The first 200 lines.
Bueno, pues...
llegó el verano.
Ya va siendo hora de ir al dentista.
¿Y eso de "ya llegó el verano", a qué venía?
Nada, es que hace un calor terrible.
Detesto ir al dentista y lo he estado evitando todo este tiempo.
¿Y lo de "hace un calor terrible"?
Nada, que es verano.
Ah, ¿en serio?
Busqué en internet y decía que si duele con cosas calientes, ya estás perdida.
Sí, eso se oye mucho.
La verdad, sí duele.
Lo caliente.
Es verano.
El verano me pega fuerte.
Ya no puedo seguir viviendo así.
¡Pero no lo haré!
¡No quiero ir al dentista!
¡Odio ese zumbidito agudo de las máquinas!
¡Y cuando tocan el nervio duele, es lo peor!
¡La anestesia, las radiografías, todo me cae fatal!
De entrada, me incomoda muchísimo abrirle la boca a un desconocido.
¿Por qué?
¡Da cosa, ¿no?!
¡Ni a mi familia le dejo ver dentro de mi boca!
¿Ah, sí?
¿Tú sí la enseñas?
Cuando se me clava una espina de pescado y cosas así, sí la enseño.
Yamamoto, bajas demasiado la guardia.
¿Me dices eso solo por enseñar la boca?
Cuídate un poco más.
Me cuido.
Pero oye, hay algo del dentista que no soporto.
¿Qué?
Cuéntame, cuéntame.
Quejémonos del dentista.
Ya sabes, te dicen: "Si te duele, levanta la mano", ¿no?
Sí, lo hacen.
Yo la tendría levantada todo el tiempo.
Pues eso hice, me dolió y levanté la mano.
Y vinieron y me la bajaron.
Qué terrible.
Sin duda, terrible.
Así que pensé: "¿Por qué?".
Ahí comprendí que no iban a parar, hiciera lo que hiciera, y me resigné.
¡Quiérete un poco más!
Me quiero.
Oye, Yamamoto, ¿por qué estás tan morena todo el año?
¿Y ese cambio de tema?
Es que pensé que tienes los dientes blancos.
Será por el contraste con la piel.
Qué forma tan burda de conectar los temas.
Soy de piel morena y me pongo morena con facilidad.
¿Estás bien?
Te veranoquemas mucho en esta temporada.
¿Qué clase de verbo es ese?
¿Tu hermano también se pone moreno?
Más todavía.
Mira.
Qué mocoso.
Ah, qué calor.
¿Está encendido el aire acondicionado?
Es que las ventanas son enormes.
A esta hora no se puede hacer más.
Voy a comprar algo frío.
Tengo un cupón para un helado triple.
¡Qué bien!
Dámelo.
Yo te compro el tuyo.
Qué suerte.
Yo pediré un café, que si no se me enfría el estómago.
Bueno, nos vemos.
Sí que es verano.
¡Ya volví!
Si está al cincuenta por ciento, con el dinero de uno te llevas dos, ¿no?
¡Increíble!
Qué tierna es, emocionándote por algo tan obvio.
Me encanta el de caramelo, pedí las tres bolas iguales.
Te ves feliz.
El de la tienda me preguntó si quería los tres iguales.
Me puso muy contenta.
¡Helado!
¡El helado está heladísimo, maldición!
No te enojes con el helado.
Ah, cómo duele.
Necesito algo caliente, invítame a tu café.
Pero espera, lo caliente también te afecta.
¡Ah, cierto! ¡Caliente!
¡El sol pega fuerte, y lo caliente también! ¡Basta!
¡Me muero!
¿Por qué cuando miro el sol...?
¿Me dan ganas de estornudar?
Ni idea.
Ya basta, estoy hecha pedazos.
Me voy.
Ve al dentista, ¿sí?
Iré.
El patio de comidas
Hasta ma...
Ayer sufrí acoso.
¿Qué?
¿Hay de esos en este pueblito?
Pero si el tren ni siquiera va tan lleno.
No, no fue así.
Volviendo de noche, alguien en bicicleta por detrás
al adelantarme...
¡me agarró!
Qué asco.
¿Cómo era él?
Un joven.
Como de secundaria.
Y hasta hizo un gesto de victoria.
Imperdonable.
Tampoco es que le dé mucha importancia.
Pero sí me sorprendió algo...
¿Cómo decirlo?
Ni siquiera pude soltar el típico grito de "no" de chica.
¿Y qué dijiste?
¿Un saludo de judo?
Me salió con una voz muy grave.
Me sorprendió pensar dónde había dejado "mi feminidad".
Tranquila.
El "no" ya nadie lo grita hoy en día.
Solo lo dice Shizuka cuando le espían el baño.
Y que alguien te manosee el pecho significa que te ven atractiva como mujer.
Solo mírame a mí.
A mí nunca me ha pasado nada parecido.
Como si fuera motivo para celebrar...
Por cierto, escucha,
en la primaria había un chico súper intenso.
Takizawa, el levanta-faldas.
Vaya apodo tan descriptivo.
Le levantó la falda a cada chica de la clase sin falta.
Excepto a mí, porque no contaba para él.
Eso quiere decir que me veía como todo un "hombre".
Eso creo.
¡Eso es!
Así que como todo buen hombre que soy, déjame que resuelva.
¿El qué?
Lo que sea.
Entonces tráeme agua.
¡Voy!
Qué buen ánimo de repente.
Gracias por esperar.
Tu caballero apuesto y varonil te trae el agua.
¡No!
Qué mal, qué mal, qué mal...
Así que sí hay gente que aún dice el "no" de chica.
¡No es eso!
Eso fue un gas.
De macho.
Vamos, los hombres se tiran gases en público.
No creo que sea así.
Y sonó muy tierno, por cierto.
Es solo un contraste cliché.
¿No lo conoces?
Soy muy varonil y salvaje.
¿No estás forzándola demasiado hoy también?
¿Cómo que "hoy también"?
¿Hubo una "vez pasada"?
Bueno, ya me voy al trabajo.
Como soy tan macho, me voy a comer un combo de ramen grande.
Si siempre dejas comida.
Comí de más, tengo náuseas.
Qué raro.
Creía tener apetito de chico.
Mentira.
Solo es mi imaginación, mi imaginación...
Qué mal...
Ah, qué mal...
Esto es muy malo...
Q-Qué miedo...
Oye, nena.
Tienes un buen trasero.
Es broma.
¡Yamamoto...!
¿Dónde quedó tu hombría?
¡Voy a matarte!
Perdón.
Yo también tengo miedo, regresemos juntas.
Toda la vida regresemos juntas.
El patio de comidas
Hasta mañana
Hola.
¿Qué pasó?
¿Tuviste una pelea callejera de gatas?
Mi política es no pelear con mujeres.
¿Qué?
¿Ese "gato" no era hembra?
Wada, estás usando ese término sin conocerlo.
¿Cambio de imagen?
No, en serio no tuve tiempo en la mañana.
¿Te quedaste dormida?
Qué raro.
Que no.
Mi hermano dijo algo muy molesto esta mañana y discutimos.
¿Qué dijo?
Prefiero no hablar de eso.
Oye, oye.
Somos amigas, ¿no?
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