The first 156 lines.
-¿Marilyn Manson? -Sí.
Es el anticristo por antonomasia.
¿Estás nerviosa?
¿Estás nerviosa?
Lo que me revienta es que tú no lo estés.
-¿Empezamos? -Sí.
Es un sinsentido que las flores bonitas no florezcan.
Vale, pues vamos.
Esto es una obra de ficción. Cualquier parecido con personas reales, organizaciones, lugares, leyes o nombres es pura coincidencia. Aviso: la serie contiene escenas explícitas. Disfrútala priorizando tu salud mental y física.
Mi primer día en el colegio
vi que mis compañeros eran tan sinceros e inocentes
que estaba aterrada y no logré encajar.
Mis profesores, más que transmitirme confianza,
Mis profesores, más que transmitirme confianza,
me ponían los pelos de punta.
me ponían los pelos de punta.
Mi corazón dio un respingo al descubrir internet.
Disfruto comparando conmigo a esa escoria repugnante
que ha prescindido de su humanidad escondida en el anonimato.
El mundo de internet es más bonito de lo que parece.
Como la gente no tiene filtro, se puede distinguir con claridad
a aquellos que son malos por naturaleza de los que lo son por necesidad.
Me sentía fatal.
Era más miserable que nunca.
Incluso las palabras más hostiles son un reflejo de sus complejos.
Es el ciclo sin fin de atacar a la élite
con populismo barato fruto de una percepción superficial.
Como si fuera un metrónomo roto.
Incapaz de dar la talla como villana.
Mediocre y con un sentido de la justicia cuestionable.
Acabé recreándome en la impotencia que sentí al darme cuenta.
Sentí que quería a otra persona por primera vez en toda mi vida.
Sentí que quería a otra persona por primera vez en toda mi vida.
Traigo noticias a su merced.
Mi señor
Mi señor, esa persona es vil y pérfida.
Es alguien ruin. No tiene buenas intenciones.
En efecto, es intolerable. No podemos dejarla con vida.
De acuerdo. Se lo explicaré como es debido.
No debe seguir en este mundo. Es un peligro para la humanidad.
Descuide. Se lo contaré todo con pelos y señales.
Conozco su paradero.
Le llevaré allí enseguida.
Acabe con su vida, se lo ruego, pues me ha destrozado.
Esa persona es mi maestra. Mi ama.
He dado la cara por ella tantas veces que ni lo recuerdo.
Todos lo ignoran.
Ni tan siquiera ella misma es consciente de ello.
No, más bien lo contrario. Lo sabe mejor que nadie.
Precisamente a eso se debe su cruel desprecio hacia mi persona.
Su arrogancia la delata. Me he desvivido por ella
y eso la indigna en demasía.
Su vanidad es sumamente triste.
Está convencida de que recibir la ayuda
de alguien como yo es algo de lo que avergonzarse.
Su anhelo más profundo es aparentar que puede hacerlo todo por sí misma.
Es absurdo. El mundo no funciona así.
Estamos condenados a agachar la cabeza ante alguien,
pues la única forma de avanzar es abrirse paso poco a poco y con esfuerzo.
¿Qué puede hacer esa persona?
Absolutamente nada. En mi opinión, no es más que un neófito.
De no ser por mí, la historia sería muy diferente.
Habría muerto de inanición en la calle junto a sus necios discípulos.
Creo que es una persona ingenua.
A mi juicio, es como una niña sin aspiraciones.
Pese a deslomarme cada día para ganarme el pan y ahorrar,
ella se gasta hasta la última moneda en cosas sin importancia.
Mas no me opongo a sus acciones. Porque es una persona ingenua.
Aunque no soy más que una humilde mercader,
creo saber lo que debe tener una persona virtuosa.
Por eso, pese a que esa persona gaste sin contemplaciones los ahorros
ganados con el sudor de mi frente,
a mí no me importa lo más mínimo.
No obstante, una palabra amable suya bastaría para sanar mi corazón,
pero persiste en su crudeza contra mi ser.
Una primavera, vagaba sin rumbo por la orilla del mar cuando me habló.
Cuento contigo, ¿de acuerdo? Si bien entiendo tu soledad,
tu inquina no puede acompañarte siempre.
Exhibir tu soledad es hipócrita cuando esta es tu compañera de vida.
Solo tratas de hacer gala de ella para llamar la atención de los demás.
Si crees en Dios de todo corazón,
no debes recrearte en tu soledad, sino lavarte la cara,
ponerte aceite en la cabeza y mostrarnos tu sonrisa.
No es tan sencillo, ¿verdad?
Manque nadie en derredor entienda tu soledad,
mientras tu verdadero Padre, inefable allá donde esté, te entienda…
¿no debería ser suficiente?
Mas no suele serlo, pues todos nos sentimos solos alguna vez.
Al oír sus palabras, sentí ganas de llorar a grito herido.
No. Aunque el Padre Celestial no lo entienda,
aunque nadie en este mundo lo sepa,
me basta con que usted me comprenda, incluso si nadie más lo hace.
Le amo.
Por vasto que fuere el amor de otros discípulos,
jamás podría compararse al que encierra mi corazón.
Amo a esa persona. De morir ella, mi muerte la acompañaría.
Ella no es de nadie sino mía.
La mataré yo misma antes que entregársela a otra persona.
Abandoné a mi padre, a mi madre, la tierra donde nací,
para seguir sus pasos hasta el día de hoy.
No creo en el Cielo ni en Dios. Tampoco en su propia resurrección.
Es inconcebible que reine sobre el pueblo judío.
Esta persona es una embustera. Su discurso es una sarta de mentiras.
No me creo ni una sola palabra.
Sin embargo, creer en su gracia es suficiente.
Nadie más posee tal belleza.
Su divinidad no tiene igual en este mundo.
Con eso me basta. Mi amor es plenamente altruista.
Incluso amándola tanto que daría mi vida por ella
y tras haberla seguido con fe ciega, no me ha dedicado la mínima gentileza.
Es más, tuvo la desfachatez de defender acaloradamente a una vulgar campesina.
Es una persona detestable. Me he cansado de aguantarla.
Ya no tiene redención posible. Es una cualquiera. Una don nadie.
No lloraría su muerte.
Un tropel de infandos pensamientos invadió mi mente tras esas palabras.
Tal vez me había embaucado el diablo.
Desde ese momento, solo podía pensar en matarla con mis propias manos.
No cabe duda de que la acabarán matando.
Para más inri, a veces, da la sensación de que lo está pidiendo a gritos.
La mataré yo misma. Nadie más osará matarla.
La mataré y luego tomaré mi propia vida.
Aborrezco el piar de los pájaros. Me zumban los oídos.
¿Por qué pian con tanto ahínco?
Pío, pío. ¿Qué diantres estarán farfullando?
Anda… ¿Ese dinero es para mí?
Treinta piezas de plata, ¿dice? Vaya, vaya…
Me temo que debo negarme.
Llévate ese dinero fuera de mi vista o te arrepentirás.
No lo he entregado por dinero. ¡No lo quiero!
Mis más sinceras disculpas. Me lo llevo.
Es verdad. Yo era mercader.
El dinero ha de ser la causa del desprecio que sentía por mí.
Lo acepto de grado. Soy mercader, a fin de cuentas.
Usaré el dinero para consumar mi venganza de una vez por todas.
La venganza es un plato que se sirve frío. ¡Te lo mereces!
Vendida por treinta piezas de plata.
No derramaré lágrima alguna por alguien por quien no siento amor.
No la he querido en ningún momento.
Así es, mi señor. Todo ha sido una burda mentira.
Solo la seguía porque anhelaba riquezas.
Claro, sin lugar a dudas.
Me he dado cuenta esta misma noche de que no me reportaría beneficios.
Como mercader que soy, me vendo al mejor postor.
Dinero. El mundo gira en torno a ello.
Treinta piezas de plata… ¡copiosas ganancias!
Un placer hacer negocios.
Soy una mercader cicatera.
Es natural. Sí, se lo agradezco.
Sí, así es. Siento la demora.
Soy Judas la mercader.
Judas Iscariote.
BENDICIONES
Purple Lollipop⭐Niña tóxica atómica
La batalla de la noche sagrada.
El solitario ángel de internet contra las tres hermanas.
Habrá voto telemático tras todas las actuaciones.
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