The first 200 lines.
Anteriormente en La Casa de David.
Esta es la era de los reyes.
Somos la primera dinastía de Israel.
Padre, ¿por qué me mantienes en casa?
¿Por qué no me envías al ejército del rey?
David, eres pastor. No eres hombre de sangre.
Yo soy un guerrero.
Samuel, esta noche celebramos.
Has retorcido el trono de Israel para tu propia gloria, Saúl.
Serás entregado a un poder retorcido y a tu propio tormento.
¡Samuel!
¿A dónde vamos ahora?
A encontrar al rey.
Que lo sigan.
Tráeme al que él unja.
David, el Señor de los ejércitos te ha elegido.
-¿Él hizo qué? - Rey de Israel.
Debe morir, junto con todos los de su casa.
-¿Qué es esto? - Es una citación.
Es para David.
Mi reina, ¿por qué está él aquí?
Estoy ansiosa por escucharte tocar.
Me alegra que estés aquí.
Mical es la hija del rey.
Si paso a formar parte de la familia, no habrá derramamiento de sangre.
Los reyes protegen las líneas de sangre y eliminan las amenazas.
Nuestras vidas están en juego aquí.
El rey se está perdiendo.
Lo reconozco menos cada día.
¡Samuel!
Hay quienes aún adoran a otros dioses.
Necesito tu ayuda.
- Saludos de la casa de Saúl. -¡Goliat!
Déjame encontrar a ese rey.
Los filisteos se han reunido.
Cubren la montaña como arenas en la orilla.
- Y tienen a un gigante. -¿Qué?
¿Dónde está su rey?
- Es solo un hombre, padre. -¿Lo es?
-¡Padre! -¿Cómo sabemos que esto
no es solo una venganza ciega contra Saúl por haber matado a tu padre
en el campo de batalla?
Tenemos que hacer algo.
¿Sabes por dónde está Ela?
Lo encontraré. -He cargado el burro con provisiones.
- Necesito que las lleves. -¿A dónde?
Al campo de batalla.
¿Quién es ese gigante para desafiar a los ejércitos del Dios viviente?
Debemos asegurarnos de que nuestro trono sobreviva.
Debemos coronarlo rey.
-¿El profeta Samuel visitó a tu familia? - Sí.
Si ninguno de ustedes va a pelear contra este gigante, entonces yo lo haré.
Lucha con el mismo espíritu con el que entraste en esta sala.
LA CASA DE DAVID
Dicen que no hubo otra igual. La espada de Goliat.
Nacida en el fuego, tiene una fuerza incomparable
para quienes saben dominarla.
¡Luchen a mi lado!
Cambiará la forma en que se libran las guerras.
Cambiará el propio mundo.
¡Al ataque!
Quienes empuñen su poder conquistarán naciones.
Destruirán a sus enemigos.
Tal como los filisteos buscaron destruirnos.
Desesperados por asegurarse un lugar como amos de la nueva era que viene.
La Edad de Hierro.
Eso dicen.
Pero yo conozco la verdad.
Una espada solo es tan poderosa como quien la empuña.
¡David!
¡Tenemos que llegar hasta David! ¡Adelante!
¿Hacia dónde?
¡Eliab!
Danos fuerzas. Protégenos.
¡Guardias, traigan mi caballo y mi armadura!
¡Vamos!
-¡Jonathan! -¡Protejan al príncipe!
¡Jonathan!
¡Formen un perímetro!
¡Sostengan el valle!
-¡Debemos avanzar! -¡Mantengan este terreno!
-¡Debo encontrar a David! -¡Príncipe, espera!
Dame la espada.
No. No.
Soy el elegido.
- Nací para esto. -¡Padre!
¿Padre?
¿Qué haces? No vas a salir ahí.
Estoy bien.
Padre.
Ustedes me sacaron de las tinieblas.
Ahora debo liderar este ejército.
Quédense aquí.
Asegúrense que haya guardias apostados.
¡Protéjanlas!
¡Sí, mi señor!
¡Señor, danos este terreno!
¡Necesito encontrar a mi hermano!
¡Mantente cerca!
¡David!
Envía hombres a esa cresta.
Silencien al profeta y no podrán ganar.
¡Vengan conmigo!
¡Adelante! ¡Demuestren su valor!
¡Eliab!
¡David!
Gracias, Adonai... por este don.
Lo que hago hoy, lo hago en tu nombre.
Es bronce macizo.
El metal más resistente de la tierra.
Forjado a partir de las espadas fundidas de filisteos derrotados.
¿Te gusta?
Qué bueno, porque la mande hacer para ti.
Es una espada de rey, igual que la mía.
Grabada con la historia de nuestro pueblo.
Y una plegaria a Dios.
La usarás con fe para proteger a nuestra gente
y derrotar a nuestros enemigos.
Porque algún día serás un gran guerrero.
Mi rey, es hora.
Ven conmigo.
Maoc.
Tu reinado ha terminado.
¡Mi pueblo, Gat ya no gobernará sobre Israel!
¡Construiré mi fortaleza donde una vez estuvo tu bastión!
¡Padre!
¡No!
¡Dios está con nosotros!
¡David!
-¡Jonathan! -¿Estás bien?
- Sí. - Qué bueno.
Mantente cerca y agáchate. ¡Flechas!
¿Nunca habías peleado en una batalla antes?
No antes de hoy, no.
La primera regla es mantén la calma y la vista en alto.
Y cuando ataques, apuñala. No cortes.
Recuerda, Dios estuvo contigo cuando mataste a ese gigante.
Todavía está...
- Mantente cerca. - De acuerdo.
Mantén el escudo en alto. Vigila las flechas.
- Bien. -¡Vamos!
¡Flechas!
Tengo una idea.
¿Van a ser victoriosos, verdad?
- Padre siempre gana. - Claro.
Entonces, ¿por qué te ves tan preocupada?
Mical, para. Me estás poniendo nerviosa.
¡Encuentren a la chica! ¡Mátenlos a todos!
Merab, quédate ahí.
-¡Atravesaron el perímetro! -¡Por aquí!
¡Conmigo!
¡A por ellos!
¿Qué pasa?
Pensé que estábamos a salvo.
Es el otro ejército. Estamos rodeadas.
Mataron a nuestros guardias.
Merab, esta es la tienda del rey.
Es el primer lugar en el que buscarán. Tenemos que irnos.
No podemos.
Tenemos que irnos. Ahora.
Toma un cuchillo.
-¡Vamos! -¡Por aquí!
Ahora.
Saúl...
¿Agag?
Saúl...
¡Rodéenlos!
¡Formen un círculo!
¡Esto es un caos! ¡Joab!
-¿Qué es eso? -¡Adelante!
¡Ábrete paso!
¡Mi príncipe!
- David. - Abner, saquen a David del campo.
- Y luego avancen. -¡Adelante!
- Puedo pelear contigo. - Persíguelos hasta Gat.
- Dios está con nosotros. - Sí, mi príncipe.
-¡Adelante! -¿A dónde vas?
- Voy a buscar a mi padre. - Iré contigo.
¡No! Ya hiciste tu parte.
- Déjame pelear contigo, Jonathan. - No hoy.
- Ven conmigo. -¡Vete!
¿Has visto a mis hermanos?
¡Eliab!
¡Eliab!
¡Nethaneel! ¡Mantente cerca!
¡Quédate con nosotros!
¿Eliab, dónde estás?
-¡No puedo ver! -¡Mantente cerca!
¡Eliab! ¡Eliab! ¡Eliab!
¡Ponte de pie! ¡Nunca dejes de pelear, hermano! ¡Nunca!
Toma tu espada y ve con David. ¡Ve, Nethaneel!
¡Vuelve! ¡Vuelve!
Tenemos que irnos. Vamos.
Ve, ve.
-¿Qué pasa? - Quédate agachada.
Tienen más gigantes.
¡Fuego!
Reúne a tantas de las tribus como puedas. Diles que avancen al dar mi señal. Ve.
¡Ábrete paso! ¡Ábrete paso! ¡Vamos!
¡David!
No comments yet. Be the first to leave one.