The first 168 lines.
¿Te citaron a una comisión investigadora?
Sí.
Conque Deborah Darkian, ¿eh?
Te cito a la Cámara Estelar del Grand Merillian para una investigación.
No tienen ninguna potestad legal. No tienes porqué seguirles el juego.
Pero irás, ¿verdad?
Siento que aún hay muchas cosas que puedo averiguar.
¿Sabes cómo se llama la comisión de Deborah?
Sus reuniones son famosas, pero nadie sabe qué ocurre en ellas.
Nadie dice nada al respecto.
Y por eso la llaman…
"La merienda de las damas mudas".
Bienvenida, Constance Grail.
Veo que aún conservas tu cabeza.
Como bien deberías saber,
no se puede hablar de lo que ocurre aquí.
¿Aun así piensas asistir?
Sin problema.
Son las lamebotas de Deborah.
A decir verdad, recibí una carta de tu amiga Pamela Francis.
¿De Pamela?
Dicen que el cabello de la pobre acabó blanco como la nieve.
Pero en su carta dijo que nada de lo que hiciste infringió la ley.
Por ende, alguien más tiene que intervenir para hablar de tus delitos.
¿Delitos?
Es decir, que tendrás el honor de que nosotras te juzguemos.
No querrías acabar como Scarlett Castiel, ¿o sí?
¿Scarlett?
Fue horripilante.
El rostro del que estaba tan orgullosa rodó por el suelo como un juguete.
Absolutamente todos, incluso los más despreciables,
aplaudieron, rieron y abuchearon.
Yo nunca podría soportar la vergüenza de tener un final tan humillante.
¿Qué crees que haces? ¿Tomarme de la mano?
Hasta ahora, siempre le pedí que me salvara.
Pero no esta vez.
Hoy vamos…
¡a pelear juntas!
Es una farsa de mal gusto, pero voy a seguirles el juego.
¿Cómo dices?
¿No me oíste? Escucha bien.
Yo…
Yo no estoy sola. Prepárense para que las juzguemos.
¿Sí?
El baile del conde John Doe tuvo que ser un duro golpe para ti, Deborah Darkian.
¿Te refieres a las bailarinas?
Con el debido respeto, fui yo quien reportó el caso a la policía militar.
Es horrible que hubiera traficantes de personas.
Solo de pensarlo se me hiela la sangre.
¿Y por qué todos los implicados tenían vínculos con los Darkian?
Como el marqués de McLain, que parecía amigo de los esclavistas.
Esther,
hablo de tu esposo.
Dudo que pueda evitar la cárcel.
No obstante,
podría recibir una sentencia más leve si delata al cabecilla.
Han de estar al tanto del trabajo de mi prometido, ¿no?
Dependiendo de tu testimonio, con mucho gusto mediaré con él.
Bien.
Si esto se mantiene así…
Te dejo el resto.
Gracias, Scarlett.
La marquesa de McLain debería saber que Deborah Darkian estuvo implicada.
Si la hago declarar…
Señoras.
¿Acaban de oír algo?
Vaya, por cierto.
¿No estaba el marqués de McLain a punto de abandonar el país?
¿No es así, Esther?
No volverá en un tiempo, ¿verdad?
Así es.
¿Qué acaba de pasar?
¿Sigues sin entenderlo?
¿Creías que la hija de un vizconde podría aplastar a un Darkian?
Bueno, creo que es hora de votar.
Decidamos si es a mí o a ti a quien se debería juzgar.
En una situación como esta…
Pero, si te arrodillas ante mí como una niña buena,
tal vez llegue a la conclusión de que Pamela estaba delirando.
¡Es una…!
¿Y bien? ¿Algo más que decir?
Yo…
¿Sí?
Yo…
¡No estoy de acuerdo en lo absoluto con tus métodos!
Me da igual lo que hagan.
¡No pienso dar marcha atrás!
Tú…
Hola, hola, con permiso.
Cielos,
miren lo tarde que se me hizo por tener que pasar por tanta formalidad.
Hay que ser muy grosera para entrar sin invitación, Abigail O'Brian.
Las cuatro grandes familias nobles del reino son los Castiel,
los Richelieu, los Darkian y…
Encantada, señorita.
Ella es…
¡una O'Brian!
Disculpa, ese es…
El asiento de Susannah Neville, hoy asisto en su lugar.
Aquí está por escrito.
Entonces, si firmas aquí…
Solo les diré una cosa.
Esther. Janine.
Caroline.
Si no quieren que las aplaste, hagan lo que les diga.
Muy mal, Abigail.
Eso sonó a amenaza.
Si insistes en amenazar a mis amigas, me veré obligada a recurrir a la ley.
Me temo que no puedes, Debbie.
Nada de lo que se diga aquí puede salir de esta sala.
Tú misma creaste esa regla.
Discúlpenme.
No me siento nada bien. Tendré que retirarme temprano.
Escucha, no deberías correr estos riesgos tan imprudentes.
Estás en un mundo despiadado.
Este… Muchísimas gracias.
Mejor dale las gracias a Randolph Ulster.
¿Al conde?
Ayer fue a mi residencia a pedirme que ayudara a su prometida porque creía
que se metería en problemas.
Había investigado a las participantes y me había conseguido esta carta.
¿Por qué será que me siento…
tan avergonzada?
¡¿Constance Grail?!
¡Lo sabía!
¿Podemos hablar un rato?
Disculpa, ¿quién…?
¿Cuándo empezaste a admirar a Scarlett Castiel?
¿Te estás rebelando contra el lema de tu familia? ¿La honradez de los Grail?
¿Te aburriste de portarte bien?
¿No te frustró que todos los periódicos se centraran en la muerte de Teresa?
¿Eh? ¿Quién es Teresa?
¿Ya lo olvidaste? Fue la otra cosa que pasó en el baile de Emilia.
¿Lo de entonces?
¿No lo sabías?
Como su amante la dejó,
intentó matarlo y se suicidó.
¿Así que está…?
-¡En fin! ¿Qué hay de ti y tu prometi…? -¿No fue suficiente, Amelia?
¡Aldous!
El jefe de redacción ya te dijo
que te degradará si haces más entrevistas no programadas.
¡Hasta otra, Constance Grail!
¡Confío en que responderás con honradez!
¿Era periodista?
Diablos.
Perdona a mi colega.
Descuida.
Soy Aldous Clayton, de la compañía Mayflower.
Avísame si Amelia vuelve a darte problemas.
Gracias.
Qué extraño fue todo…
Mejor haz de cuenta que te cruzaste con algún gato.
"La señorita C, hija de un vizconde, imita a la infame Scarlett Castiel.
Consume alucinógenos, ahora prohibidos, y pasa sus días en orgías descomedidas".
¡Son disparates! ¡Disparates aterradores!
Y que lo digas.
Qué lástima.
Y yo que veía a Amelia Hobbes como un modelo a seguir.
¿Un modelo? ¿Ella?
¿Nunca te lo dije?
Quiero seguir soltera y convertirme en periodista.
¿De verdad?
Tú lo dijiste, ¿no?
Como adoro estar al tanto de los rumores,
tú misma me sugeriste que me hiciera periodista.
Nunca nadie me dijo algo así, ni de broma.
Me hizo muy feliz. Me sentí reconocida.
No comments yet. Be the first to leave one.