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Bienvenidos al Centro John F. Kennedy
para las Artes Escénicas, en Washington D. C.
Recibamos al 27.º ganador
del Premio Mark Twain al Humor Estadounidense, Bill Maher.
Hola.
Los quiero.
Gracias a todos.
PREMIO MARK TWAIN AL HUMOR ESTADOUNIDENSE
Muchas gracias.
Dios mío. Gracias.
¿Cómo conseguiste este lugar?
¡Hola!
Dejen que toque la banda.
Me enorgullece mucho estar aquí, en Washington D. C.,
que hace muy poco descubrí que es la capital del país.
Durante 27 años, el premio más prestigioso de la comedia
ha sido otorgado a las mayores figuras del entretenimiento.
Nací en la ciudad de Nueva York.
La Primera Enmienda es la primera por una razón.
La Segunda Enmienda está por si la primera falla.
¿Escucho un "¡Demonios sí!"?
¿Qué se siente tener mi mano sobre tu cabecita?
He tenido y sigo teniendo una carrera increíble,
y este premio es la cereza del pastel. ¡Tarán!
Gracias por la noche más maravillosa de mi vida. Gracias a todos.
Gracias.
Esta noche sumamos otro nombre
a este panteón de leyendas de la comedia estadounidense.
Bill Maher.
Desde el Kennedy Center, en Washington D. C.,
bienvenidos al Premio Mark Twain al Humor Estadounidense.
Nuestra primera invitada de esta noche nació aquí mismo, en Washington D. C.
Es comediante, guionista, actriz y podcaster.
Recibamos a Whitney Cummings.
Bienvenidos al Premio Mark Twain al Humor Estadounidense,
que hoy homenajea a la leyenda de la comedia Bill Maher.
Este es, sin duda, el mayor honor para un comediante,
y quiero empezar recordando
que hace falta ser una persona muy especial para dedicarse al stand-up,
pero hace falta ser incluso más especial para elegir hacer comedia política.
Ser comediante político es como ser cirujano
y especializarse en coloproctología.
Este hombre decidió pasar su vida lidiando con imbéciles.
Y si esa metáfora fue demasiado rara,
tengo otra que puede ayudarles a entender
lo masoquista que es hacer lo que hace Bill Maher.
Ser comediante político es como ser comentarista deportivo
y elegir hablar solo de los Washington Commanders.
O, como los llama Bill, los Redskins.
Digan lo que quieran de Bill Maher, pero no que no es patriota.
Durante 30 años, Bill Maher ha dedicado desinteresadamente su vida
a usar el humor para unir a un país dividido,
trabaja sin descanso para cerrar la grieta entre la izquierda y la derecha.
Y felicidades, Bill. Misión cumplida.
Bill es un defensor incansable de la igualdad y la justicia.
Día tras día,
ha dedicado su vida a asegurarse de que las mujeres,
las personas racializadas y los más desfavorecidos tengan el mismo acceso
a la opinión de un millonario blanco, soltero y sin hijos,
por solo 23 dólares al mes.
Por apenas 270 dólares al año,
cualquiera puede ver a Bill Maher decirle a un físico ganador del Premio Nobel
que no tiene ni idea de lo que habla.
En ese caso, tenía razón.
Sé que creen que esta noche voy a burlarme de Bill
por nunca haberse casado,
pero yo no lo veo así.
Durante 40 años, Bill ha mantenido una relación muy seria y muy tóxica
con los Estados Unidos de América.
Bill y Estados Unidos son como esa pareja que todos creen que debería divorciarse,
pero Bill piensa
que, si logra convencerla de ir a rehabilitación una vez más,
volverá a ser la Estatua de la Libertad de la que se enamoró,
y no una maniacodepresiva que se emborracha
e intenta comprar Groenlandia.
Bill no deja pasar nada,
pero también es ese padrastro buena onda que te dice: "Si bebes,
mientras me llames, voy a buscarte. No te haré preguntas.
Pero estoy colocado,
así que voy a tardar un poco en llegar".
Sí.
Okey.
Bill es defensor de la libertad de expresión.
Cree que uno debería poder decir lo que quiera cuando quiera,
sobre todo cuando otro está hablando.
A mí no me molesta.
Mark Twain escribió una vez: "Pocas cosas irritan más
que alguien que está equivocado
exponga muy bien su argumento".
No creo que Bill lo vea como interrumpir a alguien.
Creo que lo ve como no dejar que alguien termine de decir su mentira.
Y creo que Mark Twain lo aprobaría.
Bill encarna la esencia de Mark Twain en más aspectos de los que imaginan.
Me enteré hace poco de que también se parecen
en su olfato para los negocios. Ambos fueron inversionistas muy astutos.
Mark Twain invirtió todo su dinero en nuevas tecnologías,
incluida la revolucionaria máquina compositora Paige.
Y Bill compró media tienda de marihuana.
Hola, amigo.
Con Woody Harrelson.
Bill Maher siempre fue innovador,
ya fuera impulsando la legalización de la marihuana
o siendo elegido Persona del Año por The Advocate en 2006.
Lo elogiaron por defender el matrimonio igualitario,
algo para lo que encontró tiempo
entre criticar el matrimonio heterosexual.
Pero ser innovador suele traer consecuencias y críticas,
y tengo un mensaje para los críticos de Bill Maher.
Los comediantes vemos las críticas como una señal
de que estamos haciendo algo bien, ¿no?
Todos sabemos que Bill recibió críticas por cenar con el presidente Trump,
pero todos pasaron por alto que fue para demostrar algo
que lleva años intentando probar.
Ver a Donald Trump, Dana White y Kid Rock juntos en la Casa Blanca
demuestra, de una vez por todas, que Dios no existe.
Me alegra que esta noche podamos homenajear a Bill,
aunque, ya saben, Trump ahora preside la junta directiva de este lugar.
Me acabo de enterar, no lo sabía.
Resulta que tiene mucho poder aquí
y decide qué producciones se presentan, así que disfruten los tres meses en cartel
de Hamilton Blanco este otoño.
Esta noche celebramos la enorme trayectoria de Bill Maher,
con sus programas de televisión, su pódcast,
y, si todavía no vieron sus 13 especiales de stand-up,
se los recomiendo mucho. Véanlos o vuélvanlos a ver,
porque, de alguna manera, hoy son incluso más graciosos y más vigentes.
Me encanta ver a Bill haciendo stand-up, en su lugar feliz, solo en el escenario,
sin fingir que escucha a los demás. Veamos un clip.
O sea, su teoría económica se llamaba "goteo".
Básicamente decían: "Nos estamos meando en ustedes".
Esa era la teoría. "Nosotros tenemos todo el dinero.
Si se nos cae un poco, es de ustedes. ¡Aprovéchenlo!".
Tenemos la Carta de Derechos.
Necesitamos también una Carta de Responsabilidades.
La libertad de expresión antes era una causa liberal,
hasta que se convencieron de que sentirse ofendidos
era más importante que la Primera Enmienda.
Lo hacen todo el tiempo.
Hacen una locura y luego me culpan por darme cuenta.
Y dicen: "Ahora eres republicano".
No soy republicano. Nunca lo he sido,
así que dejemos esa mierda de lado.
No soy republicano por las mismas razones de siempre.
Son demasiado religiosos.
Son hipócritas en lo fiscal y les molesta
que Estados Unidos gaste dinero que no tiene,
salvo cuando ellos gobiernan.
Entonces les parece perfecto.
Niegan que exista el racismo, que sigue existiendo.
Creen que el cambio climático es un engaño
y que las tetas de la chica del tiempo son verdaderas.
Los demócratas todavía necesitan un estudio más para cubrirse las espaldas.
Así que hicieron un estudio para averiguar
si tener gais en las filas afectaría la capacidad operativa.
Sí, claro. ¿Cómo se estudia eso?
Johnson, venga y hágame una mamada…
mientras les disparo este rifle a esos blancos de allá.
Déjeme concentrarme.
Y luego repetiremos el experimento cuando no me esté haciendo una mamada.
Y veremos si eso afecta la capacidad operativa. Bien, ahí vamos.
Un poco más a la izquierda.
No tú. Tú estás perfecto.
¿Saben qué me hace sentir viejo?
Cómo tiene sexo la gente en las películas.
Digo, siempre es muy apasionado.
En un ascensor o contra una cerca.
Llegan, quitan las cosas de en medio y ya está.
Mueven todo y listo.
¿Ustedes lo hacen así?
¿Entran, apartan cosas y ya?
Yo diría: "No, eso me lo regaló mi madre".
Lo peor que dijeron
que hizo Michael Jackson fue manosear un poquito
bajo las sábanas. Y, esperen,
no digo que eso esté bien. Es un delito.
Pero tengamos un poco de matices. Porque, ¿saben?
Cuando tenía 12 años,
dos abusones me dieron una paliza brutal en el patio del colegio.
Me llenaron la cara de puñetazos. Y si pudiera volver a 1968
y cambiar esa experiencia por una estrella del pop masturbándome suavemente,
lo haría sin pensarlo.
Frankie Valli podría masturbarme.
Glen Campbell podría masturbarme.
Tommy James y los Shondells podrían masturbarme.
Lo dije desde el principio. Jamás iba a reconocer la derrota si perdía.
Todos decían: "Fumas mucha marihuana".
Pues parece que fumo la cantidad justa.
¿Saben por quién siento pena en Estados Unidos? Por las prostitutas.
Porque, ¿qué puede ponerse una prostituta hoy en día?
¿Saben…?
¿Qué puede ponerse una prostituta para decirle a un posible cliente:
"No, soy prostituta de verdad. Vendo este culo.
No voy camino a una entrega de premios. Soy prostituta.
De verdad"?
Bill, has hecho muchísimo por la comedia y por este país.
Creo que lo que más me gusta de ti
es que no finges que odiar a Estados Unidos está de moda.
Ningún otro país podría producir un Bill Maher,
y ni quiero imaginarme cómo sería este país sin ti.
Te quiero. Gracias. Felicidades.
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