The first 200 lines.
# Si tienes unos ojos para ver # el camino que has de andar.
# Si tienes un corazón que te mueve, # unas manos que trabajan
# y un ansia de libertad.
# Y si tienes aliento para hablar,
# dime, pueblo, # ¿quién te obliga?
# ¿Quién puede obligarte a callar?
# Habla, pueblo, habla. # Tuyo es el mañana.
# Habla y no permitas
# que roben tu palabra. # Habla, pueblo, habla.
# Habla sin temor.
# No dejes que nadie
# apague tu voz.
# Habla, pueblo, habla.
# Habla, pueblo, habla.
# Este es el momento.
# No escuches a quien diga # que guardes silencio.
# Habla, pueblo, habla.
# Habla, pueblo, sí.
# No dejes que nadie
# decida por ti.
# Habla, pueblo, habla. #
¿Qué pasa, familia?
¿Cómo están los máquinas?
Bien. Muy bien.
Hola, Torrente. ¿Cómo estás?
¿Aún sigues con el chicle en la boca?
¿Qué va a ser?
Pues lo de siempre, Chu Li, coño.
Pues un sol y sombra bien cargado.
Oye, y unos churritos,
que no he desayunado. Vale.
Luego dicen que los chinos van a dominar el mundo.
Ya te digo yo que este no va a ser.
Porque, aunque sea franquista, es medio subnormal.
Eso sí,
cómo se reproducen, macho.
Date una vuelta por el barrio. Si hay más chinos que personas.
Joder, Torrente, qué cosas dices.
¿Cómo que qué cosas? ¿Es verdad o no, Pájaro?
Es verdad, Torrente.
A ver si ahora
de todo lo que nos está pasando,
la culpa la van a tener los chinos.
Los chinos. Pobres criaturas. Ellos con vender sus calculadoras,
sus pegamentos, sus mierdas, tienen bastante.
Son los socialistas, que están destruyendo el país.
Ahí voy, ahí.
Llegaron prometiendo el oro y el moro.
Oye, y moros todos los que quieras,
pero el oro se lo han quedado para ellos.
Pero si ya no hay socialistas.
Ahora son todos vilchistas.
Seguidores de Pedro Vilches.
Por favor, no digas ese nombre tan temprano
que me se revuelve el estómago.
Es increíble. Los chinos son todos iguales.
¿Ese? Menudo gañán.
Chu Li ha tenido el detalle de dejarse el bigote,
para que le diferenciemos.
Sí, pero mira cómo habla.
Cómo le escuchan, cómo conecta.
Tiene algo magnético.
Si es asqueroso.
Así, hombre, bailando ahí.
Se me está ocurriendo algo.
Ese tipo quizá pueda servirnos.
Vamos.
Pero ¿qué dices?
Perdone, caballero.
¿Podríamos hablar un momento?
No serán ustedes maricones de esos, ¿no?
No, no, para nada.
Ya. Somos…
Somos de NOX.
Ah, políticos…
Este domingo haremos un mitin en Cercedilla y nos gustaría invitarle.
Nos parece interesante su visión de la actualidad.
¿Un mitin?
Habrá jamón ibérico y vino. Gratis.
Jamón y vino gratis. Haber empezado por ahí.
¿Dónde hay que firmar?
Cuente conmigo.
Cuco.
Torrente.
¿Qué tal, chaval? Hoy has cobrado, ¿no?
Sí, Torrente. El Moja no falla.
Trae para acá.
Que yo te lo guardo.
Adiós, Cuco.
Adiós, señor Torrente.
¿No quiere un té moruno?
¿No?
¿Por qué no saluda usted al Moja, Torrente?
Si es un tío muy majo. Además, le aprecia a usted un montón.
No me fío ni un pelo, chaval. Los moros son muy traicioneros.
Pero cómo es usted, Torrente. Si es que me está volviendo loco.
Ay, la de noches que me he pasado yo apatrullando estas calles.
Con lo que era esto hace unos años.
Un festival. Y ahora es que no hay ni putas.
Hombre, Torrente. Si es que las van cambiando el sitio.
Pero putas hay todas las que quiera.
Que no, Cuco, que no. Esta ciudad se está deshumanizando.
El mundo se degenera a marchas forzadas.
No se queje, Torrente, que a nosotros nos va de puta madre.
¿Qué haces? ¿Qué haces?
Perdone, Torrente, que no le he ofrecido.
¿Y me lo das ahora, que ya lo has chuperreteado, hombre?
Anda, anda, trae para acá.
También eres un ansioso,
si te has tenido que poner ciego de kebabs donde tu amigo el moro.
Qué va, Torrente. Que yo no como de eso.
Que no sabe usted cómo los hace.
Eso es verdad. Además,
a partir de ciertas edades, hay que cuidarse.
Por cierto, Torrente,
que me ha dicho el Chopo que tiene un trabajo para nosotros el domingo.
¿Lo del cobre? No. Este domingo tengo un asunto muy importante.
Me voy a meter en un negocio que nos va a traer muchas alegrías.
¿Qué negocio, Torrente?
La política, chaval. La política.
Niño, saca para allá. Que te ansias. Venga.
¿Qué tal, señor Torrente? Veo que está disfrutando del encuentro.
Sí, está todo estupendo, eh.
¿Se animaría a decir unas palabras a los compatriotas?
Están todos deseando oírle.
¿Yo?
¿Subirme ahí arriba?
¿Esto lo pagan?
Esto se hace por la patria.
Yo por la patria hago lo que haga falta.
Pues venga.
Y ahora tenemos con nosotros a un hombre sencillo, de la calle.
Un patriota humilde
como ustedes y como yo. Y, sobre todo,
orgulloso de su gloriosa nación.
El tipo de persona que nos representa. José Luis Torrente.
¿Me…? "¿Me se" escucha? Probando.
Españoles.
¿Habéis visto? He empezado utilizando lenguaje incluyente.
He dicho españoles. Ni españolas ni españolos.
Españoles todes.
Que al final va a ser
lo que va a acabar uno diciendo. Electricisto, taxisto o policío.
¿De dónde habéis sacado esto? Experimento de Santi.
Los experimentos mejor con ratas. Pues eso mismo pensé yo.
Yo amo profundamente a España.
Por eso
veo con dolor la decadencia
a la que está siendo sometida por nuestro presidente Pedro Vilches.
He dicho Pedro Vilches.
¡Hijo de puta!
Gracias.
Esta gente ha prohibido cosas tan bonitas, bellas tradiciones nuestras
como tirar a la cabra del campanario o el Toro de la Vega,
donde
el animal apenas sufre porque sabe que es algo afectivo y simpático.
Y en cambio permiten la salvajada
esa de los moros,
esa fiesta barbárica y "ascentral"
que consiste en matar corderos por las calles
y luego se los comen.
Hace millones de años
este país estaba invadido por los moros, infestado.
Pero para eso
se hizo la Reconquista. Para eso
dieron su vida don Quijote, el Cid Campeador.
Y ahora
Pedro Vilches, eh, se la está entregando de nuevo,
los está trayendo poco a poco. ¡Con lo que costó echarlos!
Y quieren ahora dar papeles
a medio millón de moros.
Pedro Vilches acabará haciendo lo que le dijo su padre a Wojtyla.
Llorar.
Llora como una mujer lo que no supiste defender como un hombre.
Y desde aquí te digo, Pedro Vilches,
que el pueblo español
quiere como presidente de su nación
a un hombre.
Pues está la gente encantada.
Muy bien, Torrente. Muy bien traído eso de Boabdil.
Es que un poco de cultura nunca está de más.
Ha conectado usted con nuestros votantes.
Le veo madera para la política.
Este hombre sabe, ¿eh?
A pesar de la cara.
¿Usted cómo se ha visto?
Pues mira, no te voy a engañar.
Pero yo he nacido para esto.
Les he gustado. Les he gustado, como era de esperar.
Porque yo soy un tío con un par de cojones y las ideas claras.
Y ellos pues se les ve muy perdidos.
No sé, Torrente, a mí es que eso de la política me da mala espina.
Por favor. La política es la polla, chavales.
¿Os acordáis del "Álabos", el ministro aquel?
Ese es mi referente en el mundo de la política.
Un artista.
Se llevó una furgoneta llena de putas a un parador nacional.
Pagándolo con los impuestos de todos nosotros.
Con los impuestos de todos nosotros, dice.
Pero si Torrente no paga impuestos desde el 96, por lo menos.
No comments yet. Be the first to leave one.