The first 180 lines.
Iremos a auxiliarlos.
¡Pero señorita!
Si capturamos a los hombres que atacaron la aldea,
podremos sacarles información sobre el enemigo.
¡No se diga más! ¡Vamos a darles una paliza!
No te apresures.
Iré con el grupo de Elsa.
¿Y eso por qué?
Será mejor atacarlos todos juntos.
Porque aún no terminamos de montar el campamento.
No debemos dejarlo desprotegido.
Quiero que ustedes se encarguen de eso.
No te preocupes. Pronto podrás desahogarte todo lo que quieras.
Bueno, no queda de otra.
Ya sabes qué hacer, Elsa.
Nos prepararemos de inmediato. ¿Cuándo partimos?
Pronto anochecerá.
Partirán al caer la noche.
A Livid Lady's Guide to Getting Even How I Crushed My Homeland with My Mighty Grimoires
Episodio 6: A la reconquista del fortín
Episodio 6: A la reconquista del fortín
No te muevas.
Te dejaré ir, pero si te resistes o haces ruido, estás muerto.
Parpadea despacio una vez si entendiste.
Empieza por responder esto: ¿quiénes son ustedes?
¡Basta, por favor! ¡Te diré todo lo que quieras!
Todos somos de Haldoria.
¿Del reino de Haldoria?
¿El reino envió refuerzos a uno de sus estados vasallos?
Continúa.
El príncipe prometió pagarnos si nos alistábamos.
-¿El príncipe? -¡Exacto!
Resulta que estaba realizando maniobras militares
cerca de la frontera cuando estalló el conflicto.
¿Friede participando en maniobras?
Si hasta ahora siempre había evitado participar…
¿Y dice que estaba ahí por casualidad?
Más bien parece que sabía que estallaría un conflicto.
Claro, así que era eso…
¿Señorita?
Sabía que algo no encajaba.
Todo fue obra de ese idiota.
El reino de Sarjas no es completamente autosuficiente
y depende de Haldoria, sobre todo para obtener sal.
En teoría, Friede es quien debe encargarse de gestionarlo,
pero yo redactaba los documentos y él solo los firmaba.
Pero ahora toda la gestión está en sus manos.
Si decide reducir el suministro de sal,
Sarjas no tendrá más opción que aceptar sus exigencias.
Sus motivos son muy simples.
Al quedarse sin mi apoyo, su reputación se desplomó,
así que inició una guerra para intentar recuperarla.
¿Qué hicieron con los habitantes de esta aldea?
No debería…
En lugar de rendirse, todos los hombres se resistieron.
Y los mataron, ¿verdad?
¿Y las mujeres y los niños?
A las mujeres y los niños los encerramos en sus casas
y después… Bueno, ya sabes…
Ya escuché suficiente.
Voy a dejarte algo claro, soldado.
Violaron de forma flagrante el derecho internacional de guerra.
Es un crimen de guerra.
¿Cómo que un crimen?
¡Nosotros solo cumplíamos las órdenes del príncipe!
¿Él les ordenó atacar esta aldea?
¡Así es!
¿Acaso el príncipe de Haldoria pretende destruir Sarjas?
¿Destruir Sarjas?
Al haber atacado a civiles,
el Imperio no podrá iniciar negociaciones de paz.
Lo más probable es que el Imperio tome represalias contra Sarjas.
Esto podría desembocar en una guerra a gran escala.
No puede ser…
Ahora que entiendes la gravedad del asunto, cuéntamelo todo.
Contándote a ti, ¿cuántos son en la aldea?
Somos cuatro haciendo guardia.
El comandante y otros dos están en la casa del jefe.
-Entiendo. -¿Vamos?
Oye, déjenme acompañarlas, ¿de acuerdo?
Quiero expiar mis pecados.
Lucharé con ustedes para compensar el daño que le hice a esa gente.
Tú…
¿Qué estás diciendo?
¿Crees que la vida es un cuento de hadas?
¿Expiar tus pecados?
Ahora mismo solo hay una cosa que puedes hacer.
Morir de la forma más lenta y dolorosa posible.
Solo así pagarás por tus crímenes.
¡Suéltame!
¡Detente, por favor! ¡No le hagas nada a mi nieta!
Tranquila, preciosa.
Mis hombres y yo haremos que la pases muy bien.
Ve a ver qué sucede.
Enseguida.
¡¿Quién eres?!
¡Suéltame, maldita sea!
Quédate quieto.
Ya me encargué de los demás. Solo quedas tú.
¡Por favor, no me mates!
Eso depende de ti.
Si quieres salvarte, tendrás que confesarlo todo.
¿De verdad no me matarás si hablo?
No me hagas perder el tiempo.
Solo responde mis preguntas.
¿Qué sabes del destacamento enviado a Broccen?
Si me das información útil, tendré piedad de ti.
Hasta donde sé, hay soldados de Sarjas apostados al sur
y grupos de mercenarios de élite en la parte norte del fuerte.
Entiendo.
Mercenarios, ¿eh?
¿Dónde reclutaron a esos hombres?
-¿Cómo son? -Ni siquiera yo lo sé.
No pude verles el rostro.
Solo sé que era un grupo bastante siniestro.
Con eso basta, ¿no?
¡Les conté todo lo que sé!
Ellie, ya está todo listo por aquí.
Muy bien.
¿Qué haces? ¡Dijiste que tendrías piedad de mí si hablaba!
Sí, eso dije.
Pero hablaba por mí.
Ahora bien…
¿crees que los demás harán lo mismo?
¡Él asesinó a mi padre!
¡Me las pagarás!
-¡Lo pagarás caro! -¡No te perdonaré!
-¡Me las pagarás! -No lo hagan…
-¡Ayuda! -¡Me las pagarás!
Nos quedaremos a vigilar cómo evoluciona la situación.
Podría haber más soldados escondidos por aquí.
-Como ordene. -¿Qué hacemos con él?
Dejemos que se desquiten con él y luego nos desharemos del cuerpo.
Dos días después
Ellie,
establecimos contacto con el ejército de Lebrick.
Aquí lo tiene.
Me llamo Ygul.
Mi señor, Don Lucas Lebrick, le envía su más profundo agradecimiento.
Me alegra haber podido ayudar.
Permítame ir directo al punto y hablarle de nuestro ejército.
Al sur establecimos un campamento provisional
y avanzamos hacia el fuerte mientras eliminamos al enemigo.
Al parecer, el príncipe Friede está involucrado en este conflicto.
Sí, ya lo sé.
Aunque presentamos una protesta a Haldoria por vía diplomática…
No sirvió de nada, ¿verdad?
A menos que encontremos pruebas de que Friede ordenó atacar al Imperio,
Haldoria negará su participación.
¿Qué hará Don Lucas a continuación?
Viajará hacia el este para liberar las aldeas
que fueron ocupadas por el ejército de Sarjas.
y reconquistar el fuerte Broccen.
Muy bien.
-Nos uniremos a ustedes. -Como guste.
El cuerpo de voluntarios podría liberar las aldeas ocupadas
mientras avanza hacia el fuerte.
De acuerdo.
Dígale a Don Lucas que nos veremos allí.
Mireille, reúne a los demás.
Iremos hacia el este.
Como ordene.
Señorita Lunoa, también nos llegó esto.
Revise que todo esté en orden.
Enseguida.
¿Sabe qué ocurrió en la aldea donde está nuestra planta?
Sí.
El ejército de Sarjas saqueó casi todos nuestros materiales.
¿Cómo pueden ser tan crueles?
Lo único que podemos hacer ahora
es proteger el negocio hasta que la señorita Ellie regrese.
Esforcémonos mucho.
¡Bien!
Me alegra que llegara bien, presidenta Ellie.
Lo mismo digo, Don Lucas.
¿En qué estado quedó la aldea donde estaba invirtiendo?
Nos confiscaron casi todos los materiales que llevábamos,
pero nuestro personal no sufrió ningún daño.
Ya veo…
Debemos alegrarnos de que no hubiera víctimas.
No comments yet. Be the first to leave one.