لومړۍ 200 کرښې.
- Entrega tu cuerpo. - Entrega tu cuerpo.
- Entrega tu cuerpo. - Entrega tu cuerpo.
- Entrega tu cuerpo. - Entrega tu cuerpo.
- Entrega tu cuerpo. - Entrega tu cuerpo.
- Entrega tu cuerpo. - Entrega tu cuerpo.
Por favor, no te mueras.
No te mueras...
por mi culpa.
Te encontré.
Yo también...
te esperé.
CAPÍTULO 4: YO TAMBIÉN TE ESPERÉ
Sé que te has herido por mi culpa.
Pero no pensé que estuviera bien llevarte a un hospital.
Mi madre era médico, así que aprendí a dar primeros auxilios.
Abre la boca.
¿Qué?
- Abre la boca. - ¿Mi boca?
Es un caramelo.
Cuando era joven, mi madre solía darme un caramelo de fresa...
cada vez que iba al hospital a ponerme una inyección.
Después de eso, no tuve miedo de ir al hospital.
Me acordaba...
del sabor dulce de caramelos de fresa.
Sigue hablando.
Oh, claro. Cuando tenía nueve años,
me ingresaron en un hospital pediátrico de salud mental.
Después de desaparecer mis padres,
le dije a la policía que el culpable no es humano.
Quería que me dieran el alta, pero mi médico no me dejó.
Yo tampoco te habría dejado marchar.
Así que no dejé de vigilarle.
Y más tarde, le vi robando propofol.
¿Y qué hiciste?
Hice un trato.
"¿Quiere que grite y llame a alguien o dejará que me den de alta?"
No puedo olvidar el día que me dieron el alta...
y me fui a casa en el coche de mi tío.
Mamá.
Papá.
Por fin llegué a casa después de tres meses.
Pero no me gustaba estar tan sola sin mis padres,
así que me senté delante de la puerta principal.
Y me pareció que las dos luciérnagas que vi, eran mis padres.
Yo también...
te esperé.
ÁLGEBRA ABSTRACTA
¡Yeon!
¡Yeon!
Mírate. Eres... un completo desastre.
Me tenías muy preocupado.
- ¿Podrías callarte, por favor? - ¿"Calla"? ¿Por qué?
¿Por qué?
Eres el veterinario de...
¿Dr. Koo Shin Ju?
¿Directora Nam?
¿Os conocéis?
No puede ser.
¿Qué estáis haciendo juntos? ¿Eso significa que...
¡Yeon!
¡Finalmente lo hiciste!
Al fin la encontraste después de esperar 600 años como un tonto.
¿Cómo me llamaste?
Oh, lo siento.
Digo tonterías porque estoy muy conmovido.
Si me muero ahora mismo podría descansar en paz.
- ¿Estás llorando? - ¿Por qué estoy llorando?
Disculpa.
Permíteme presentarme.
Siempre fui su leal súbdito desde que era un espíritu de la montaña.
Y ahora mismo, soy su médico, guardaespaldas,
y ama de llaves.
Ni siquiera sabe lavar su ropa interior.
Sólo es capaz de vivir una una vida decente gracias a mi.
Cierra la boca.
Ahora entiendo por qué sabes todo lo relacionado con los animales.
¿Eras realmente un zorro?
No mires tan de cerca.
Ya no puedo confiar en nadie.
- Te entrevisté muchas veces. - Se lo tiene muy creído.
Hizo su propio autógrafo y practicó haciendo selfies.
Digamos que así debía ser.
Dios mío.
Yo me encargo de esto.
El bisel del reloj es de oro rojo, así que es un poco caro. 35.000 dólares.
¿Puedes hacer un descuento?
- ¿Perdón? - Era una broma. ¿No fue gracioso?
Nunca le he visto hacer una broma.
¿Qué tipo de persona te parezco?
El tipo de persona que todo hombre quiere ser.
De la cabeza a los pies.
Pero yo me veo como un completo desastre.
Estoy harto de despertar todas las mañanas.
No importa lo que compre o coma, nada me complace.
Debo haber vivido demasiado tiempo.
¿Cuánto cuesta ese reloj?
Este es muy barato.
¿Por qué llevas algo tan barato?
Perteneció a mi difunto padre.
Debe ser muy valioso para ti.
Si, es la cosa más valiosa del mundo para mi.
Dámelo.
¿No es linda la caligrafía?
Mi padre nunca aprendió para leer, así que le enseñé.
Dame esto.
- ¿Perdón? - Te lo cambio por mi reloj.
Está bromeando, ¿verdad?
No. Me pregunto cuál elegirás.
¿Familia?
O...
- ¿Nos vamos? - Vámonos.
Vale, vale.
Son gachas de pollo.
Está caliente. Yo te la soplo.
No soy un niño. Aparta.
Vendaste muy bien las heridas.
Gracias. ¿No tienes que hacer otra cosa?
Se cura de diferente forma que otras personas.
Pero tiene que descansar al menos un mes.
Está a tu cuidado.
Sería mejor para ti...
El poder del amor. Ese es el tratamiento más eficaz.
¿Qué?
El Sr. Lee tiene mal carácter, no puede expresarse y es tacaño,
pero es el mayor romántico del mundo.
Tiene propiedades valoradas en más de 30 millones de dólares.
Es muy guapo. No tiene enfermedades crónicas.
Su esperanza de vida es tan larga que resulta enfermizo.
Vete.
Me voy. Adiós.
Pero...
Dale su helado cuando se acabe las gachas.
Aunque se queje. ¿De acuerdo?
Y cuando se bañe, dale tres patitos de goma. Le encantan.
- ¡Oye, te dije que te fueras! - Me voy.
Me voy.
¿Qué es eso?
Algo que era la cosa más valiosa para un joven hasta hace un momento.
No tendrá nada como eso nunca más.
Igual que yo.
¿Qué? ¿Qué es?
Dame.
¿En qué estás pensando?
Sólo...
que algo simple como el helado podría hacer la vida...
así de dulce.
¿Cómo era tu primer amor?
¿Qué clase de persona era?
Nada de cosas como 'era bastante parecida a un loto'.
Se llamaba Ah Eum, que significaba "sonido alto".
Ah Eum.
Ese era su nombre.
No tenía un nombre vulgar como la gente de entonces.
Debe haber sido de una familia rica.
¿Cómo os conocísteis?
Inolvidablemente.
Me trató como a un perro.
¿Quieres morir?
Qué raro. A nuestro perro mascota le encanta cuando hago esto.
¿Qué? ¿Cómo te atreves? ¿Sabes quién soy?
Eres un zorro, ¿verdad? Soy Ah Eum.
No vuelvas más por aquí.
- ¿Por qué no? - Este es el lugar de descanso de un espíritu.
¿Por qué?
¿Eres tonta?
¿Por qué?
Dicen que el nueve-colas vuela a través del cielo.
Debes ser muy poderoso.
Ahora que lo sabes, lárgate.
A menos que quieras ser comida de tigre.
Quiero que me sirvas.
- ¿Qué? - Te daré arroz todos los días.
También te vestiré de seda. Vivirás de lujo. ¿De acuerdo?
Qué linda.
Era demasiado linda, así que le di un coscorrón y la despedí.
- ¿Y? - Y...
ella bajó, llorando, y regresó en un día.
Es persistente.
¿Quién ganó?
La dejé ganar.
Yo era increíblemente magnánimo en ese momento.
Por supuesto, todavía lo soy.
Soy muy magnánimo.
Si vuelves a fallar, voy a comerte.
¿Por qué no puedes hacer algo tan fácil?
Ya te dije que disparar una flecha es como montar el viento.
Y yo te lo dije que soy el maestro de ese viento.
- Hagámoslo de nuevo. - No tienes talento.
Humana, vete a bordar o a volar una cometa, ¿vale?
No te atrevas a darme órdenes.
Estás poniendo a prueba mi paciencia.
Mira a este chica. ¿Quién eres tú para tener paciencia conmigo?
Lánzala.
No era que no pudiera darle, es que no lo hice.
No quería que te hiciera daño.
¿Quién eres tú para preocuparte por mi?
Me gustas.
Pequeño humana. ¿Quieres que te caiga un rayo?
¿No es hora de que me lo digas?
¿Por qué debe ser una flecha?
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