The first 162 lines.
Me alegra haber tenido la ocasión de verte.
¿Quién iba a decir que la princesa heredera manejara dinero tan turbio?
Con razón eres el interventor del tesoro, seas asistente o no.
Por favor, le agradezco todo lo que ha tenido a bien contarme.
Espero que nos veamos más a menudo, Rufus May.
¿Y bien?
Como sospechabais, parece ser que Aldous Clayton va de camino a interrogarla.
Residencia Huxley
El aposento de mi señora está al final del pasillo.
Me he asegurado de que nadie os moleste.
Aisha Huxley…
¿Qué la habrá empujado a confesar ahora un crimen de hace diez años?
Ah, pero ella no es la presa que buscas, ¿verdad,
Deborah Darkian?
Me he asegurado de que nadie os moleste.
¡Maldita sea!
¡Eh, tú!
Se ha llevado… el frasco de la medicina.
Salvador de Daeg Gallus…
Se debe referir a ese hombre.
Sharon… Investigad a mi prima Sharon…
Lo haré. ¿Alguna cosa más?
Scarlett…
¿Crees que Scarlett… me perdonará?
Seguro que sí.
Menos mal…
La deshonra de un perro guardián es responsabilidad de su dueño, ¿no es así?
¡Asesino!
Adiós…
Abigail O'Brian.
¡¿Qué hace aquí un asesino en busca y captura?!
La mató otro. A mí solo me han tendido una trampa.
¡No se puede ser un perro más estúpido!
¡Podrías haber sido más listo al respecto!
Que yo no lo hice.
¡No pongas excusas!
¡Por eso fracasas, perro callejero sarnoso!
¡Escúchame, vieja bruja!
Esto… ¿quién es esta señora?
Es la señora Audrey, nuestra maestra.
Nos enseña a maquillarnos y a elegir el vestido adecuado.
Y a cómo manipular a los hombres.
¿Manipularlos…?
Ay, qué encanto.
No pasa nada si no lo entiendes.
¡¿Cuánto tiempo pensáis estar de cháchara?!
¿Por qué todos los que trae Abigail son tan rematadamente…?
¿Qué tiene que ver Abby con esto?
El anterior Duque O'Brian me encargó la custodia de este lugar.
¡Pondré de patitas en la calle a quien holgazanee!
-No hagas eso, idiota. -Oye.
Mira abajo a la derecha.
Es Sharon Spencer, la prima de Aisha.
Parece que murió el mismo día.
Dicen que fue un suicidio, pero apuesto a que la asesinaron.
Otra vez Daeg Gallus…
Trabajan rápido.
Debe de haber algo que no quieren que salga a la luz.
Con permiso.
¿Conde?
¡Vaya! ¿Venís a por ella otra vez?
Necesito que escuchéis con calma.
Han arrestado a Abigail por sospechas de haber asesinado a Aisha Huxley.
Hubo un soplo anónimo.
Decía que el fugitivo Aldous Clayton
no es otro que Rudy, el portero de Folkvangr,
y que fue Abigail quien le proporcionó su identidad falsa.
Abby…
Por tanto, la están investigando como cerebro del asesinato de Aisha.
Pero si Abigail no tiene nada que ver con Aisha.
Abigail le escribió a Aisha hace una semana.
Me aseguraré de que recibas una invitación de los Huxley.
Es por mi culpa.
No, Connie. No has hecho nada malo.
¡Tengo que hacer algo!
Me entregaré.
-¡Oye! ¡Espera! -¡Quita!
No lo haré. Entregarte no servirá para salvar a Abby.
¿Y qué quieres que haga?
¡Vamos a pensar en algo!
¡Ahora mismo! ¡Todos juntos!
Connie.
Nosotras tenemos nuestra propia forma de hacer las cosas.
¿Tienes alguna idea?
Primero, ¿no se te olvida decirme algo?
¡Ayúdame, Scarlett!
Qué remedio.
Tendré que ayudarte.
Naturalmente, como los cargos son falsos,
no tienen pruebas que demuestren la culpabilidad de Abigail.
Nuestros enemigos enviarán a un juez que tengan a su servicio.
El conde Kalvin Campbell es quien juzgará el caso.
En pocas palabras, es un mujeriego.
El típico canalla que ha ido dejando hijos por todas partes.
Un juez como él debe tener muchos trapos sucios.
Así que…
descubrimos cuáles son y los usaremos para chantajearlo.
¿Chantajearlo?
En ese caso,
¡invitad a las cortesanas del baile del conde John Doe para una buena juerga!
¡El conde Campbell se lanzará de cabeza! ¡Es perfecto!
Nadie es capaz de idear espectáculos tan vulgares como tú.
Ya veo.
Es un plan interesante.
Dad la señal si ocurre lo peor.
Yo mismo le amenazaré.
Gracias, Connie.
Podremos devolverle el favor a Abby.
Hasta hace unos años,
Rebekah y yo nos vimos obligadas a trabajar en un sitio espantoso.
Era prácticamente una prisión.
Aunque escapáramos, no teníamos adónde ir.
Nos trataban como a esclavas.
Y entonces, apareció Abby.
He comprado a todas las chicas de este lugar.
Vamos, salgamos de aquí.
Así es como Abby rescató a todas las chicas que trabajan aquí.
Así que…
Por favor, haced todo lo que podáis por ella.
Levantad la cabeza, por favor.
Venga, idos. Antes de que Audrey se dé cuenta.
¿Antes de que yo qué?
Señora Audrey…
¡Planeando cómo escaquearos del trabajo, ¿verdad?!
¡No recuerdo haberos enseñado eso!
Este es el problema con toda la calaña que trajo Abigail.
No servís ni de florero en un funeral.
¡Abby no está muerta todavía!
Ya estás senil, vieja bruja.
No tiene nada de bruja. Es una simple vieja.
¡¿Ah, sí?!
Veo que seguís siendo tan deslenguadas como siempre.
Laura, ve a quitar el cartel.
¿No tenéis una fiesta que organizar?
Cerraremos por hoy y nos centraremos en conseguir nuevos clientes.
¡Id a arreglaros! ¡Todas!
Audrey…
Lo que Abigail se busque es cosa suya, a mí no me incumbe.
Pero cuando la atacan a ella, están buscando pelea con Folkvangr.
¡Escuchadme bien, chicas!
Usad todas las artimañas posibles para desplumar a ese hombre.
No le dejéis ni respirar.
¿Por qué?
¡Me he peinado para hoy! ¡Me han hecho la máscara a medida!
¡¿Por qué?!
¡¿Por qué nadie me elige a mí?!
Esa es…
¡el orgullo de Folkvangr, Miriam, el hada de las rosas!
Señorita.
Disculpadme.
Ella viene conmigo.
No quiere estar con nadie más. Con su permiso.
¡¿He perdido contra un hombre como ese?!
¡¿Quién sois?!
Mil perdones.
Vaya, vaya.
La hermosa luna se ha ocultado tras las nubes.
¿Os ha ocurrido algo para estar tan triste?
No. Al menos, nada de lo que me atreva a hablar aquí.
¿Podría ser yo el viento que despeje vuestras nubes?
Tal vez haya oído que la dueña de nuestro local está bajo arresto.
Al pensar que podría acabar en la calle,
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