasaba el día gritando, y asustando a mi hijo.
Pero necesitaba el dinero.
Tranquilo, ya pasó.
Ya pasó...
Tranquilo, ya pasó.
-¿Dónde está el garaje? -Junto al río. El número 34.
-¿Tiene las llaves? -No.
Supongo que es aquí.
Mierda.
Que venga la policía científica.
No aguanto el olor...
-Hola. -¿Alguna novedad?
Wrobel tenía un garaje alquilado, había una cerda destripada.
De ahí sacó el regalo de Strzelecki. Trepa irá a comprobar
cuándo y dónde compró la cerda...
Vale. ¿Zawieja?
¿Algo más?
Hay un dron. Ya sabemos cómo espiaba a Magda.
Hemos comprobado todo. Wrobel no es de aquí,
Strzelecki no lo empapeló, ¿por qué esa obsesión con la familia?
No tiene sentido.
Zawieja, escucha... él tiene al bebé.
-Es lo más probable. -Vale...
-¿Cumplió condena en Goleniow? -Sí.
-Voy a pasarme a ver qué descubro. -Vale.
-Voy a avisar al alcaide. -Adiós.
-Guarde esto. -Muy bien. Nos vemos.
-¿Estás en casa? -Sí.
Hay comida en la nevera.
-Mira a ver si hay policías fuera. -Nos los estamos pasando genial.
-Sí, hay un coche de policía. -Bien.
-Llámame con lo que sea. -Vale, hasta luego.
-Hasta luego. -Te acerco hasta tu coche.
¿No crees que fuera Wrobel? Sé que hay algo que no te cuadra.
Adelante.
-La inspectora. -Pase.
Hola.
¿Así que Tomasz Wrobel? Aquí tiene su informe.
Siéntese.
Se equivoca de hombre.
Busca a alguien capaz de cometer un asesinato brutal.
Y Wrobel no es más que un cobarde.
Un mindundi. Los presos se aprovechaban de él.
¿Por qué cree que ha sido él?
No necesito darle explicaciones. Tengo mis razones.
Normal que haya aumentado la criminalidad.
-Quiero ver su celda. -Si ahí no hay nada que ver.
Aquí la tiene.
Es una celda grupal.
No encontrará nada ahí.
¿No hizo nada cuando le dieron una paliza?
¿No sabe lo que le hizo a esa niña de 15 años?
Lo encerraron por violación.
¿Usaba la biblioteca? ¿Tenía acceso a un ordenador?
Sí.
Como cualquier preso.
Lléveme a la sala de ordenadores.
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