The first 200 lines.
Jimmy K.
Sí. Aquí Jimmy K.
Habrá silencio radial. Orden de Isaac.
Llama a tus botes.
- Silencio. - Hazlo, o lo haré yo.
Te digo que esperes.
- Entendido. - Bien. Esto te dolerá.
Ya me duele, carajo.
¡Por Dios!
Jesse, no me dejes...
No puedes dejarme morir.
- Sí, ya sé. - No entiendes.
Si jalo, puedo romper una arteria. Debo empujar.
¿Cómo sabes? ¿Y si es al revés?
Sé lo que hago.
- ¡No eres médico! - ¡Cállate, Dina!
Dina.
Sé lo que hago. ¿Sí? Confía en mí.
Ya sé.
- Toma un poco. Te ayudará. - No.
- ¡Toma! - Dije que no.
De acuerdo.
Hazlo de una vez.
¡Soy yo!
¡Jesse! ¡Dina!
¿Cómo se llama tu caballo?
Shimmer. Estoy sola. ¡Abre la puta puerta!
- ¿Dónde está? - ¿Qué te pasó?
¡Dina!
- ¿Se...? - Está bien. En el vestidor.
- En el vestidor. - Ellie, ¿dónde estabas?
GRACIAS, SEATTLE T.X.
Hola.
Déjame ver.
¿El bebé está...?
- Sigue ahí. - ¿Cómo lo sabes?
Instinto.
Siéntate por ahí.
Bien.
Quítate la camiseta.
Levanta los brazos.
Tres, dos, uno.
¿Vas a contarme qué pasó?
La encontré.
Encontré a Nora.
Bien.
¿Sabe dónde está Abby?
Sí. Pero solo dijo dos palabras.
"Ballena" y luego "rueda".
- ¿Qué significa eso? - No sé. Tal vez nada.
Estaba infectada. Ya no era muy coherente.
La hice hablar.
Creí que me costaría más...
pero no.
Fue fácil.
Le pegué sin parar.
¿La mataste?
No.
La dejé ahí.
Bueno, quizá recibió su merecido.
Quizá no.
Fue hace mucho tiempo.
Antes de llegar a Jackson.
Había una base de Luciérnagas en Salt Lake City.
Tenían un hospital. Iban a usarme para crear una cura.
Pero para eso, yo debía morir.
Joel se enteró...
y mató a todos los del hospital.
A todos.
Mató al padre de Abby.
Era médico.
Joel le pegó un tiro en la cabeza...
para salvarme.
Por eso fueron tras él.
¿Sabías quiénes eran?
Pero sabía lo que él había hecho.
Lo lamento.
Tenemos que volver.
DÍA TRES
¿Te sobran balas 9 milímetros?
Gracias.
No deberías estar levantada.
Enseguida vuelvo al sofá.
Te lo prometo.
Dame la muñeca.
La otra.
Es para la suerte.
No sé si a ti te sirvió.
Estoy viva.
Si quieres que Ellie se quede, puedo ir solo.
No.
Es más seguro juntos.
El punto de encuentro es cerca.
Si Tommy está ahí,
volveremos antes del anochecer.
Muy bien.
¿Puedes trancar la puerta?
Sí. Vayan.
Sí.
- ¿El punto de encuentro? - La librería.
¿Piensas contarme cómo encontraste el teatro?
¿Piensas contarme qué te sucedió anoche?
Seguimos la ruta más lógica a la ciudad
y encontramos a Shimmer.
Sigue ahí y está bien, por si te interesa.
Luego vimos las pintadas en la estación de TV
y supimos que fueron ahí.
Nos separamos para cubrir la zona y empezamos a buscar.
Así di con el teatro.
Lo haces parecer fácil.
Nos llevó dos días.
Y unos cuantos sustos.
Gracias.
En serio.
Sé que estás enojado...
Anoche Dina dijo: "No puedo morir".
No: "No quiero morir". "No puedo".
Y no aceptó el whisky que le ofrecí.
Dina, que jamás había rechazado un trago gratis en la vida,
segundos antes de que le arrancara una flecha de la pierna.
- Qué raro. No sé por qué... - Sí, lo sabes.
No soy estúpido, puedo verlas.
Algo cambió entre ustedes dos, Ellie.
Se miran distinto.
Sí. Seguro a ti te cuenta cosas que no me cuenta a mí.
Como que está embarazada.
Carajo.
Mierda. ¿Estabas adivinando?
Por Dios.
Es obvio que va a decírtelo.
Así que hazte el sorprendido, ¿sí?
Esto no cambia las cosas entre nosotros.
¿Que todo cambie no cambia nada?
¿Qué tal esta novedad?
Voy a ser papá, o sea que yo no puedo morir.
Pero, por ti, estamos en una zona de guerra.
¿Qué tal si olvidamos las disculpas, buscamos a Tommy
y saco a mi hijo de Seattle, carajo?
SIENTE SU AMOR
¿Hay más de una?
Supongo. No sé.
Aceleremos el paso.
Dime que estamos cerca.
Creo que faltan dos calles.
Esperemos un rato, a ver si amaina, y luego...
Mierda.
- ¡Corre! - ¡Lo veo!
¡Date por muerto, Scar!
No hay salida, cretino.
¡Ahí! ¡Entra, agáchate!
Está entrando al garaje. ¡Corran!
¡Al suelo!
Pedazo de mierda.
El mundo no está en equilibrio, ella me guio aquí.
- ¿Cómo atravesaste el perímetro? - Debo descansar.
- ¿Cómo? - Que Ella me guíe.
El mundo no está en equilibrio, ella me guio aquí.
No hay equilibrio Ella me guio aquí. Debo descansar.
- Que Ella me guíe. - ¿Qué?
Que Ella me guíe.
Quítenle la ropa.
- ¡No! ¡Suéltenme! - ¡Ven acá!
Vamos, desgraciado.
- Arrástrenlo. - ¡Vamos!
¡Vamos, carajo!
Vamos. Rápido.
Ya suéltame.
Ellie.
- ¡Ellie! - ¿Qué?
Ellos son seis. Nosotros, dos.
- ¿Cómo crees que acabará? - ¡Es un niño!
Ellie, esa gente se mata entre sí.
Se linchan. Se destripan entre sí.
Incluso a los niños.
No pienso morir aquí.
No por ellos.
Esta no es nuestra guerra.
Vámonos.
Una buena noticia.
Parece que la tormenta es una zona de convergencia.
Se hará aún más intensa.
Ya se dio la orden verbal. Está todo listo.
Los oficiales están a la espera,
pero las tropas tienen miedo, creo.
¿Y tú no?
A las 21:30, habrá oscurecido.
- Cargaremos los botes... - ¿Noticias de Abby?
Desde ayer, ninguna.
Aún no encontramos a Owen.
Ahora tampoco a Mel.
Así que desapareció todo su equipo. Justamente esta noche.
Tenemos a Manny.
Tenemos a muchos como Manny, ¿no?
Y suficientes como Owen y Mel.
Pero una sola Abby.
¿Qué carajo te pasa?
Es buena soldado. Excelente.
Pero tenemos un puto ejército entero,
y actúas como si ella fuera lo más importante...
¿Estás enamorado?
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